En un pequeño atolón del Pacífico, un hidroavión se detiene y deja en su territorio a tres criminales: Harry, de nacionalidad estadounidense; Marcel, francés, y un isleño llamado Charlie. Con ellos está también el padre Perreau, que viene a sustituir en la isla a su colega en los oficios santos, el cura Doonan. Poco después, un terremoto anuncia la inminencia de un erupción volcánica y el sacerdote sufre la rotura de una pierna. |