En torno al año 1000, parece que en la Península Ibérica existe una especie de tregua entre moros y cristianos. Pero esta relativa paz se ve truncada con la llegada de un jeque árabe, Abengalbón, a un pueblo cristiano. Los árabes invaden el lugar y los campesinos se rebelan, siendo aplastados por aquéllos. Sólo Fernando, un joven comerciante, y su padre, don Gonzalo, están decididos a escarmentar a los islámicos. |