El gendarme Cruchot y todos sus camaradas del puesto de Saint Tropez son obligados a jubilarse para dar entrada en el cuerpo a gente joven. Sin embargo, tras seis meses de inactividad no pueden soportarlo y, saltándose el reglamento vuelven a Saint Tropez para revivir viejos tiempos sin saber que se van a meter en un lío tras otro. |