En la empresa en la que es ejecutivo, José está creando un nuevo spot publicitario que resulta a todas luces, un éxito, gracias al talento espontáneo del hombre del pueblo que da con la frase exacta, que José posee.Se ha hecho célebre entre todos y es admirado por grandes y pequeños de la empresa. La publicidad da dinero y los sueños de niño de José han podido ser hoy una realidad: chalet en la sierra, coche importante, todo lo que cualquiera puede soñar. La película transcurre durante un fin de semana en dicho chalet. Los sueños comienzan a desvanecerse ante la clara realidad; mil problemas que su, desde luego, encantadora esposa le plantea, arreglo de bicicletas de los pequeños, aterrizaje imprevisto de la suegra, que le detesta, y de un futuro cuñado estúpido, partido de fútbol obligado, en lo mejor de los sueños, entre los eternos rivales de la urbanización; sin faltar el propio director de su empresa, que reside cerca, y le ruega que tenga preparado un informe para el lunes siguiente. No puede descansar un instante, mientras todos quieren hacerlo a costa suya. En la cama, por si fuera poco, problemitas con su esposa. Pero tiene un rato para pensar, y piensa que nuestro trabajo, nuestra vida, se la disfrutan El Corte Inglés, Philips, el Sr. Banús, etc. etc. Habla con su esposa, se deciden, queman la casa y se van tan felices. |