Abandonado por Daming, su hijo mayor, que se ha trasladado a la zona de economía desarrollada de Shenzen en busca de fortuna, el señor Liu sigue en Pekín, cuidando de su hijo menor -Erming, un joven que sufre retraso mental-, y aferrado a su vocacional actividad como propietario de unos baños públicos.Por error, Daming, creyendo que su padre ha fallecido, regresa a Pekín y descubre la magia de los baños públicos y su importancia para el vecindario. En contacto con los clientes, asiduos y casi todos ellos antiguos, recupera la cultura tradicional del baño y aprende a asumir sus responsabilidades familiares y a afrontar los problemas que la modernización plantea en su vida personal. Comentario Unos baños públicos son los elegidos por Zhang Yang para plasmar los cambios políticos y económicos que viene sufriendo China en los últimos años. Los tintes sociológicos y un hilo argumental firme dan lugar a un preciso largometraje que mezcla comedia y drama. |