• Inicio Sugerir Modificar

Criminal y decente


Cartel de Criminal y decente

Michael es un hombre de maneras suaves, sardónico y atractivo: un criminal carismático que atraviesa las calles de Dublín como un coloso. Siempre está ideando unos atracos que llevan su propio sello y que raramente dejan de granjearle las simpatías de la opinión pública. Desafía a las autoridades en cada esquina, culminando sus andanzas con el más audaz robo de arte en la más prestigiosa galería de Dublín, superando y ridiculizando a la policía, a la Interpol y al resto de los componentes de la hermandad del crimen.

Michael está impulsado por sus creencias fundamentales: debes ser leal a ti mismo, y al diablo con todos los demás. Ha tenido tanto éxito que lo que comienza como una broma finaliza siendo algo mucho más peligroso. Comienza a disputar con sus delitos más que con el dinero, y sobre todo, disfruta de su notoriedad. Mientras Michael se deja llevar por su ego, la policía, especialmente Noel Quigley determina dar al traste con su carrera.

A medida que se va estrechando el cerco, con una presión cada vez mayor sobre la banda, Michael comete un error que le podría llevar a su destrucción, amenazando tanto su popularidad entre los ciudadanos como su fiabilidad como cabeza de familia. Pero consigue recuperar el equilibrio justo a tiempo para ingeniar un último y espectacular golpe y escurrirse del lazo que le han tendido.

     Título original: Ordinary Decent Criminal
     Año: 1999
     Duración: 90 min.
     Nacionalidad: Alemania, Reino Unido, Irlanda
     Género: Comedia.

 

Comentario

Aunque varias de las facetas de Michael Lynch se inspiran en algunos de los personajes más emblemáticos de Dublín, "Criminal y decente" es una obra de ficción, que recuerda la vieja tradición de las grandes películas de gángsters que giran en torno a un malvado con enormes ambiciones.

"Lo que nos interesaba a Thaddeus O'Sullivan y a mí cuando decidimos hacer una película sobre el mundo de los gángsters irlandeses, era la noción de la clase trabajadora irlandesa, el relato doméstico combinado con el género gangsteril", nos explica el productor, Jonathan Cavendish. "En lugar de viriles gángsters italianos que decoran las paredes con platos de spaghetti, aquí tenemos, por un lado, la vida familiar matriarcal, y por el otro, la vida del gángster".

CANAL COMPRAS