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X-Men


Cartel de X-Men

Son los hijos del átomo, homo superior, el siguiente eslabón de la cadena de la evolución. Cada uno de ellos ha nacido con una mutación genética especial que en la adolescencia se manifiesta con todo su potencial: los ojos de Cíclope (James Marsden) emiten un rayo de energía capaz de agujerear una montaña; la fuerza de Jean Grey (Famke Janssen) radica en la telepatía y la telekinesia; y Tormenta (Halle Berry) puede manipular todo tipo de fenómenos atmosféricos.

En un mundo en el que crecen los perjuicios y el odio, ellos son rarezas científicas… monstruos de la naturaleza… proscritos que son temidos y rechazados por aquéllos que no pueden aceptar que sean distintos. Entre sus detractores se encuentra el senador de los Estados Unidos Robert Kelly (Bruce Davison), un político de corte mccartista que trata de aprobar una ley que contemple los peligros que encierran los mutantes. A pesar de la ignorancia de la sociedad que lo impregna todo, Cíclope, Jean, Tormenta y miles como ellos logran sobrevivir.

Bajo la tutela del Profesor Charles Xavier (Patrick Stewart), el telépata más poderoso del mundo, estos estudiantes con singulares dones han aprendido a controlar y dirigir sus respectivos poderes en aras del bien de la humanidad. Ellos luchan para proteger a un mundo que les teme.

Xavier da la bienvenida a dos recién llegados: Logan / Lobezno (Hugh Jackman), una solitaria máquina de luchar que posee increíbles poderes de cicatrización, garras retráctiles de adamantium y una furia casi salvaje: y Rogue (Anna Paquin), una adolescente perturbada que puede absorber la energía y los recuerdos de cualquiera al que toque.

Mientras Lobezno y Rogue tratan de adaptarse a la vida entre sus semejantes, los X-Men se encuentran inmersos en una batalla física y psicológica con un antiguo colega y amigo del Profesor, Erik Lehnsherr, también conocido como Magneto (Ian McKellen). Uno de los mutantes más poderosos del planeta, Magneto ha dado la espalda a la sociedad, pues piensa que los seres humanos y los mutantes nunca podrán coexistir y, por lo tanto, los mutantes son los dignos herederos del futuro. Él y su Hermandad Diabólica, integrada por el gigantesco Dientes de Sable (Tyler Mane), la metamórfica Mística (Rebecca Romijn-Stamos) y el miope y saltarín Sapo (Ray Park), no cejaran hasta asegurar este futuro, aunque eso suponga amenazar la propia existencia de la humanidad o de la colectividad de mutantes.

     Título original: X-Men
     Año: 2000
     Duración: 104 min.
     Nacionalidad: EE.UU.
     Género: Aventuras.
     Calificación: Todos los públicos

 

Comentario

En 1963, mientras los prejuicios y el miedo campaban a sus anchas por los Estados Unidos en lo más álgido del movimiento por la lucha de los derechos civiles, Stan Lee, el editor de los cómics de Marvel, escritor jefe y director de arte creó La patrulla X (X- Men), un libro de cómics que gira alrededor de un grupo de superhéroes mutantes. La patrulla X, como muchos otros de sus predecesores en Marvel, era un grupo inusual de héroes (sarcásticos a veces, antisociales y, con claros defectos), pero que inspiraban simpatía cuando luchaban con sus atormentadas vidas amorosas, hacían frente a los traumas de su autoestima o se medían con poderosos villanos en su universo de poderes especiales.

El mundo de los X-Men de Stan Lee imaginaba la existencia de una raza superior y el duro ambiente político y social que se encuentran en un mundo futuro que no queda muy lejos. El director de X-MEN Bryan Singer supo valorar la alegoría que el cómic hace sobre el racismo y el fanatismo y el tema subyacente de la tolerancia, a través de una acción y unas aventuras trepidantes que enmascaran estos dramas.

"La historia de los X-Men es bastante política -señala Singer-. Trata de diferencias y similitudes. Dado que el cómic nació en la tumultuosa situación que se vivía en los años 60, hay temas políticos y sociológicos y mensajes inherentes en la sabiduría de los X-Men.

"De hecho -continúa Singer-, la relación entre Xavier y Magneto, su en tiempos amigo y colega, ejemplifica las diferencias ideológicas y filosóficas de esa época. En esencia están cortados por el mismo patrón, y ambos ven que esta raza mutante está siendo objeto de persecución. Sin embargo, Xavier vive para proteger a aquéllos que le tienen miedo, mientras que Magneto vive para destruirlos. Cada uno cree que está en el lado bueno. Ninguno está dispuesto a ceder.

Elegir al reparto para los X-MEN se demostró como otro notable desafío. El proceso comenzó en la primavera de 1999 y no quedó completado hasta finales de octubre del mismo año, cuando la fotografía principal estaba ya en curso.

"Hay muchos grandes héroes y villanos en los cómics por lo que uno de los puntos más complicados en el desarrollo fue elegir a los personajes en los que nos íbamos a centrar -dice Lauren Shuler Donner-. Una vez que lo tuvimos claro, la labor era conseguir reunir a un gran reparto coral".

El primer actor que firmó fue el antiguo luchador profesional, Tyler Mane, quien interpreta al correoso Dientes de Sable que mide más de 2,50 metros.

"El paso de ser luchador profesional a ser un actor de Hollywood es realmente algo bastante natural -dice Mane-, que en realidad mide unos formidables 2,10 metros y pesa 103 kilos. "La lucha tiene lugar en el escenario más duro del mundo, el ring, donde tú no puedes esconder nada en absoluto. Está todo allí para que el mundo lo vea. Como luchador, creas un personaje en el ring. Eres una persona completamente distinta, que pasa fácilmente de actuar en un cuadrilátero a actuar en la gran pantalla".

Para el papel del Profesor Charles Xavier, los cineastas estuvieron de acuerdo en que Patrick Stewart era la primera y única opción. Shuler Donner mencionó por primera vez el proyecto a Stewart hace varios años mientras estaba rodando Conspiración a las órdenes de su marido, el productor y director Richard Donner.

"Sólo tienes que poner una foto de Patrick al lado de una de Xavier -dice Singer-. Hay un parecido evidente. Pero mucho más importante es que Patrick es un actor de un increíble talento. Su voz, su presencia y su capacidad para entender su personaje hacían de él la elección perfecta para el papel".

McKellen también estuvo encantado de poder volver a colaborar con Bryan Singer, con el que ya había trabajado en Verano de corrupción. "Soy un gran admirador de Bryan -señala McKellen-, y somos buenos amigos. Él tiene un gusto increíble y una clara visión de cómo hacer las cosas".

McKellen supo valorar el retrato que Singer hace de la intolerancia presente en la sociedad en la que viven los X-Men. El actor tiene también su propio criterio en este aspecto de los mitos que rodean a los X-Men. "Me interesa este mundo de mutantes porque, de un modo, yo me siento como uno de ellos. Siendo homosexual, creo que a menudo soy demasiado peligroso, raro o anormal para ser aceptado en la sociedad en su conjunto, a juzgar por las leyes que rigen en mi país y de hecho en todo el mundo. Y no sólo la gente homosexual puede identificarse con esos personajes, sino también otras minorías".

James Marsden, un ávido amante del cine, disfrutó con la oportunidad de trabajar con dos de sus actores fetiche, Patrick Stewart e Ian McKellen. "Habiendo crecido en Oklahoma, solía verlos en el cine, y ahora ahí estaba yo en X-MEN trabajando con ellos -afirma Marsden-. Fue un verdadero placer y una experiencia sumamente enriquecedora".

Con McKellen y Stewart a bordo, los cineastas dirigieron sus pasos a completar el resto de los papeles clave. En los meses de verano de 1999, Marsden, Famke Janssen, la oscarizada Anna Paquin, Rebecca Romijn-Stamos, Ray Park, Bruce Davison, y la reciente ganadora de un Globo de Oro y un Premio Screen Actors Guild, Halle Berry, se enrolaron en el proyecto.

Dougray Scott, que en principio había sido elegido para interpretar a Lobezno, tenía que presentarse para terminar su trabajo en Misión Imposible 2. Los cineastas se movieron rápidamente para elegir a un nuevo actor, el elegido fue Hugh Jackman, una estrella emergente en los escenarios de Londres y Australia y las pantallas de cine y televisión de las antípodas.

Aunque los cómics de La Patrulla X se han vendido como rosquillas durante décadas, únicamente con los innovadores efectos especiales de hoy en día podían cobrar vida cinematográfica. Supervisando esta magia técnica se encuentran el supervisor de efectos visuales Michael Fink y el diseñador de efectos especiales de maquillaje y efectos de criaturas Gordon Smith. El coordinador de especialistas Gary Jensen (El río salvaje, Sospechosos habituales), el director de segunda unidad (secuencias de lucha) Corey Yuen (Romeo Must Die, Arma letal 4), y el coordinador de efectos especiales Colin Chilvers (ganador de un Oscar por Superman) también han tenido una aportación clave.

Treinta y ocho años después del lanzamiento del cómic, los espectadores de la película van a poder experimentar algo que los fans, los cineastas, el reparto y el equipo de más de 400 artistas, realizadores y técnicos sabían desde hace tiempo: los X-Men nunca muere, sólo están en evolución.

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