Juan de Dios es un gitano cabal; un hombre de bien. Humilde pero –y aquí no es tópico- honrado. Juan de Dios pasa la vida felizmente en una chabolita pobre pero coqueta de un barrio marginal de Madrid, en compañía de su gente y de su familia: su Carmen de su corazón, sus churumbeles –el Richal y la Soraya- y su padre, su papa, singular y entrañable abuelo gitano que no habla y sólo se mueve al compás de las rumbas que Juan de Dios rasguea en su bajañí –su guitarra de su alma- o... al compás de las caderas de cualquier paya de buen palmito. Comentario Este subproducto de la cinematografía española, supone el debut como director de Juan Muñoz (componente del dúo cómico Cruz y Raya). Como era de esperar el largometraje no tiene nada digno de mención; la historia es folletinesca y es realmente mala. Eso sí, en ella desfilan una cantidad innumerable de rostros populares. |