El Ministro de la Defensa japonés viaja a Francia para, en medio de un impresionante dispositivo de seguridad, firmar un importante contrato de armamento y de paso estudiar las tácticas antiterroristas de la policia gala.Irónicamente, allí es secuestrado por un grupo del crimen organizado japones. La policía francesa se moviliza de inmediato para liberar al Ministro y limpiar su honor, encargando esta dificil misión a dos jovenes oficiales que pronto reclaman la ayuda de un experimentado conductor de taxis. |