Al principio del mes de agosto de 1914, Adrien (Eric Caravaca), un joven y seductor teniente, parte en misión de reconocimiento a caballo. Un obús le alcanza destrozándole la cara. A partir de ese momento, la guerra para él se reduce al pabellón de oficiales del hospital militar de Val-de-Grâce, pues es allí donde se verá obligado a pasarla, en una habitación reservada a los soldados de grado atrozmente desfigurados por sus heridas. |