Con una gracia y un humor irresistible, Sopeña adulto (Emilio Gutiérrez Caba) evoca, desde el presente, sus recuerdos de entonces: la escuela cotidiana, la radio local, los tebeos de Roberto Alcazar, el cine de los jueves con Franco inaugurando pantanos y "Yon Güein" persiguiendo y matando indios.A través de la mirada infantil de un Sopeña niño (Daniel Rubio) y de sus compañeros de escuela se descubre -con una eficaz comicidad no exenta de ironía- una manera de entender el mundo, la sociedad y una España "de glorias florido pensil", tal y como se cantaba en el himno nacional de aquellos años. |