Don Justo, 80 años, dueño retirado de un bar de carretera que ahora regenta su hijo, se ha escapado de la tutela de éste para buscar a su perro que ha desparecido hace un tiempo y al que alguien dice haber visto en San Julian.Hace el viaje haciendo auto-stop confiando que los camioneros, a quienes conoce desde hace tantos años, lo irán acercando. A medida que avanza al encuentro con su perro, don Justo va dando datos que nos hacen sospechar que algo raro sucedió. Finalmente descubrimos, que mas allá de encontrar al perro, lo importante para él es cerrar ciertos capítulos aún pendientes en su vida y poder enfrentar en paz a la muerte, cuando esta llegue. |