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Las voces de la noche


Cartel de Las voces de la noche

España años 50. Elisa y Jorge son dos jóvenes que viven en un pequeño pueblo industrial. Juntos tratan de soportar la monotonía de sus vidas a través de sus citas clandestinas en la ciudad.

Los dos son conscientes de la relación que han creado y no esperan más el uno del otro.

Hasta que Elisa decide romper las reglas.

     Título original: Las voces de la noche
     Año: 2003
     Duración: 98 min.
     Nacionalidad: España
     Género: Drama.
     Fecha de estreno: 27/02/2004
     Calificación: Mayores de 13 años
     Distribuidora: Columbia Tri-Star Films España, S.A.

 
Nominaciones:
Goya. Mejor guión adaptado 2005

Comentario

"Las voces de la noche" es la adaptación cinematográfica de la novela de Natalia Ginzburg "Las palabras de la noche", que cuenta algo tan aparentemente sencillo como es una historia de amor.

La novela transcurre en un lugar imaginario de Italia durante los años 50. El primer reto que planteaba la adaptación a guión cinematográfico era el cambio geográfico. La escritora insiste en situar cada una de sus obras en lugares inexistentes, pero todos sus textos tienen un intenso tono autobiográfico. Y la HISTORIA, así, con mayúsculas, se filtra entre los personajes de forma sutil, apenas perceptible. Como adaptador he intentado estar en la misma posición que la escritora situando la acción en España, de modo que mi historia, la de mis padres y mis abuelos, surgiera sin buscarla. Al final he descubierto, según avanzaba en el trabajo, que lo que se cuenta en "Las voces de la noche" no tiene tiempo ni lugar. De ahí proviene la fuerza de la escritura de Natalia Ginzburg, su sobriedad y su pureza.

Al situar la acción en el pasado intento sumergir al espectador en el terreno de la ficción pura para, finalmente, llevarle a la conclusión de que, cuando entramos en el terreno de los sentimientos, podemos reconocernos tanto en un pirata del XVIII como en un cibernauta del XXI.

El lugar principal de la acción es un pequeño pueblo surgido alrededor de una fábrica. Allí viven los hijos del fundador, la familia que se ha convertido en referente para el resto de los habitantes, todos dependientes de ellos, que no solo se alimentan de su fábrica, también de sus vidas.

En el pueblo la naturaleza está omnipresente. Igual que la soledad de sus calles, donde no existe el anonimato. Y eso es lo que los protagonistas, Elisa y Jorge, van a buscar a la ciudad cercana: un lugar donde poder perderse, donde no ser el pequeño de la fábrica y la hija del contable. De este modo, aunque parezca contradictorio, para ellos los espacios abiertos del pueblo son claustrofóbicos y las calles estrechas y abigarradas de la ciudad se convierten en espacios de libertad.

Hay dos tiempos en la historia, uno es el presente, los años 50, un momento gris, en el cual el paso de las estaciones es la única novedad. Aquí se cuenta, de forma lineal, la relación entre Jorge y Elisa. El otro tiempo es el pasado, formado por tres "flash-backs", relacionados entre sí, que narran las historias de amor de los tres hermanos de Jorge: Anita, Germán y Bárbara, cuyos recuerdos aún están vivos, y transcurren en el tiempo en el que todo podía suceder, cuando la vida parecía más intensa, más luminosa, con más color. En estos "flash-backs" las historias se fragmentan, de modo que lo que se apunta en una se resuelve en la siguiente. Los dos tiempos están separados por un acontecimiento histórico que dividió la vida de nuestro país, la Guerra Civil, que aparece de forma elíptica.

El pasado es siempre narrado por alguien, y siempre a Elisa y Jorge. Ellos viven el presente y escuchan el pasado. De ahí la importancia de la palabra, de los diálogos. La imagen hace otra lectura de cada una de las situaciones, de modo que el contraste entre lo que vemos y lo que escuchamos, su conflicto, se convierte en la clave de la película. Los personajes viven la historia mientras que el espectador la observa con distancia, llegando a sus propias conclusiones.