Cuando en 1937 el dirigible alemán "Hindenbug" se dispone a hacer la travesía del Atlántico, una mujer estadounidense tiene la premonición de que la nave va a ser saboteada y así se los hace saber a las autoridades de la embajada germana, para que, a su vez, se lo comuniquen a Goebbels. Éste designa a Frank Rittes, coronel de la Luftwaffe, para que se haga cargo de la seguridad del dirigible. |