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Veronica Guerin


Cartel de Veronica Guerin

A mediados de los años noventa, la periodista irlandesa Veronica Guerin era un hueso duro de roer para los violentos capos de la droga de la ciudad de Dublín. Trabajaba como periodista en el Sunday Independent, y se propuso desvelar la terrible verdad de los señores de la droga de la ciudad y las vidas que se cobraban sus negocios mortales. Su cruzada personal la convirtió en el objetivo de todas las miradas. Tuvo que hacer oídos sordos a la envidia de algunos compañeros de profesión, a las críticas de los políticos de la ciudad y a las amenazas de los criminales que investigaba.

Pero, a pesar de los obstáculos, esta madre trabajadora no se dejó amedrentar en su búsqueda de la verdad. Gracias a la información que le facilitaban algunos miembros del hampa, y sus contactos con la policía, Veronica Guerin fue recomponiendo las piezas del puzzle de terror creado por el imperio del mal. Su objetivo era desenmascarar a unos hombres malvados con alias de cómic: el Entrenador, el General, el Monje y el Hombre del Almacén. Guerin escribía cada domingo un capítulo más de la crónica de este violento mundo y se acercaba más y más a la verdad. Así fue como comenzó el peligroso juego del gato y el ratón.

La vida de Veronica Guerin permanecía bajo una amenaza constante. Su hogar fue blanco de numerosos disparos; y, en un cara a cara con John Gilligan, el jefe de la droga, una bala le alcanzó la pierna y recibió una brutal paliza. Pero nunca se dio por vencida y continuó investigando. Obtuvo el Premio Internacional a la Libertad de Prensa por su trabajo.

Sin embargo, Veronica Guerin tuvo que pagar el precio más alto: su propia vida. Como consecuencia de su muerte, el gobierno irlandés formó un gabinete de crisis y aprobó cambios importantes en la constitución del país. Estos cambios transformaron eficazmente el panorama criminal de Dublín para siempre.

Ésta es su historia.

     Título original: Veronica Guerin
     Año: 2003
     Duración: 96 min.
     Nacionalidad: EE.UU., Irlanda, Reino Unido
     Género: Drama.
     Fecha de estreno: 26/09/2003
     Calificación: Mayores de 13 años
     Distribuidora: Buena Vista Internacional.

 

Comentario

"La historia de Veronica Guerin no es una historia cualquiera. Además de conmover los corazones irlandeses, su historia es el ejemplo de lo que impulsa a las personas a convertirse en periodistas", asegura Jerry Bruckheimer, productor de "Veronica Guerin". La dilatada carrera profesional de Bruckheimer, incluye títulos recientes como "Remember the Titans" (Duelo de titanes), "Pearl Harbour" y "Black Hawk Down" (Black Hawk derribado). "Se trata de una persona que no teme a nada. A pesar de las amenazas, ella siempre estaba ahí para contarlo. Esa valentía y ese coraje marcaron la diferencia en su país -sin ella, Irlanda sería un lugar completamente distinto".

Veronica Guerin fue una de las periodistas más importantes de la década de los años noventa, y sus artículos giraban siempre en torno al problema del narcotráfico en Dublín. Guerin realizó un retrato veraz de un mundo muy peligroso que quizá muchos ignoraban. Así fue como se convirtió en el mayor enemigo de la vida secreta de la ciudad, consiguió reforzar las unidades antidroga y fue la precursora de leyes más estrictas contra el tráfico de drogas en Irlanda. "Me gusta contar historias sobre personas que cambian el mundo y que serán el modelo de muchas generaciones futuras", continúa Bruckheimer. "Y Veronica Guerin fue exactamente así. Fue una de esas personas que cambiaron Irlanda y la idea que tenía la población sobre la droga y los criminales. Era una persona que las generaciones futuras deben conocer".

"Se trata de una historia sobre la valentía de una mujer", comenta la guionista Mary Agnes Donoghue. "Veronica Guerin dijo una vez 'No, no voy a darme por vencida'. Después de eso, hubo gente que pensó que era una santa y una persona muy valiente; otros creían que era una ingenua y que estaba loca. En mi opinión, no era nada de eso. Simplemente, fue una persona que ganó a los criminales".

"Creo que vivimos nuestras fantasías a través de las películas en las que los héroes o las heroínas hacen cosas extraordinarias que nos gustaría poder hacer nosotros mismos", afirma Joel Schumacher, director de la película. "Estamos hartos de oír historias sobre personas que quieren cambiar el mundo. Pero Veronica Guerin lo hizo".

"No creo que Veronica se considerase una persona especial", comenta Cate Blanchett, que interpreta el papel de la periodista. "Creo que era tremendamente modesta sobre lo que hacía. En mi opinión, lo que la convierte en un ser admirable es su humanidad. Pero los humanos estamos llenos de defectos y eso es lo que nos hace interesantes".

"Ésta es una historia que no tiene fronteras", apunta Schumacher. "La lucha contra la droga es algo universal y lo mismo ocurre con las historias protagonizadas por un héroe. Da lo mismo si se trata de una historia de época o actual, o si ocurre en otro país. La historia de Veronica Guerin narra la vida de una persona que no se rinde y que hace algo que se recordará para siempre".

Encabezando el reparto de "Veronica Guerin" encontramos a la nominada a los Premios de la Academia®, Cate Blanchett. "Cate Blanchett era la única actriz que podía interpretar el papel de Veronica", señala Joel Schumacher. "Está magnífica en ese papel. No sé que hubiera hecho si llega a rechazar el guión - No había pensado en nadie más para interpretar este personaje."

"Cate es un tour-de-force", comenta Jerry Bruckheimer. "le gusta investigar-. Creo que conoce a Veronica tan bien como su propia familia. Y ese proceso de investigación es el que le permite dar una imagen en pantalla absolutamente real y sincera. Es una actriz excepcional y tiene esa capacidad de identificarse con el personaje".

Cuando entró en contacto con el personaje, esta actriz de origen australiano apenas conocía la historia de la periodista irlandesa. Pero a medida que iba investigando, Cate Blanchett descubrió a una "persona compleja, apasionada y extraordinaria", reconoce.

"Nunca juzgo a los personajes que interpreto", continúa Blanchett. "No me enamoro de ellos y tampoco los desprecio. No tiene sentido hacer una cosa así. Creo que, para aquellas personas que lo ven todo desde lejos, que no se implican, es muy fácil opinar sobre la gente que está en el centro de todas las miradas. Pero Veronica dijo una vez en una entrevista una cosa que me llegó al fondo del alma: 'No puedes solucionar un problema hasta que no lo comprendes'. Creo que estas palabras fueron claves a la hora de construir el personaje".

Blanchett pasó un mes en Dublín antes de comenzar el rodaje de la película. Allí se reunió con amigos y compañeros de Veronica Guerin y tuvo la oportunidad de hablar con algunos miembros de su familia. Estudió el material de la periodista, leyó los artículos de Guerin que recuperó de los archivos, escuchó las entrevistas que concedió para la radio y perfeccionó su acento irlandés. Poco a poco, fue comprendiendo la motivación, la determinación y el compromiso de Veronica Guerin con su causa. "Era una persona muy popular y que creía firmemente en su capacidad para razonar. En una de sus entrevistas dijo que todo el mundo tiene un lado humano, una familia, que lo hace más humano. Esta creencia tan firme la llevó a meterse en terrenos muy peligrosos, pero estaba convencida de que, con la razón, encontraría la salida en cualquier situación".

Al preparar el personaje de Veronica Guerin, Blanchett tuvo que preparar una serie de relaciones complejas. "Veronica era una fuerza vital excepcional. Nunca he conocido a tanta gente que diga 'Yo conocía a Veronica' o 'Cené una vez con ella' o 'Estábamos muy unidos'. Todo el mundo tiene una opinión sobre ella, y eso es increíblemente positivo para mí como actriz. La verdad sobre Veronica Guerin estaba a medio camino entre las distintas opiniones de todos ellos".

Con la ayuda de Joel Schumacher, Blanchett compuso el personaje de Veronica Guerin como la historia de una periodista dura e intransigente: no era una santa; tan sólo una persona consternada por lo que ocurría en las calles de su ciudad, que habían sido tomadas por unos criminales que traficaban con heroína y huían impunes tras acabar con la vida de alguien. "Veronica tenía un gran sentido de la ética, ya que el sistema judicial era incapaz de condenar como se merecían a las personas que eran claramente culpables", dice Blanchett.

Una vez confirmada la colaboración de Blanchett, los realizadores volvieron al país de origen de Guerin para rodar la película. "Veronica Guerin" se rodó en Dublín y gran parte del reparto es irlandés. "Ha sido algo revelador", comenta Bruckheimer. "Hay muchísimos buenos actores irlandeses de cine y teatro que no tienen una gran proyección en Estados Unidos. He conocido a muchos actores con los que me encantaría volver a trabajar".

"La arquitectura de la ciudad es fantástica, y lo que es más importante, tiene uno de los mejores elencos de actores del mundo", comenta Joel Schumacher.

A lo largo de su carrera como reportera de sucesos, Guerin tuvo que atravesar momentos difíciles en su trabajo y su vida familiar. "En la película puede verse una unión familiar muy fuerte y afectiva, así que hay mucho en juego y mucho que perder", afirma Barry Barnes, que interpreta a Graham, el marido de Veronica. "Veronica es consciente de ello pero no puede dejar de hacer lo que hace".

En la película, Guerin conoce la responsabilidad que tiene con su marido, Graham, su madre, Bernadette, y su hijo, Cathal. Pero también tiene un trabajo que hacer. "Graham ve lo que está pasando y, evidentemente, sabe que es peligroso, pero se da cuenta de que no puede pedirle a Veronica que lo deje", comenta Barnes. "Sabe que Veronica está obsesionada con su trabajo y que no va a dejarlo por nada. Probablemente podría darle un ultimátum, pero creo que teme perderla. La otra opción es aceptar lo que Verónica va a hacer e intentar ayudarla, en la medida de lo posible".

Para Barnes, fue muy importante invertir el papel del héroe. "Hay cientos de películas en las que el hombre se enfrenta a los malos y la mujer permanece aterrada por lo que le pueda pasar. Los espectadores mostramos nuestra preocupación por él a través de los sentimientos de ella. Sin embargo, no hay muchas películas en las que pase lo contrario. Aunque ésta es una de ellas".

Otra persona importante en la vida de Veronica Guerin fue su madre, Bernadette, interpretada por la ganadora de un Premio de la Academia®, Brenda Fricker.

El principal contacto de Veronica en el hampa fue John Traynor, un hombre enamorado del glamour sórdido de esa profesión que ha elegido y seducido por su dudoso estatus de celebridad. El actor irlandés, Ciaran Hinds, da vida a Traynor, una pieza clave en la estructura creada por John Gilligan, el capo de la mafia. "Se trata del juego de la fama", explica Hinds. "El ego de Traynor le obliga a ser el centro de atención. Es una muestra de la absoluta incompetencia de Traynor para cumplir las reglas del juego; si fuese un poco astuto, permanecería en la sombra, como hace Gilligan. Gilligan acusa a Traynor de querer ser una estrella de cine pero se encarga de bajarle los humos".

Traynor era una pieza operativa clave en la banda de Gilligan. "Traynor estaba metido en varias bandas porque era un impostor", señala Hinds. En realidad, estuvo condenado por robo, fraude, posesión de armas de fuego y tráfico de artículos robados. "Trabajó en una operación de blanqueo de dinero y fue el encargado de distribuir el dinero. Evidentemente, era muy astuto para ese tipo de cosas y los demás miembros de las bandas lo necesitaban. A veces, chocaba con Gilligan -pero sabía cómo se las gastaba Gilligan cuando se enfadaba". A pesar de esto, Traynor siguió confesando a Guerin los asuntos de Gilligan y los suyos, y estas historias aparecían en el periódico del domingo. "Era un fanfarrón y muy vanidoso", afirma Hinds.

John Gilligan no se parecía en nada a Traynor. Gillian tiene en su haber una completísima carrera delictiva que comenzó cuando tan sólo tenía 15 años. Con el paso de los años, ha creado una banda de criminales muy eficaces y sangrientos y ha amasado una buena fortuna gracias al narcotráfico. Además, era un hombre muy violento.

Gilligan evitaba tener relación con la prensa o los medios de comunicación. Guerin se puso en contacto con él varias veces pero se negó a concederle una entrevista. Además, advirtió a Traynor que se mantuviera lejos de la periodista. Lo último que deseaba Gilligan era ver su nombre en los periódicos.

Gerard McSorley es quien da vida a jefe de la mafia criminal. El actor pensó en visitar a John Gilligan a la prisión de Portlaoise, pero al final desechó esta idea porque pensó que debía construir su personaje desde la imitación y no desde la personificación. "Pensé que aunque me pusiera una peluca y me caracterizase como John Gilligan, no se trataba de eso", explica el actor. "Lo importante era comprender la vida psicológica de este hombre y conocer parte de su pasado para que me ayudase a comprender su personalidad desequilibrada. Al fin y al cabo, es una película, no un documental; se trata de interpretar el guión".

En la película aparece también el actor irlandés Colin Farrell, que encarna a Spanky McSpank, un miembro camaleónico y peligroso de la banda de Gilligan.

Para Joel Schumacher, la propia ciudad de Dublín se convirtió en un personaje más de la historia de Veronica Guerin. "No me imagino poder contar esta historia en otro lugar que no sea Dublín", comenta. "Hay que ir a los lugares reales para poder darles a los espectadores una idea de lo que ocurrió en realidad".

"Hay que ser sincero; hay que ser fiel a la historia", explica Bruckheimer. "Y la única forma de hacerlo es trasladándote al lugar exacto donde ocurrió. Esta historia ocurre en Dublín; así que Dublín era el único sitio donde podíamos rodar la película. Y no sólo eso. Además, el equipo de actores y el equipo técnico eran irlandeses. Los únicos extranjeros de la producción éramos, Cate, Joel y yo. El resto era de aquí o había vivido aquí".

En total, en el rodaje de "Veronica Guerin" se realizó en 92 localizaciones, incluidos los burdeles más siniestros y los barrios bajos donde se llevan a cabo los negocios y donde las bandas asesinaban a los miembros de ese mundo de clase más alta en el que Veronica Guerin trabaja y vive con su familia. Para el diseñador de producción, Nathan Crowley, esto supuso un desafío poco común. "Se han utilizado muchísimos más lugares que en la mayoría de las películas en las que he trabajado", afirma. "Fue todo un desafío. Pero lo superamos agrupando los lugares por zonas. De no haber sido así, habríamos tenido que mover las unidades dos veces al día por los más de 90 localizaciones.

"La mayor parte de la película transcurre en las afueras, así que queríamos dar la sensación de que se trata de una ciudad importante", comenta Crowley. "Eso era muy importante. Además, queríamos mostrar el verdadero lado oscuro de Dublín, más que la arquitectura georgiana, el río Liffey o la imagen turística de la ciudad. Para eso tuvimos que trasladarnos al norte de la ciudad, porque allí es donde se encuentran esos lugares y donde trabajó Veronica Guerin".

Crowley colaboró con el director de fotografía, Brendan Galvin, para conseguir ese aspecto salvaje. "El estilo de la película surgió de forma natural por esa necesidad de contar la historia de una manera realista", apunta Galvin. "Para algunos 'salvaje' significa ir cámara en mano y rodar en forma de documental. Pero no creo que eso hubiese funcionado con esta película. Aquí siempre había dos cámaras grabando y eso ha ayudado a los actores y ha servido para mantener la continuidad y la historia. Hemos contado esta historia de un modo completamente diferente".

"Queríamos que se viera el cielo", añade Crowley. "Buscamos superficies muy reflectantes y calles y zonas que diesen una imagen de gran ciudad. Queríamos mostrar la ciudad desde otra perspectiva".

Mucho más difícil resultó diseñar las oficinas del Sunday Independent, porque no se parecen a ninguna de las redacciones que se ven en las películas modernas. Crowley trabajó codo con codo con algunos empleados del Sunday Independent y reconstruyó ese laberinto que formaban los despachos del periódico. "Cuando piensas en una redacción, imaginas un espacio diáfano como los de las películas, pero la redacción del Sunday Independent era como una madriguera, con mamparas de separación, despachos, tuberías y cables por todos lados", señala. "Parece uno de los lugares de la película 'Brazil'. Queríamos dar ese aspecto de caos por todas partes, esa imagen de desorden. Cuando entras en el Sunday Independent te llevas una impresión increíble -hay pilas de papeles por todas partes".

La mayor parte de la acción que ocurre fuera del periódico se desarrolla en la calle, así que para poder rodar tuvimos que meternos en los pisos de los miembros de las bandas, en el casino y en los burdeles. "A todos lados que íbamos con la cámara grabábamos imágenes de este mundo del hampa -casinos, burdeles, sótanos", señala Crowley.

Lejos de esta primera línea, de los escondites de las bandas, estaba la residencia en el campo de Gilligan. Se trataba del centro ecuestre de Jessbrook, un complejo de 300 acres valorado en 6,6 millones de dólares donde este gánster tenía su paraíso "hortera". "Intenté encontrar un lugar que fuese realmente recargado", dice Crowley sobre la casa de Gilligan. "La gente así tiene mucho dinero, pocos valores y mucho mal gusto".

"Fatso" Mitchell, Paul "Hippo" Ward, el "Monje", "Dutchy" Holland, todos son miembros de la banda con un sentido de la imagen tan estridente como esos alias, tomados de una serie de dibujos animados. Para la diseñadora de vestuario Joan Bergin, que guarda un recuerdo muy vivo de aquellos momentos, el reto fue recrear el pasado reciente sin caer en la caricatura.

Para crear el vestuario de los gánsters, investigó sobre la vida de los miembros de la banda de Gilligan. "Cuando haces una película de gánsters el truco está en evitar que parezcan una familia de mafiosos. Hay algunos libros muy buenos sobre la banda de Gilligan y su historia. En la película hay una escena del funeral que, en cierto modo, es el ejemplo perfecto de cómo se vestían los miembros de la banda. En la vida real, Gilligan se solía enfadar mucho cuando alguien se ponía un traje llamativo o no llevaba la ropa que él consideraba de buen gusto según los cánones tradicionales. Creía que así llamaba la atención".

Al investigar sobre la banda -cómo pensaban, la ropa que usaban, los sitios donde se escondían- Bergin descubrió algunos datos interesantes. "Descubrimos que solían gastar grandes cantidades de dinero en algunas sastrerías de Henry Street y Talbot Street. Luego unificaban la 'imagen' de la banda. Es casi como la idea que uno tiene de cómo viste un hippie, más que cómo se viste esa persona en realidad. Creo que hay que observar y reírse. Tiene que haber un toque de diversión, de ironía en su vestuario, no podían tenerlo todo perfectamente bajo control".

La excepción de esta regla era el jefe de la banda. "John Gilligan estaba completamente paranoico sobre el hecho de llamar la atención. Hasta llevaba fotografías que después enseñaba a todo el mundo para que se convenciesen de que era un hombre de negocios. En esas fotografías aparece con un chaqueta muy ligera, una camisa extraordinaria y pantalones de paño grises".

La imagen también era algo muy importante para Veronica Guerin, ya que trabajaba con criminales, políticos y fuerzas policiales. "Veronica había trabajado de Relaciones Públicas y cuidaba mucho su imagen", señala Bergin. "He hablado con mucha gente que la conoció y siempre iba al Sunday Independent vestida con un traje pantalón. Era parte de su encanto y hacía que la gente reparase en ella. Y si salía o hacía alguna comida informal, iba en vaqueros. Nos informaron de que los demás periodistas hacían su trabajo por teléfono pero a ella le gustaba ser como la heroína de la novela de Chandler; siempre se entrevistaba cara a cara. He intentado mostrar su carisma a través de su ropa".

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