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Los abajo firmantes


Cartel de Los abajo firmantes

El primer actor de una compañía de teatro en gira por España muere en un accidente de coche. Un nuevo actor, Jorge Ruiz (Juan Diego Botto), viene a relevarle. Es guapo, joven y revolucionario. Su llegada crea tensión, celos y desconfianza en el resto del reparto, especialmente en Mario Soto (Javier Cámara), que es el encargado de dirigirle en ausencia del autor del montaje, ocupado con una ópera para el Teatro Real de Madrid. Ya en el primer ensayo de la obra en cuestión: la Comedia sin título, de Federico García Lorca, las personalidades de ambos chocan de frente. Carmen Morante (Elvira Mínguez), primera actriz de la compañía, y Laura G. Reyna (María Botto), que fue amante secreta del fallecido, son testigos de la pugna entre ambos.

Por si eso fuera poco, el recién llegado trae un conflicto añadido: la lectura al final de la función de un manifiesto a favor de la paz. Mario cuestiona esa decisión. La compañía se divide.

Tras la primera representación del sustituto en un pueblo perdido en un punto indefinido del país, la compañía queda en el cuarto de Carmen para ver juntos la gala de los Goya.

     Título original: Los abajo firmantes
     Año: 2003
     Duración: 90 min.
     Nacionalidad: España
     Género: Drama.
     Fecha de estreno: 17/10/2003
     Calificación: Mayores de 13 años
     Distribuidora: Alta Films, S.A.

 

Comentario

Intenciones, motivos y expectativas

Una experiencia insólita, comprometida

El día 1 de febrero de 2003, un colectivo que se siente ninguneado y en crisis aprovecha de forma espontánea un acto festivo, la Gala de los Goya, para decir "No a la guerra" y enfrentarse de manera directa a la política del gobierno.

El acto sirve de revulsivo a gran parte de la sociedad española y dispara la espoleta de un estallido de protesta que protagoniza la opinión pública.

La fractura entre la práctica totalidad del mundo de la cultura y el poder es tremenda. Un sector al que se acusa de vivir subvencionado, el del cine, se enfrenta a los cargos que reparten el dinero. ¿Es un suicidio a lo bonzo, a lo kamikaze? ¿Es una toma de conciencia? ¿Es una llamada a la propia dignidad?

LOS ABAJO FIRMANTES se hace estas preguntas y algunas más. Para mí, como director y coguionista, es de nuevo, tras Sin vergüenza, una película sobre actores; de nuevo una comedia ácida; de nuevo una incursión en el mundo del teatro y en las profundas causas que conducen al artista hacia la obra. Pero esta vez con tres añadidos importantes: el paso a cine de extraordinarios fragmentos de la última obra de Federico García Lorca Comedia sin título, la incorporación a la pantalla de los tiempos que nos toca vivir y el compromiso de nuestro trabajo sobre esos tiempos y, por último, la búsqueda de los diálogos y las situaciones a partir de ensayos e improvisaciones con los cuatro actores que protagonizan la película.

Todos estos elementos harán, de hecho ya están haciendo, de LOS ABAJO FIRMANTES una experiencia insólita, veraz, comprometida y controvertida: un auténtico debate con el espectador.

Joaquín Oristrell

Compromiso con la realidad

LOS ABAJO FIRMANTES es nuestra primera experiencia como productores cinematográficos, un compromiso que nos habíamos propuesto desde hace años cuando consolidamos y constituimos el proyecto del Centro de Nuevos Creadores.

La idea surgió hace dos años, cuando Juan, María, Joaquín y yo nos planteamos rodar juntos una película donde pudiéramos hablar de las relaciones personales y del compromiso social a través de una función de teatro. Finalmente, esta idea se concretó gracias a un hecho histórico que nos golpea y al que no queremos ser ajenos, puesto que como creadores que somos debemos comprometernos con la realidad que nos envuelve.

Ésta ha sido la filosofía y el germen del que nace el Centro de Nuevos Creadores, un proyecto de carácter independiente que comenzó a gestarse cuando, a mediados de los años ochenta, reunimos en el Centro a dramaturgos, directores y actores para generar un movimiento que incluyera y contagiara a las nuevas generaciones de creadores.

Como bien dice Joaquín, "el artista siempre se conduce hacia la obra". El teatro, que refleja al ser humano en todas sus contradicciones, ha sido siempre el espejo en el que se han observado las virtudes y defectos de todas las sociedades; ha plantado cara a todos nuestros vicios y, sobre todo, ha tenido la valentía de plantear las grandes preguntas que carcomen al ser humano. Éste ha sido el punto de partida para LOS ABAJO FIRMANTES.

La película es nuestro pequeño aporte en toda esta sinrazón que estamos viviendo. Es una comedia hecha por actores que interpretan a actores, personas que se meten en la piel de otras personas para retratarlas, reflejar su realidad -que es la nuestra-, la de toda una sociedad. Y lo hemos hecho con nuestra mayor honestidad y desde el más profundo respeto.

Cristina Rota (productora)