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S.W.A.T. Los hombres de Harrelson


Cartel de S.W.A.T. Los hombres de Harrelson

Farrell interpreta a Jim Street, un ex miembro del equipo de los S.W.A.T., que junto con su compañero Brian Gamble (Renner), es expulsado del equipo a causa de una controvertida decisión que tomó durante un robo con rehenes. Gamble abandona la fuerza a disgusto, pero para Street, ser policía es toda su vida y accede a ser degradado esperando algún día tener la oportunidad de redimirse y volver a vestir el privilegiado uniforme de los S.W.A.T.

A Street le llega su oportunidad cuando el comandante del equipo Dan "Hondo" Harrelson (Jackson) es asignado para reclutar y entrenar a cinco policías del más alto nivel para un nuevo Equipo de Armas y Tácticas Especiales (S.W.A.T.). Los otros miembros del nuevo equipo que Hondo recluta son Deacon "Deke" Kaye (James Todd Smith aka LL Cool J), Chris Sanchez (Michelle Rodriguez), Michael Boxer (Brian Van Holt) y T.J. McCabe (Josh Charles).

Tras semanas de duro entrenamiento físico, el nuevo equipo S.W.A.T. entra en acción rápidamente cuando un importante jefe de la droga, Alex Montel (Olivier Martinez), ofrece, con gran audacia, 100 millones de dólares de recompensa a cualquiera que pueda liberarle de la custodia de la policía. Mientras lo escoltan fuera de Los Ángeles y lo dejan en manos de los Federales son perseguidos por una banda bien armada de mercenarios sin escrúpulos.

     Título original: S.W.A.T.
     Año: 2003
     Duración: 117 min.
     Nacionalidad: EE.UU.
     Género: Acción.
     Fecha de estreno: 05/12/2003
     Calificación: Mayores de 13 años
     Distribuidora: Columbia Tri-Star Films España, S.A.

 

Comentario

Un atractivo innegable de los dramas policíacos, según el director de S.W.A.T. Clark Jonson, es la acción. "No hay nada como el subidón de adrenalina que te da cuando estás en una persecución de coches, una explosión espectacular o un duelo mortal", dice. "De eso es de lo que trata todo. Pero para que llegue realmente al público, también tienes que haber invertido en los personajes".

El productor Neal H. Moritz no es extraño a las excitantes películas de acción, como XXX - (Triple XXX), y The Fast and the Furious - A Todo Gas entre sus créditos más importantes. Para S.W.A.T., se dirigió a Johnson, un veterano del género de acción policiaco en televisión. Jonson fue actor durante varios años y, en ocasiones, director en la aclamada serie "Homicide: Life on the Streets". Entonces continuó dirigiendo episodios de "NYPD Blue", "Law & Order: Special Victim's Unit", "Third Watch", "The Wire" y "The Shield", entre otras.

"Cuando empezamos a hablar de la película por primera vez, queríamos mostrar al mismo tiempo el honor que suponía ser un miembro del S.W.A.T. y el peligro que conllevaba", dice Moritz. "Realmente necesitábamos a alguien que nos introdujese en ese mundo. Cuando miras el cuerpo de trabajo de Clark, observas que siempre es capaz de presentar situaciones y hacerte sentir como si estuvieras realmente allí".

Johnson llegó al proyecto bien curtido en las realidades y en los desafíos del drama policiaco. Su trabajo, ganador de premios en varias series de policías aclamadas por la crítica, junto con su anterior trayectoria en efectos especiales, le proporcionaron las habilidades técnicas para abordar con eficiencia un calendario tan exigente.

También podría alardear de haber interpretado a "tantos policías en mi carrera de actor, que sé más del trabajo de policía que algunos de los auténticos", ríe Johnson. Este aporte de experiencia probó ser de incalculable valor a la hora de decidir el escenario para S.W.A.T. Aunque inspirada en la serie de televisión de los 70, la única similitud de la película es el nombre de cuatro de los personajes - Hondo, Street, T.J. McCabe y Deke - aunque los cineastas rinden homenaje a la serie de forma sutil. Steve Forrest, que interpretó a Hondo en televisión, hace una aparición cameo como un conductor de camión del S.W.A.T. y Rod Perry, que interpretó a Deacon, vuelve como el padre de su personaje.

"Mientras trabajábamos en el guión", dice Johnson "yo hacía preguntas como si fuera miembro del público - del tipo de '¿como aborda un equipo S.W.A.T. un avión con rehenes dentro?' Investigamos y nos condujo a una de mis escenas favoritas de la película, un ejercicio de entrenamiento de abordaje de un viejo avión en el desierto de Mojave. Mostramos, paso a paso, como entraban y controlaban la situación sin provocar daños a inocentes. Fue genial mostrar al público como funciona el equipo".

Otra pregunta que hizo Johnson fue "¿si no puedes entrar de forma segura a una casa, como capturas al criminal? La respuesta era simple: Se utiliza un 'molly', que Johnson describe como un "aparato que se parece a un gancho para pescar gigante que en cuanto penetra la pared, la arranca de un tirón".

"Si vas a hacer una película de acción sobre los S.W.A.T., deberías salir sabiendo más sobre lo que hacen esos chicos", continúa. "Y debería ser plausible. Incluso en el final, donde aterrizamos un avión Lear Jet en un puente, comprobamos con el FAA y la compañía Lear Jet y propusimos unas teorías. Es realmente posible".

La experiencia de Johnson como actor influyó a la hora de seleccionar a los actores para los papeles principales. "Esto no es un espectáculo de efectos especiales. Esta película es sobre unos personajes y sobre lo que separa a S.W.A.T. de otras películas de acción de policías es sin duda el reparto", admite Johnson. "Cuando dispones de actores superiores como Sam Jackson, Colin Farrell y Olivier Martinez, ellos añaden una dimensión completa a cada papel y aportan el elemento de drama humano real a la acción. Lo más importante es que todos han asumido la película como un equipo. Así que les apoyas tanto como grupo como individualmente, no porque esté así en el guión, sino por la complejidad que aportan a sus respectivos personajes así como saber como trabajan juntos como una unidad. El trabajo en equipo es lo que eleva el material a otro nivel".

Desde el principio, el reparto se sintió cómodo con un director que también es un actor experimentado. "Sabía que estaría en un ambiente abierto y entusiasta con Clark", dice Van Holt, que proviene de una familia de policías. "Mi tío estuvo en los S.W.A.T. durante una temporada, mi primo está en los S.W.A.T. ahora mientras hablamos", continua. "Mis otros primos son policías regulares en la zona de Los Ángeles. Por lo que he aprendido de mi familia, hace falta ser una persona especial para ser policía, y especialmente un miembro del equipo S.W.A.T. Muchos de nosotros no tenemos ni idea de la presión a la que están sometidos los policías diariamente. No mucha gente podría soportarlo".

Rodríguez aceptó el papel de Sánchez porque apreciaba la habilidad de Johnson para presentar una visión clara de lo que quería y permitir a los actores, al mismo tiempo, campo libre para crear sus personajes. "Quería libertad para interpretar", dice Rodríguez, "pero también era importante que yo entendiera las pautas que Clark quería y para y él era fantástico explicándolas".

Moritz, tras haber trabajado en la primera película del director, Juice y, posteriormente, en el éxito de taquilla XXX - (Triple XXX), dice sobre el momento en que tocó seleccionar el papel central de Hondo: "Sabía que si necesitaba a alguien que liderase un equipo de actores ese era Sam".

Johnson no podía haber estado más de acuerdo. "Si analizas la palabra 'duro' en el diccionario, se ve la foto de Sam", dice. "Es el actor más duro del planeta. Y aporta todo eso al papel".

Para Jackson, la atracción viene del terrible drama inherente de ser parte de un equipo S.W.A.T. y de la admiración por su imperiosa filosofía. "Se les mete en situaciones muy tensas, en las que su vida corre peligro, pero ellos siempre son conscientes de que son miembros de una organización que salva vidas, no que las quita", dice. "Normalmente vemos a los chicos del S.W.A.T. como francotiradores asignados para actuar si es necesario. Pero ese no es su trabajo. Su trabajo es asegurarse de que todo el mundo sale de las situaciones de forma segura. Hace falta estar hecho de una determinada pasta para estar bajo ese tipo de presión y aun tener la sangre fría para no actuar como un vaquero".

Así como Hondo es el líder indiscutible del equipo S.W.A.T. en la pantalla, Jackson siente la responsabilidad de ser el líder en el rodaje. "Era importante para mi ser un ejemplo para esos jóvenes actores enseñándoles a estar preparados, listos para trabajar, con una gran actitud, y ayudar de vez en cuando a hacer ajustes sobre como rodar una toma y hacerla bien", dice Jackson". "y era importante no hacerme la estrella, sino hacerles ver que a mi me gusta realmente este trabajo y las oportunidades que vienen con él. Así si que efectivamente hay un parecido entre Hondo y yo: Intento pregonar con el ejemplo".

Como ya ha demostrado en películas tan variadas como Tigerland, Daredevil y Minority Report, Colin Farrell no sólo tiene el magnetismo de una estrella, sino que, como dice Moritz "como Jim Street, él es un tío que puede ser independiente y al mismo tiempo ser parte de un equipo, alguien que podría ser

un líder si se le necesitase, o alguien que podría estar a tu lado cubriéndote si estuvieras en una situación peligrosa".

Farrell también aportó un gran equilibrio al papel de Jim Street, a quien Johnson visualiza como un "policía carismático con ese tipo de nobleza serena de un Steve McQueen en Bullitt", dice. "Pero también tiene que sugerir al público que, como los otros miembros del S.W.A.T., llegó a las fuerzas de elite ganándose previamente los ascensos de rango. La gente solitaria y librepensadora raramente son conformistas por lo que todos esos años de trabajo duro se hacen muy interesantes. Colin te hace intuir la rectitud del personaje sin mostrarla explícitamente, así que entiendes como llegó Street a los S.W.A.T., y como está ahora preparando su regreso".

Johnson y Moritz se dirigieron a James Todd Smith (aka LL Cool J) para el papel de Deke, "porque sentía que necesitábamos a alguien con mucha fuerza física y mucho sentido del humor, y LL reunía los requisitos completamente", dice Moritz.

"LL tiene la presencia física y la actitud para Deke", afirma Johson. "Tiene mucha credibilidad en la calle como ser humano. No te sorprende ni un momento que sea un miembro de los S.W.A.T.".

Deke es también el único hombre de familia del equipo y aporta un nuevo significado a su trabajo, según Smith. "Deke es muy tenaz, muy centrado, pero también es muy agresivo y el uniforme le hace sentirse invencible. Al ser el único casado del equipo, con tres hijos, siente una responsabilidad aun mayor por proteger al inocente y hacer del mundo un lugar más seguro para todos".

El gran adversario de la película, Alex, el señor de la droga internacional que pone la acción en marcha, fue una oportunidad para Johnson y Moritz de crear un malo memorable. "Cuando empezamos a hablar del villano, queríamos alejarnos del típico matón", recuerda Moritz. "Cuando vimos a Olivier Martinez en Infiel, nos quedamos impresionados por su carisma. Ni los hombres ni las mujeres pudieron quitarle los ojos de encima. Contratarlo para interpretar a Alex parecía la mejor opción".

Con el reparto seleccionado, Moritz y Johnson se dedicaron a buscar un equipo técnico de primera línea capaz de ayudarles a crear una película visualmente irresistible. Gran parte de esta responsabilidad recaía en los hombros de del cinematógrafo Gabriel Beristain. Para capturar la envergadura y la enormidad de las secuencias de acción, Beristain y su equipo de operadores y asistentes de cámara encontraron formas innovadoras para seguir a los personajes y la acción, a menudo recurriendo a la steadicam para captar la realidad de una escena.

"Rodamos desde dos perspectivas", dice Johnson. "Muchos de mis maestros están rodados desde un helicóptero, porque en Los Ángeles siempre hay un helicóptero con una cámara en cuanto pasa algo, siguiendo la acción y observándola. El otro punto de vista era más cercano, con cinco o seis cámaras de mano para dar ese sentido de inmediatez. Gabriel y su equipo hicieron un trabajo increíble. Estaba todo tan bien preparado que parecía completamente improvisado".

Johnson, Moritz y su equipo pusieron una atención meticulosa en el detalle para potenciar la realidad de su drama. Junto a este proceso estaba el consejero técnico Randy Walker, un veterano retirado del Departamento de Policía de Los Ángeles que pasó 16 años en el S.W.A.T. Era interesante, dice Johnson, que hubiera sido miembro del equipo S.W.A.T. que intervino hace unos años en el terrible asalto al banco de North Hollywood, que inspiró la secuencia inicial de la película. "Si miras hacia la extensión de archivos ahí está él - en bermudas", ríe Johnson. "Creo que estaba en un campo de golf cuando recibió la llamada. Así que lleva el chaleco antibalas, el casco, la pistola y las piernas al aire saliendo de las bermudas".

El trabajo de Walker era asegurarse de la autenticidad de las tácticas del equipo S.W.A.T. Antes de empezar a rodar, Walker instruyó al reparto en la historia de los S.W.A.T, el objetivo de la división y su puesto en una fuerza de policía más grande y en la comunidad de Los Ángeles. Los actores también aprendieron señales especiales con las manos, comunicación con los ojos, la jerga y la conducta. Fueron enseñados a manejar, recargar y disparar un gran repertorio de armas.

Incluso para los actores que tenían experiencia con armas, el entrenamiento probó ser impresionante. "Me dieron este gran rifle de francotirador de calibre 50 con grandes balas", dice Renner. "Estaba tan excitado por disparar que protesté porque sólo me dieron 20. Pero después de disparar cuatro ya estaba hecho polvo. Estaba reventado. Me sentía como si me hubiera pateado un burro. Es intensísimo y muy potente".

Otra parte dura del entrenamiento fue la sesión de una semana en la que Walker les introdujo en como maniobrar con agilidad y rapidez vistiendo la restrictiva ropa de los S.W.A.T. junto con casi 14 kilos de armadura caliente y pesada. Incluso los actores más en forma estaban al límite de sus posibilidades. "No puedo creer como los miembros de un equipo S.W.A.T. operan tan eficientemente llevando todo ese equipo", dice Van Holt. "Me resultaba difícil caminar, como para pensar en correr, saltar, cargar peso, disparar y reptar por sitios estrechos. Ni siquiera podía hacerlo sin toda esa armadura y equipo".

Aunque físicamente exigente, el "campo de entrenamiento" propulsó la confianza de los actores y aportó gran credibilidad en su comportamiento como un equipo S.W.A.T. "Le preguntaba constantemente a Randy Walker si pareceríamos lo suficientemente verosímiles para que cuando los oficiales de policía estuvieran viendo la película pudieran mirar y decir, 'Eso está bien', dice Jackson. "Siempre es un cumplido cuando la gente que hace de verdad el trabajo que tu estás interpretando en la pantalla te dice que tu actuación fue creíble. Ellos aprecian realmente eso".

Y sería una mentira, confiesa Farrell, si no admitiese que la escuela de S.W.A.T. era como un sueño de la infancia hecho realidad. "Aquí estoy cobrando mucho dinero por salir de verdad y jugar al mismo tipo de juegos que jugaba cuando era un niño", dice. "Fui al campo de tiro y disparé carabinas M-4, pistolas del 45, nueve milímetros, metralletas, y aprendí como acertar a objetivos a la carrera. Era divertidísimo. Al mismo tiempo, quería prepararme lo mejor que pudiese para saber realmente como hacer el trabajo cuando llegara el momento de actuar".

Para Rodríguez, su gran satisfacción era que no la tratasen de una forma especial. "La actitud hacia mí en el entrenamiento era '¿quieres ser una S.W.A.T.? Bien, entonces tienes que ser capaz de hacer lo mismo que los demás", dice. "Randy nunca me trató diferente. Eso era bueno. Era muy duro a veces, pero era bueno".

El entrenamiento realista mereció la pena tanto para el público como para el reparto, según Moritz. "Para interpretar de forma efectiva a un oficial S.W.A.T. moderno era importante que los actores y el público aprendieran algunas de las técnicas que usan, del estilo de cómo entrar a una casa, como rodear a alguien que tiene un rehén", dice. "El entrenamiento no sólo fue excitante y educativo, sino que convirtió a los actores en un equipo auténtico, lo que añadió realidad en la pantalla".

Trabajando con su consejero, Randy Walker, Johnson estaba particularmente atento a los detalles del armamento, uniformes, técnicas y estrategias de los Equipos de Armas y Tácticas Especiales.

Las consideraciones prácticas del rodaje significaron algunas alteraciones en el uniforme y en el armamento de los S.W.A.T., pero se ejecutaron con cuidado. El peso del chaleco de Kevlar reglamentario añadía otros 14 kilos al equipo, haciendo que el peso total que cargaban los actores fuera excesivo, así que lo sustituyeron. Otro problema con el equipamiento de reglamento S.W.A.T. era que los miembros del equipo están cubiertos idénticamente de cabeza a los pies de negro, haciendo difícil reconocerles. Así que, en algunas escenas, los actores se quitan el casco o las gafas para poder ser reconocidos.

Había otro aspecto que también requería cambios. La mayoría de las unidades S.W.A.T. tienen 14 oficiales, no seis, con cada hombre especializado en un arma específica. Con muchos menos hombres en el equipo de ficción, todos los personajes tenían que ser capaces de usar diferentes armas en momentos diferentes dependiendo de las demandas del guión.

La divergencia más significativa de la realidad era el personaje de Sánchez. Hasta la fecha nunca ha habido un miembro femenino de los S.W.A.T. en Los Ángeles. Pero Johnson dice, que después de contratar a Rodríguez, puede que se abra una puerta. Ya ha pasado antes. "Cuando estaba en Homicide, el Departamento de Policía de Baltimore era reticente a dar el visto bueno al guión porque teníamos una investigadora de homicidios femenina y nunca había habido ninguna en la ciudad", cuenta. "De todas formas seguimos adelante. Hoy, de los aproximadamente 67 investigadores de homicidios de Baltimore, 19 son mujeres. No digo que pasase a causa de Homicide, pero seguro que no le vino mal".

Rodríguez profundiza en la idea de que las mujeres no están incapacitadas para pasar el duro desafío físico del S.W.A.T. "Mira a Bruce Lee contra la talla de sus oponentes", observa. "Todo trata de puntos de presión, enfoque y resistencia - cosas que en las una mujer puede tener éxito con el entrenamiento adecuado. Normalmente las mujeres estamos tan intimidadas por lo que nos imponen los hombres que olvidamos que hay otras formas de superarlos".

Walker, consultor de S.W.A.T. alabó a Rodríguez y al resto del reparto por el realismo de su interpretación como agentes S.W.A.T. "La película parece auténtica", confirma. "El vestuario y las armas son perfectos y la actitud que asumieron los actores era positiva. Todos fueron buenos estudiantes; tenían los movimientos adecuados, el aspecto adecuado, la actitud adecuada y el comportamiento correcto".

También estaban los escenarios del diseñador de producción, Mayne Berke, para añadir precisión en el detalle. En primer lugar, una imagen del sitio, usando más de 75 lugares dentro y alrededor de Los Ángeles. El trabajo de Berke no sólo era mantener la consistencia en la apariencia de la película sino también ajustarse al presupuesto y a las restricciones de calendario para rodar. "La solución fue agrupar todos los lugares posibles juntos para minimizar la necesidad de traslado de la compañía que es más caro y consume mucho más tiempo", dice. "Tuvimos bastante éxito al final. En algunos lugares fuimos capaces de rodar de seis a ocho escenas diferentes haciendo unos ajustes mínimos".

Berke y el director Johnson colaboraron a la hora de decidir el color y la textura. "Queríamos que tuviera el aspecto más real y arenoso posible", dice Berke, "así que le sugerí a Clark que usáramos una paleta de colores muy suave, fijando con tonos oscuros, particularmente en las zonas de tierra y usar colores brillantes sólo para mostrar la naturaleza estridente de Los Ángeles y algo de su arquitectura".

La secuencia más exigente de la película fue el final cargado de acción que se rodó en el puente 6th Street Bridge de Los Ángeles durante un periodo de cuatro semanas de grabación nocturna. Se eligió el puente después de que Berke hubiera visitado otros lugares de Los Ángeles donde pudiera aterrizar un avión. "Alguien sugirió al autopista 405 (que cruza California desde San Diego a Sacramento), pero entonces vi este libro, Above Los Angeles y decidí que si yo fuera piloto, yo consideraría el 6th Street Bridge en el centro. Visualmente, también lo concebí como una gran toma potencial porque el puente tiene unos 900 metros de largo y una vez que hubieras aterrizado tendrías las luces brillantes de los rascacielos del centro como telón de fondo de la escena".

Johnson compartía el entusiasmo de Berke. "Teníamos casi un kilómetro de puente y sabía que era la toma correcta", dice. "El centro parecía como Oz desde aquí. Era mágico".

Iluminar el avión simulado para el rodaje nocturno fue el principal desafío de Berke. "He hecho mucha iluminación de baile en mi carrera", explica Berke. "El baile es como mover una escultura. Y el 'avión', para mi, era la escultura en movimiento. Sabía que necesitaba luz lateral. El Encargado de iluminación de la película llegó con una solución práctica, instalaciones fijas que había adquirido en Home Depot a 20 dólares la unidad. Entonces sólo era una cuestión de poner la infraestructura necesaria alrededor de las instalaciones existentes. Y yo aparecí con un diseño en plan Art Deco para captar el estilo del puente en los años 30".

Aun con las modificaciones, era demasiado peligroso aterrizar un avión real en el puente, así que cada noche se sacaba una imitación del avión de un almacén cercano y se colocaba en el 6th Street Bridge.

En un punto la vida real interrumpió la producción, cuando el auténtico Departamento de policía de Los Ángeles se vio envuelto en una persecución a toda velocidad de varios vehículos en el puente, con helicópteros de policía reales compitiendo con los que estaban siendo usados en la producción. "Estábamos allí en el puente observando la escena", recuerda Johnson. "El avión estaba allí en su lado y había una limusina grande y larga que dejaba a cada lado sólo el espacio suficiente para que pasara un coche. Luego recibimos el informe de uno de los asistentes de producción de que había una persecución a gran velocidad que se dirigía hacia nosotros. Y este coche robado lleno de chavales pasa volando por delante de nosotros seguido de 15 coches de policía, por aquel espacio tan pequeño, como algo sacado de The Blues Brothers.

Un lugar que estaba fuera de los límites de la película era la vasta red de alcantarillado de Los Ángeles. El guión precisaba de una escena en una alcantarilla pero la ciudad no pudo garantizar el permiso a causa del peligro de inundaciones repentinas, particularmente durante la temporada lluviosa de invierno, cuando se rodaba la película. Berke necesitó construir una alcantarilla. "Tenía que conseguir algo que permitiese toda la acción que estaba en el guión, una sección verosímil de un sistema de cañerías que no era muy distinto a un gimnasio de la selva y presentaba muchas opciones".

La investigación de Berke le condujo a una página web de 'drainers', entusiastas que, ilegalmente, van a grandes alcantarillas de todo el país y se fotografían (colocan una banda negra en los ojos para preservar sus identidades) y luego envían las fotos a la red. Además, los alcantarilleros discuten sobre cómo entrar y salir de una cloaca específica y que encontraron cuando estuvieron allí. "Sus fotografías", dice Berke, "llegaron a ser un magnífico recurso".

Berke estaba sorprendido al apreciar que había ciertas cosas comunes a todas las alcantarillas. "Todas parecían tener un alga que crece en el techo y miles de colillas de cigarrillos. Hay muchas latas y bolsas de plástico de las del supermercado. Incluso encontramos un poste de teléfonos, una aspiradora, carros de compra, tapacubos, neumáticos - era una oportunidad maravillosa para trabajar con diferentes texturas y sombras", dice. "También se ajusta muy bien al concepto de la película. Las cloacas son oscuras, arenosas, aterradoras y siniestras. Nunca se sabe lo que hay a la vuelta".

En el guión, los personajes se trasladan unos 800 metros a lo largo de la cañería. Al no poder construir una tubería real de 800 metros, Berke ideó un diseño que podía soportar múltiples ángulos. "Estas alcantarillas son mucho más grandes de lo que la gente se imagina. Nuestra investigación mostró que se podía conducir un camión por alguna de ellas, por lo que el escenario no sólo tenía que ser creíble sino que debía tener grandes dimensiones".

Berke y su equipo empezaron con tuberías de alcantarillas para los tubos redondos. Luego construyeron un armazón de madera y utilizaron un torno, sobre el que se echó hormigón, uno que pudiese ser esculpido. Para conseguir las algas del techo se utilizó un molde de látex y se cubrió con varias capas de pinturas de colores. Para que el escenario diera impresión de húmedo sin estarlo se aplicó glicerina en el techo además de usarla para limpiar la laca de los laterales de las paredes. El agua real que sale de las paredes de las cloacas se generó gracias a la magia de los efectos especiales. En total, se tardaron varias semanas en construir, pintar y revestir con basura el escenario.

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