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Kill Bill - Vol. 1


Cartel de Kill Bill - Vol. 1

Bill (David Carradine) dirige un grupo de asesinas siniestras llamadas Deadly Viper Assassination Squad (o DiVAS); todas ellas tienen un nombre clave de alguna serpiente venosa y la más letal de todas es Black Mamba (Uma Thurman) quien también es la novia formal de Bill. Black Mamba es traicionada por los demás, que la dan por muerta con un balazo en la cabeza. Sin embargo, cuatro años después, Thurman despierta del coma y jura venganza contra su maestro y su banda de asesinos internacionales.

     Título original: Kill Bill - Vol. 1
     Año: 2003
     Duración: 111 min.
     Nacionalidad: EE.UU.
     Género: Acción.
     Fecha de estreno: 05/03/2004
     Calificación: Mayores de 18 años
     Distribuidora: Buena Vista Internacional.

 

Comentario

"Kill Bill" es al mismo tiempo un homenaje y una nueva versión de las películas de género que ha visto y adora Quentin Tarantino: los spaghetti westerns, las películas chinas de artes marciales y las películas japonesas de Samuráis y anime. En pocas palabras, Tarantino describe la película como una "mezcla" del cine gore del que se ha empapado en los últimos 35 años. La película se divide en capítulos, cada uno de ellos con el estilo y el ritmo de un género cinematográfico específico, que se entrelazan con referencias a la cultura pop y a otros géneros.

Cuando se mezcla una secuencia de una película yakuza con imaginería anime japonesa y banda sonora de un western italiano, el resultado es la apabullante energía temática y emocional que dota de su inmensa fuerza a todos estos géneros. Tarantino no sólo evoca la llamativa y cautivadora puesta en escena del cine de género, sino también su espíritu rebelde.

Por eso, los personajes arquetípicos del "Vol. 1" tienen una sorprendente convicción subyacente que los empuja a enfrentarse en el "Vol. 2".

"Kill Bill-Vol. 1" se estrenó en los Estados Unidos el 10 de octubre de 2003, mientras que "Kill Bill Vol. 2" le seguirá el 20 de febrero de 2004. En España, la primera se estrena el 5 de marzo y la segunda en julio.

Por extraño que parezca, algunos de los orígenes de "Kill Bill" son geográficos. Tarantino pasó su juventud en South Bay, una región situada al sur de Los Ángeles, en el Condado Orange, en el que se encuentra la Playa de Manhattan. Su película anterior, "Jackie Brown" (1997), está ambientada en las proximidades de South Bay y es un escaparate de los múltiples encantos de la zona.

En la zona de South Bay todavía existían "salas de cine de género" en las que se pasaban películas blaxplotation y de kung fu mucho tiempo después de que el mercado se hubiera agotado al norte de la ciudad.

"Yo era sólo un niño cuando se produjo el boom del kung fu en los años setenta", recuerda Tarantino de cómo se formó en la Gran Escuela del Cine de Artes Marciales. "Durante dos años no se veía otra cosa que esas películas de kung fu. A pesar de que el kung fu había pasado de moda en todo el mundo, se mantuvo vivo hasta finales de los 70-principios de los 80 en zonas como South Bay, en salas de cine de género y en cines de barrio. En mi opinión, es uno de los mejores géneros cinematográficos que jamás ha existido".

Tarantino vio en televisión "The Green Hornet" (El avispón verde), en la que aparecía un joven Bruce Lee como héroe enmascarado, y después siguió las hazañas de Caine, el maestro de kung fu euroasiático interpretado por David Carradine, en la serie de la cadena ABC-TV "Kung Fu". Unos años después, siguió interesándose por el género de acción asiático y sintonizó una cadena UHF local en japonés en la que pudo admirar las proezas de Hattori Hanzo, el detective-ninja Sonny Chiba, en la serie importada "Shadow Warriors". Cuando el cine de acción de Hong Kong volvió a copar el mercado a mediados de los 80, Tarantino, que entonces trabajaba en un videoclub de la Manhatan Beach, se convirtió en uno de sus primeros y más ardientes seguidores.

Varios "Tarantinófilos" reconocidos han estudiado la influencia de estas películas de puñetazos en la obra del guionista/director desde sus comienzos: Las violentas películas "Streetfighter" de Sonny Chiba influyeron en el guión de "True Romance" (Amor a quemarropa) y Tarantino hizo un guiño a la película de acción de Hong Kong "City of Fire" en su fulgurante debut como director con "Reservoir Dogs" (1992). "Para mí, Sonny Chiba era una de las grandes estrellas del cine de acción de los años 70, junto con Charles Bronson y Clint Eastwood", afirma Tarantino.

"Soy un gran fan de las películas de artes marciales de los años 70 de los Hermanos Shaw de Hong Kong", añade. "Mi vida tiene dos caras, una sería los Hermanos Shaw y la otra los westerns italianos. En realidad, ambos se han influido mutuamente. Los Hermanos Shaw toman prestadas en sus películas muchas cosas de los westerns italianos. En la década de los 70, las películas de ambos géneros utilizaban tramas, imágenes y tomas similares. Hay un vínculo bastante profundo entre ambos".

La influencia del cine asiático en "Kill Bill" va mucho más allá de su trama y su estilo visual: Tarantino también creó papeles en la película para tres de los actores legendarios del género de las artes marciales.

Para Sonny Chiba, el famoso experto en espadas del cine japonés, Tarantino ha vuelto a dar vida al Ninja Hattori Hanzo de la serie "Shadow Warriors".

Tarantino eligió al artista/actor de artes marciales chino Gordon Liu Chia-hui para interpretar tanto a Johnny Mo, el personaje enmascarado y vestido de negro de "Reservoir Dogs", líder de de los 88 Locos, el equipo de guardaspaldes de Tokio, y a Pei Mei, el famoso personaje del "monje de cejas blancas" de varias películas vintage de los Hermanos Shaw (que aparece en "Kill Bill - Vol. 2"). En este caso, Tarantino lo eligió para un papel al que el actor chino no nos tiene acostumbrados: En las películas de los Hermanos Shaw, Liu siempre interpretó a héroes valientes (o a veces cómicos), mientras que Pei Mei (que normalmente ha encarnado el actor Lo Lieh) es uno de los grandes villanos del estudio, que traiciona a su hermanos de artes marciales y los entrega a los tiranos Manchu en películas como "Executioners From Shaolin" (1977) de Lui Jia-liang.

Liu se quedó muy impresionado cuando supo que David Carradine había sido elegido para protagonizar la película. Cuando rodaban en China, se llevó al actor aparte para decirle lo mucho que admiraba su serie. "Esa serie contribuyó enormemente a que los occidentales entendieran lo que significa el kung fu", nos explica Liu.

Es necesario señalar que Tarantino no se ha limitado a copiar géneros en "Kill Bill". Los ha transformado; los ha filtrado con la sensibilidad de un fan estadounidense con una imaginación que funciona como un crisol (o, en sus propias palabras, como un exprimidor) en el que se aprecian los estrechos vínculos que unen géneros que, aparentemente, no están relacionados.

El director nos lo explica: "He dicho muchas veces que mis películas están ambientadas en dos mundos muy distintos. Uno de ellos es el 'Universo de Quentin' de "Pulp Fiction" y "Jackie Brown". Se trata de un mundo exagerado pero más o menos realista. El otro es el Mundo del Cine. Cuando los personajes del Universo de Quentin van al cine, lo que ven tiene lugar en el Mundo del Cine. Sirven de ventana a ese mundo.

"Kill Bill" es la primera película que he hecho que tiene lugar en el Mundo del Cine. Es mi visión de lo que sucedería si ese mundo existiera realmente y pudiera introducir un equipo en él para hacer una película de Quentin Tarantino.

"Esta película no está ambientada en el universo en el que vivimos. En este mundo, las mujeres no son el sexo débil. Tienen exactamente los mismos instintos depredadores que los hombres, el mismo impulso de asesinar o ser asesinado".

Según Uma Thurman, el reto de vivir dentro del universo de una película alternativa de clase B de Tarantino "es recorrer un increíble camino para descubrir que los seres humanos que lo habitan son irreales, unos locos, unos desequilibrados, épicos".

Aunque inicialmente iba a ser una sola película, al final se presenta en dos entregas, "Kill Bill-Vol. 1" y "Kill Bill-Vol. 2".

"Si mientras lo escribía hubiera sabido que Harvey Weinstein [copresidente de Miramax] quería estrenarla en dos partes, se lo habría sugerido. Pero la verdad es que nunca pensé que querría hacerlo así. Después, cuando él mismo dijo que no quería cortar ni una sola cosa y que estaba pensando presentarla en dos entregas, le dije: '¡Qué idea tan interesante! Una hora después, ya sabía exactamente cómo hacerlo".

Cuando llegó la hora de tomar una decisión definitiva en verano de 2003, Tarantino le mostró a Weinstein lo que poco después se llamaría "Kill Bill-Vol. 1". Y lo presentó de la siguiente forma: "Esta es la primera película o bien la primera mitad de la película". La respuesta de Weinstein fue muy clara: "¡Es un final magnífico! ¡Ya lo he decidido! ¡Serán dos películas!"

En la industria de la distribución de películas de Estados Unidos hay precedentes de películas que desde un principio estaban destinadas a presentarse en varias entregas. Y en Europa y Asia ha sido una práctica muy utilizada durante décadas. De hecho, una de las influencias clave de "Kill Bill", "Battles Without Honor and Humanity" de Kinji Fukasaju, era un drama de gángsters sobre el declive de un clan yakuza que se presentó en varias entregas entre 1973 y 1976.

De hecho, cada uno de los volúmenes de "Kill Bill" tiene sus propios matices y estilo y recurre a unas estrategias narrativas bastante diferentes. Por una parte, por lo que a influencias asiáticas se refiere, el Vol.1 está dominado por Japón, tal y como lo personifica Sonny Chiba el "Streetfighter", que interpreta al fabricante de espadas Samurái Hattori Hanzo y que además ha colaborado como coreógrafo de las peleas con kenjutsu de la película.

El "Vol. 2", por otra, está dominado por China, tal y como la personifica el legendario actor de artes marciales Gordon Liu Chia-hui, el Master Killer, que interpreta el monje "de cejas blancas" Pei Mei, el implacable instructor de la técnica de los Cinco Animales de Saholín de kung fu de La Novia. (Liu también interpreta un pequeño papel en el "Vol. 1" como Johnny Mo, el ayudante principal de la jefa yakuza O-Ren Ishii).

Las múltiples referencias al Spaghetti Western que aparecen en el "Vol. 1", especialmente en los inquietantes acordes de algunas de las elecciones musicales de Tarantino, darán un magnífico resultado en el "Vol. 2", cuando La Novia se encuentra con Michael Madsen (alias Serpiente de Cascabel) en El Paso, Texas, y sigue a Bill hasta México.

Además, hay que tener en cuenta un factor extraño: que el personaje protagonista, Bill, interpretado por David Carradine, apenas aparezca en el "Vol. 1". Sin embargo, su presencia planea amenazadora durante toda la película y su inimitable y susurrante voz se escucha en varias ocasiones. Tarantino nos lo explica así: "Está presente a lo largo del Vol. 2, que trata sobre el enfrentamiento entre ambos personajes".

"También hubo un motivo práctico para presentar 'Kill Bill' en dosis más pequeñas: a fin de cuentas, la secuencia de la pelea final del 'Vol 1', 'El Arreglo de Cuentas en el nightclub House of Blue Leaves', es una batalla de espadas Samurái de 20 minutos de duración entre La Novia y los esbirros yakuza convertidos en asesinos de la jefa O-Ren Ishii (Liu). Tardamos ocho semanas en rodarla en el estudio de sonido del Beijing Film Studio, sólo dos semanas menos de lo que tardamos en rodar Pulp Fiction". Y añade: "Al final del 'Vol. 1', te quedas sin fuerzas. Es el momento de tomarse un respiro".

En un plano más filosófico, Tarantino apunta: "Se supone que esta es mi versión de una película gore y la idea de una película gore de tres horas de duración es una contradicción en sí misma. Me parecía demasiado pretencioso. Sin embargo, una película gore de 90 minutos me parece más apropiado".

La trama de "Kill Bill" presenta la estructura básica de las películas de kung fu, un formato que ha sido clave en este género cinematográfico desde sus orígenes, desde las primeras películas de culto de los Hermanos Shaw como "One-Armed Swordsman" (1967) de Chang Cheh, hasta derivados estadounidenses como "The Karate Kid" (1984). Sin embargo, hay una cosa de la que no se han olvidado: el típico código de honor del luchador de espadas Samurái o del héroe de kung fu.

Uma Thurman afirma: "Para mí, lo más importante es que el personaje tiene una cierta nobleza interior. No se dedica a perseguir a escondidas y eliminar a ciertas personas. Se acerca a cada uno de los Vipers en su propio entorno, les deja elegir las armas y los reta a un duelo. Es decir, sigue una especie de código ético: "Las Reglas de Honor de los Viper que Quentin elaboró para mí".

Tarantino continúa: "En cuanto empecé a escribir, no pude parar durante un año. Si me quedaba estancado, iba a ver una película de artes marciales. Veía una película de Hong Kong al día como mínimo y a veces incluso dos o tres. También vi películas japonesas Samurái y anime. Así que por mi cabeza rondaron imágenes de esas películas hasta que conseguí transformarlas en materia prima para 'Kill Bill'. No he visto ni una sola de las películas que se han estrenado en Hollywood este año".

Durante el proceso de elaboración del guión, Tarantino consultó a menudo con la mujer a la que había nombrado jefa: "Incluso dejé los personajes más abiertos de lo que acostumbro para que ella pudiera seguir aportando ideas".

Thurman denominó el proceso: "Mi formación en películas de género". Al principio, cuando se creó el proyecto, Tarantino vio "The Killer" de John Woo, "Coffy" de Pam Grier, las películas de Sergio Leone/Clint Eastwood, "Rolling Thunder" (El Expreso de Corea) de John Flynn y "Lady Snowblood", una película japonesa sobre mujeres Samurái, y todas ellas fueron una valiosa fuente de inspiración para el director. Tarantino lo recuerda así: "Encontré montañas de material en estas películas de acción. Todas me parecieron magníficas. Parecía que las habían escrito para mí".

A medida que la película fue cobrando forma sobre el papel, la banda sonora también lo hacía en la mente y en el cassette de Tarantino.

A Tarantino le gusta la música casi tanto como el cine. Sus preferencias musicales forman parte del proceso de creación de una película desde el principio. "No puedo seguir escribiendo hasta que descubro cuál va a ser la música de apertura de la película, la música que ponga al público en situación. Una de las primeras cosas que tuve claras respecto a "Kill Bill" fue que la música de apertura sería 'Bang Bang (My Baby Shot Me Down)'. Y antes de escribir la escena de la pelea en el jardín nevado, ya sabía que la música que utilizaría iba a ser flamenco. La música me ayuda a descubrir el ritmo, el son al que bailará la película", declara el director.

Muchas de las canciones que aparecen en las películas de Tarantino proceden de la amada colección de miles de álbumes de bandas sonoras que posee el director. Además de música de Sinatra, del gran rockero sureño Charlie Feathers, del trío japonés de guitarra surfera The 5.6.7.8's (que tambien aparece en pantalla en el papel de banda del House of Blue Leaves de Tokio) y la banda alemana neo-lunge Neu!, la banda sonora de "Kill Bill" incluye además varias piezas genéricas procedentes de bandas sonoras de clásicos del cine gore:

Se utiliza una sección de "The Grand Duel", el spaghetti western de 1972 de Luis Bacalov, durante el flashback anime de la muerte del padre de O-Ren Ishii. Y en la secuencia del hospital, un clip del thriller de 1968 "Twisted Nerve", una película vintage de Bernard Herrmann. Son ejemplos claros del Efecto Crisol.

También aparecen: el tema soul Enka de "Battles Without Honor or Humanity", la aclamada película de gángsters yakuza de Kinji Fukasaku; la banda sonora Run Fay Run de Isaac Hayes del clásico del cine italiano blaxpolitation "Three Tough Huís"; y una animada pieza titulada The Flower of Carnage, escrita e interpretada por la estrella del cine japonés Meiko Kaji, cuyo personaje clave, Lady Snowblood, una viuda Samurái, fue una de las influencias principales a la hora de retratar a O-Ren Ishii en Kill Bill.

Algunas piezas de los programas de televisión de los años 70 completan la mezcla: El zumbido de trompeta de Al Hirt en "The Green Hornet" (El avispón verde) (en la que la gran estrella del kung fu Bruce Lee interpretó al héroe, Kato) y un tema de la banda sonora de Quincy Jones para "Ironside", que se convierte en el tema principal de La Novia.

"En mi opinión, si las bandas sonoras de películas encajan tan bien es porque están íntimamente relacionadas conmigo y con la película", reconoce Tarantino. "No es simplemente música que escogemos para vender CDs. La calidad del sonido es magnífica. Es como si hubiera grabado una cinta con una mezcla de mi música preferida para regalársela a alguien".

Para seleccionar las canciones y componer la música original, Tarantino recurrió a The RZA (pronunciado "Rizza"), el vanguardista productor de varios álbumes del grupo de hip-hop Wu-Tang Clan, una banda que encontró su inspiración (y muchos sonidos) en las películas chinas de artes marciales. RZA también ha producido varios álbumes en solitario (incluidos dos con el sello Bobby Digital) y ha creado la banda sonora de la película de Jim Jarmusch "Ghost Dog: The Way of the Samurái" (Ghost Dog: El camino del Samurái) (1999).

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