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Peter Pan. La gran aventura


Cartel de Peter Pan. La gran aventura

La historia comienza en una fría noche de Londres, mientras Wendy Darling (Rachel Hurd-Wood) adormece a sus hermanos menores con cuentos de espadas, bravuconadas y el Capitán Garfio, el pirata legendario que no teme a nada excepto al tic tac del reloj. Pero un reloj hace tic tac por Wendy también. Su padre ha decidido que ha llegado el momento de crecer. Después de esa noche, no habrá más historias. La estricta Tía Millicent (Lynn Redgrave) pulirá su feminidad para el matrimonio.

Desconocido para los Darling, Peter Pan adora las historias de Wendy, también, y viaja una gran distancia para escucharlas. Su aparición esa noche en la habitación, junto con un hada pequeña y celosa llamada Campanilla (Ludivine Sagnier), supone el inicio de una gran y terrible aventura para Wendy y sus hermanos. Siguiéndolo a través de la ventana como si fueran una pequeña bandada de pájaros, los niños sobrevuelan los tejados iluminados de Londres, a través de una galaxia de planetas y estrellas radiantes, hacia el mundo mágico del País de Nunca Jamás, donde comenzarán una increíble vida nueva, libres de las reglas de los mayores junto a Peter Pan y los Niños Perdidos en su casa secreta. Enfrentándose a piratas depravados, sirenas maliciosas, un cocodrilo monstruoso y, lo peor de todo, al terrible garfio de acero del brazo derecho de Garfio, Wendy y sus hermanos de dan cuenta de lo que están hechos. Y la batalla perpetua entre Peter y Garfio llega al escalofriante clímax en el fondo incomparable del mundo encantado del País de Nunca Jamás.

     Título original: Peter Pan
     Año: 2003
     Duración: 105 min.
     Nacionalidad: EE.UU.
     Género: Aventuras.
     Fecha de estreno: 26/03/2004
     Calificación: Todos los públicos
     Distribuidora: Columbia Tri-Star Films España, S.A.

 

Comentario

"… para los niños y para aquellos que lo fueron en alguna ocasión…"

La historia del viaje de Peter y Wendy a través de los cielos nocturnos está enraizada en la conciencia colectiva como un sueño recurrente - embriagador, fantástico, irresistible. Mucho más que nostalgia romántica o una simple historia para dormir, Peter Pan representa nuestros anhelos y nuestros miedos más primarios. Su poderosa verdad emocional emana de una fantasía de vuelos y aventuras que es al mismo tiempo universal e imperecedera.

Tecnológicamente hablando, la época no podía haber sido mejor para contar esta historia en la pantalla. Desde el punto de vista filosófico, la necesidad del mundo de soñar, imaginar y creer, como Peter Pan nos obliga a hacer, es mayor que nunca.

Sin embargo, todo viene de hace mucho tiempo. La compañía que finalmente llevó Peter Pan a la pantalla reúne gente que ha sido leal al proyecto durante muchos años. Lucy Fisher adquirió los derechos para la película hace 20 años y ha venido alimentando el proyecto desarrollándolo con su compañero de producción Douglas Wick. Compartiendo la misma pasión por la historia, Joe Roth de Revolution, Todd Garner y Amy Pascal de Columbia dieron vida al proyecto con P. J. Hogan a bordo como director y co-escritor. Stacey Zinder de Universal, Mary Parent y Scott Stuber completaron un equipo energético y muscular que hizo posible esta versión de Peter Pan para el público de todo el mundo.

"… cuando el mundo de fantasía se convierte en real…"

Una dualidad engañosa rodea Peter Pan. ¿Se supone que debemos imaginar que los niños de los Darling salieron de verdad por la ventana de su habitación y volaron al País de Nunca Jamás una noche en que su padre había sido especialmente severo? O, sin embargo, ¿debemos asumir que Wendy despide su niñez con un sueño fantástico en su última noche en el cuarto de los niños? Ambas cosas ofrecen al público una aventura terriblemente grande.

Con P. J. Hogan a la cabeza, la prioridad fue siempre un calibrado equilibrio entre la magia de la historia y la magia de los efectos. Ambientada en un mundo que parece "normal", su película, prodiga visualmente, tiene el tono romántico de una pintura de principios de siglo con actuaciones frescas y auténticas y un respeto absoluto por el material original - así como niños que vuelan, un cocodrilo del tamaño de un autobús de dos pisos que hacía tic-tac y un duelo de espadas en lo alto del velamen de un barco pirata. El contraste entre los dos mundos de la historia - el remilgado Londres eduardiano y el inconmensurable País de Nunca Jamás - se refleja en profundidad. La formalidad fría y gris de la ciudad se esfuma de la memoria de los niños tan pronto como respiran en las surrealistas selvas del País de Nunca Jamás.

La receptividad de P. J. Hogan hacia la magia y la imaginación, junto con su habilidad para introducir a otros en ese mundo especial, fueron equilibradas con la absoluta perfección del trabajo de J. M. Barrie.

"El libro es fantástico - denso y lleno de grandes personajes y momentos maravillosos. Sientes que J. M. Barrie plasmó allí todo lo que le había ocurrido", observa Hogan. "Y la obra es tan diferente a como yo la recordaba - la historia es fuerte, repleta de aventura y acción, y muy divertida, aunque también muy conmovedora. Lo que me empujó a hacer la película fue darme cuenta de que nunca se había hecho. Si, ha sido literalmente rodada, pero la historia completa no se había hecho. Había cosas maravillosas que no se habían mostrado antes en pantalla".

La intimidad de Hogan con el material hizo cantar al guión - re-escribió un primer borrador de Michael Goldenberg (Contact) después de convertirse en director. "Creo que P. J. tiene la obra completa y el libro en algún tipo de departamento mental que puede utilizar en cualquier momento", dice la actriz Olivia Williams, que interpreta a la Sra. Darling. "No creo que haya una sola frase que no haga referencia a Barrie. Es fantástico haber producido algo tan natural, moderno y apropiado de una historia escrita hace 100 años".

Los conocimientos de Hogan sirvieron como un valioso árbitro, guiando al director y a sus actores durante los inevitables momentos en que algo que funciona sobre el papel no lo hace en pantalla. "En cuanto había alguna cosilla que no pudiéramos conseguir, P. J. siempre volvía sobre la fuente", dice Jason Isaacs, que también se empapó de escritos de Barrie y sobre Barrie para preparar los dos papeles de Sr. Darling y de Capitán Garfio. "Lo que hizo P. J. es lo que Barrie hubiera hecho hoy si tuviera un estudio de Hollywood a su disposición".

La nominada al Oscar Lynn Redgrave interpreta a la Tía Millicent, la que impone la disciplina familiar, un personaje que Hogan inventó con Redgrave en mente. "La Tía Millicent no está en el original, pero encaja perfectamente", dice Redgrave, que había visto muchas veces la obra en Inglaterra cuando era una niña. "Es un personaje completo, divertido y desesperadamente romántico".

"P. J. tiene una imaginación interminable", continúa. "Si fuera pintor, inventaría nuevos colores que nunca hubieran existido hasta entonces. Ha sido fantásticamente fiel a J. M. Barrie al introducir algunos toques propios que son tan en la línea de Barrie que sería difícil distinguir si algo estaba en el original o no".

La productora Lucy Fisher compartía la devoción hacia el trabajo de Barrie. "Es un privilegio y un honor, y una gran responsabilidad el hacer algo que ama tanta gente", confiesa. "Quieres hacerle justicia".

"Peter Pan no trata sólo de niños que tienen una aventura y que juegan con hadas", dice Fisher. "La obra real de Barrie, aunque completamente accesible para niños, tenía una profundidad y un misterio que es lo que creo que la ha hecho perdurar durante tanto tiempo. Los mitos que se mantienen a sí mismos son con los que la gente afronta sus miedos y los supera".

Para Fisher, la historia siempre ha sido tanto de Wendy como de Peter. "La obra se llama Peter Pan", anota, "pero el libro se llama Peter and Wendy porque son realmente dos historias. Peter es, ciertamente, la estrella, pero las decisiones siempre fueron de Wendy - saltando por la ventana y volviendo de nuevo".

Todos los cineastas estuvieron de acuerdo en que Wendy "saltando por la ventana y volviendo de nuevo" tenía que parecer verosímil para que su Peter Pan lograra su objetivo. "Una de las grandes ambiciones desde el principio era dar al público el placer de que pareciera real, de permitirnos realmente ir al País de Nunca Jamás, de dejarnos habitar en una versión real de un lugar de fantasía", dice el productor Douglas Wick. "Sabíamos que con la tecnología de hoy podíamos crear ese tipo de extraña realidad en un sentido que nunca antes se había podido conseguir".

"La realidad emocional fue el otro gran desafío - y encontrar al director que pudiera desarrollar ambos", continúa Wick. "Nuestra misión era evitar cualquier tipo de versión con un Capitán Garfio de mostacho retorcido o con un Peter tonto. Sabíamos que P. J. aportaría un tono de credibilidad y realidad emocional. Su guión estaba muy centrado en un Garfio verosímil, un Sr. Darling verosímil y una familia que interactuase de forma reconocible para que no pareciera gente lejana en un lugar y un tiempo lejanos".

"¡Joven orgulloso e insolente!"

"Peter Pan es ese niño que es libre y que es capaz de hacer todo lo que quiere. Puede volar, sabe luchar con la espada, mata piratas - es lo que desea cualquier niño, y Peter Pan lo tiene".

Esto dice Jeremy Sumpter, que lo sabe muy bien. El joven actor estadounidense elegido para interpretar este papel iconoclasta es el primer niño en interpretar a Peter Pan en una gran producción.

Hogan vio la oportunidad de poner a un niño en pantalla como Peter Pan. "Peter Pan ha sido un personaje de dibujos, y en los escenarios ha sido principalmente interpretado por mujeres", explica el director. "En la versión de cine mudo, fue interpretado por una mujer, y en Hook, tenía 40 años. Ahora por fin un niño ha conseguido interpretar el mayor papel jamás escrito para un niño. Jeremy es Peter Pan. Es salvaje, seguro en sí mismo, bullicioso, divertido - todas esas cosas que son tan difíciles de encontrar en un niño. Estaba buscando al Errol Flynn de 12 años, que es muy difícil porque los chicos de 12 años normalmente no saben quienes son, y no tienen confianza en ellos mismos. Buscamos durante mucho tiempo. Pero en cuanto Jeremy cruzó por la puerta supe que era él".

Jason Isaacs, el versátil actor británico que interpreta al archienemigo de Peter Pan, sentía el impacto de la energía de Sumpter todos los días. Casi no podían sujetarle para maquillarlo por la mañana", bromea Isaacs. "Ha influido terriblemente en mi y en los Niños Perdidos, que es por lo que es un Peter Pan tan grande. Nunca mira al suelo, nunca mira atrás. Es como una supernova - tienes que intentarlo y estar junto a él".

A Sumpter le encantó representar la rivalidad entre Peter Pan y Garfio. "Mi escena favorita de toda la película es cuando Peter Pan dice, 'Morir sería una aventura genial. Eso vuelve loco a Garfio y entonces - ¡tic toc! - Garfio mira hacia atrás y ¡ahí está el cocodrilo!"

Pero Sumpter comprendió que Peter Pan no siempre está divirtiéndose. "Jeremy tiene la cara de un ángel, pero también la cara de un animal", observa la productora Lucy Fisher. "Tiene una energía inmensa, capacidad de liderazgo y un increíble carisma personal. También tiene un lado tierno, y hay escenas donde está herido o triste, y es un actor nato que quita el hipo. Lee las líneas con una naturalidad que no parece que esté recitando. No tiene miedo y tiene mucha energía en su corazón, también".

Para su enemigo, Hogan siguió la tradición que se sigue desde la primera producción de Peter Pan en teatro hace un siglo de contratar un solo actor para los personajes del Capitán Garfio y el Sr. Darling.

Es perfectamente razonable para Jason Isaacs. "Garfio es un hombre increíblemente peligroso. Ha sido ridiculizado en otras versiones, pero Barrie escribió un libro que pudieran disfrutar niños y adultos, y su centro es un personaje aterrador. No es una sorpresa que esta criatura que representa las cosas que más asustan de crecer se parezca mucho al padre de Wendy".

Ambos hombres aterradores también tienen sus propios miedos. "El Sr. Darling está controlado por la Tía Millicent, que le dice lo que todo el mundo va a pensar, como le van a juzgar", explica Isaacs. "Y Garfio teme no llegar a cumplir nunca su destino. Debería estar controlando los Siete Mares y tener el respeto de sus hombres, y ese niñito irritante sigue sin parecer asustarse de él".

Isaacs, que recientemente trabajó en Harry Potter y la Cámara de los Secretos, El Patriota y Black Hawk Derribado, fue uno de los primeros actores que contrató Hogan. "Es una parte esencial", dice el director, "pero no quería a alguien con el que los niños estuvieran familiarizados. Quiero que los niños se asusten de Garfio y creo que se aterrorizarán con la interpretación de Jason. Su Garfio está loco, es un sicótico, es educado y es capaz de todo.

"Jason es muy versátil", continúa Hogan. "Cambia mucho de película a película pero creo que el Capitán Garfio es el papel para el que nació. Tiene una oportunidad excelente de combinar violencia real con amabilidad e ingenio y eso es una mezcla muy dura".

La transformación de Isaacs en el loco narcisista requirió 90 minutos con su pelo, con el maquillaje y con el equipo de vestuario. Como refinado sibarita seguidor de la última moda, Garfio sólo viste los mejores terciopelos, sedas, pieles y joyas, mientras que sus hombres se cubren con harapos mugrientos. Su peluca de bucles en cascada, fabricada con pelo humano de virgen rusa, está peinada para que simule velas negras derritiéndose. Pero su accesorio más importante es su garfio mortal - o más bien, garfios, de los que tiene una gran variedad. "Nuestro escultor hizo un artefacto que va por todo el brazo y se sujeta con una correa", dice Isaacs. "Es como un instrumento de una cámara de tortura, muy afilado y peligroso".

El director de segunda unidad y el veterano coordinador de dobles Conrad Palmisano dice que el artefacto parecía "un abridor de latas para bidones de 100 litros. Es algo morboso cuando me viene a la imaginación, y creo que ver a Peter Pan enfrentándose a este feroz enemigo con un gancho en una mano y una espada en la otra será algo excitante".

El otro apéndice más prominente de Garfio es su mano derecha Smee, interpretado por el venerable Richard Briers. "Smee y Garfio son como un matrimonio de ancianos", dice Isaacs de su pareja.

Contratar a Briers como el viejo y astuto granuja fue particularmente satisfactorio para Hogan. "Crecí viendo a Richard Briers en televisión, en The Good Life en los 70", recuerda el director, "como hicieron muchos australianos. Siempre ha sido un sueño trabajar con él. Es una de las presencias en pantalla más divertidas y cálidas, y cuando estaba trabajando en el guión, no podía imaginar a nadie mejor para interpretar a Smee".

"Una chica vale por veinte chicos…"

La búsqueda por tres continentes de una joven actriz para interpretar a Wendy fue, definitivamente, el mayor desafío de los cineastas en el casting de Peter Pan. Se ojearon cientos de niñas en sesiones abiertas en los Estados Unidos, el Reino Unido y Australia antes de encontrar a Rachel Hurd-Wood en una sesión abierta en Londres, que nunca había actuado antes y vive en Home Counties en Inglaterra.

"Rachel fue la última en contratar", dice Hogan. "Necesitábamos a una niña que se ajustase a la época - una niña de 12 años con dignidad, fuerza e ingenio. Los niños de ahora son diferentes".

Los cineastas estaban más preocupados por la verdad emocional que por los créditos profesionales. Sin embargo, el papel de Wendy era un gran desafío técnicamente. "Es una parte muy difícil porque tenía que cambiar durante la película", explica Fisher. "Cuando encontramos a Peter, pensamos, '¿Quién será capaz de quedar bien a su lado?' Entonces encontramos a esta niña que tenía el mismo grado de presencia que él, e interpretó este papel tan complicado con vigor y elegancia".

Según Isaacs, que compartió muchas escenas con Hurd-Hood, su falta de experiencia resultó ser un acierto. "Rachel no tiene ningún truco en el que esconderse", denota. "Tiene que ser real para ella o no puede hacerlo. Por eso su actuación es tan creíble".

El viaje de Hurd-Hood hacia el País de Nunca Jamás empezó un día después de la escuela cuando su madre la esperaba en la puerta con una cinta métrica. "Mis abuelos lo escucharon en televisión y le dijeron a mi mamá que estaban buscando una Wendy típicamente inglesa de esta estatura y eso. Yo nunca había actuado. Mamá dijo que no iba por la prueba sino por lo divertido que sería ver una audición para una película".

Después de una sesión abierta, volvió a ser llamada para una audición delante de las cámaras, y otra vez para leer junto a Isaacs, y una tercera vez para trabajar con un profesor de actuación, y luego tuvo que volar a Australia para una prueba en pantalla. Más tarde, pasó cuatro días en Los Ángeles para ver a los productores y trabajar con John Kirby, el profesor de actuación para todos los niños en Peter Pan. Finalmente, tras una larga espera, supo que tenía el papel. Durante el rodaje, ella adquirió habilidades que nunca hubiera imaginado, desde esgrima hasta volar, y sólo se quejó por una cosa.

"Llorar no es divertido", dice. "Tus amigos del rodaje no te pueden hablar porque eso te distraería de la escena, así que es duro y cansado y no es divertido. Un día me pasé todo el día llorando y al día siguiente aunque me hubiera roto un brazo no hubiera llorado porque ya estaba totalmente seca de tanto llanto".

Riendo o llorando, ella admira a su personaje. "Wendy es realmente una gran persona", dice. "Adora la aventura, pero también tiene un lado tímido. Si hubiera vivido entonces, me hubiera encantado ser su amiga".

Niños y Animales

Aunque el reparto de Peter Pan presenta actores respetados de excelente reputación en muchos de los papeles principales, los de los Niños Perdidos y los miembros jóvenes de la familia Darling están interpretados por recién llegados.

"Los chicos son fantásticos y ejercen una maravillosa influencia en el rodaje", dice Olivia Williams, "porque cuando pasa algo espontáneo e infantil hay una especie de fiesta. P. J. había contratado a niños que no estaban entrenados para ser geniales, así que todos esos momentos de verdad son espontáneos y hubo un proceso real de educación para llegar a verles trabajar".

Harry Newell, que interpreta al obseso por Napoleón, John Darling, explica los desafíos especiales que presentaba trabajar con Rebel, el San Bernardo que aparece en la película como Nana. "Puede ser muy duro trabajar con un perro", observa. "Algunas veces haces una toma perfecta y el perro la fastidia porque no va a su sitio y a veces, que el perro hace una toma perfecta tu no la haces. Pero fue muy divertido tener a Rebel cerca".

Ni Newell ni Freddie Popplewell, que interpreta al pequeño Michael Darling habían actuado antes. De los seis Niños Perdidos, sólo Harry Eden, que interpreta a Nibs, tenía experiencia profesional previa. Tres de los Niños Perdidos - Theodore Chester, George Mackay y Rupert Simonian - fueron descubiertos por un agente en una localización, la Escuela Harrodian en Londres. El curriculum y los métodos de la escuela hacían hincapié en la expresión creativa, pero posiblemente lo más significativo es que el director de Harrodian se llama James Hook.

El director de fotografía Donald McAlpine, que ha rodado 50 largometrajes, descubrió que trabajar con niños podía conllevar elecciones técnicas que le sorprendieron. "Se estaba rodando un gag con P. J. y conmigo", recuerda. "Iba a elegir una distancia focal larga para obtener una vista menor. Entonces él dijo inmediatamente que quería las lentes de ángulos más anchos que pudiera conseguir. Aquellas lentes me generaban muchísimos problemas de luz, pero yo normalmente le decía que él tenía razón. La distorsión que esas lentes generan en los adultos pasa desapercibida en esos bonitos niños. Al final, ves el mundo completo, y acabas con tomas extremadamente cerradas y anchas - dos por el precio de una".

Capítulo y Verso

"J. M. Barrie escribió Peter Pan durante un periodo increíblemente fascinante para mi", dice el director P. J. Hogan. "Cuando empecé a buscar escenarios de esa época, estaba muy interesado en el periodo romántico, particularmente el trabajo de John William Waterhouse y Sir Edward Coley Burne-Jones. Los colores son muy brillantes, la gente aparece como si estuviera iluminada desde el interior. Y pensé, 'Estos son los cuadros que hubiera contemplado J. M. Barrie, los cuadros que hubiera ido a ver a una exposición'.

"Cuando describo la película como de aspecto muy romántico", continúa, "no es en el sentido estricto de la palabra. Es más que todo, más grande que la vida, los colores son más brillantes y más cálidos, todo es más rico".

Para dar a Peter Pan el ambiente visual que deseaba, Hogan reunió a un equipo de artistas tras la escena muy condecorados. Mucho antes, sin embargo, había allanado el camino creando un libro de imágenes que sugerían aspectos de su visión.

"P. J. tiene un sentido visual muy preciso de cómo una historia necesita ser contada", explica el productor Patrick McCormick. "Su libro de referencias cubría cada detalle de la historia - las calles de Londres, el País de Nunca Jamás, las secuencias en las nubes. Creamos todo en esta película. No hubo ningún momento ni ninguna secuencia en la que dijéramos, 'Vale, tenemos esa localización, nos resulta más fácil construir un decorado como ese'. Todo está fabricado para resonar con el resto de la película".

En los primeros días de pre-producción, los cineastas habían considerado el rodar Peter Pan en varias localizaciones, que hubieran incluido rodar en una selva, en un barco, en el mar y en las calles de Londres. Pero como muchas partes de las historia tienen lugar por la noche y muchos miembros del reparto eran niños cuyos horarios están sometidos a estrictas leyes laborales infantiles, se abandonaron los planes de las localizaciones. En su lugar, la producción se instaló en los estudios Warner Roadshow en Gold Coast, Australia (Queensland) y los escenarios de la película se construyeron en varios escenarios de sonido. La única excepción fue el escenario de las calles de Londres, que se construyó al aire libre en Australia y fue el único ejemplo de rodaje nocturno para la unidad principal.

A veces, Peter Pan ocupaba los ocho espacios de la instalación. Además de resolver la preocupación sobre el horario de los niños, el rodar en los escenarios permitió a la producción crear y utilizar las localizaciones bajo circunstancias climáticas controladas, sin que fueran alteradas por las condiciones exteriores locales como la estación de los ciclones. También permitió a los cineastas rodar la historia en un mundo más grande que la vida de realidad exacerbada.

La primera investigación de Hogan le otorgó al equipo la inestimable oportunidad de rodar en ambiente general. "P. J. debió de pasarse un año reuniendo lo que nosotros llamamos la biblia", dice el diseñador de producción Roger Ford. "La mayoría estaba extraído de pinturas o ilustraciones de libros que expresaban sus sensaciones sobre como quería ver la película. El tiempo que se tarda en captar la visión del director cuando no existe un documento como este es considerable. Nunca me había encontrado con un director que hubiera ido tan lejos antes de que se hubiera juntado todo el equipo.

"Peter Pan es el sueño de un diseñador", continúa Ford, "porque son muchas películas en una: el Londres de época, el barco pirata, la selva tropical, un castillo antiguo con dragones y agua - cualquiera de estos escenarios podría ser una película por sí mismo. Se pensó que para todo lo relacionado con la apariencia se debía empezar con la realidad, luego estirarla y exagerarla y llevarla a un nivel de magia - para ir más allá en cada cosa que se encuentra en la naturaleza. Nunca obtendrías la combinación de cosas en un bosque real como se consigue en el nuestro. Y nunca se sabe si ha pasado en realidad o si ha sido un sueño".

El director de fotografía Donald McAlpine, que rodó Moulin Rouge, visualmente muy provocativa, explica como la biblia propulsó este proceso. "P. J. te presenta una imagen que podría ser cualquier cosa pero con la que sabes que lo que necesita es una escena con luz azul oscuro", explica. "Algunas veces es el color, algunas veces es el diseño, siempre es la emoción que la visión le ha provocado y que espera que también te provoque a ti. Una imagen vale más que mil palabras. Las palabras son muy limitadas para comunicar conceptos visuales".

Roger Ford diseña escenarios perfectos para rodar en ellos", añade McAlpine. "Cuando llegas al escenario con la cámara, te encuentras con que los elementos no están simplemente allí, sino que ha visualizado como deben rodarse las cosas. Cuando te encuentras con un escenario realmente bien diseñado y bien construido, te inspiras para hacer cualquier cosa. Con el barco pirata, no hay ni una posibilidad de que alguien no haga todo lo posible para conseguir que esta maravillosa construcción tenga un aspecto magnífico".

Anteriormente, los cineastas habían considerado el construir el Jolly Roger en el mar. En su lugar, la cubierta del viejo barco, hermoso aunque descuidado, que Garfio capturó a los españoles o a los portugueses cobra vida en un escenario de sonido, con conceptos de diseño iniciales concebidos en ILM en California del Norte. "Cada vez que nos enviaban algo, les pedíamos que lo mejoraran", dice Ford. Naturalmente.

El diseñador de escenarios Jim Mollet supervisó la construcción del barco. 26 m - 27 con los aparejos incluidos - era la longitud máxima que el escenario podía disponer. Se construyó en un cardán para simular el movimiento que tendría en el agua. Mientras, en ILM, una plantilla de carpinteros y diseñadores reproducían su propia versión del barco de 6 m, añadiendo la quilla y el casco, para efectos de rodaje.

"¡Creo en las hadas! ¡Creo, creo!"

Desde que Peter Pan fue representada por primera vez en los escenarios londinenses hace cien años, se han producido tantos avances tecnológicos que hubieran sonado a ciencia ficción en 1904. Incluso hace 20 años, cuando Lucy Fisher adquirió los derechos de Peter Pan, no se podría haber hecho una película de acción real que incluyese los elementos fantásticos de la historia con el toque surrealista que los cineastas tenían en mente.

La experiencia de Donald McAlpine en Moulin Rouge, impresionante desde el punto de vista del diseño, le hizo incluir muchas tomas con efectos que fueron rodados primeramente en escenarios de sonido, y que ayudaron muchísimo al equipo de Peter Pan. "Hay muchas implicaciones logísticas, financieras y creativas cuando una historia dramática, auténticamente humana debe ser contada con la técnica de los ordenadores de hoy y con gráficos por ordenador durante toda la película", dice el cineasta.

Los cineastas aprovecharon todos los avances tecnológicos para conseguir sus objetivos - pero no a costa del corazón de la película. Después de todo, Peter Pan no es ciencia ficción. Hogan también insistió en que los principales elementos fantásticos de Peter Pan fueran incluidos tal y como un niño los hubiera imaginado.

"Quería trabajar con gente interesada en la magia sobre la tecnología y las personas que encontré en ILM fueron la gente idónea para esto", dice Hogan. "Scott Farrar lo logra de verdad y le encanta el material".

Farrar era un miembro esencial del equipo de pre-producción a distancia. "Es un estilo difícil de hacer una película, porque no es fantasía realmente", dice. "Es mucho más foto-real, pero contado al estilo de un libro de cuentos. Todo se basa en nuestro mundo real, sólo que es más grande, más colorista y más dramático. P. J. lo tenía en mente para ser muy pintoresco en el estilo de la historia, que era una gran premisa para nosotros. Sabía desde el principio que le encantaban los colores fuertes".

La película utilizó finalmente unas 1.200 tomas de efectos, producidas en su mayoría por ILM. Varios equipos en Digital Domain y Sony Pictures Imageworks también contribuyeron significativamente con su trabajo. Riot Pictures, Pacific Titles y CIS Hollywood contribuyeron con tomas adicionales.

Esforzándose por crear un mundo que reflejara las posibilidades ilimitadas de la imaginación de un niño, Farrar y su equipo de ILM quedaron encantados al imaginar lo que su trabajo significaría para los niños en sus vidas. "Los niños llevarán esas imágenes visuales consigo durante mucho tiempo, y eso nos produce muchísima satisfacción", refleja Farrar. "Me encanta pensar en mis hijos - o en los hijos de cualquiera - viendo esta película".

"Hubo una época de mi vida en que pensaba que era el maestro del desastre - un golpe - luego imagen tras imagen", continúa. "Aquellas eran divertidas, pero esta ha sido completamente nueva y diferente. También es rica en sus imágenes. No tienes restricciones al pensar en elementos de diseño porque te preguntas a ti mismo, '¿Qué pensaría un niño?'"

Los conocimientos prácticos permitieron que la magia llegase a la pantalla. "No importa lo buena que sea la animación, no importa lo bueno que sea el modelo, si no se le da la luz adecuada nada de esto funcionará en la película", comenta Farrar. "Así que grabamos todo lo que hicimos en el escenario - como está iluminado, lo alejadas que estaban las bombillas, todo. De otra manera nuestras tomas nunca hubieran funcionado.

"P. J. tenía ideas magníficas y cuando había un problema, normalmente tenía una idea mejor como solución", dice Farrar. "No había hecho mucho trabajo con pantalla azul, así que le ayudamos con eso, pero él es el que dirige el barco y siempre está cerca".

La experiencia de Farrar era especialmente importante con las escenas de Campanilla, aunque cambió su opinión inicial sobre como dar vida a este pequeño personaje centelleante. "Inicialmente, pensé en un personaje por ordenador completo para Campanilla", recuerda Farrar, "porque hablábamos de controles de vuelo y ese tipo de cosas. Ese escenario aún requería de una actriz para construir y captar al personaje.

"Pero entonces P. J. encontró a Ludivine Sagnier, que es fantástica. Puede hacer caras y reflejar emociones con una especie de sensación de época muda, y su talento se presta a la comedia física. Así que ahora tenemos la maravillosa personalidad de Ludivine en pantalla, principalmente en primer plano. Si tiene que revolotear o hacer muchas cabriolas, entonces es su personaje por ordenador, pero siempre que Ludivine puede actuar, preferimos que lo haga".

En algunas tomas a media distancia, Campanilla es en realidad un híbrido entre la cabeza de Sagnier en un cuerpo diseñador por ordenador.

"Pensamientos felices y polvo de hadas…"

EL momento en que Peter, Wendy, John y Michael forman un cometa humano y cruzan los cielos en su vuelo hacia el País de Nunca Jamás es auténticamente estimulante. Conseguir que ese vuelo fuera creíble fue un esfuerzo de equipo que requería ingenio del departamento de acrobacias, magia de los efectos especiales e intensa dedicación por parte de los actores.

"Practicar, practicar, practicar - esa es la clave para volar", dice Jeremy Sumpter, que pasó más tiempo en el aire que nadie. "Peter Pan vuela perfectamente. Su cuerpo está perfectamente recto y eso es difícil de conseguir. Tenía que ponerme horizontal en un arnés. Utilizaba la fuerza de la espalda para evitar que se me cayesen los pies. Pasé meses entrenando para que los músculos de mi espalda fueran fuertes y poder estar derecho durante más tiempo".

Raramente se usaban dobles para los vuelos de Sumpter. "A P. J. no le gusta utilizarlos porque yo vuelo diferente al resto".

Como Wendy, Rachel Hurd-Wood se tomó su vuelo muy en serio, pero también se divirtió. "Puede ser realmente duro, pero se te estás riendo y pasándotelo bien, entonces es fantástico".

El director de segunda unidad y coordinador de dobles, Conrad Palmisano y su equipo fueron los responsables de llevar al aire a los actores y de prepararlos durante meses. "Queríamos que el vuelo diera un sensación de ingravidez", explica. "No es como otros personajes tipo cómic más recientes que pueden volar de repente, y eso es parte de lo que es su personaje. Nosotros decimos, '¿Cómo te hace volar ese polvo de hadas? ¿Hay un manual de instrucciones?' Pasamos mucho tiempo preparando ese momento cuando aun no vuelan tan bien - sin que pareciera que los estábamos haciendo volar mal".

Hay mucho más que pensamientos felices y polvo de hadas.

"Intentar conseguir que cuatro o cinco niños vuelen perfectamente en una toma es un desafío considerable", continúa Palmisano. "Si están en pantalla azul, tenemos lo que denominamos cariñosamente los arándanos - niños vestidos con trajes azules que corren alrededor y agárralos aquí, gíralos allá y sólo pueden levantarse cuando están en perfecta posición".

El entrenamiento empezó a nivel de base. "Empezamos con los niños en trampolines y otros equipos de gimnasia para que se acostumbrasen a estar en el aire", dice. "Llevamos a Jeremy a un circo y le hicimos volar en el trapecio para que pudiera sentir realmente lo que es volar y caer. Debería impulsarse y volar 7 u 8 m por el aire y luego aterrizar en una colchoneta. Luego le pusimos los arneses y le pedimos que recordase esa sensación".

El equipo de ILM de Farrar también desempeñó un papel crucial. "Muy pocas películas de acción real habían logrado unos buenos vuelos", reconoce Farrar. "En una toma aérea, cuando fotografías un avión que vuela entre edificios con el fondo muy cerca, hay una relación muy estrecha entre la cámara y el sujeto del frente y lo que pasa en el fondo. Si eso no se cierra, no queda bien. En el pasado, tenías que hacer lo que podías con un plato aéreo que era fotografiado previamente y del que se tomaba su estela, el movimiento o una amplia caída. Pero es muy difícil sin manipular de verdad el fondo. Ahora, tratamos de conseguir una buena coreografía con el sujeto del frente (nuestros héroes), y ajustar el fondo a lo que hace la cámara".

Los fondos que Farrar tiene que ajustar en Peter Pan son las calles y los tejados de Londres, las nubes, planetas, los paisajes del País de Nunca Jamás y el Jolly Roger.

En guardia !

Los cineastas tenían influencias muy claras en mente cuando trataron sobre establecer el tono de la lucha en Peter Pan. "Algunas de mis favoritas son las películas de Errol Flynn de los años 30 y 40 y pensé que si conseguía igualar o mejorar esas peleas con espadas me sentiría muy satisfecho", dice el director. "Son maravillosamente divertidas y los actores saben realmente lo que hacen. Así que cuando el Capitán Garfio y Peter Pan se baten en duelo, queríamos que nos hicieran recordar la chispa de actores como Basil Rathbone y Errol Flynn".

Para conseguir este objetivo, el equipo se reforzó con tres de los mayores expertos en acción de hoy en día: el director de segunda unidad Conrad Palmisano, el maestro de esgrima Gary Worsfield y el coordinador de lucha Brad Allan.

Los duelistas en Peter Pan se batían utilizando espadas con punta. "No es la clase de pelea de espadas donde se entrechocan hasta que alguien logra alcanzarse", explica Palmisano. "Cuentan una historia en la coreografía de la lucha con varios ataques, defensas y retiradas, todo destinado a conseguir que el oponente haga algo. Gary es un maestro de esgrima fantástico que consigue que la gente trabaje rápido y bien. Se mueve muy rápido y le gusta el contacto, lo que resulta muy excitante. Cuando Garfio tiene a Pan atrapado, entonces Pan hace algo especial para librarse, y ahí es donde aparece Brad. Toda la batalla final transcurre en el aire, entre las velas del Jolly Roger. Durante breves momentos parece una pelea de perros aérea. La ventaja de Pan siempre había sido su rapidez y su habilidad de volar - pero se la quitamos al final para hacer más emocionante si cabe la batalla final entre él y Garfio".

Worsfield saboreó la oportunidad de llevar la belleza del esgrima a la pantalla. "Hemos incluido casi toda la acción que hay en el esgrima", dice. "Hay comunicación entre las espadas, así como insultos, humillaciones, disgusto, ira, decepción - mucho más que en la fuerza bruta. No hay ninguna película que yo conozca que combine peleas de espadas y vuelo. El esgrima es muy lineal pero Pan puede volar así que las posibilidades son infinitas".

Brad Allan, que ha trabajado con el equipo de acrobacias de Jackie Chan durante siete años, maximiza el impacto de las peleas aéreas. "El estilo de Hong Kong no es coherente con la apariencia de Peter Pan, pero los cineastas querían añadir algunos juegos aéreos al estilo de Errol Flynn", explica.

"Creo que Jeremy quiere ser el próximo Jackie Chan", añade Allan. "Algunas veces teníamos que pararle nosotros - es realmente bueno".

Durante cuatro meses antes de que comenzara la producción, Sumpter pasó cuatro horas diarias practicando con la espada. "Peter controla sus vuelos - es hábil, es inteligente", dice el joven actor. "Aprendí esgrima correctamente con la máscara. Una vez que haces eso, puedes trabajar con los pies y las rodillas donde se suponga que deban estar".

Jason Isaacs llegó al proyecto con experiencia con la espada, pero no la pudo aprovechar tanto como esperaba. "Rodé luchas con espadas en varias películas. Estaba confiado en eso, hasta que quedó claro que tenía que sujetar la espada con la mano izquierda - porque Garfio tiene un garfio en su mano derecha".

Al final, eso sólo incrementaba su fiereza. "Jason tiene mucha destreza con su garfio", dice Palmisano. "Es como una picadora que viniera hacia ti cuando hace los movimientos. Al ensayar, en sólo tres movimientos, sólo querías soltar la espada y correr hasta volver a estar a salvo".

Wendy y los Niños Perdidos estaban menos amenazados pero también recibieron entrenamiento serio. "Llevamos a los Niños Perdidos al campo de entrenamiento con 10 dobles adultos", dice Palmisano, "les dimos a todos espadas de metal y dijimos, 'Aquí, ¡atacad a esos chicos!' Durante meses, practicamos e hicimos rutinas y cada niño encontró algo que le gustaba más hacer, y trabajamos eso en las escenas de lucha".

El actor Bruce Spence, que interpreta al pirata Cookson, se bate en duelo con Wendy. "La gente que hay aquí son muy buenos espadachines y ahora cuando observo a Errol Flynn, pienso, 'Tsk, tsk, ¿eso es todo lo que puedes hacer, Errol?' Por supuesto, luchar con Wendy es un poco diferente que luchar con Errol Flynn, pero cuando Wendy se prepara y tiene que reunir todo su valor, es un momento que realmente me encanta. Tiene que pasar de ser una niña pequeña a ser una adulta y tomar el control".

¿Accidentes? Algunos. "Algunas veces te golpeas con las espadas y eso duele", cuenta Sumpter de primera mano.

"Si, algunas veces lo hacíamos mal cuando luchábamos con espadas Jeremy y yo", confirma Isaacs.

Pero ambos actores siempre estaban preparados para más. "Jason y Jeremy entrenaron mucho para conseguir ser los que hacían realmente las acrobacias y están muy orgullosos de ello", dice Palmisano.

"Como un veterano de 30 años en el campo del doblaje", afirma, "Creo que hay un pequeño Peter Pan en todos los dobles. Nosotros no vivimos en el País de Nunca Jamás, pero realmente no tenemos que crecer. Nosotros todavía tenemos que jugar con juguetes de niños, sólo que son más grandes de lo normal".

Aún así, la intrepidez de Sumpter asombró incluso a esta gente acostumbrada a asumir riesgos. "Siempre era el primer niño del barrio en saltar al río desde el puente, pero siempre bajaba y miraba primero el agua. Jeremy sólo podía saltar.

"Contratarlo ha sido un acierto. Es un líder de los niños. Incluso por el estudio los ves correteando a su alrededor".

"Un vestido rosa para morirse…"

Vestir al reparto de Peter Pan resultó otra odisea con la estética, autenticidad y practicidad de lo que demandaba. Como los escenarios, la ropa debía reflejar el marcado contraste entre la constricción del Londres de principios del siglo XX y la fantástica atmósfera liberadora del País de Nunca Jamás.

La oficina central de producción de la diseñadora de vestuario Janet Patterson se llenó del terciopelo, la seda, los vestidos de satén, los elegantes zapatos y los pijamas de los niños apropiados para la época. También necesitó un gran suministro de ropa de agua (los piratas debían llevarla debajo de los harapos). Y había docenas de sombreros - para Nana.

También había cientos de camisones para Wendy. "Eso es lo que lleva en la mayor parte de la película", apunta Patterson. "Algunos son específicos para volar y hay uno muy bonito grande y sedoso para bailar".

Patterson utilizó sus contactos para conseguir lo que quería para Peter Pan - Londres y París para las telas y la fabricación, Italia para los zapatos y los sombreros, Pakistán para los bordados. Todos los calcetines se tejieron en Inglaterra.

Las chicas del reparto estaban especialmente emocionadas. "Janet Patterson es un genio del diseño", dice Lynn Redgrave. "Los vestidos son tan bonitos. Todo está basado en la historia y en la investigación. Vestimos los corsés correctos, joyería antigua real, cosas bonitas del periodo que hacen todo más auténtico. Eso hace mucho a la hora de actuar".

Olivia Williams está de acuerdo. "A las niñas pequeñas de cualquier edad o época les encanta un vestido rosa y yo no soy una excepción", admite la actriz. "Tenía un vestido rosa para morirse en la escena del salón de baile y ese fue el momento más feliz de la película".

Ese vestido rosa también hizo feliz a Patterson. "La Sra. Darling es una figura de fantasía para una niña pequeña - la madre más guapa del mundo", dice la diseñadora, que ha sido nominada a un Oscar por películas de tres épocas diferentes. "Toda su ropa refleja su calidez".

El armario de Garfio fue el más elaborado de todos. "Garfio es un chico presumido", reconoce Patterson. Además de vestirlo como el dandy que es, Patterson también confeccionó la ropa con dobles sentidos. La chaqueta y el chaleco que lleva cuando Wendy lo visita en su camarote, por ejemplo, son del mismo terciopelo que la bata con que viste el Sr. Darling.

Hace un siglo

J. M. Barrie nació en el pequeño pueblo escocés de Kirriemuir en 1860 y se trasladó a Londres de joven para iniciar su carrera como escritor. Sus primeras historias fueron artículos de periódico coloristas sobre una Kirriemuir ficticia. También colaboró en el National Observer, junto con personajes como Thomas Hardy, Rudyard Kipling, H. G. Wells y W. B. Yeats. Más tarde, con varias obras y novelas de éxito a sus espaldas vivió por el camino de los Jardines Kensington, donde daba paseos diarios con su San Bernardo. Fue durante estos paseos donde conoció a los hijos de Llewelyn Davies, los cinco hermanos que le inspiraron para crear Peter Pan. Cuando murieron los padres de los niños, Barrie adoptó a los cinco.

Peter Pan apareció por primera vez en la novela de J. M. Barrie de 1902, The Little White Bird, como el héroe de una historia que el narrador del libro cuenta a un niño. Barrie ya era un popular novelista y ensayista en Londres cuando su obra de Peter Pan debutó el 27 de diciembre de 1904 en el Teatro Duque de York. El estreno no era un matinal infantil, sino una velada deslumbrante de West End para un público de londinenses sofisticados que habían venido a ver el último trabajo de uno de los mejores escritores del momento. No tenían ni idea de que podían esperar de Peter Pan, ni nadie fue capaz de predecir el destino de la producción con un tema tan arriesgado y de semejante complejidad técnica. Pero la confianza del productor en Barrie, y la convicción de él mismo en su visión única, convirtieron a Peter Pan en un clásico inmediatamente.

Barrie refinó el texto de la obra durante muchos años después de su debut y amplió la historia para su novela de Peter Pan, que fue publicada como Peter and Wendy en 1911. La obra no se publicó hasta 1928, tras 24 años completos de producciones teatrales - y revisiones. Gracias al escritor Andrew Birkin, se ha recogido un volumen considerable de notas y borradores de Barrie que él ha conceptualizado, escrito y revisado durante este largo periodo en un documento conocido cariñosamente entre los cineastas de Peter Pan como 'el tomo'. 'El tomo' ha sido de una considerable ayuda para hacer la película.

Un regalo en curso

Peter Pan es conocido en todo el mundo porque promete muchísimas e increíbles aventuras, pero en Gran Bretaña es algo más. Varios años antes de su muerte en 1937, Sir James Barrie donó todos los derechos de Peter Pan al hospital Great Ormond Street Hospital de Londres (GOSH). El carismático niño que no crecía ha estado ayudando a salvar las vidas de muchos chicos enfermos desde entonces.

Construído por el Dr. Charles West en 1852 con sólo 10 camas, el Great Ormond Street Hospital fue el primer hospital de Londres diseñado específicamente para niños. Charles Dickens vivió cerca y leyó un capitulo de A Christmas Carol en las escaleras frontales para ayudar a captar fondos para su ampliación. El hospital consiguió comprar la casa de al lado, y doblar su tamaño a 20 camas, y desde aquella ha crecido hasta 350 camas.

Está financiado por el gobierno en las operaciones de día a día, pero no en todas sus áreas de cuidados especiales. "Aceptamos a los niños más enfermos, si su propio médico o el hospital del distrito no pueden ayudarles, este es su último recurso", explica Kit Palmer, que cuida de los derechos de Peter Pan para el GOSH. "Tenemos 22 campos diferentes y ofrecemos la más amplia variedad de especialidades pediátricas bajo el mismo techo en el Reino Unido. La mayoría de pacientes pasan al menos por dos especialidades, algunos hasta por cinco".

"El mensaje de la obra es eterno", continua Palmer. "¿Quién no ha estado preocupado por crecer y por lo que nos depara el futuro? Esta obra tiene algo que decir a todas las naciones, a cada individuo".

"Nosotros en el hospital siempre habíamos esperado tener al clásico Peter Pan en una película basada en el trabajo original de Barrie. El manejo de los tiempos es tan maravilloso que ahora espero que tengamos otros cien años para compartir esta película".

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