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Nubes de verano


Cartel de Nubes de verano

Verano, un pueblo turístico de la Costa Brava. Ana, Daniel y su hijo Manuel son de Madrid, pero pasan las vacaciones allí desde hace cuatro años. La familia de Ana les deja durante un mes una preciosa masía cerca de la playa. Marta trabaja en la única papelería del pueblo. Tiene un novio, Tomás, que es panadero, y un primo, Robert, propietario de una tienda de antigüedades. Los cinco se van a ver arrastrados en un juego de mentiras y verdades que va a cambiar sus vidas.

Porque ese verano no va a ser como todos los demás. El feliz y rutinario matrimonio de Ana y Daniel va a sufrir una pequeña convulsión cuando entre en escena Robert y su empeño en seducir a Ana como sea, incluso aprovechándose del supuesto enamoramiento de Marta por Daniel. Ambos primos trazan un plan para conseguir el objeto de sus deseos sin saber que han puesto en marcha un mecanismo sentimental en el que se juegan cosas más importantes que una simple aventura de verano.

     Título original: Nubes de verano
     Año: 2004
     Duración: 141 min.
     Nacionalidad: España
     Género: Drama.
     Fecha de estreno: 30/04/2004
     Calificación: Mayores de 13 años
     Distribuidora: Alta Films, S.A.

 

Comentario

NUBES DE VERANO nace de una paradoja: es una sencilla historia que muestra lo complicados que podemos llegar a ser en nuestra vida. Todo lo que le pasa a los personajes nos ha sucedido a nosotros alguna vez... y si no, acabará sucediéndonos. ¿Estoy hablando acaso de una maldición? No. Tampoco se trata de un acertijo. Como digo, los personajes de NUBES DE VERANO son gente normal, que podemos encontrar en cualquier lugar, a cualquier hora del día.

Entonces, ¿cuál es el enigma? El enigma es la vida en sí. Una vida de la que apenas sabemos nada, aunque con frecuencia presumamos de ello. Una vida incontrolable, a pesar de que dediquemos gran parte de nuestras energías a demostrar lo contrario.

Ana, Daniel, Marta, Robert y Tomás, los protagonistas de esta historia, son personajes atrapados entre sus verdades y mentiras. Lo que sucede es que las mentiras -y las verdades- duelen, hacen daño, y a veces mucho daño.

Cuando hacemos daño a otro, podemos reaccionar de dos formas: bien ignorándolo, o bien, y esto es más difícil, aceptando que hemos infligido ese daño. Nuestro espíritu de supervivencia nos conduce, en una primera instancia, a evitar afrontar tal responsabilidad. Hoy, pocas veces nos vemos obligados a enfrentarnos a esa palabra tan "pesada", que representa responsabilidad hacia aquellos que decimos querer.

A este peligroso juego se acogen los personajes de NUBES DE VERANO. Si a veces manifestamos no entender la vida, ¿qué podríamos decir entonces de nuestra vida sentimental?

La película, además, plantea unas cuantas preguntas. ¿Existen los compromisos, más allá de aquellos que consideramos socialmente importantes? ¿La mentira es tan poderosa como la verdad? Si nos mentimos a nosotros mismos, ¿notaremos la diferencia? ¿Se puede hacer daño y escapar a sus consecuencias? ¿Son reales los pactos en el amor? ¿Por qué nos pretendemos fuertes, cuando es evidente nuestra patética fragilidad? Preguntas de difícil respuesta.

Ya lo había advertido al principio: ésta es una historia de aparente sencillez. Tan aparente como nosotros mismos.

En cierto modo, NUBES DE VERANO es una película de misterio, un thriller sentimental, en la que el culpable, o culpables, son también las víctimas. Al espectador le toca escoger en cuál de los bandos se encuentra.