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Asalto al distrito 13


Cartel de Asalto al distrito 13

Quedan pocas horas para que el año toque a su fin y la comisaría del distrito 13, una de las más antiguas de Detroit, está a punto de cerrar. Muchas carreteras están cortadas debido a la fuerte nevada y sólo queda un puñado de policías encabezado por el sargento Jake Roenick (Ethan Hawke), un buen oficial que no consigue olvidar una operación fallida que tuvo lugar la primavera pasada. Roenick y la vieja comisaría no están en su mejor momento.

Este mismo día, el 31 de diciembre por la mañana, un policía de paisano intenta arrestar al mafioso Marion Bishop (Laurence Fishburne). Éste se defiende y mata al policía antes de ser capturado por la Unidad contra el Crimen Organizado encabezada por Marcus Duvall (Gabriel Byrne). Bishop es esposado y acaba en un autobús que le lleva a la cárcel con varios delincuentes: Beck, un yonqui (John Leguizamo), Smiley, un estafador (Jeffrey "Ja Rule" Atkins) y Anna, miembro de una banda (Aisha Hinds). Pero la tormenta de nieve arrecia y el autobús, ante la imposibilidad de alcanzar la cárcel de alta seguridad, sólo consigue llegar a la comisaría del distrito 13 donde los prisioneros son encerrados temporalmente. La inesperada llegada saca de quicio a Roenick casi tanto como la psicóloga policial Alex Sabian (Maria Bello). Sin embargo, Iris Ferry (Drea de Matteo), la provocadora secretaria de la comisaría, y el veterano poli Jasper "Old School" O'Shea (Brian Dennehy) no están dispuestos a que el trabajo extra les impida celebrar la llegada del año...

...hasta que dos hombres enmascarados fuertemente armados atacan a los guardias del autobús. Después de repeler el ataque, los policías de la comisaría del lejano distrito se dan cuenta de que vendrán otros para intentar llevarse a Bishop, dispuestos a matar a quien se interponga en su camino. Los polis esperan que Roenick se decida a tomar el mando y los chorizos esperan que el frío Bishop tenga una idea, pero no les quedará más remedio que unir sus fuerzas si quieren sobrevivir. Tienen pocas armas, mucho valor y les espera una larga noche. Mientras luchan a vida o muerte, la sangre borra la delgada línea que separa el bien del mal.

     Título original: Assault on precinct 13
     Año: 2005
     Duración: 109 min.
     Nacionalidad: EE.UU.
     Género: Acción.
     Fecha de estreno: 18/11/2004
     Calificación: Mayores de 13 años
     Distribuidora: United International Pictures

 

Comentario

Sabía que Asalto a la comisaría del distrito 13 de John Carpenter era una película de culto cuando Pascal Caucheteux y yo empezamos a hablar de una nueva versión.

Rodar ASALTO AL DISTRITO 13, significaba modernizar el material sin debilitar la tensión que sostiene toda la película. En mi opinión, el guión de James DeMonaco lo logra a la perfección: ha conseguido crear un thriller lleno de acción basado completamente en los personajes.

Al igual que John Carpenter había escogido Río Bravo de Howard Hawks como referencia, también decidí inspirarme en las películas del Oeste. A primera vista, se trata de la supervivencia física de nuestros personajes pero, y eso es lo más importante, también está en juego su supervivencia moral. El núcleo de ASALTO AL DISTRITO 13 reside en la unión de dos hombres diametralmente opuestos, Roenick y Bishop. El primero es un héroe caído del pedestal que debe enfrentarse a sus demonios; el segundo, un mafioso frío y calculador. Les guste o no, deben unir sus fuerzas para enfrentarse a una tercera fuerza que no respeta ni la ley ni las reglas del crimen organizado. Recuperamos el espíritu de Río Bravo en una película de acción de alta tecnología.

La comisaría es una trampa mortal para Roenick, Bishop, Alex y todos los demás, pero también lo es para Duvall. La situación en la que se encuentran les obliga a preguntarse hasta dónde quieren llegar y qué camino quieren seguir. La clave de la historia reside en la interacción de los personajes. La comisaría es el escenario para estas revelaciones y el lugar donde la línea entre el bien y el mal empieza a borrarse.

Visualmente, quería que la película fuese dinámica y, a la vez, tosca y oscura para reflejar la atmósfera claustrofóbica y tensa del guión. También me pareció muy importante describir la violencia con el mayor realismo posible. Cuanto más realistas las peleas, más alta la tensión. La vieja comisaría está situada en medio de un paisaje desértico, totalmente blanco, realzando la interacción y los conflictos, tanto internos como externos, entre los personajes.

Los actores son la parte más importante del proyecto. Ellos son los encargados de comunicar el miedo, el valor, la humildad y la fuerza de los personajes a los espectadores para que éstos puedan conectar con la terrible situación.

Comentario

La gran tradición narrativa entra en el siglo XXI mediante ASALTO AL DISTRITO 13. El gran trabajo realizado por los actores complementa y realza los lances imprevistos de esta nueva versión de la película escrita y dirigida en 1976 por John Carpenter que, en la época, se inspiró en Río Bravo de Howard Hawks. La intención de la película, un thriller cuya acción conduce a un enfrentamiento final, es entretener y emocionar al público.

Para los productores y el director, ASALTO AL DISTRITO 13, más que un remake en el sentido tradicional, es una versión nuevamente imaginada de la primera película. Permanecen el título y el concepto básico, un grupo de personas procedentes de ambos lados de la ley, pero los personajes y la historia están actualizados.

El productor Pascal Caucheteux, presidente de la productora Why Not, tuvo la idea de actualizar la película de Carpenter en 1997, mientras producía el segundo largo de Jean-François Richet, Ma 6-T va crack-er. El productor ejecutivo Sébastien Kurt Lemercier, también de Why Not, recuerda: "Pascal estaba viendo el montaje de la película de Jean-François y le recordó a una de sus películas favoritas, Asalto a la comisaría del distrito 13. La violencia que Jean-François había capturado con la cámara tenía ese toque de película del Oeste con estilo urbano que le recordaba a la película de John Carpenter. Pascal me dijo que debíamos ponernos en contacto con Carpenter para encontrar la forma de hacer un remake. Nos llevó bastante tiempo localizarle. Le mandamos un correo electrónico explicándole que éramos una productora francesa no muy grande que hacía películas de autor para el circuito de arte y ensayo. También nos pusimos en contacto con su abogado. De pronto, nos contestó la mujer de Carpenter preguntándonos si podíamos verle en Los Ángeles".

Los dos productores franceses viajaron a California y fueron a ver a Carpenter a su oficina, un garaje reconvertido. "John estaba sentado en su mesa, rodeado por una magnífica librería llena de libros de ciencia-ficción, de cine. Hablamos de la posibilidad de una nueva versión y John dijo: 'Bien, veré la película (de Jean-François) y volveremos a hablar'. Le dimos una cinta de Ma 6-T va crack-er y un fantástico cartel de Río Bravo de cuando se estrenó en Francia. Eso fue lo que rompió el hielo. John es un apasionado de Howard Hawks y Asalto a la comisaría del distrito 13 contiene muchas referencias a esta película. Nosotros también queríamos plantear una película urbana del Oeste".

Durante esa primera reunión, John Carpenter hizo unos cuantos comentarios y sugerencias muy penetrantes en cuanto al rumbo de la nueva película. Pascal Caucheteux nos dice: "Acababa de salir un artículo en los periódicos acerca de la corrupción en la policía de Los Ángeles, y casi bromeando, dijimos: Podrían atacar los polis'. Le pareció de lo más sensato y fue cuando se nos ocurrió que unos policías corruptos podían hacer las veces de malos".

El productor añade: "John Carpenter vio la cinta de la película de Jean-François y se quedó impresionado con la energía y el estilo duro. Le gustó la película".

Al poco tiempo, el Festival de Turín invitó a John Carpenter y éste sugirió que Caucheteux y Lemercier se reunieran con él allí. Cuando se vieron, el director accedió a vender los derechos siempre y cuando Jean-François Richet dirigiera la película.

La productora Why Not compró los derechos para la versión inglesa y francesa. Jean-François Richet estaba convencido de que debía rodar la película en inglés en Estados Unidos. Estaba tan decidido que los productores le mandaron a Brooklyn seis meses a estudiar inglés.

El director escribió un primer guión pero, según nos explica Pascal Caucheteux: "Ya que iba a ser una película americana, creía firmemente que alguien familiar con la realización americana debía encargarse del guión". Ya que todos estaban de acuerdo, los productores se pusieron en contacto con James DeMonaco, el guionista de El negociador, una película que también acababa con una confrontación final.

Según Sébastien Kurt Lemercier: "Jean-François y James se hicieron muy amigos nada más conocerse. Empezaron a hablar de lo que más les gusta, películas del Oeste, películas de acción de los años setenta, directores como Sam Peckinpah y Arthur Penn".

Jean-François Richet añade: "James y yo teníamos una relación de trabajo muy cercana. Al año teníamos un guión estupendo y sabíamos que atraería a un gran conjunto de actores por la simple razón de que es diferente de la mayoría de las películas actuales. Sólo contienen acción. Ésta tiene personajes muy trabajados. Queríamos algo mucho más parecido a lo que se hacía en los setenta o incluso antes, como Bullit o La gran evasión".

James DeMonaco, un admirador de John Carpenter, nos dice: "Desde niño me gustan las películas que transcurren en un solo sitio. Me encantan las películas de asedio. Fue la segunda película que alquilé en vídeo y me gustó mucho. Tenía 13 años, acabábamos de comprar nuestro primer vídeo. Me fui al videoclub y alquilé Fort Apache, The Bronx y Asalto a la comisaría del distrito 13". Cuando Pascal Caucheteux se puso en contacto con él para pedirle que escribiera el guión de la nueva versión, el proyecto interesó a James DeMonaco, pero prefirió ser prudente.

"Estaba entusiasmado con la idea, pero quería estar seguro de que John Carpenter aprobaba el proyecto", nos explica el guionista. "No quería encargarme del guión si él no quería que se rodara la película. Cuando me dijeron que habían comprado los derechos, que estaba totalmente de acuerdo y que incluso estaba dispuesto a pasarme unas notas para el guión., me entraron muchas ganas de hacer algo nuevo con la idea original".

"Pensaba que podíamos hacer algo muy diferente, incluso más basado en la trama y los personajes que la película original", añade. "La versión de John Carpenter es una experiencia muy violenta, visceral, dura. Era genial, pero se me ocurrió que podíamos actualizarla y profundizar más en la historia".

"Quería sorprender al espectador con lances imprevistos y no sólo con el ritmo de la acción", sigue explicando James DeMonaco. "Mantuvimos dos elementos principales del guión original: los policías y los malhechores se unen para hacer frente a los atacantes, y la acción transcurre en un único lugar durante una noche".

De acuerdo con lo que se había hablado en el garaje convertido en la oficina de John Carpenter, los atacantes ya no serían malhechores. "La película original se basaba en el ataque de una banda de mafiosos", nos dice el guionista. "No me parece que esto sea factible hoy en día. Los atacantes en ASALTO AL DISTRITO 13 añaden algo inesperado a la trama".

"Hemos mantenido la dinámica que existía entre los dos personajes principales, el sargento Bishop y el mafioso Napoleon Wilson, pero el resto es totalmente nuevo. Roenick (encarnado por Ethan Hawke) y Marion Bishop (Laurence Fishburne) son personajes nuevos; sólo nos quedamos con la idea de un malo uniendo sus fuerzas a las de un poli", nos explica James DeMonaco. "Y si volvemos a Río Bravo, otra de mis películas preferidas, el personaje interpretado por Dean Martin y algunos de los aspectos del personaje de Walter Brennan se reencarnan en Jasper (Brian Dennehy)".

En opinión del guionista estadounidense, trabajar con el realizador francés fue una experiencia única: "Al principio, me preocupaba mucho la barrera del idioma. El inglés no es el primer idioma de Jean-François y yo no hablo francés, pero nada más conocernos me di cuenta de que no sería un problema. Nos gustaban las mismas películas y no tardamos en ponernos de acuerdo en lo que queríamos".

Pascal Caucheteux habló con Stéphane Sperry, de Liaison Films. Este último nos dice: "Cuando Pascal me habló del proyecto, tanto el guión como la gran habilidad de Jean-François me convencieron de que esta nueva película, gracias a una sensibilidad diferente de la original, podía tener éxito por sí sola".

Jeffrey Silver, otro productor estadounidense con experiencia, se unió al proyecto. "John Carpenter siempre ha sido uno de mis favoritos; tenía ciertos temores, pero el proyecto me pareció irresistible. El guión de James me hizo vibrar y me quedé impresionado cuando conocí a Jean-François. Me gustó la idea de hacer una película típicamente americana con un director francés, la hace aún más interesante. Eso y el hecho de que en una película de este género, por una vez, los personajes son más importantes que la trama".

"Su anterior película, Ma 6-T va crack-er, me pareció muy fuerte, inmediata, visceral, dinámica, frenética", sigue diciéndonos el productor. "La rodó enteramente cámara en mano. Jean-François usó para la película a la gente de los barrios marginales donde creció. Es un hombre de la calle, algo que muchos dicen ser en Hollywood pero, en su caso, es verdad. Sabía que sería capaz de transmitir esa sensación a ASALTO AL DISTRITO 13".

Cuando Jean-François Richet y Jeffrey Silver empezaron a hablar del proyecto, el productor preguntó al director qué era lo más importante para él. "Para Jean-François sólo contaba el realismo, debíamos empezar por ahí. Y eso hicimos. Claro que era una película, pero quería saber cómo reaccionan la policía y las fuerzas especiales si se les ataca; cómo era una redada de narcóticos; qué ocurre exactamente cuando una bala atraviesa un brazo o da contra un chaleco antibalas. Quería realismo y nos pusimos a investigar. Leímos informes forenses, hablamos con investigadores. Al contrario de la típica película de acción en la que los cadáveres abundan pero no parecen tener importancia, Jean-François quería que cada muerte tuviera importancia. Quería que el espectador sintiera que la persona que acababa de morir era un ser humano. De ahí la importancia del realismo".

"No me parece que se pueda hablar de violencia gratuita en esta película", añade el productor. "Es una violencia con resonancia, como lo era en las películas de los setenta, como en Perros de paja y French Connection".

En cuanto a los personajes, Jean-François Richet no quería que ninguno fuera totalmente bueno o totalmente malo. "En ASALTO AL DISTRITO 13, nadie es realmente bueno o malo", nos explica Jeffrey Silver. "Ya saben lo que dicen los actores: 'Busca lo bueno en el malo y busca lo malo en el bueno'. Eso mismo hicimos con ese grupo de compañeros a la fuerza".

La tensión dentro de la comisaría añade suspense a la historia. Jeffrey Silver nos explica: "La tensión entre Roenick y Bishop se exterioriza en la composición de cada escena. En un momento dado, no queda más remedio que dar armas a los criminales para que se protejan contra los polis corruptos que atacan la comisaría. Tienen un enemigo común, pero nada garantiza que no ataquen a los polis buenos".

"James DeMonaco iba al plató casi cada día", recuerda el productor. "Jean-François, con tantas ideas visuales y dramáticas, necesitaba a un estadounidense. El guión es muy literario para una película de acción, y James estuvo más en el plató que cualquier otro guionista que conozco. Los actores lanzaban ideas, Jean-François se hacía con ellas y James las integraba en el guión".

Fue posible lograr una colaboración tan fluida y creativa porque ASALTO AL DISTRITO 13 es una de las pocas películas de acción en la que los actores que trabajan en ella se sienten cómodos tanto en los platós como en los escenarios. Jeffrey Silver nos dice: "Ya se sabe que en las películas de acción hay uno o dos personajes que son las estrellas y el resto son papeles secundarios. Nosotros rompimos con esta convención y contratamos a un brillante reparto encabezado por dos grandes actores, Ethan Hawke y Laurence Fishburne".

"Estábamos convencidos de que necesitábamos actores de primera en el resto del reparto para que la película funcionara", sigue diciendo. "Muy al principio, Gabriel Byrne nos dijo: 'No es una película de acción, es una película de reacción'. Nos apropiamos de la frase e intentamos que ASALTO AL DISTRITO 13 fuera una película de acción y de reacción. Las hay con más explosiones y más tiros, aunque aquí ya hay muchos, pero hemos conseguido que los personajes sobresalgan entre la acción".

Ethan Hawke fue el primer actor en unirse al proyecto en el papel del jefe de la comisaría. Jeffrey Silver ya había trabajado con Ethan Hawke en Día de entrenamiento, en la que hacía el papel de poli novato. En ASALTO AL DISTRITO 13, sin embargo, es un policía de vuelta de todo. Todavía no le han marcado los papeles en películas de acción, es capaz de interpretar su papel con el humanismo que se espera de un actor de su calibre".

"Me lo pasé muy bien en Día de entrenamiento", nos dice Ethan Hawke, "y estaba buscando otra buena película de policías. Cuando leí el guión de ASALTO AL DISTRITO 13 supe que era lo que estaba buscando. Era un guión de acción inteligente, el mejor que había leído".

"Además", sigue diciendo, "siempre he sido un fan de las películas de los setenta, me gustan más que las actuales. Eran películas de acción con personajes de verdad, y me dio la impresión de que me gustaría interpretar a uno de ellos. Me di cuenta de que con un buen reparto, esta película podría ser muy entretenida. En mi opinión, ASALTO AL DISTRITO 13 no es tanto una nueva versión de Asalto a la comisaría del distrito 13 como una variación de las películas de acción de Steve McQueen que me gustaban tanto de adolescente. McQueen habría sido genial en el papel de Roenick. La primera es una gran película, pero ésta es totalmente diferente".

También le gustaron los matices de los personajes. "Nada es como parece", nos explica. "Hay una zona gris. Normalmente, el héroe es perfecto, pero Roenick tiene graves problemas. Estuvo a cargo de una operación que salió mal y le transfieren a la comisaría 13. Se vuelve perezoso, está desalentado, se ha enganchado a unas cuantas cosas y lo pasa realmente mal. Pero las circunstancias le obligan a superarse y convertirse en un líder".

Ethan Hawke no estaba equivocado, los productores consiguieron un reparto idóneo. "El reparto era fantástico porque los papeles estaban muy bien escritos", nos dice el actor. "Es una película de acción con grandes intérpretes. Siempre había querido trabajar con Laurence Fishburne, y hace tiempo que John Leguizamo es uno de mis actores preferidos. Drea de Matteo es muy buena, como Brian Dennehy, muy conocido en los escenarios, con dos de las mejores interpretaciones teatrales que he visto en "Muerte de un viajante" y "Largo viaje hacia la noche". En esta película, el peso estaba muy repartido y cualquier miembro del reparto era capaz de llevarlo. Es una película de acción, pero al estar atrapados en una comisaría, los personajes son mucho más interesantes porque se crea una dinámica entre ellos".

Además, Ethan Hawke se llevó muy bien con el director. "Jean-François tiene una cualidad que valoro mucho, es un entusiasta. Aunque no habla inglés a la perfección, lo que aprendí durante el rodaje de Grandes esperanzas con Alfonso Cuarón puede aplicarse aquí: hacer una película no es totalmente verbal, es más bien lo que se comunica con imágenes y emociones. Jean-François fue capaz de llegar al fondo, además de tener una visión muy clara de la película que deseaba hacer, sin olvidarse nunca de los detalles".

Frente a Ethan Hawke está Laurence Fishburne en el papel del impresionante Marion Bishop. En opinión de Jeffrey Silver: "En ASALTO AL DISTRITO 13, Bishop es el personaje más firme, no cambia. Tiene un código; quizá no sea el código de la mayoría, pero es el suyo y lo respeta".

"Laurence Fishburne es un hombre muy efusivo, muy afectuoso", añade el productor. "Pero cuando se rueda, adquiere una tremenda intensidad, sobre todo en su mirada. Puede comunicar más con una mirada que la mayoría de actores con un discurso".

"Cuando leí el guión", nos dice el actor, "me gustó lo que habían hecho con la historia original. Bishop me pareció un buen papel. Vi una película anterior de Jean-François y me sorprendió la emoción que se desprendía de ella. Intuí que debía ser un hombre apasionado. Cuando le conocí, hablamos de ASALTO AL DISTRITO 13 y de que trabajaría con Ethan Hawke. Nos habíamos conocido y caído bien hacía unos diez años, y tenía ganas de hacer una película con él".

"Volví a ver la película original", añade. "Para la época, era algo totalmente diferente. Pero esta película es más un homenaje que un remake. Se han hecho cambios para que sea más contemporánea y más acorde con la época actual. La tecnología cinematográfica ha avanzado mucho desde entonces y el público siempre espera más".

"Esta producción es más grande que la original, una película independiente realizada por un director inconformista. ASALTO AL DISTRITO 13 es una película de acción actual, pero también es más íntima que la original. Además, no sólo tenemos tres personajes femeninos, sino que son tres mujeres que saben defenderse solas".

En opinión del actor, la dinámica que se establece entre Bishop y Roenick, los dos protagonistas, es la clave de la película. "Es como el cuento del escorpión y la rana. El escorpión es presa de su naturaleza, que es morder. Roenick no puede bajar la guardia, no sabe si Bishop le atacará o no. Los personajes están muy bien construidos y no siempre se sabe qué opción escogerán. A veces, toman decisiones sorprendentes".

Como su compañero Ethan Hawke, Laurence Fishburne notó la diferencia a la hora de trabajar con Jean-François Richet. "A veces era más fácil trabajar con Jean-François que con un director de habla inglesa porque no malgastábamos saliva. No nos agotábamos en conversaciones acerca de pequeños detalles. Confiaba en Jean-François y él confiaba en mí. Si yo tenía una pregunta, intentaba hacérsela del modo más simple, sucinto, directo y específico. Si él tenía una idea, un deseo que comunicarme, hacía lo mismo".

También está de acuerdo en que el reparto fue excepcional. "Es un reparto compuesto por actores extraordinarios que siguen trabajando en el teatro. Todos tenemos o hemos tenido la experiencia de trabajar delante del público y eso nos permite dar una mayor textura a nuestro trabajo. Tuve la suerte de trabajar con el Sr. Dennehy al principio de mi carrera y estaba entusiasmado cuando me enteré de que iba a repetir la experiencia. Tiene una personalidad explosiva. Aportó un gran dinamismo a su personaje".

"Jean-François quiere que el espectador conecte con el personaje hasta el punto de emocionarse si le pasa algo", nos explica Laurence Fishburne. "La violencia no es estilizada, es realista; Jean-François no quiere que el público se quede ajeno".

Si los personajes de Bishop y Roenick son los opuestos que se complementan, Duvall, el jefe de la unidad especial dedicada al crimen organizado, es la zona gris que les separa hecha peligrosa realidad. Jeffrey Silver nos explica: "Las circunstancias han hecho que Duvall dé un giro de 180 grados. Ha llegado al punto donde no hay retorno. Le preguntamos a Gabriel Byrne cómo interpretaría a Duvall y nos contestó con la frase de un actor famoso: 'No interpretas al rey, los que te rodean interpretan al rey'. Gabriel Byrne enfocó a Duvall con un trabajo tipo 'menos es más' y, efectivamente, funcionó".

Gabriel Byrne nos habla de su personaje: "Hace 25 años que Duvall es poli, pero se ha perdido en el lado equivocado. Se siente responsable de sus hombres y es capaz de cualquier cosa por ellos, pero no está muy seguro de lo que es ahora y de lo que puede hacer. Me gusta dar una cierta ambivalencia a los personajes que interpreto. En una película como ASALTO AL DISTRITO 13, los personajes son auténticos arquetipos y, como actor, hay que impedir que el arquetipo se convierta en lugar común. Para eso, es necesario imbuirle cierta emoción y complejidad. En mi opinión, ése es el reto de interpretar a Duvall".

"Es curioso cómo hace ya tiempo que los directores franceses están fascinados por el estilo narrativo americano", nos dice el actor. "Descubrí que Jean-François dirigía muy a la americana. Truffaut estuvo muy influenciado por Hitchcock; Melville era un gran realizador de películas de gángsteres. Algunas películas francesas actuales, si no fuera por el idioma, parecen más americanas que películas rodadas aquí. Claro que la acción es un idioma internacional; las películas de acción se basan menos en el diálogo y más en la interacción entre los personajes y las emociones. Jean-François tiene un fuerte sentido visual, pero el impacto de ASALTO AL DISTRITO 13 es aún mayor porque se aseguró de que fuera emocional. Cuando se pide a un actor que haga una auténtica interpretación en una película de acción, el listón sube bastante".

Por eso se escogió a Brian Dennehy, ganador de dos Tony, para interpretar a Jasper O'Shea, un venerable policía y mano derecha de Roenick. En opinión del veterano actor: "Es una película muy moderna, pero casi podría decirse que los personajes son míticos, auténticos iconos. Se basa en un guión muy poderoso y han conseguido reunir un fantástico reparto, algo muy poco habitual hoy en día. Ahora, en un largometraje, les gusta tener a uno o dos actores principales, nada más. Los demás papeles son de relleno, pero no ocurre eso en ASALTO AL DISTRITO 13. Creo que a la mayoría de los actores les atrajo la idea de trabajar con un grupo así y con un director primerizo en Estados Unidos. Me gustó mucho la forma en que trabaja Jean-François".

Según Jeffrey Silver, Maria Bello, que interpreta a la psicóloga Alex Sabian, "tiene un modo totalmente innovador de apropiarse del personaje. Supo aportar una vida interior a Alex que ninguno de nosotros imaginaba. Ninguna de las actrices a las que entrevistamos enfocaba el personaje de este modo, Maria fue la única. Ethan y ella trabajaron juntos para sugerir que había algo más entre los dos personajes. Creo que enriquecieron la película".

Maria Bello recuerda cuando conoció al director: "Me gustó su sensibilidad. Incluso a pesar de la barrera del idioma, era capaz de expresar su pasión por esta película y el cine en general. Su película anterior me conmovió profundamente. Tenía ganas de trabajar con él y con un reparto que incluía a tantos grandes actores".

En cuanto a la relación de Alex con Roenick, Maria Bello nos dice, riendo: "Bueno, él es su paciente, pero ella está un poco colada por él. Puede que haya algo, pero ninguno de los dos está muy seguro. Ethan y yo nos lo pasamos muy bien en esas escenas. Además, era nuestro líder. En eso se convierte en la película y lo es como actor".

Para el papel de Iris, la guapa y sexy secretaria de la comisaría, los productores y el director escogieron a Drea de Matteo, premiada con un Emmy por su trabajo en la famosa serie "Los Soprano". Jeffrey Silver recuerda: "Cuando vimos a Drea, nos dimos cuenta de que tenía chispa y fuerza. Hablando de una escena en ASALTO AL DISTRITO 13 en la que debe intentar matar a alguien, Drea nos contó los diversos modos de hacerlo que le habían enseñado unos miembros de la mafia. En ese momento pensé: 'Sabe seis maneras innovadoras de matar a un hombre, es la actriz que necesitamos'."

Drea de Matteo nos dice: "Al parecer, Jean-François me había visto en Un cuento de Navidad, una película de Abel Ferrara, no sabía nada de "Los Soprano". Me gustó mucho interpretar el papel de Iris porque es divertida, está medio loca y va a su bola; es Nochevieja y es la única dispuesta a celebrarlo".

"Fue fantástico trabajar con un reparto así", dice la actriz. "Siempre sienta bien estar en buena compañía, y ésta lo era. Con Jean-François no noté que el idioma fuera una barrera. Sabía lo que quería y lo dejaba muy claro. Muchas veces no necesitábamos a la traductora. Se expresa con las manos, con la boca y la cara, es fácil seguirle".

La actriz nunca había trabajado en una película de acción, y ésta contenía nuevos retos para ella como, por ejemplo, rodar durante noches heladas en minifalda, medias de malla y tacones de aguja, correr por la nieve y luchar contra varios agresores. "Intenté hacerlo todo", recuerda la actriz, "y no usar una doble, pero había ciertas cosas que no podía hacer con los tacones. Todavía no sé cómo no me rompí el tobillo".

John Leguizamo creó un pasado para su personaje, el yonqui Beck. Jeffrey Silver nos lo explica: "John no puede remediarlo, es una fuente de ideas. Se le ocurrió que Beck tenía un pasado legítimo, que no era un simple yonqui sacado de la calle, sino un estudiante de derecho que se equivocó de camino. Siempre estaba sugiriendo cosas a James DeMonaco: 'Oye, ¿y si digo esto, si digo aquello?' Acabamos incorporando muchas ideas suyas al guión".

Para el actor, trabajar con el reparto de ASALTO AL DISTRITO 13 fue algo insuperable. "Trabajar con actores de este calibre ha convertido esta película en uno de los puntos culminantes de mi carrera", nos dice. "Ethan y Laurence son auténticos monstruos, lo que se ve en la pantalla no engaña. Pero todos trabajamos en equipo, no había sitio para la vanidad, el egocentrismo, nada de tonterías de ese tipo. Había escenas muy complicadas en las que todo debía estar calculado para que encajara a la perfección y no pareciera falso. Cuando empezamos a rodar, Jean-François ya sabía bastante inglés para ponernos verdes si hubiera querido".

"Creo que ASALTO AL DISTRITO 13 será una sorpresa para el público. Una película de acción basada en los personajes es innovadora hoy en día. La película original fue la primera de género urbano con gente del ghetto, latinoamericanos, negros, reunidos en un solo ambiente. John Carpenter abrió la puerta a un nuevo género. Jean-François y James DeMonaco han retenido los otros dos elementos principales del original, el concepto y la estructura, adaptándolos y dándoles mayor profundidad".

La estrella del hip-hop Ja Rule interpreta al estafador Smiley. Nos habla de su personaje: "Smiley tiene todo lo que tú puedas necesitar, Rolex, cadenas de oro, asientos en las primeras filas para los partidos de baloncesto, pero se mete en un lío sin quererlo y, como buen estafador, intenta sacar partido de la situación".

Ja Rule alterna su carrera musical con la de actor. Rodó ASALTO AL DISTRITO 13mientras terminaba de grabar su último álbum. Hablando de sus dos vocaciones, nos dice: "Con la música, eres tú, tus expresiones, tus pasiones, tus sentimientos. En una película es totalmente diferente, vives las pasiones de otro".

"Me gusta trabajar en cine porque me saca de mí mismo", añade. "Es una fantástica válvula de escape, sobre todo una película de acción como ésta en la que hay tiros, tienes que correr, saltar. Pero el cine se asemeja a la música en que ambos deben seguir un ritmo. Cuando se interpreta, hay que tener un tempo, un ritmo con los otros actores, hay que rebotar contra los otros, alimentarse de los otros. Ha sido un honor para mí trabajar con este reparto. He intentado robarles un poco de su carisma y he aprendido mucho. En la mayoría de mis escenas estoy con John Leguizamo, me lo pasé muy bien con él. No estaría mal hacer otra cosa juntos".

Entre los presos hay una mujer, Anna, miembro de una banda del centro de Detroit. Para hacer el papel, los productores y el director querían "a alguien que pudiera comunicar la realidad de ser miembro de una banda", nos cuenta Jeffrey Silver. "Hablé con una directora de casting con la que había trabajado en Día de entrenamiento para que nos mandara una cinta. Entre las pruebas, metió una con Aisha y pensamos que era miembro de una banda de verdad. Es actriz de teatro, pero nos engañó y la escogimos para el papel".

"No creían que una actriz fuera capaz de imprimir autenticidad al papel", nos dice Aisha Hinds. "Fue todo un reto, pero comprendí que no buscaban realmente un miembro de banda, sino a alguien que pudiera identificarse con lo que hace alguien en una banda. Quería demostrarles que podían contratar a una actriz".

"Cuando me dijeron que el papel era mío, me puse loca de contenta. Siempre he trabajado en teatro; sabía que muchos de los actores también y eso me dio mucha seguridad. Aun así, hubo momentos en que no podía creer que estaba en un plató con estos actores. Era increíble ver a John yendo de un lado a otro, concentrándose; a Ethan estudiando el porqué de una escena; o a Laurence sentado en un rincón, en total silencio. Fue tremendo trabajar con ellos".

Jeffrey Silver contrató al director de fotografía Robert Gantz, con el que ya había trabajado anteriormente. El productor nos explica: "Bob tiene un don especial a la hora de ver una composición y saber iluminarla, algo de suma importancia en una película con tintes dramáticos y en la que la acción transcurre en un solo ambiente. Además, habla francés".

"Queríamos que ASALTO AL DISTRITO 13 tuviera esa imagen auténtica, algo cutre, de las películas de los setenta", sigue diciendo el productor. "Creo que gracias al diseño de producción de Paul Denham Austerberry y la fotografía de Bob conseguimos dar esa sensación visceral. Paul creó una comisaría muy realista, avejentada, construida en los años treinta. Empezó a trabajar con nosotros cuando se escribía el guión, asegurándose de que cada puerta se abría en el sentido correcto y que cada pasillo llevaba al punto adecuado para que los asaltos funcionaran. Hay tres asaltos en la película y tuvo que diseñar los decorados teniendo en cuenta cada una de las escenas. Era un verdadero rompecabezas, hizo un trabajo brillante.

Empezando con una película rodada en 1959, otra rodada en 1976 y ahora ésta, con estreno en 2005, se vuelve a ofrecer a una nueva generación de espectadores intensidad dramática y emocionantes secuencias de acción. Ya lo dice Jean-François Richet: "Los personajes son la parte más importante de ASALTO AL DISTRITO 13, después viene la acción. Creo que tenemos mucho de esos dos conceptos, por lo que el público se lo pasará aún mejor".

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