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Entre vivir y soñar


Cartel de Entre vivir y soñar

Ana es una mujer de más de cuarenta años que vive junto a su marido Félix y a su hija de diecisiete años Marta. Lleva una vida rutinaria, da clases de cocina y recibe cursos de francés. No sabía que se iba a acomodar en, cómo definirlo: las circunstancias, la realidad de la vida. Pensaba que todo sería más sencillo, que no tendría más que elegir o rechazar las cosas según vinieran, pero no ha sido así. Cada día prepara la misma tostada con aceite para Félix y hace el mismo recorrido para ir a su trabajo donde siempre ocurre lo mismo. Así pasa día tras día sin que nada extraordinario suceda.

Todo esto sería normal si no fuera porque cuando Ana se queda sola, su cabeza comienza a soñar, a imaginar una vida diferente a la que lleva. Porque Ana tiene dos vidas, la real y la que desea, la que sólo existe en su pensamiento, en sus sueños.

     Título original: Entre vivir y soñar
     Año: 2004
     Duración: 119 min.
     Nacionalidad: España
     Género: Comedia.
     Fecha de estreno: 28/01/2005
     Calificación: Mayores de 13 años
     Distribuidora: Aurum Producciones S.A.

 

Comentario

- Entre Vivir y Soñar…… ¿dónde encontramos al personaje de Ana?

(A.Albacete) Escribió Antonio Machado "Entre vivir y soñar está el despertar". Es aquí dónde nos encontramos a Ana (personaje que interpreta Carmen Maura) en ese despertar a la vida, a las sensaciones, a los recuerdos. Intentando sobrevivir, renacer de sus propias cenizas que son la rutina y el aburrimiento porque como dice la propia Carmen Maura "Estar aburrido es una cosa terrible". Ella ha podido subsistir a todo esto por la enorme fuerza que tienen sus recuerdos y sus sueños, es como si hubiera tenido dos vidas, la real y la que sueña. Pero los sueños no siempre son como uno los imagina y es aquí dónde está el problema.

- Ana y Félix ……

(D.Menkes) Es un matrimonio normal como hay tantos. Se quieren pero la vida les ha llevado a esa rutina en la que a veces se convierten las relaciones. Para Ana, Félix son tres hombres: el primero un roquero del que se enamoró cuando cantaba su tema "Golfas de autopista". Ella pensó que con ese cantante de "Félix y los desaparecidos" sería la Yoko Ono del rock español y no pararía de viajar. El segundo es un agente de viajes con el que se casó y con el que recorrería todo el mundo. El tercer Félix es el hombre frustrado y aburrido con el que convive que tiene fobia a los aviones.

- Ana y Marta ……

(A.A) Para Ana, Marta son noches sin dormir esperando. Es su hija, a la que adora, pero que al hacerse mayor solo le da problemas. Ella no sabe nada de su novio D.J. y pastillero que tiene un ático sobre un sex shop. Para ella sigue siendo una niña pequeña e indefensa. Quizá Marta sea el último vínculo que le une a esa vida rutinaria que lleva y que pronto dejará. Las dos están en un momento de cambio.

- En su viaje a París Ana persigue un sueño juvenil pero, ¿qué está buscando realmente?

(D.M) Ana está buscando el amor. Es algo que les sucede a todos los personajes de nuestras películas. En "Mas que amor, frenesí" los protagonistas buscaban el amor aunque lo confundieran con el frenesí de la noche. En "Sobreviviré" Emma Suárez encontraba un amor imposible en el personaje de Juan Diego Botto. Ana busca el amor aunque lo confunda con sus recuerdos, sin darse cuenta que realmente lo que desea es que la quieran, sentirse importante para alguien.

- Viajar para Ana significa ……

(A.A) Ana siempre quiso viajar, es algo que forma parte de sus sueños, pero por circunstancias de la vida se ve encerrada en un tipo de vida sedentaria en la que no tiene cabida esto. Yo la entiendo perfectamente ya que no podría estar sin desplazarme, sin visitar otros países y otras culturas, pero conozco gente que no viaja. El viaje de Ana no es solo un desplazamiento físico a París, es también un viaje a sus recuerdos de adolescencia. Es aquí donde entra esta Ana soñadora (Marta Etura) que un día se enamoró de un joven que se parecía a Alain Delon. Ella quizá había visto a este actor francés en la película "A pleno sol", montado en un velero y quiso materializarlo en ese chico que conoció en la Costa Brava en el verano del 68. Entonces llega un momento en su vida que tiene una segunda oportunidad y no quiere desperdiciarla porque podría ser la última.

- La cocina para Ana significa ……

(D.M) Nos gustan mucho las películas que tiene de fondo la comida: "El festín de Babette", "Como agua para chocolate", "La gran bufette", etc. Nos pareció bueno que Ana sintiera una pasión hacia la cocina. Esto no hubiera sido así si ese joven francés no le hubiera hecho conocer la vichyssoise en el verano del 68. Esos besos con sabor a vichyssoise quedaron tan grabados en el personaje de ella que hoy día sigue contando a sus alumnas de cocina esa historia mientras parte los puerros. Podemos decir que la comida juega también en ese caso un papel sensual de iniciación en su adolescencia y de escape en la actualidad.

- Jean-François se cruza en el camino de Ana y le aporta optimismo e ilusión a su vida pero ¿qué significa para él su encuentro con Ana?

(A.A) Jean-François (Alex Brendemühl) es un personaje que bebe de las aguas del Peter Sellers de las películas de Blake Edwards como "El guateque" o "La pantera rosa" y también de Mister Hulot de Jacques Tati. Esto lo hablamos con Alex Brendemühl desde el comienzo y él estuvo muy de acuerdo. Para este español estrafalario que vive en París, la llegada de Ana significa también el volver a creer en las relaciones. Aunque parezca lo contrario, es un ser que se encuentra solo. Ella le atrae desde el principio y a su manera intenta conquistarla.

Alex es un actor con una naturalidad impresionante que ha pasado de hacer papeles muy intensos a éste de comedia. Es muy serio en su trabajo y aporta cosas al personaje de Jean-François que sólo él podía hacer. Esta es, sin duda, una película de actores y la química entre personajes/actores era algo importante y creo que se ha conseguido.

- El reencuentro con Verónica, su inseparable amiga de la adolescencia, le abre los ojos a Ana ¿de qué manera?

(D.M) Los reencuentros no son normalmente como uno los imagina. Mucho han cambiado estas dos mujeres desde los años 60. La Verónica (Soledad Sylveira) que se encuentra Ana en la actualidad es una mujer de mundo, extrovertida, que ha vivido, viajado y sufrido tanto que se ha convertido en una persona fuerte capaz de vivir la vida intensamente, aprovechando cada instante. Los hombres son casi un tabú para Ana, mientras que para Verónica "Hombres hay muchos. Si te va mal con uno siempre podés probar con otro". Ella no le entrega su cabeza a nadie.

Trabajar con una actriz como Soledad Sylveira ha sido un auténtico placer. En Argentina es muy famosa pero aquí es una auténtica desconocida. Le ha dado al personaje esa fuerza vital que necesitaba, además de una sensualidad y una simpatía que hace que ese reencuentro resulte aún mas contrastado del que habíamos imaginado.

- ¿Por qué París?

(A.A) París es puro cine. Vas caminando por sus calles y es como meterte en distintas películas. Recuerdo que cuando estábamos rodando yo acababa de ver "Soñadores" y pensaba, por aquí rodó Bertolucci tal escena. También cuando estábamos rodando la última secuencia de la película la localización era cercana a la de "El último tango en París". Además de esto, París era lo que necesitaba la película. El río Sena, sus calles, Notre-Dame, ha sido un esfuerzo enorme pero ha valido la pena.

- ¿Qué diferencias encontrasteis al rodar en España y en Francia?

(D.M) Nuestras anteriores películas estaban rodadas prácticamente en Madrid. Entonces, se puede decir que es la primera vez que salimos de casa. Hemos tenido la suerte de contar con un equipo francés para los exteriores en París con el que ha sido muy fácil trabajar. Comenzamos la película allí y fue estimulante contar con una gente tan profesional y preparada. Otra ventaja era que Carmen Maura vive la mitad del tiempo allí, así que se puede decir que se desenvuelve como una auténtica parisina. Nos hizo un otoño mágico, con una luz espectacular. No hay más que ver el color de las hojas de los árboles en la escena del Palais Royal en la que Ana persigue el retrato robot de Pierre, o la travesía en barco por el Sena de Ana y Verónica. Un rodaje inolvidable.

- ¿Encontrar las localizaciones adecuadas supuso algún problema?

(A.A) La dirección artística es algo que nos preocupa muchísimo en nuestras películas. En las cuatro anteriores hemos luchado por mostrar un Madrid diferente: el de la noche en "Más que amor frenesí", el industrial en "Atómica", el de barrio en "Sobreviviré" o el de las inmigrantes dominicanas en "I love you baby". Aquí en "Entre vivir y soñar" contábamos con el del París romántico y no ha sido difícil una vez que la producción se dio cuenta de lo importante que era para el proyecto. Quizá el verdadero reto ha estado en los interiores, pero estamos bastante satisfechos con el resultado.

- En la película vemos dos etapas de la vida de Ana: la Ana adolescente, llena de ilusiones que se van a pique y la Ana madura, resignada, a la que se le brinda la oportunidad de cambiar su vida. A nivel de producción ¿cómo enfocasteis estas etapas separadas por el tiempo?

(D.M) Para las distintas etapas de la vida de Ana, así como sus recuerdos y ensoñaciones ha sido muy importante el trabajo de David Carretero, el director de fotografía. Ha trabajado las distintas épocas con emulsiones diferentes y hasta ha llegado a hacerlas algunas con Kodak y otras con Fuji. Nosotros le pedíamos que el pasado tuviera ese aire y ese color que tienen las fotos familiares que guardamos de cuando éramos pequeños. También la parte de París es diferente a la de Barcelona. Todo esto dentro del marco de la comedia romántica, un género que no debe caer en excesos innecesarios.

También hay que destacar el trabajo de Juan Bardem en la música que ha logrado que cada época y lugar tenga su sonido propio. Tener la oportunidad de ir a grabar a Praga, con una gran orquesta le da a las imágenes la grandiosidad que se merecen.

- Carmen Maura es Ana. ¿Fue difícil encontrar a la Ana que estabais buscando?

(A.A.) Efectivamente, Carmen Maura es Ana. En cuanto ella se leyó el guión y se vio en el personaje no existió nadie más. Para mí, Carmen es la mejor actriz de su generación que tenemos en España. Era un verdadero sueño poder trabajar con ella. Su naturalidad, su sentido del humor, su generosidad y seriedad en el trabajo, todo ha sido positivo para enriquecer el personaje. Me gustan la mayoría de sus películas. "Que he hecho yo para merecer esto", "Mujeres al borde un ataque de nervios", "La Comunidad" o "La alegría está en el campo" son de su filmografía mis favoritas.

- Marta Etura es Ana. ¿Marta Etura es Carmen Maura?

(D.M) Marta Etura es ante todo una gran actriz. Ha sido una grata sorpresa para mí. Recuerdo que cuando le ofrecimos el papel no estábamos seguros de que pudiera hacer de joven de quince años y de veintitantos. En un momento ante nuestros ojos se transformó en una niña pequeña. Fueron unos segundos, sin maquillaje ni vestuario; sólo su expresión corporal, ahí nos dimos cuenta del potencial que tenía. Le colocas la cámara delante y ya no necesitas nada más, sus ojos, la expresión de su rostro….. La cámara la quiere.

- ¿La química Carmen/Alex es una de las claves de la película? ¿Cómo funciona?

(A.A) La comedia es un género muy difícil; en él los actores tienen que manejar el tiempo de una forma casi matemática. Carmen domina absolutamente el género y creo que en un momento dado fue una gran ayuda para Alex que no estaba tan acostumbrado a este tipo de papel. Como ya he dicho antes Carmen Maura es una actriz muy generosa y Alex un actor con mucha naturalidad. Creo que se conocieron unos días antes del rodaje, durante los ensayos, y la química fue inmediata, no hay más que ver el resultado. Recuerdo que Carmen me decía "Cuanto más cabrona sea yo con el personaje de Alex más le querrá la gente" y así es. Comprendo que Alex, al principio, estuviera un poco cauteloso con ella, pero enseguida pasaron a ser pareja (en la ficción). Una pareja atípica pero muy divertida y que funciona, que era en definitiva lo que se buscaba.

- ¿Destacaríais alguna anécdota del rodaje? ¿Y de los actores?

(A.A) Anécdotas muchas. Nada más llegar al aeropuerto de París mi maleta, como siempre no apareció.

(D.M) Pero eso siempre te pasa.

(A.A) Si, es verdad.

(D.M) El rodaje en París fue un poco acelerado. Teníamos que rodar muchas localizaciones en poco tiempo, íbamos corriendo de un lado al otro para pillar la luz adecuada. Era otoño y los árboles estaban llenos de hojas. El caso es que al día siguiente de terminar, el Ayuntamiento de París empezó a podar todos los árboles y París quedo convertido en otra cosa. Tuvimos suerte por un día.

(A.A) Cuando rodamos la escena del 68 en la playa, estábamos ya en invierno y el pobre Pierre joven (David Janer) salía tiritando, muerto de frío, tras ese idílico chapuzón. Pero bueno, eso son cosas que suelen suceder en los rodajes. Pero quizá lo más divertido fue recrear la parte de los conciertos de "Félix y los desaparecidos" en los 80. La figuración daba miedo de lo real que resultaba. Marta Etura estaba allí, tan pequeñita e indefensa rodeada de roqueros que parecían armarios con cara de mala hostia gritando "Golfas de autopista, golfas de autopista".

- Desde "Más que amor frenesí" hasta "Entre vivir y soñar" hay una larga trayectoria. ¿Cuál es su coherencia?

(A.A) El secreto está en lo que dice Verónica (Soledad Sylveira) en "Entre vivir y soñar": "Hay que fabricar los sueños con las cosas que tenemos en la nevera, no con los ingredientes sofisticados y extraños que nos dan en los platos de los restaurantes de la guía Michelín, por más estrellas que tengan".

Cada una de nuestras películas es un sueño que hemos compartido los dos. Todos tienen comedia e intentamos que tengan también sentimientos, pero ante todo son historias que tratan de entretener y contar algo de nosotros.

- ¿Cómo se gesta "Entre vivir y soñar"?

(D.M) Después de "Sobreviviré" y "I love you baby", necesitábamos contar una historia positiva, una película que transmitiera buen rollito. Nos pareció que meternos dentro de la vida una mujer y darle una segunda oportunidad era lo suficiente atractivo como para invertir los siguientes dos años de trabajo. Hacer un film en España, es eso, dos años o más de tu vida, trabajo duro, convencer a un montón de gente y pelearte con otra...Todo es lucha, pero cuando los resultados son buenos, merece la pena.

- ¿Cómo es la colaboración con Ángeles González Sinde?

(A.A) Ángeles González Sinde es una guionista fabulosa. No sólo por el control que tiene sobre la estructura, los personajes y los diálogos. Es también una mujer con un enorme y particular sentido del humor que aún no había tenido la oportunidad de demostrar, por lo menos en cine. Ha sido un verdadero placer trabajar con ella. Es más, ahora estamos preparando un nuevo guión con Ángeles, una vuelta al frenesí más salvaje desde un punto de vista más maduro. No puedo contar más.