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Los sexoadictos


Cartel de Los sexoadictos

Hay lujuria en el aire de Hartford Road y a Sylvia Stickles, una mujer malhumorada y reprimida de mediana edad, no le gusta nada. Aunque el marido de Sylvia todavía tiene "impulsos matrimoniales", a Sylvia no le interesa lo más mínimo: tiene trabajo que hacer. ¿No es suficiente el hecho de llevar la tienda de comestibles de la familia y preparar comidas equilibradas para su exhibicionista hija Caprice, una gogó cuyos muchos admiradores conocen como Ursula Udders Tras alterar el orden público saliendo desnuda en varias ocasiones, Caprice y sus enormes pechos operados han sido confinados al apartamento que hay encima del garaje de la casa de los Stickles.

Todo cambiará cuando Sylvia se ve implicada en un accidente de camino al trabajo y recibe un golpe en la cabeza. El atractivo conductor de grúa Ray-Ray Perkins corre a ayudarla y Sylvia se da cuenta de que no es un conductor común: es un curandero sexual que sabe sacar la lujuria que lleva escondida en su interior.

De repente Sylvia deja de ser mojigata y empieza a ver el mundo con ojos hipersexuales. Vaughn está encantado con la reaparición de la libido de su mujer pero cuando observa que hace un baile de lo más provocativo durante una visita a una residencia de ancianos sabe que algo va mal. La madre de Sylvia, Big Ethel (Suzanne Shepherd), que ya estaba furiosa por la presencia de libertinos en el barrio, decide luchar. Apoyada por otras vecinas que también odian el sexo, como Marge the Neuter, Big Ethel liderará la batalla por la "normalidad neutra".

     Título original: A dirty shame
     Año: 2004
     Duración: 89 min.
     Nacionalidad: EE.UU.
     Género: Comedia.
     Fecha de estreno: 20/05/2005
     Calificación: Mayores de 18 años
     Distribuidora: Tri Pictures, S.A.

 

Comentario

A lo largo de su carrera, el director y guionista John Waters ha creado una serie de personajes excéntricos y dilemas extravagantes sin rival en el cine. A DIRTY SHAME encuentra al hijo pródigo de Baltimore más inspirado que nunca en su primera comedia sexual. Waters afirma que rueda "sátiras de género. Ya había hecho una de asesinatos (LOS ASESINATOS DE MAMÁ), un musical (HAIRSPRAY, FIEBRE DE LOS 60), una película de delincuentes juveniles (CRYBABY: EL LÁGRIMA), una película biográfica (PECKER) y un thriller de terroristas (CECIL B. DEMENTE) pero nunca había hecho una película de educación sexual. Lo que me divierte del sexo es que puede conducir a la persona más normal del mundo a comportarse de la forma más aberrante. La gente es capaz de perder la noción de las proporciones cuando se trata de sexo. Ha sido la ruina de reyes".

La trama de A DIRTY SHAME se inspiró en una información que Waters leyó por casualidad: "Fue una sola frase, ni siquiera un artículo entero. Aparentemente es un hecho poco conocido que una pequeña minoría de las personas que sufren un golpe en la cabeza, experimentan después una lujuria incontrolable", explica el director. "Creo que el término exacto que utilizaron fue 'un comportamiento sexual inapropiado'. Cogí ese germen de idea y lo convertí en toda una película sobre adictos al sexo que toman el control de un barrio entero".

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