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Danny the dog


Cartel de Danny the dog

Desde el momento en que Bart (Bob Hoskins) arranca a Danny (Jet Li) de los brazos de su madre, éste es tratado y educado como un perro salvaje. Se convierte así en un arma letal que obedece a la primera orden y ataca sin dudarlo. Apartado del mundo, Danny no tiene otra elección que aceptar esta existencia de bestia, hasta que un día por casualidad, conoce a Sam, un ciego que se gana la vida afinando pianos.

Sam (Morgan Freeman) y su hijastra, Victoria (Kerry Condon), serán los encargados de mostrarle a Danny ese desconocido aspecto humano que hasta entonces tenía prohibido.

Por su parte, Danny va a intentar ser él mismo y conocer los secretos de su pasado, escapar de sus contradicciones y enfrentarse a una nueva vida. A esta difícil tarea se suma la misión de proteger a aquellos que han llegado a convertirse en su familia. Éste será su último combate, pero también el más peligroso.

     Título original: Danny the dog
     Año: 2004
     Duración: 103 min.
     Nacionalidad: Francia, EE.UU., Reino Unido
     Género: Acción.
     Fecha de estreno: 03/06/2005
     Calificación: Mayores de 13 años
     Distribuidora: New World Films Internacional, S.A.

 

Comentario

- ¿Cómo nació el proyecto?

Tras la experiencia de EL BESO DEL DRAGÓN, Luc Besson y Jet Li tenían ganas de trabajar juntos. Luc se imaginó entonces la historia de este hombre-niño educado como un perro y se lo propuso a Jet.

Por mi parte, yo acababa de terminar EL TRANSPORTADOR cuando Luc me habló de este proyecto. Después de esta auténtica diversión, tenía justo ganas de un personaje de mayor carácter, más próximo a mi universo, y DANNY representaba esto.

- ¿Qué es lo que le sedujo del guión?

La historia es una mezcla inhabitual de emoción y de acción. Es la fuerza de la película. Al unirlos, supera cada uno de sus géneros. El personaje trata dos mundos completamente opuestos: por un lado, una violencia oscura, y por otro, la inocencia absoluta. Me interesaba explorar estos dos universos y yuxtaponerlos suponía un verdadero reto que prometía un potencial de situaciones, de humor y de sentimientos increíbles. Tenía también muchas ganas de trabajar con Jet Li y Morgan Freeman, que ya estaban embarcados en el proyecto.

- ¿Cómo ha ido la relación entre estos dos actores?

Morgan es impresionante. Desprende una aureola de sosegado poder que invita al respeto. La primera vez que lo conocí fue en los ensayos de vestuario, ¡yo estaba muy incomodo! Pero además de ser increíblemente pro, es también muy humano y en seguida nos hemos llevado muy bien.

Jet no sólo es un actor mundialmente conocido, también representa un icono, un dios vivo para millones de personas. Conocemos todas sus películas, sus proezas físicas. Yo inicié una conversación comentándole mi manera de ver las cosas, su personaje, pidiéndole su punto de vista, mostrándole mis notas. Eso le dio tranquilidad y se entabló la confianza. Incluso hemos acabado siendo bastante amigos. Nos metíamos el uno con el otro y, armábamos jaleo, lo que yo creo que no ha hecho con otros directores de cine.

El papel también representaba una apuesta importante en la carrera de Jet Li. Por primera vez, caracteriza un registro que jamás había interpretado. Tenía que mostrarse vulnerable, emocionado, inestable, frágil, muchas características que antes jamás había exhibido en una pantalla. Él encarna esa mezcla de violencia y de inocencia, es el lazo entre los dos universos de la película.

- ¿Qué cualidades hace falta para acometer un proyecto tan atípico?

Cuando te encuentras en frente de personas como Morgan Freeman o Jet Li, tienes muchas ganas de sacar partido a su experiencia. Con Morgan Sólo contamos durante tres semanas. Con él, había un pequeño juego. Cada vez que le proponía algo, lo ponía todo en duda, lo cual estaba de hecho muy bien para mi por que me mantenía bajo presión, para estar atento, lo cual me obligaba a plantearme todo y a no dejar nada al azar.. Al cabo de algunos días, una vez terminó de probarme y al sentirse seguro de mi manera de hacer las cosas, todo fue mucho más rápido y más simple.

Morgan Freeman ha aportado enormemente a su personaje. Fue él quien, una semana antes del inicio del rodaje, decidió que el afinador sería ciego. Para complicar las cosas, cuando llegaba al plató sin conocer el decorado, cerraba los ojos y ¡no me quedaba más remedio que guiarle como a un ciego! Era algo surrealista. Se cayó, se agarró a la cámara veintitres veces, pero ello era parte de su método. De este modo pudo modificar los movimientos de su cuerpo, volverse más táctil, indeciso, quizás más reflexivo sobre la manera de actuar… Ello le permitía también recitar su texto de forma diferente. No es el Morgan Freeman que habitualmente conocemos.

- ¿Cómo se desarrolló la interpretación entre Jet Li y Morgan Freeman, que no tenían el mismo registro?

Es verdad que la mezcla es sorprendente. En las mejores parejas, ¡los polos se atraen! Morgan, interpretando el papel de un ciego, tenía todo que aprender del juego físico de Jet. Para todo lo que es dicción, comprensión del papel, Morgan ha sido de una enorme ayuda para Jet.

Jet delimitó perfectamente la primera definición de su personaje, esa mezcla de hombre, niño y animal en la que vive. En cuanto Morgan le tocaba el brazo, reaccionaba. Morgan le sentía y jugaba con eso mucho. En la escena en la que Jet ve a Kerry y a Morgan añadir su foto a las de ellos en medio de las otras y que ellos le dicen "ahora tú formas parte de la familia", él tenía que llorar. En ese instante, para su personaje, esta emoción crucial le despertó especialmente entre otros recuerdos, el de su madre. Mientras nosotros íbamos a rodar la escena, Jet me explicó que él no había llorado jamás ni en el cine ni en su vida privada, la última vez que le ocurrió fue cuando era un niño. Yo le dije "tu personaje necesita llorar para existir, ahora, él ha aceptado, ya no sigue siendo un perro; ellos te consideran como un humano". Era un punto esencial en la evolución de su personaje, él lo veía, lo sabía pero seguía renunciando a llorar. Morgan le ayudó a superar el paso. Le ha considerado como un padre y le ha ayudado a liberar sus emociones, a perder el control. Fue un momento increíble. Jet había perdido el control realmente. Tenía miedo que esta imagen pudiera ser considerada como muestra de debilidad. Yo pienso lo contrario: que esta escena de emoción es una de las que le pueden abrir un nuevo tipo de cine.

- Háblenos de Bob Hoskins…

¡Es genial Llegó bastante tarde al proyecto, lo que no le ha impedido ser uno de los que más han aportado a la película. Al haber frecuentado a los pequeños padrinos ingleses. Él conoce extremadamente bien su personaje, se ha apropiado de los diálogos, modificándolos para hacerlos todavía más creíbles.

En el rodaje, había algo de júbilo al ver a Bob, con su físico tan bonachón, vociferando y amenazando a Jet, que permanecía inmóvil y le temía. ¡Era el mundo al revés! Se han llevado muy bien y afortunadamente, por que si Jet no hubiera estimado a Bob, él no le hubiera dejado tratarle así jamás.

En el simbolismo de la película, Hoskins y Freeman representan un poco los dos padres de Danny, el uno negativo, y el otro positivo…

Es cierto. Danny es un poco como esos personajes de dibujos animados que dudan a la hora de hacer frente a lo que deben hacer y que carga sobre las espaldas por un lado un diablo y por otro un ángel que buscan convencerle. Bart anima a Danny hacia lo que el mundo es más sombrío, más violento. Todo no es más que intereses y relaciones de fuerza. Sam y Victoria le muestran valores más positivos, más constructivos. En una de las escenas del final, Jet Li está listo para matar a Hoskins, y Morgan intenta hacerle razonar. Es la única escena en la que están los tres juntos. Danny se encuentra entre los dos y tiene que escoger. Decidí invertir los colores claves y que fuera Bart el del color blanco y Sam el del oscuro. Ninguno de ellos es completamente bueno ni completamente malo. Todos tienen su lado oscuro y sus destellos de luz. Hemos interpretado el lado "gris" de la vida.

- La película alterna la comedia con actores con un fuerte carácter, y la acción, los combates y las escenas de peligro. ¿Cómo ha hecho para manejar esta mezcla?

DANNY THE DOG no ha sido concebida para poner en fila secuencias espectaculares con un guión que sirviera de pretexto. Es una historia fuerte cuya intriga engendra secuencias fuertes. El personaje de Danny implica un lado violento, y el entorno del que busca librarse no es amable y no le dejará salir así como así.

Para centrar la película sobre los personajes, hemos eliminado algunos combates y escenas de peligro que inicialmente estaban planeadas; hemos tratado las escenas de comedia con tanto cuidado como las peleas o las secuencias de acción.

Cuando se tiene a Jet Li para representar el personaje, el listón está muy alto. No era cuestión de subemplearle. Los combates han estado todos coreografiados por Yuen Wo Ping, quien supervisó los de MATRIX, con la idea de definir mejor al personaje, y con el propósito de hacer avanzar la historia.

- ¿Ello representa una evolución con respecto a lo que ya ha hecho Jet Li ?

Sí. Habitualmente, las escenas donde hay interpretación están sólo ahí para servir de lazo entre los combates. Aquí, es al revés, el combate sirve para hacer avanzar la historia, la cual es el verdadero centro de interés. Es una película de actores.

- Como director,¿qué desea usted aportar al público?

Yo quería que el público se divirtiese y que pasara un buen momento dejando sus preocupaciones de lado durante una hora y media. Era un espectáculo de pura diversión. EL TRANSPORTADOR tenía que aportar sensaciones. Con DANNY THE DOG, yo he querido dar emoción. La historia, la interpretación de los actores y lo que han aportado les van a hacer sentir muchas emociones. Jet encarna un personaje conmovedor, sufrimos y esperamos junto a él. Más allá de lo espectacular, la intriga se apoya en una historia humana, sobre encuentros.

- ¿Con qué se quedaría de la película?

Estoy muy contento con el resultado. He tenido la oportunidad de rodar con los grandes que se han dejado un 200 % de ellos mismos, además de rodar algunas escenas de acción asombrosas. Para mí, Jet aparece en un nivel incluso superior. Todo ocurre desde su ángulo. Su lado budista, su educación han hecho de él alguien bastante parecido a Danny, muy introvertido y al mismo tiempo ¡muy singular! Finalmente, las apuestas, la urgencia, la originalidad del guión forman una buena mezcla. El reencuentro entre Morgan, Bob y Kerry permanecerá siempre ahí.

Es una película profundamente humanista y pacifista. Insiste sobre el hecho de que la violencia no es una fatalidad, que todo el mundo tiene derecho a una segunda oportunidad. Se puede atravesar el muro en el que nos hemos criado para descubrir nuestra identidad.

Me gusta mucho esta idea de libertad. Pero tampoco es una película facilona. Cuando Danny se vuelve humano, no quiere decir que ha perdido su capacidad para el combate. Únicamente, ha aprendido la diferencia entre atacar y defender. Ha aprendido a escoger… Es un poco como la escuela de la vida.

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