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La morada del miedo


Cartel de La morada del miedo

El 13 de noviembre de 1974 la Policía del condado de Suffolk recibió una angustiosa llamada de teléfono que les llevó al número 112 de la Ocean Avenue, Amytiville, Long Island. Dentro de la casa descubrieron los cuerpos sin vida de una familia: los padres y cuatro hijos pequeños. En los días que siguieron, el hijo mayor confesó que había matado a sus padres y hermanos disparándoles con un rifle mientras dormían "porque unas voces se lo pidieron".

Un año más trade, George (Ryan Reynolds) y Kathy Lutz (Melissa George) y sus niños se mudan a la casa pensando que será el hogar de sus sueños. Pero poco después de trasladarse empiezan a suceder extraños e inexplicables sucesos: visiones de pesadilla, extrañas voces y una presencia demoníaca que parece impregnar toda la casa....

     Título original: The Amityville Horror
     Año: 2005
     Duración: 90 min.
     Nacionalidad: EE.UU.
     Género: Terror.
     Fecha de estreno: 22/07/2005
     Calificación: Mayores de 18 años
     Distribuidora: Buena Vista Internacional.

 

Comentario

Cuando la película original de "The Amityville Horror" (La morada del miedo) se estrenó el 16 de julio de 1979, pocas personas preveían que iba alcanzar un éxito tan tremendo en tantos ámbitos. El público vivió momentos de auténtico pánico con esta historia, basada en el verdadero relato de los 28 días que George y Kathy Lutz vivieron en número 112 de la Avenida Ocean, en Long Island, Nueva York, en 1974. Aquella primera cinta, protagonizada por James Brolin y Margot Kidder, fue un auténtico éxito de taquilla (sólo en los Estados Unidos, obtuvo una recaudación de 86,4 millones de dólares) y se consolidó como un clásico de culto que enamoró a un ejército de seguidores del género de terror por todo el mundo.

La música original de "The Amityville Horror" (La morada del miedo) estuvo nominada a los Premios de la Academia® y la película pasó a formar parte de la iconografía de la cultura popular gracias a la que es sin duda alguna la gran protagonista de la cinta: una amenazadora casa colonial holandesa con un diabólico par de "ojos", como si se tratará de una calabaza de Halloween iluminada. Esa imagen ha quedado grabada para siempre en la memoria del gran público. Los hechos relatados por George Lutz acerca de lo que ocurrió realmente cuando él y su familia ocuparon brevemente la legendaria residencia, son considerados como uno de los relatos más fascinantes sobre casas encantadas de todos los tiempos.

En 2003, cuando todavía estaba reciente el éxito de "The Texas Chainsaw Massacre" (La matanza de Texas), los productores de Platinum Dunes Michael Bay, Andrew Form y Brad Fuller firmaron un primer contrato con Dimension Films. Este trío, se dispuso sacar adelante un proyecto siguiendo la dinámica de esta productora, especializada en desarrollar y producir películas de terror y suspense de bajo presupuesto.

"Después del estreno de 'La matanza de Texas' realizamos un estudio para ver qué era lo que más había impactado al público de la campaña de promoción y fue entonces cuando descubrimos que lo que más asustaba a la gente es que se trataba de una historia basada en hechos reales", afirma el productor Form.

"El terror constituye una respuesta emocional muy visceral", asegura Fuller.

Y continúa: "Su poder se magnifica cuando el público cree que lo que está viendo en la pantalla podría pasarle a cualquiera de ellos. Las películas de terror basadas en hechos reales evocan sentimientos mucho más profundos y tienden a permanecer en la memoria del público mucho tiempo, después de haber abandonado la sala de cine".

Esta dinámica sirvió de inspiración a los realizadores a la hora de realizar una nueva versión de "The Amityville Horror" (La morada del miedo).

"Lo cierto es que los materiales nuevos que nos llegaban no nos entusiasmaban especialmente; así que empezamos a ver películas antiguas inspiradas en hechos reales", nos relata Form. Yo crecí en Long Island, muy cerca de Amityville. Un día me acerqué hasta allí en coche con mis amigos y recuerdo que me quedé completamente aterrorizado".

Form continúa: "El libro The Amityville Horror vendió diez millones de ejemplares. Nadie puede negar que Ronald DeFeo Jr. se despertó un día en mitad de la noche y asesinó a los otros seis miembros de su familia. Recuerdo que hubo un gran debate porque nadie se explicaba cómo una persona había podido efectuar seis disparos con un rifle Marlin, que pueden oírse a kilómetros y kilómetros de distancia, sin que nadie de la casa ni de las residencias vecinas se hubiera despertado".

Tras varias secuelas poco exitosas a lo largo de los años, los realizadores sintieron la necesidad de volver al libro de Jay Anson y de realizar una película basada en los hechos reales que sucedieron antes y después de que George y Kathy Lutz se mudaran a la casa.

"El libro The Amityville Horror contenía una gran cantidad de material que no se había incluido en la película original", afirma Fuller. "Teníamos la sensación de que si investigábamos el caso en profundidad y hablábamos con el mayor número posible de personas relacionadas con los hechos reales, podríamos realizar una película francamente aterradora sobre lo que les ocurrió realmente a George y a Kathy Lutz".

Al igual que pasó con "The Texas Chainsaw Massacre" (La matanza de Texas), los realizadores eran totalmente conscientes de que realizar un remake de una película de terror que había sido objeto de debate durante tantos años, iba a suponer un desafío en toda regla, no exento de riesgos. "El mayor reto al que debe enfrentarse un remake es que el público lo compare", explica Fuller. "Existen muchas opiniones fundadas sobre lo qué ocurrió o no ocurrió en Amityville. Cuando surgió la idea de hacer esta película, todos estuvimos de acuerdo en que lo mejor iba a ser tomar partes clave de la película original e integrarlas con elementos del libro que nunca habían sido explorados".

MGM dio luz verde al proyecto de "The Amityville Horror" (La morada del miedo) y se comprometió a distribuir la cinta en Estados Unidos, mientras que Dimension Films se encargaría de la distribución internacional. Una vez acordada la distribución de la película, los realizadores centraron sus esfuerzos en buscar a un guionista capaz de mezclar los mejores elementos del original con algunas líneas argumentativas nuevas, inspiradas en los detalles del libro de Jay Anson.

No fue necesario buscar demasiado: ficharon a Scott Kosar, quien previamente se había encargado del guión de "The Texas Chainsaw Massacre" (La matanza de Texas). "Deseábamos que la película se centrara principalmente en el aspecto psicológico, por ese motivo, era importante crear unos personajes con los que el público se sintiera plenamente identificado", explica Form. "Scott había realizado un trabajo magnífico en nuestra última película. Una de las cosas que más nos gustan de él es que cuando tiene un proyecto entre manos profundiza al máximo. Sabíamos que iba a escarbar en la historia, que iba a hacer todo lo que estuviese en su mano para que la historia que queríamos narrar fuese convincente y fiel".

"Michael, Brad y Andrew siempre me someten a un durísimo proceso de desarrollo, pero siempre logran sacar lo mejor de mí", dice Kosar riéndose. "En el caso de 'Amityville', me atrajo mucho la idea de narrar todo un clásico de las casas encantadas para asustar a un público moderno. El problema con este género es que los tópicos están muy trillados. En la década de los noventa, se confiaba plenamente en las imágenes generadas por ordenador como medio para narrar viejas historias con una estética completamente nueva. Esta nueva versión de "The Amityville Horror" (La morada del miedo) no se centra tanto en los efectos especiales y concede un mayor protagonismo al terror psicológico".

"Recuerdo que cuando vi la película por primera vez, no era más que un niño que sentía una extraña atracción por las películas de terror, especialmente por las que giraban en torno al tema de las posesiones demoníacas", recuerda Kosar. "El factor más escalofriante de esta historia es la horrible tragedia que les ocurre a los DeFeo. La invasión del hogar es un tema que siempre provoca escalofríos, pero cuando el mal proviene de la misma familia, es todavía más terrorífico. La línea argumentativa en la que me centré fue la conexión entre Ronnie DeFeo y George Lutz, en cómo los espíritus malignos de la casa llevan a George por el mismo camino que Ronnie, hacia un destino trágico y terrible".

Una vez elaborado el primer borrador de Kosar, los realizadores emprendieron la búsqueda del director hasta que dieron con Andrew Douglas, un prestigioso director de anuncios que debuta en el cine con este proyecto.

"Cuando Michael Bay fundó Platinum Dunes, deseaba brindar a los directores de anuncios una primera oportunidad para dirigir películas", explica Form. "De ahí partió la búsqueda. Buscábamos directores que tuvieran experiencia en el rodaje de anuncios y vídeos pero que desearan pasarse al mundo del cine. Marcus Nispel había realizado un trabajo magnífico con nuestros anteriores proyectos; por eso, cuando desarrollamos el boceto de la película, pensamos en la figura de Andrew Douglas, que llevaba ya algún tiempo en nuestro punto de mira".

"El estilo visual de Andrew fue el complemento perfecto para la historia", añade Fuller. "Esta es una película de terror psicológico que narra la desintegración de una familia en su intento por hacer realidad el Sueño Americano. Se trata de algo aterrador a otro nivel más profundo. Andrew era el director perfecto para poner ese toque de autenticidad, nadie como él para conseguir una película aterradora y convincente al mismo tiempo".

Douglas es uno de los mejores directores publicitarios del momento y su estilo abarca tanto lo clásico como lo contemporáneo. Ha dirigido más de un centenar de anuncios para clientes de la talla de Nike, Coca-Cola, Chrysler, Volvo, United Airlines, Merrill Lynch, Minolta, Audi, Ford, Lexus, Hewlett Packard, Microsoft y Verizon.

"En Hollywood, los productores siempre andan buscando a gente que sobresalga en sus respectivos medios visuales", dice Douglas. "Cuando uno aspira a convertirse en director de cine, está un una posición similar, siempre atento a proyectos interesantes, sobre todo a los relacionados con películas de acción y de terror, ya que esos géneros juegan a favor de los directores publicitarios por su moderno estilo visual".

Tras fichar a Douglas, los realizadores prosiguieron con su cometido y emprendieron la búsqueda de localizaciones, recorriendo la geografía estadounidense en busca de ciudades donde hubiera una casa parecida a la legendaria mansión Amityville: "Buscamos por todos los rincones de Estados Unidos. Queríamos hallar la casa perfecta, una que estuviera ubicada cerca del agua, pero no nos resultó nada fácil encontrarla", recuerda Form. "Teníamos equipos de búsqueda de locaciones por todo el país, y tras varios meses de trabajo, encontramos una parcelita junto a un bello lago a las afueras de Chicago. Mientras creábamos los bocetos de la casa, hubo una tormenta horrorosa que no sólo inundó el lago, sino también nuestra parcela".

"Las doce primeras horas nos quedamos completamente aturdidos, no sabíamos qué hacer", recuerda Fuller. "Entonces, nuestro coordinador de construcción se presentó en la oficina de producción y dijo: 'Hay una casa en la frontera de Wisconsin que podría funcionar si le hacemos los arreglos necesarios'. Entonces nos subimos inmediatamente al coche y nos dirigimos hasta el lugar en cuestión. En cuanto entramos en la propiedad, supimos que habíamos encontrado la casa".

Los realizadores ya habían encontrado la casa, gran protagonista de la película, sin embargo, todavía tenían por delante un gran desafío: transformar el interior de una decadente estructura con más de 120 años de antigüedad y agregarle sus características ventanas redondas en tan sólo seis semanas. Esa responsabilidad recayó en la diseñadora de producción Jennifer Williams. "La casa de Wisconsin fue un hallazgo extraordinario", afirma Williams. "No nos resultó nada fácil convencer a sus dueños para que nos permitieran utilizar la propiedad, pero cuando los realizadores vieron la casa y sintieron su presencia tuvieron claro que esa era la localización perfecta para la película".

Williams continúa: "Se trata de una antigua construcción victoriana que data del siglo XIX. Gracias a la amplitud de su fachada y a las líneas del tejado, pudimos añadir el característico rostro de la calabaza a la fachada sur de la estructura. Además, la casa daba a un hermoso lago, por lo que construimos una caseta para embarcaciones y una larguísima escalera que conducía hasta allí".

"Tengo que reconocer que la primera vez que vi la casa tuve mis dudas y no sabía si iba a funcionar", nos cuenta Fuller. "Pero cuando Jennifer y su equipo añadieron la 'cara', me quedé francamente sorprendido por su parecido con la casa original. Esta nueva versión de 2005 es más grande, pero conserva todas las características de una residencia típica de Ocean Avenue, pero al mismo tiempo dota a la historia de un entorno más dramático".

Otro desafío para Williams fue que los realizadores deseaban que la historia se desarrollase en los años 70. "Cuando los dueños nos dejaron entrar finalmente en la casa, fue como adentrarse en una especie de psicodelia temporal", describe la diseñadora. "Estaba llena de muebles antiguos, alfombras y tapices de los años 30. Tuvimos que trabajar mucho en el interior: construir una cocina que funcionara, rehacer los dormitorios y restaurar los pisos de madera, que habían sido descuidados durante décadas".

"Lo mejor de todo es que la casa era enorme y tenía varias escaleras de caracol. Al tratarse de una película que se desarrolla en otra época, la casa sólo contaba con dos teléfonos adosados a la pared, por lo que uno puede hacerse a la idea de lo difícil que tenía que ser comunicarse con el mundo exterior cuando las cosas no iban bien dentro de la casa".

Mientras Williams y su equipo de diseñadores se ocupaban de la construcción de la casa, los realizadores se encargaron de seleccionar a los protagonistas de la historia. El personaje central de la historia es George Lutz, un encantador marido y un padre adorable que va siendo poseído por las fuerzas malignas que acechan su nuevo hogar.

"Al comienzo de la película George es un personaje muy agradable, pero poco a poco se va obsesionando con la casa", explica Form. "Esto empieza a hacer mella en su aspecto físico; y a medida que se va acercando al sótano, su estado psíquico se irá agravando hasta el punto de que parece otra persona".

Form prosigue: "Es un personaje bastante complejo: en cierta manera, la casa se convierte en la manifestación material de George; y por otra parte, George representa todo lo maligno que está ocurriendo en la casa".

Para que la historia funcionara, los realizadores necesitaban a un actor joven que pudiera dotar de credibilidad a este personaje multidimensional, que va desde un amoroso padre de familia a un asesino mentalmente desequilibrado.

"A la hora de seleccionar el reparto de la película, tuvimos en cuenta que los personajes reales eran muy jóvenes cuando ocurrieron los hechos, allá por el año 1975", explica Fuller. "George Lutz tenía tan sólo 28 años y Kathy Lutz, 30. En la película original eran bastante más mayores, pero nosotros queríamos que los papeles respetaran las edades reales. También queríamos trabajar con actores que no tuviesen experiencia en este tipo género. Cuando nos reunimos con Ryan Reynolds nos pareció el actor adecuado para el papel porque él es conocido principalmente por sus papeles cómicos. Ryan personificaba todo lo que queríamos que fuera George Lutz: un ser encantador y maravilloso que al mismo tiempo puede llegar a ser cruel y maligno".

Reynolds, que saltó a la fama por su papel protagonista en la exitosa comedia "Van Wilder" (VAN WILDER Animal Party) no lo tenía nada claro al principio: "La verdad es que cuando escuché aquello de 'nueva versión' tuve mis dudas, porque estás películas tienden a ser bastante gratuitas", explica. "Pero esa sensación pronto se disipó enseguida tras leer el guión, que era mucho más fiel al libro. Al principio me chocó bastante que me quisieran para este papel. George Lutz era un tipo bastante intenso y, básicamente, la película trata de la lucha de un hombre por conservar la cordura mientras le empujan hacia el mal. Casi todos mis trabajos han sido en comedia, por eso creo que este papel es un regalo, una oportunidad para interpretar un personaje que lo abarca todo, desde la A hasta la Z".

"Lo interesante del personaje es que hace que nos planteemos la siguiente pregunta: ¿Es la locura la que entra en la casa o es la casa la que induce a la locura?", reflexiona el director Douglas. "Queríamos que la figura de George Lutz también tuviera sus defectos porque la película no sólo tenía que funcionar a nivel sobrenatural, si no también a nivel psicológico".

"Para que la película funcionara, era imprescindible que el personaje de George Lutz fuese muy agradable al principio", continúa el director. "Hay que coger cariño a los personajes al principio, para odiarlos al final. Ryan aportó al personaje un encanto y una autenticidad que no estaban descritos en el guión. Hacer que el público lo ame, lo odie y finalmente vuelva a ponerse de su lado no es nada fácil para un actor, pero sin ninguna duda, Ryan lo ha logrado".

Poco después de mudarse a su nueva casa, Kathy Lutz comienza a percibir algunos cambios en la conducta de su esposo. A medida que George se vuelve más distante cada día, Kathy lucha por mantener unida a su familia. Para interpretar a la sufridora esposa de George, los realizadores pensaron en la versátil actriz Melissa George, conocida por su trabajo en la serie "Alias", protagonizada por Jennifer Garner.

"Antes de seleccionar a Ryan para el papel, no teníamos muy claro quién debía interpretar a Kathy y eso nos planteó algunos problemas", cuenta Fuller. "Kathy es un personaje muy complejo: al principio de la película parece una mujer frágil y hogareña, pero al final se convierte en toda una heroína capaz de hacer cualquier cosa por proteger a sus niños. Todo esto debía quedar plasmado en los 90 minutos que dura la película y necesitábamos una actriz que fuese atractiva y que al mismo tiempo resultara creíble como madre protectora de tres niños".

"Kathy es una mujer adorable, bella y segura de sí misma", afirma George. "Creo que la única razón por la que duraron 28 días en la casa fue que ella se negaba a creer que su marido se estuviera volviendo loco y su interés por mantener unida a la familia".

"Melissa George supo desde un primer momento cómo debía interpretar su personaje; era consciente de que gran parte del protagonismo iba a recaer sobre ella, pero su humanidad no debía verse comprometida bajo ninguna circunstancia", comenta Douglas. "Si de pronto se convirtiera en una heroína de acción, la película perdería veracidad. Ella se hizo cargo de todos los conflictos, inseguridades y obcecamientos del personaje y los incluyó en su interpretación de tal forma que resultó plausible y emocionalmente convincente".

Cuando preguntamos a George si cree que los sucesos de Amityville ocurrieron realmente, nos contestó los siguiente: "Al principio no estaba nada convencida. Al ver la película original, pensé 'Quién sabe...'. Pero luego comencé a investigar y a leer lo que esta gente vivió: deben de haber visto algo, algo muy fuerte les debe haber ocurrido para que nunca más regresarán a la casa, ni para recoger sus cosas. Se fueron y no volvieron jamás. Lo que les ocurrió en esa casa debió ser terrible".

A Reynolds y a George les agradó ver que el guión arrojaba algo de luz sobre una pregunta que se hace todo el mundo: ¿Por qué una familia decide mudarse a una casa con un pasado tan horrible?

"Cuando comienza la película, vemos a esta familia viviendo en un diminuto apartamento. De pronto, les surge la oportunidad de mudarse a una casa enorme a orillas de un lago, con una caseta para embarcaciones, un patio y un pasado truculento", explica Reynolds. "George Lutz trabaja como contratista y sabe que nunca podría pagar una casa como ésta en otras circunstancias. Siente una gran presión porque es él quien mantiene la economía familiar. Por eso, un día se vuelve y le dice a Kathy: 'Las casas no matan a al gente. Son las personas las que matan'".

Una vez completado el reparto, los realizadores sintieron una gran satisfacción al comprobar el excelente elenco de actores que habían reunido: "Todos los actores aportaron a sus personajes más de lo que se especificaba en el guión", asegura Fuller. "Ryan y Melissa se metieron de lleno en el proyecto. Consiguieron adentrarse en la cabeza de los personajes y reflejar los pequeños matices y tics que hicieron de sus interpretaciones algo especial y memorable. También tuvimos mucha suerte al dar con cuatro niños actores increíblemente audaces y maduros, que supieron manejar muy bien la oscura historia que se escondía tras el guión".

"Gracias al excelente trabajo de los actores y a sus esfuerzos diarios no sentí tanta presión a pesar de que se tratara de mi primera película", asegura Douglas. "Los niños estuvieron fenomenales: no teníamos que esperarles, y sabían concentrarse perfectamente, así que pudimos aprovechar al máximo el tiempo que nos permitían rodar con ellos".

El rodaje tuvo lugar a las afueras de Chicago y Wisconsin y duró 51 días. Pero antes, los realizadores decidieron reunir allí a varios integrantes del reparto para que comenzaran a estrechar lazos y a comportarse como una familia.

"Deseábamos que Melissa conociera bien a los niños antes de comenzar el rodaje", explica Form. "Creo que para el público es vital conocer a los personajes en los primeros minutos de la película, que sientan desde el primer momento lo pendientes estén los unos de los otros. Si puedes lograr que los personajes se desarrollen a ese nivel en el primer acto, la emoción se hace más patente en el segundo y el tercer acto".

"Pasé mucho tiempo con los niños para conocerles a fondo e incluso me los llevé al parque de atracciones Six Flags", cuenta Melissa George. "Me pasé todo el día con ellos, comprobando si eran lo suficientemente altos como para montarse en la atracciones... en definitiva, haciendo como si fueran mis propios hijos".

Mientras George y sus hijos en la ficción compartían su tiempo libre, Reynolds hizo todo lo contrario para preparar su papel: "No quería conocer a los niños antes del rodaje, porque les iba acoger cariño y me iba a resultar más complicado realizar mi trabajo", explica el actor, refiriéndose al hecho de que George Lutz se vuelve más cruel con los niños a medida que aumenta su locura. "Aquella frase que dice: 'Esto va a dolerme a mí más que a ti' es completamente cierta. Hacer escenas en las que uno abusa emocionalmente de niños es verdaderamente difícil".

El rodaje dio comienzo el 2 de agosto de 2004 en una casa victoriana de más de 120 años de antigüedad completamente remodelada para convertirse en el hogar de George y Kathy Lutz. Tanto para Reynolds como para George, verla de cerca por primera vez fue impresionante.

"La casa es la gran protagonista de la película", dice Reynolds. "Es gracioso, porque al comienzo de la película, somos personajes que están subordinados a la casa, pero a lo largo de la historia, George se va fusionando lentamente con ella. La primera vez que vi la casa hubo algo que me impactó sobremanera: esos 'ojos' que nos hacían sentir que siempre había alguien observándonos".

"Es una casa escalofriante; hace muchísimo años que nadie vive en ella", agrega Melissa George. "Cuando fui allí por primera vez, los productores me preguntaron: '¿Quieres entrar y ver la casa?' Yo les pregunté: '¿Qué escena vamos a rodar el primer día?' Ellos me respondieron que la escena en la que Kathy y George ven por primera vez la casa. De modo que les dije que no quería verla hasta que hiciésemos la primera toma, así reaccionaría de forma completamente visceral".

Otro momento de gran tensión fue la escena en la que George y Kathy Lutz llegan a casa y se encuentran a su hija pequeña de pie en un extremo del tejado de la casa , a doce metros y medio de altura. "Chelsea sube al tejado para jugar con Jodie, su amiga imaginaria", explica Melissa George. "George y Kathy se horrorizan al verla balancearse precariamente en el borde del tejado: un paso en falso le significaría la muerte".

La escena requirió que la pequeña actriz Chloe Moretz tuviera que caminar a lo largo de un andamio de quince centímetros a doce metros y medio del suelo. Para esta escena, los realizadores contaron la colaboración de uno de los coordinadores de acción más prestigiosos del mundo, Kenny Bates.

"Cuando concebimos esta película, había algunas secuencias de acción que resultaban imprescindibles", explica Fuller. "Kenny ha trabajado muchas veces con Michael Bay y es el mejor coordinador de acción de la industria cinematográfica. Mucha gente pensó que nos habíamos vuelto locos al colocar allí a una niña, pero Kenny la subió sin ningún problema".

Para la pequeña Moretz, esta secuencia fue una más: "Al principio estaba algo nerviosa, pero cuando me subí y sentí que los arneses y cables me sujetaban, ya no tuve más miedo. La única vez que me asusté fue cuando me resbalé andando por el borde y me caí al vacío. Por un segundo olvidé que estaba sujeta por el arnés y pensé que me iba a estrellar contra el suelo. Cuando terminamos la escena no quería bajar porque era muy divertido volar allí arriba".

"Kenny se ganó la confianza de Chloe y la explico cómo funcionaban los cables que la iban a sujetar", dice Form.

Y continúa:"Fue sorprendente ver cómo evolucionó: el primer día que se subió al tejado sus pasos eran inseguros, pero al tercer día no paraba de saltar y de caminar sin ningún temor. Y todo gracias a que Kenny supo infundirle confianza a Chloe y también al resto del equipo. Consiguió que todos nos sintiéramos más seguros".

Incluso Melissa George, que durante dos temporadas interpretó sus propias escenas de riesgo en la serie de acción "Alias", se impresionó con el trabajo de Moretz en el tejado: "Chloe es una niña realmente fuerte e hizo un trabajo sorprendente. En esas misma escena, yo tuve que colgarme del tejado con Chloe aferrada de mi brazo, balanceándose a doce metros del suelo. Cuando gritaron 'Acción' ella miró hacia arriba con los ojos volteados hacia atrás... Fue una imagen horripilante. Sólo hicimos unas pocas tomas porque era muy desagradable".

Durante el transcurso de los 51 días de rodaje, los realizadores se quedaron sorprendidos por el nivel de compromiso y de resistencia física demostrados por Ryan Reynolds y Melissa George. "Fue un rodaje extremadamente duro. Parecía como si, día tras día, golpeáramos a Ryan y Melissa tanto física como mentalmente", afirma Fuller. "Los empapamos de los pies a la cabeza con el agua helada del lago, les cubrimos de lodo, fueron atacados con armas de fuego y hachas... pero ellos siempre mantenían la sonrisa y hacían lo que se les pedía una y otra vez".

Por su parte, George y Reynolds se sintieron igualmente impresionados por la habilidad del director a la hora de plasmar en la pantalla las complejas personalidades de sus personajes.

"Lo que me encantó de Andrew Douglas fue su sensibilidad en cada toma", asegura George. "Ha conseguido que la casa sea un personaje más de la historia, un personaje que nos está observando constantemente. Ha dotado a la película de un importante componente psicológico. No se centró únicamente en las escenas de acción o en los primeros planos de nuestras alucinaciones".

"Andrew Douglas ha sabido captar maravillosamente cada uno de los personajes", añade Reynolds. "Para él, cada escena es un microcosmos de lo que es la película en su totalidad. Trabajaba en cada uno de los aspectos todo el tiempo que consideraba necesario".

Dejando a un lado las escenas sobrenaturales propias de la ficción, los miembros del reparto y los del equipo no pudieron obviar algunos de los misteriosos incidentes que ocurrieron durante el rodaje, en la recreación que se realizó de la Casa de Amityville en Silver Lake en el remoto Salem, Wisconsin.

"Este tipo de casas tan antiguas siempre están rodeadas de historias sobre fantasmas y espíritus, y no te puedes creer todo lo que te cuentan", comenta Reynolds. Sin embargo, algunos extraños incidentes acompañaron este rodaje: "Algunas noches, en plena madrugada, las luces se apagaban y se encendían. Los guardias de seguridad nunca encontraron a nadie y no se pudo explicar cómo había ocurrido. La primera noche de rodaje me desperté a las 3:15 de la madrugada, fue algo realmente extraño".

"Todos los que entrábamos en la casa nos tropezábamos y nos caíamos sin razón aparente y las cosas desaparecían misteriosamente", cuenta Melissa George. "Otro hecho que nos llamó la atención fue que la casa estuviera ubicada en Salem, ciudad de la que provenían los DeFeo. Sin embargo, lo que más me afectó fue que Kathy Lutz muriera la segunda semana de rodaje. Tenía sólo 59 años, pensé que era una extraña coincidencia".

El 21 de octubre e 2004, finalizó el rodaje en Buffalo Grove, Illinois. Tanto el reparto como el equipo sintieron por igual que habían compartido una experiencia única.

"Creo que esta es una de las historias más famosas sobre casas embrujadas por un hecho muy simple: está basada en hechos reales", dice el productor Form. "Todo el mundo sabe que Ronald DeFeo asesinó a toda su familia sin ningún motivo mientras dormían apaciblemente en sus camas. También es un hecho que George Lutz, su mujer Kathy y sus tres niños huyeron a los 28 días para salvar sus vidas y que dejaron allí todas sus pertenencias. Esperamos que esta película arroje algo de luz sobre el verdadero motivo que llevo a una familia perfectamente normal a cambiar radicalmente y a actuar de esta manera".

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