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Batalla en el cielo


Cartel de Batalla en el cielo

Marcos, que trabaja de chófer para un general, y su mujer secuestraron a un niño que murió accidentalmente. En otro mundo, Ana, la hija del jefe de Marcos, se prostituye por placer. Perseguido por los remordimientos, Marcos se lo confiesa todo a Ana, intentando encontrar consuelo. Pero su búsqueda de la redención le hará hacer un peregrinaje a la Virgen de Guadalupe

     Título original: Battle in heaven
     Año: 2005
     Duración: 95 min.
     Nacionalidad: Francia, México, Bélgica
     Género: Drama.
     Fecha de estreno: 14/10/2005
     Calificación: Mayores de 18 años
     Distribuidora: Golem Distribucion, S.L.

 

Comentario

- ¿Se inspiró en personajes reales?

Marcos Hernández trabajaba con mi padre en el Ministerio de Cultura. Le pedí que hiciera un pequeño papel en Japón y desde entonces pensé en él para mi siguiente película. Me inspiró mucho en cuanto al concepto de Batalla en el cielo, igual que ocurrió con Alejandro Ferretis para Japón.

Marcos era ideal para encarnar a este personaje atormentado por un conflicto interno. Necesitaba a alguien introvertido, pero con mucha presencia y un aura misteriosa. Me gusta tomar a la gente, a los actores de mis películas, tal como son, como si fueran un reflejo de luz en el agua, un árbol o un bonito cuadro. Luego, la cámara se encargará de captar el interior de estos seres. Marcos no representa nada, se limita a ser. Es el actor ideal para mí.

- ¿Busca actores que no interpretan, sino que se revelan?

Marcos es un personaje que no representa nada en concreto. Creo que nos acercamos más al Hombre cuando está simplemente delante de la cámara sin esforzarse en comunicarnos algo.

Los actores de Batalla en el cielo no leyeron el guión; por lo tanto, desconocían las intenciones de sus personajes. Me gusta que la interpretación sea muy natural o, mejor aún, que no haya interpretación. En el caso de Ana, a la que interpreta Anapola Mushkadiz, incluso llegué a hacer cambios en el personaje para que encajase mejor con su personalidad y su modo de ser.

Si alguien tiene algo que me atrae, construyo el personaje alrededor de lo que ha despertado mi atracción. La materia humana ante todo. Me gustan las situaciones imprevistas y a menudo me sorprende la espontaneidad de los aficionados.

- ¿Se acerca al cuerpo para descubrir su misterio?

Cuando escribo un guión, imagino las cosas tal como las siento. Así ocurrió con el personaje de Marcos y la ciudad de México y su textura sonora.

Enseño la carne, el pelo, el sudor y la luz. La película está construida alrededor del anhelo, esa necesidad de sentir, de conocer, de estar, de ser consciente.

No intento dar respuestas, más bien hacer preguntas, y me basta con que consten los misterios de la vida a partir de nuestra existencia y de nuestra conciencia.

Intentamos entrar en este mundo a través del cuerpo. Al final de la película, hay una escena que nos recuerda que algún día deberemos deshacernos de este envoltorio carnal.

Todos somos seres efímeros, pero también somos dioses.

- ¿Cómo influye la sociedad mexicana en sus personajes?

Hoy en día, los secuestros son moneda de cambio en México.

Uso este fenómeno como punto de partida para poder hablar de cosas más universales.

De hecho, el personaje de Marcos bien podría ser alemán o chino. La película tiene lugar en un contexto social de gran dureza, pero bajo ningún concepto es política. Se trata ante todo del conflicto de un ser humano desgarrado entre sus acciones y su naturaleza.

- ¿Es realmente necesario que Marcos lleve a cabo ese secuestro?

Mi intención era demostrar la complejidad de la vida y de nuestras elecciones mediante la historia del secuestro. Marcos no es pobre. Tiene una casa, una familia. No le hace falta raptar a nadie para sobrevivir, pero es una forma rápida de conseguir dinero para comprarse un coche, por ejemplo. Escoge a una víctima con poco dinero entre la gente que le rodea porque es mucho más fácil secuestrar a un pobre que a un rico rodeado de guardaespaldas.

- ¿Su película describe la caída de las bases morales de la ciudad?

A primera vista, los personajes de Batalla en el cielo pueden parecer inmorales. La mujer de Marcos secuestra a un niño, Ana trabaja en un burdel. Pero no son "almas perdidas", ellos creen comportarse de forma normal. Marcos, al contrario, se siente atormentado. En su descenso a los infiernos, acaba tocado por algo superior. Marcos no se culpabiliza de un modo racional, pero tiene algo en la tripa que le impide aceptar el crimen: su propio cuerpo se rebela.

- ¿Por qué tiene la religión un papel central en la película?

En México, la base del catolicismo es el ritual y no la espiritualidad. La Virgen de Guadalupe es considerada como la madre de todos los mexicanos; su amor es incondicional y nosotros nos alegramos mucho de ser sus hijos. El peregrinaje que describe la película tiene más de hecho social que religioso. La mujer de Marcos va como cualquier otra persona para pedir perdón; su razonamiento es el siguiente: "¿Por qué no voy a pecar y arrepentirme luego, como todo el mundo?"

- ¿De dónde sale ese oscuro impulso romántico en la película?

Me gusta trabajar con sentimientos fuertes y ver cómo respiran en los momentos culminantes, tal como hizo Rossellini con Pompeya, hacia el final de Te querré siempre (Viaggio in Italia).

Por otra parte, me gusta mucho la pintura romántica alemana. Describe una naturaleza explosiva, más grande y amplia que el hombre, pero que sigue requiriendo su presencia.

- ¿Le atrae la transgresión y la provocación?

Ver a una chica joven y rica (Ana) chupársela a un hombre mayor y pobre (Marcos) puede molestar a una parte del público. Superficialmente, hay un asombro estético, pero el tabú es mucho más profundo y se basa en la diferencia social.

Si el hombre fuese un rico traficante de drogas, nadie se asombraría, la chica sería inmediatamente tachada de prostituta. No provoco de forma gratuita, lo hago para desatar sensaciones sinceras en los espectadores.

- ¿Busca el shock estético, sobre todo en las escenas de amor?

No, los cuerpos de los personajes me parecen muy bellos. Se ve su piel morena cubierta de sudor, curvas preciosas, bonita materia humana. Siempre intento mostrarlos abierta y respetuosamente porque la mayoría de los seres humanos se parecen a estos cuerpos y no a las grandes estrellas.

Personalmente, prefiero ver a Marcos y a su mujer haciendo el amor con libertad, sensualidad y realismo antes de imaginar a Tom Cruise u otra estrella manos a la obra. No intento crear excitación ni rechazo en los espectadores. En esa escena, los cuerpos se funden con la luz y la fragilidad conmovedora de los personajes.

También me parece absurdo ver a una pareja haciendo el amor con los pechos y el sexo cuidadosamente tapados por una sábana.

Prefiero rodar el sexo tal como se vive. La belleza natural representa para mí la sensación que podamos sentir haciendo el amor. Estamos hechos de carne y alma.

- ¿El sexo enseña algo a sus personajes?

Al principio y al final de la película, el acto sexual está ligado a la fe. Al contrario, la relación sexual entre Marcos y su mujer exprime el amor erótico. Luego, en la relación entre Marcos y Ana, el sexo se convierte en una forma de manipulación. Ana cree controlar la necesidad sexual de Marcos, pero se equivoca porque el hombre necesita comunicarse, quiere que le escuchen.

- Al usar una felación estilizada, ¿quiere indicar que el sexo tiene una dimensión metafísica?

Tenía ganas de empezar la película con la toma de un rostro, el reflejo de nuestro ser interior, la representación más directa del individuo. A partir de ahí, empezar a ampliar el plano y desvelar a un hombre y a una mujer, como si representaran a toda la humanidad.

El acto íntimo y afectuoso de una felación puede ser estético.

Alejándome de la pornografía, que intenta excitar al espectador, quería rodar la felación de una forma singular e inesperada para que el público se sintiera conmovido por este momento íntimo.

El principio de la película es un resumen de la misma: un hombre y una mujer se tocan en una situación de total proximidad, pero no consiguen comunicarse. La distancia que les separa les hace sufrir. La sexualidad siempre es doble, carnal y metafísica, banal y profunda. Muestro la felación como un acto sexual y un acto de fe. Es posible encontrar la fe en el sexo.

- ¿De qué manera el campo y la ciudad influyen en su estilo visual?

En Japón, el paisaje era un personaje en sí mismo basado en la idea de que un entorno poderoso podía llegar a despertar a un hombre perdido. En Batalla en el cielo, la ciudad actúa de forma constante en personajes como Marcos, que lleva la carga dramática del relato. Con Ciudad de México de fondo, quería comunicar sensaciones de dolor y de estrés. A veces, la vida urbana domina a los personajes, algo que intenté mostrar en algunas escenas sirviéndome de un estilo documental y nervioso.

Lo alterno con escenas visualmente más ricas. Por ejemplo, cuando Marcos sale de la ciudad y se para en la gasolinera, la luz y la música crean un momento mágico: penetramos en un mundo más poético en el que el tiempo parece haberse detenido. Pero no por eso olvidamos que Marcos se ha detenido para llenar el depósito.

- ¿Peca a veces de un uso excesivo de los movimientos de cámara?

Me gusta usar la cámara como si se tratara de un pincel para ver los colores que traza en el espacio. Desde Japón he aprendido a dejar la cámara más tranquila y a centrarme. En Batalla en el cielo he preferido construir el idioma de la película en el montaje. Ya que el espacio en la ciudad está limitado, también aparece más recortado en la película. Al final, sólo conservé uno de los muchos movimientos panorámicos de 360 grados que rodamos y éste porque tiene una función precisa. Se abre al tiempo y al espacio mientras la escena de amor tiene lugar al lado. A veces, se contempla el mundo a través de la música: el espacio, el tiempo y la materia empiezan a bailar. La realidad puede ser fea, neutra o estilizada. Todo depende de una mirada que puede cambiar en cualquier momento.

- ¿Mantiene una distancia con el mundo que rueda?

Aunque la historia de Marcos en Batalla en el cielo me parece fuerte y singular, hay que saber alejarse de ella. El distanciamiento en el cine no gusta porque a los espectadores les gusta dejarse "atrapar" por el relato y sumergirse en los sentimientos. Prefiero invitar el espectador a encontrar en esta película un tiempo y un espacio propio, además de darle la oportunidad de dejarse atrapar por sensaciones.

- ¿De dónde vienen las referencias de su película?

En Batalla en el cielo me sentí libre de cualquier referencia. Sin embargo, durante el rodaje, pensé en Rossellini y en su modo de trabajar en Roma, ciudad abierta. Construyó una ficción usando la realidad de la posguerra.

Visualmente, pensé en los cuadros de Ticiano y de Tintoretto, en los temas y en los colores.

- ¿Cómo une las imágenes con el sonido y la música?

En mi opinión, el cine está muy cerca de la música. Dibujo los storyboards como si estuviera escuchando música. A veces, sólo son necesarias dos flautas, y luego viene un grupo de cuerda y címbalos. Me gusta que las películas alternen lo grande con lo pequeño, se crea un movimiento como en una sinfonía.

El sonido es a menudo subjetivo porque indica de qué manera Marcos ve y comprende el mundo. También uso la cámara subjetiva porque es poderosa, pero jamás alcanza la nobleza del sonido para hacernos descubrir el fuero interno de un personaje.

Cuando Marcos sale de la ciudad, se para en una gasolinera de lo más común, pero la música religiosa de Bach sublima la escena: no intento ser realista. Me gustan los contrastes dentro de una lógica paradójica. A veces, la belleza está acurrucada al lado de la fealdad. Por eso, cuando Marcos escucha una música maravillosa en un sitio horrible, se apodera de él una sensación magnífica.

- ¿Se siente cerca del realismo mágico?

En el realismo mágico, el desfase con la realidad sólo se expresa a través de la materia. Enseñar a una chica con un vestido de siete kilómetros de cola está muy alejado de mi universo.

Prefiero el universo kafkiano con su poderosa dimensión metafísica. Intento desvelar la belleza sorprendente en algo real o, mejor dicho, en la materia tal como la conocemos.

Intento que se vea belleza en cualquier parte.

- ¿Puede explicarnos el título de Batalla en el cielo?

Es irónico porque Ciudad de México está más cerca del infierno que del cielo. Al igual que en Japón, el título de la película está abierto. Es posible imaginarse que hace referencia a la lucha de Marcos en una ciudad infernal o a la batalla de los dioses griegos allí arriba, disputándose el destino de los hombres, o también... Hay tantas interpretaciones como espectadores.

- ¿Hay esperanza en su película?

El fin de la película es paradójico. El cuerpo de Marcos muere, pero el misterio sigue. Me parece una película optimista a pesar de ser una historia trágica. La atraviesa una corriente subyacente de belleza y el deseo de Marcos de crecer, de conocerse mejor, más profundamente. Pero no se debe creer que Marcos va al paraíso sólo porque le chupan la polla.

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