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La vida secreta de las palabras


Cartel de La vida secreta de las palabras

Un lugar aislado en medio del mar: Una plataforma petrolífera, donde sólo trabajan hombres, en la que ha ocurrido un accidente. Una mujer solitaria y misteriosa que intenta olvidar su pasado es llevada a la plataforma para que cuide de un hombre que se ha quedado ciego temporalmente. Entre ellos va creciendo una extraña intimidad, un vínculo lleno de secretos, verdades, mentiras, humor y dolor, del que ninguno de los dos va a salir indemne y que cambiará sus vidas para siempre. Una película sobre el peso del pasado. Sobre el silencio repentino que se produce antes de las tormentas. Sobre veinticinco millones de olas, un cocinero español y una oca. Y sobre todas las cosas, sobre el poder del amor incluso en las más terribles circunstancias.

     Título original: The secret life of words
     Año: 2005
     Duración: 100 min.
     Nacionalidad: España
     Género: Drama.
     Fecha de estreno: 21/10/2005
     Calificación: Mayores de 13 años
     Distribuidora: Warner Sogefilms, S.A.

 

Comentario

LA VIDA SECRETA

Alguien dijo que desde el momento en que uno tiene vida interior, ya está llevando una doble vida.

Las palabras, como manadas de peces, pululan en nuestra cabeza y se agolpan en las cuerdas vocales, pugnando por salir y por ser escuchadas por los demás. Y, a veces se pierden en ese camino entre la cabeza y la garganta. Esta película trata de todas esas palabras perdidas, que durante mucho tiempo vagan en un limbo de silencio (y malentendidos y errores y pasado y dolor) y un día salen a borbotones y cuando empiezan a salir ya nada puede pararlas.

EL SILENCIO DE LAS PALABRAS

Hanna ( Sarah Polley) vive en el silencio que su sordera le impone, aunque muchas veces parece que el silencio es la única arma que tiene para defenderse del mundo. Josef (Tim Robbins) habla como si sólo a través de las palabras -y la ironía y las bromas y el humor- pudiera evitar volverse completamente loco.

El encuentro entre ambos, el inevitable vínculo físico que se establece entre una enfermera y el enfermo al que cuida, va a mostrarles otra cara de la realidad en que ambos están inmersos. La empatía, esa misteriosa capacidad de sentir como propios los dilemas del otro, sean éstos los que sean, que son capaces de desarrollar, consigue romper todos las muros -de silencio, de cinismo- que hay entre ellos.

RODAR EN UNA PLATAFORMA

Hace once años estuve en una plataforma petrolífera en el sur de Chile. Desde entonces no ha pasado día en que no pensara en historias que pudieran pasar en una de ellas. Es un lugar fascinante - bueno, imagino que si tu idea de fascinante es Las Vegas, una plataforma petrolífera NO lo es-, en medio del mar, creado por el hombre, un microcosmos donde gente de muy diversas nacionalidades se ve obligada a convivir -y a crear unas normas de convivencia- y a trabajar en equipo, en circunstancias extremas: si hace frío, te mueres de frío, si hace viento, más te vale ponerte piedras en los bolsillos y si hace calor (y creedme, en la sala de máquinas SIEMPRE hace calor), uno tiene la sensación de vivir en un cuadro de El Bosco. Hay un ruido monótono e infernal. Todas las superficies están resbaladizas (de grasa, de humedad, de la mezcla de ambas). Hay veces que se puede llamar por teléfono, otras no. La sensación de aislamiento es tal, que cuando uno vuelve a tierra, por unos momentos se tiene la impresión de que el resto del mundo ha desaparecido y vas a encontrar las calles, los parques, las casas, vacías.

Y sin embargo, no se me ocurre un sitio mejor para contar esta historia