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Hermanas


Cartel de Hermanas

Texas, 1984: Natalia y Elena Levin, dos hermanas que tuvieron que separarse en la adolescencia, se reencuentran nueve años más tarde en un país extranjero para ambas. Natalia, que vive en España desde 1975, año en que tuvo que dejar Argentina tras la desaparición de su novio Martín, viaja para visitar a Elena, que acaba de mudarse a Estados Unidos con su hijo Tomás y su marido, Sebastián.

Su padre, David Levin, intelectual y periodista, dejó al morir una novela sin publicar que Elena se llevó consigo y que guarda en el desván de su nueva casa en Texas. Apenas empieza a leer la novela, Natalia se da cuenta de que es la historia de su familia durante la dictadura. Y aunque se niega a volver a Argentina, incapaz todavía de enfrentarse con el recuerdo de lo que pasó, comienza a hacerse -y a hacer- más y más preguntas. ¿Quién delató a Martín? ¿Quién sabía dónde se escondía la noche de su secuestro? ¿Por qué su padre trató de impedir que ella fuera a verlo esa noche?

     Título original: Hermanas
     Año: 2005
     Duración: 88 min.
     Nacionalidad: Argentina, España, Brasil
     Género: Drama.
     Fecha de estreno: 25/11/2005
     Calificación: Mayores de 13 años
     Distribuidora: Alta Films, S.A.

 

Comentario

HERMANAS explora los secretos y mentiras, los silencios de una familia y una sociedad que ha vivido demasiado tiempo en el miedo, la complicidad y el encubrimiento. Natalia y Elena comparten una herida muy profunda, y aunque no lo sepan dependen la una de la otra para cicatrizarla. Natalia lleva la suya como una herida de guerra, la muestra al mundo reclamándole que no olvide. En Elena, la herida es silenciosa como un cáncer que se extiende bajo una piel de apariencia lozana.

HERMANAS no juzga, no sentencia, no predica: pregunta. Y le pide al espectador que se pregunte, que se ponga en la piel de otro para revisitar un momento de violencia traumática desde la perspectiva cotidiana de dos adolescentes ni heroicas ni frívolas. El guión surgió casi con ingenuidad, al preguntarme qué hubiera sido de mí si hubiese nacido diez años antes. ¿Estaría hoy desaparecida? De haber sobrevivido, ¿viviría en el exilio? ¿Cómo llevaría la "culpa del superviviente"? La escritura del guión fue un proceso largo, en el que escuché historias conmovedoras, sobremesas que atesoro en las que gente que apenas me conocía me abrió sus recuerdos más personales, en los que un detalle a veces ínfimo daba lugar a la enorme emoción contenida. La mayoría de los que hicimos HERMANAS -productores, actores, técnicos- pertenecemos a una generación posterior a la que retratamos. Crecimos en la dictadura. Nuestros años de adolescencia florecieron con las esperanzas de la democracia. Y en la juventud descubrimos decepcionados cómo aquellas diferencias intestinas de generaciones anteriores se siguen dirimiendo sin armas pero con violencia económica, con más cinismo que ideología, a costa de nuestros derechos, debilitando la democracia, anulando la justicia, hipotecando nuestro futuro. Por eso, HERMANAS no es una película sobre los militares, sino sobre los civiles y sobre las tramas de silencio que nos hacen víctimas y cómplices. Es una revisión personal, humana, sobre hechos políticos cuyos orígenes y consecuencias siguen vigentes. No es una visión desesperanzada: hay una reparación posible si reconocemos el pasado y actuamos sobre el presente. Como en la novela de Levin, desde el final -hoy- se resignifica al origen de la historia.

En su forma, HERMANAS es una película que aspira a una simpleza clásica. Para mí era esencial la aproximación emocional a la historia, la identificación con la vulnerabilidad de los personajes. Ubicada deliberadamente en un paisaje vacuo, estático y artificial, la historia va cobrando peso específico a medida que éstos confrontan y revisan su pasado. Al reunir los fragmentos de la historia y recuperar la memoria, ellos recobran su identidad y su destino.

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