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Malas temporadas


Cartel de Malas temporadas

En un instituto, en mitad de la clase, un grupo de adolescentes está haciendo un examen. Todos parecen muy concentrados, todos menos uno: Gonzalo, que ha decidido no escribir nada y dejar su hoja en blanco. Le da igual que le suspendan, le da igual que su madre se enfade con él. De hecho, eso es lo que quiere. No sabe por qué, pero no le gusta cómo son las cosas a su alrededor y ha decidido que el mundo se va a parar… al menos, su mundo se va a parar.

No muy lejos de allí, una mujer coge un tren de cercanías: es Ana, la madre de Gonzalo. Como cada mañana marcha a su trabajo en una ONG de ayuda a los refugiados: lo más importante de su vida, lo que ocupa todo su tiempo. Porque su hijo ya es suficientemente mayor para valerse por sí mismo, y el amor… el amor hace tiempo que ya no funciona.

Mientras, en un descampado en las cercanías del aeropuerto de Madrid, Carlos, un cubano exiliado, ve aterrizar los aviones. Carlos era piloto en Cuba y fue el último amor de Ana. Ahora, ya sólo son amigos. Carlos se dedica a ganarse la vida contrabandeando puros y objetos de arte de la isla: una manera de sobrevivir. Pero, Carlos no está satisfecho con su vida… y sueña con marcharse muy lejos de España.

Al mismo tiempo, un hombre camina por una carretera desolada hasta una parada de autobús. Es Mikel, que acaba de salir de la cárcel. El autobús no aparece, Mikel enciende un puro mientras espera. Es un cigarro especial: un regalo de Pascual, su compañero de celda durante cuatro años. Pascual salió hace más de un año, desde entonces no ha vuelto a saber nada más de él. Ahora, allí, en aquella carretera solitaria, Mikel fuma y piensa en él… en la manera de encontrarlo y ajustar cuentas.

La vida de Ana, Carlos y Mikel se irá relacionando poco a poco. Cada uno tendrá que enfrentarse a sus propios problemas y tomar sus propias decisiones, pero, todos ellos se influirán y se ayudarán. Pasarán una mala temporada, y lucharán por superarla.

     Título original: Malas temporadas
     Año: 2005
     Duración: 115 min.
     Nacionalidad: España
     Género: Drama.
     Fecha de estreno: 18/11/2005
     Calificación: Mayores de 18 años
     Distribuidora: Golem Distribucion, S.L.

 
Nominaciones:
Goya. Mejor interpretación femenina protagonista 2006

Comentario

Malas temporadas es una película sobre la segunda oportunidad. Personajes que han perdido el norte, que se sienten desorientados y que no son capaces de encajar sus problemas.

Es una historia urbana, pero no pretende tener el tono de una película social; el acercamiento a las historias es mucho más personal y no hay un mensaje explícito. Sin embargo, aunque todos los personajes tengan distintos problemas, comparten el mismo fantasma: el autoengaño. Han creído que, huyendo de lo que les ocurre, no afrontando la realidad que les rodea, pueden evitar sus consecuencias. Su proceso de aprendizaje consiste en aceptarse. No hay una solución al final del camino, sólo una solución en nuestras propias decisiones. En ese sentido, la película aborda, al final, la esperanza, porque siempre es posible encontrar un camino para seguir adelante.

El tratamiento visual no es costumbrista, parte del naturalismo, pero se aleja de él, intentando buscar un tono estilizado en la luz, los encuadres y la puesta en escena. Toda la película está rodada cámara en mano siempre que hay escenas en exteriores o espacios que no pertenecen a los protagonistas. El conflicto, en esos casos, se hace más externo. Sin embargo, en las casas de los tres protagonistas la cámara se sitúa fija y los movimientos son más sutiles: el conflicto es interior, aunque más profundo y más complejo. Es allí donde los personajes deben resolver sus verdaderos problemas. De hecho, es una película de muchos espacios interiores.

La dirección de arte y el tratamiento del sonido va también esa dirección: los elementos se simplifican, los personajes tienen cada uno una gama de colores que los definen y el sonido es sobrio. Los actores han trabajado también esa línea, contenida hasta el clímax de la historia en el que el tratamiento adquiere un cierto tono melodramático. Es el momento en el que las emociones explotan, en el que los personajes pierdan el control de sí mismos, para que luego puedan reflexionar sobre sus propias faltas.

Es una película que no intenta juzgar la realidad que nos rodea, sino explorar nuestra actitud y nuestra mirada sobre ella. Una historia que podría ocurrir en muchas ciudades del mundo, una historia que podría ser la nuestra.