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Sud Express


Cartel de Sud Express

Sud Express es un cruce de vidas. Seis historias de gente anónima se entrecruzan a lo largo del recorrido del tren que va desde París hasta Lisboa.

A través de los protagonistas de este viaje por el suroeste de Europa, se exploran sus similitudes y sus todavía grandes diferencias, en este momento crítico que atraviesa el Viejo Continente.

Es una película vital porque el tren siempre ha sido eso: emociones en movimiento.

     Título original: Sud Express
     Año: 2005
     Duración: 103 min.
     Nacionalidad: España
     Género: Drama.
     Fecha de estreno: 13/01/2006
     Calificación: Mayores de 13 años
     Distribuidora: Alta Films, S.A.

 

Comentario

Durante mi predecible adolescencia salmantina, mi amigo Fran, que era interventor del Sud Express, me contaba apasionadamente todas las historias de sus viajes, de sus idas y venidas. Aquello era para mí una ventana abierta a un lejano mundo de sensaciones y emociones hasta aquel momento vírgenes. Éste ha sido el reto y el leitmotiv de SUD EXPRESS, plasmar en imágenes todo ese crisol emocional, esa retahíla de sensaciones que se agolpan en la retina cuando absortos miramos por la ventana del tren, ese sentido casi épico del viajar que ya sólo el tren conserva: la soledad del viajero, la marcha de la ciudad, la inquietud sobre el destino, la incertidumbre sobre la vuelta, ese obligado paréntesis del viaje donde el tiempo parece detenerse...

Pero la película habla también de la incomunicación. Paradójicamente, en esta "sociedad de la información" es donde más solos estamos. Todos los protagonistas de la película son seres solitarios que buscan a través del Sud Express (que recorre el suroeste de una Europa económicamente unida pero humanamente aún muy distante) una salida a su soledad, una deliberada alteración de ese estado donde uno ya no recuerda como expresar las emociones más básicas.

Por todo esto, SUD EXPRESS es una película visceral, rodada más con el corazón que con la cabeza, donde los silencios cuentan más que los diálogos, donde sentir es más importante que entender, donde la intuición predomina sobre la técnica y donde la emoción sobrevuela grave, seca y solitaria, distante pero cercana al mismo tiempo.

El rodaje

Un rodaje es siempre un salto al vacío. Los momentos precedentes son como estar en la antesala de un quirófano: sabes cómo estás en ese momento, pero hay total incertidumbre para cuando despiertes... Esto es lo que he sentido en SUD EXPRESS, ese vértigo al que no te queda otro remedio que acostumbrarte y aceptarlo como el estado natural de las cosas.

SUD EXPRESS ha sido un viaje en el sentido literal de la palabra. Comenzamos en París y fuimos bajando hasta Lisboa, sin estar más de tres días en cada localización: Futuroscope, Bayona, Irún, Alsasua, Miranda de Ebro, Vilar Formoso, Fátima... La mayoría de actores (un total de 72) entraban y salían de escena a velocidad de vértigo; francés, castellano, portugués, euskera, árabe..., todas las lenguas entraban en juego. Como remate final, después del rodaje en Lisboa, estuvimos cuatro días metidos en el tren, de arriba para abajo. De Lisboa a París y de París a Lisboa. Teníamos dos vagones enteros para nosotros y aquello se convirtió en nuestra propia casa, perdimos el sentido de la ida y la vuelta, del norte y del sur, del paso de las fronteras, de las paradas y los arranques. Sólo sentíamos el paso del tiempo cuando amanecía y atardecía. Cuando bajamos del Sud Express y terminó el rodaje, todos sentimos que teníamos un valioso material entre las manos.

Más de sesenta horas de material, que hemos seleccionado exhaustivamente durante más de cuatro meses, encerrados en la sala de montaje en un interminable intento de articular las infinitas opciones que se nos presentaban. Exhaustos, después de descartar historias completas, alterar innumerables veces la estructura, suprimir secuencias, reconstruir diálogos... al final dimos con la clave del montaje definitivo, donde creemos haber logrado nuestro objetivo: mantener casi intactas esas sensaciones que teníamos al inicio de proyecto.