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Apaga y vámonos


Cartel de Apaga y vámonos

El Biobío es el río más largo de Chile, nace en los Andes y desemboca en el Océano Pacífico. Tiene un gran valor ecológico además de una gran importancia histórica y política, porque el Biobío fue la frontera natural durante la ocupación española: a partir de él los españoles no pudieron someter a los habitantes originarios, el pueblo pehuenche-mapuche. En 1997, la compañía transnacional española ENDESA, decidió construir una presa en el río Biobío: la central hidroeléctrica Ralco, la tercera presa más grande del mundo. Ralco se inauguró en el 2004, pero para entonces hacía ya varios años que 70 familias pehuenche-mapuches habían sido “invitadas” a vivir en la alta montaña, a más de 2000 metros de altura, donde estuvieron, desde el inicio de la construcción de la presa, sin electricidad. Al mismo tiempo, los líderes mapuches que se defendían y denunciaban la actuación de ENDESA en la zona, eran apresados, acusados de terrorismo y condenados por la justicia chilena, ayudándose por testigos que acudían a los juicios encapuchados.

     Título original: Switch Off
     Año: 2005
     Duración: 87 min.
     Nacionalidad: España
     Género: Documental.
     Fecha de estreno: 30/06/2006
     Distribuidora: Andoliado Producciones

 

Comentario

Desde 1997, año en que Endesa decide construir la central, los mapuches se opusieron de forma clara amparándose en la Ley Indígena 19.253. Pero Endesa, empresa pública española hasta el momento, es privatizada por el gobierno de José María Aznar, y asume su presidencia el Sr. Rodolfo Martín Villa. El Sr. Martín Villa ha sido entre otras muchas cosas director del sindicato fascista, así como gobernador civil de Barcelona durante la dictadura militar de Francisco Franco.

El ex-presidente de Chile Eduardo Frei y el Sr. Martín Villa se entienden perfectamente y se regalan favores mutuos... cuando el primero anula la CONADI (Comisión Nacional Indígena), el segundo negocia con el juez Garzón de España para que el ex-dictador Augusto Pinochet no sea confinado en Londres y pueda volver a su villa de Santiago. En mayo de 2004 se empieza a inundar el valle de Ralco y 70 familias mapuche-phuenche son trasladadas e "invitadas a vivir en la alta cordillera" a 2000 metros de altura. Allí, estuvieron más de tres años sin luz.

Paralelamente, los portavoces mapuches que denuncian la situación de sus hermanos, son perseguidos y condenados por los tribunales chilenos, a menudo aplicándoles la Ley Anti-terrorista (instaurada por Pinochet), aunque jamás a ninguno de ellos se le haya encontrado en posesión de un arma de fuego. Los testimonios fundamentales para condenar a los dirigentes mapuche son los "testigos sin rostro". Estos testigos asisten a los juicios encapuchados y con la voz distorsionada y ni tan siquiera los abogados de la defensa conocen su identidad.

El Sr. Juan Agustín Figueroa, ex ministro de agricultura, ministro del Tribunal Constitucional y latifundista, ha condenado ha varios líderes tradiconales mapuche a 10 años y un día de prisión por amenaza e incendio terrorista. El Sr. Figueroa, es también presidente vitalicio de la Fundación Pablo Neruda.

¡Apaga y Vámonos!