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Super Nacho


Cartel de Super Nacho

Nacho es un hombre sin talento. Se crió en un monasterio en México del que ahora es el cocinero, pero no parece encajar. Nacho quiere a los huérfanos para los que cocina, pero todo lo que hace sabe fatal. Según él, porque tiene una pésima materia prima. Se da cuenta de que debe ingeniárselas para cocinar algo mejor para "los pobres huérfanos que no tienen nada" (... y, de paso, impresionar a la preciosa hermana Encarnación).

Se le ocurre la idea de ganar dinero convirtiéndose en luchador de lucha libre y descubre que tiene un don innato. Se une a un compañero poco convencional, Esqueleto, un hombre delgadísimo, y por primera vez siente que tiene un objetivo en la vida.

Pero las monjas del monasterio están totalmente en contra de la lucha libre y a Nacho no le queda más remedio que llevar una doble vida. Esconde su identidad detrás de una máscara azul y se enfrenta a los luchadores más famosos de México, decidido a que los huérfanos vivan mejor.

     Título original: Nacho libre
     Año: 2006
     Duración: 95 min.
     Nacionalidad: EE.UU.
     Género: Comedia.
     Fecha de estreno: 18/08/2006
     Calificación: Mayores de 13 años
     Distribuidora: United International Pictures

 

Comentario

"Antes de empezar a rodar SUPER NACHO estaba aterrado", dice Jack Black, que encarna en esta película el papel más excéntrico y cómico de su vida. "Me comía el coco pensando que no sería capaz de hacerlo, que me haría daño. Y lo peor de todo es que debía llevar leotardos. ¿Leotardos? Casi prefería salir desnudo. Pero lo más curioso es que cuanto más abochornado y aterrado estoy, mejor salen las escenas".

La oportunidad de trabajar con el director Jared Hess, cuya primera película fue el éxito independiente Napoleon Dynamite, atrajo al actor/productor. "Me encantó Napoleon Dynamite", dice Jack Black. "Mike White y yo estábamos entusiasmados con la idea de trabajar con él. Le dije: 'Si llevas el timón, yo me apunto incluso con leotardos. No me lo pierdo'".

Jared Hess reconoce que estaba seguro de que Jack Black no se lo perdería: "Creo que cuando Jack se enteró de que llevaría capa y leotardos, ya estaba decidido".

"No quiero vanagloriarme, pero me han dicho que soy un luchador nato", dice el actor. "Sabía qué hacer desde el principio. Me preguntaron si había ensayado, pero me salía naturalmente. Creo que Jared lo intuyó, por eso me quería en la película. Seguro que fue así".

Desde el principio estaba muy claro que sólo había una persona con las dotes cómicas, la energía y el físico para dar vida a Nacho. "Cuando nos reunimos por primera vez con Jared, nos dijo que había hablado con Jack y que estaba dispuesto a hacer el papel", dice la productora Julia Pistor. "Pensamos que incluso con una máscara, Jack sería capaz de expresarse a través de la mirada y de las cejas y que sería tan divertido como siempre".

Mike White, coguionista y productor, dice: "El guión se inspira en una historia real. Cuando empezamos a ver películas de El Santo, a ir a combates, nos dimos cuenta de que era un mundo vibrante, cómico y que Jack podía hacer maravillas en un ambiente así".

Los productores estaban convencidos de que las tomas en el cuadrilátero de lucha libre no serían un problema para Jack. "Además de ser uno de los mejores cómicos corporales, es muy ágil y enérgico", dice Julia Pistor. "Sabíamos que podría con el lado físico de la comedia y con los trucos".

Aunque estaba claro que el protagonista sería Jack Black, el director y los productores también eran conscientes de que era una historia mexicana. Tuvieron mucho cuidado de que el papel fuera cortado a medida para Jack.

"En la película, la mamá de Nacho es una misionera escandinava y su papá es un diácono mexicano. Intentaron convertirse y acabaron casándose", nos explica Mike White. "Cuando murieron, ingresó en el orfanato. Ahora es un adulto, pero sigue allí, entre unos monjes disciplinados carentes de sentido del humor. Es el compañero ideal para los niños".

El actor nos explica que consiguió un acento mexicano porque estuvo una temporada en el país. "Hice como Meryl Streep, trabajé duro para conseguir el acento. Quería que fuera auténtico, y no fue fácil".

Añade que su mejor profesor fue el cine. "Pensaba en Ricardo Montalbán, sobre todo en su actuación en "Star Trek II: la ira de Khan", dice. "No intentaba imitarle, pero fue mi inspiración. Me encanta Montalbán, es tan dramático".

Ana de la Reguera se quedó impresionada con el acento del actor y su disciplina: "Es muy profesional", dice. "Jack siempre está pensando en su personaje. Hablar con acento mexicano requería mucha concentración".

Hablando de la historia, el director Jared Hess dice: "Me pareció extraña y sorprendente, justo la historia que me apetecía contar. Es chocante. Es perfecta para seguir a Napoleon Dynamite".

"Jared tiene un don para contar historias extrañas e increíbles", dice Jack Black. "Le atraen los personajes raros y los ha metido en toda la película. Todas las caras son asombrosas. Cada una tiene una historia. Es una de las cosas que más me gusta de esta película".

Mezcla de comedia, drama y acción, SUPER NACHO se basa en la realidad y el mito de la famosa lucha libre en México. "No ha habido una película como esta", dice el actor. "Es hilarante, tierna y única".

El mundo de la lucha libre, colorista, extraño e incluso surrealista, tiene una larga historia de auténticas leyendas con nombres de superhéroes: El Santo, El Demonio Azul, El Guerrero Sanguinario, Tarzán López, Superbarrio Gómez... En México, es el deporte más popular después del fútbol.

Hay muchos casos de luchadores que nacieron en la pobreza y alcanzaron la fama. Por todo México, en estadios, gimnasios o pabellones, los espectadores siguen los enfrentamientos entre técnicos y rudos (los buenos y los malos), en los que estos modernos gladiadores demuestran su pericia y agilidad. Mezcla de entretenimiento, entrenamiento físico y ritual, la lucha libre es un auténtico espectáculo seguido por personas de todas las edades, clases sociales y sexo.

"Siempre he sido un fan de las películas de lucha libre con El Santo, que era como el Muhammad Ali del mundo de la lucha en México", dice Jared Hess, coguionista y director de SUPER NACHO. "El Santo hizo una serie de películas geniales en los sesenta y setenta. Cuando surgió la oportunidad de hacer un largo sobre este mundo, no quise dejarla pasar".

Sigue diciendo: "Los luchadores llevan máscaras para proteger su identidad. No creo que exista una solo foto de El Santo a cara descubierta. Luego está el ambiente. Es algo indescriptible, hay que estar allí para saber lo que es".

Algunos luchadores son auténticos atletas, pero uno de los atractivos del deporte es que cualquiera puede intentarlo. Escondido tras su máscara, el luchador actúa para las masas, derribando símbolos del mal, de la corrupción y del poder.

No hay mayor desgracia para un luchador que le quiten la máscara en el cuadrilátero. Hará cualquier cosa para proteger su identidad. "Un luchador nunca se quita la máscara", nos explica Ana de la Reguera, riendo. "Nadie conoce sus rostros, a veces me pregunto si sus esposas los conocen. Si se quitan la máscara, lo pierden todo".

Según Julia Pistor, el cóctel compuesto por Jack Black, Jared Hess y el extraño mundo de la lucha libre hace que la película sea irresistible. "Lo genial de SUPER NACHO es que no encaja en ningún género", dice la productora. "Es divertida, extraña, colorista, maravillosa y emocionante".

"Nuestra intención era crear un mundo nunca visto con una nueva sensibilidad cómica", dice el productor y guionista Mike White. "Queríamos una comedia para una gran variedad de público, pero basada en la dirección de un cineasta único".

LOS ACTORES SECUNDARIOS

Desde un principio, Jared Hess quiso que los actores que apoyasen a Jack Black fueran mexicanos o latinoamericanos. El equipo de producción realizó un casting en Oaxaca, México, para encontrar a los actores y a los cientos de extras necesarios.

Ana de la Reguera, una conocida estrella de telenovelas mexicanas, es la hermana Encarnación, una dulce e inocente novicia; Héctor Jiménez es Esqueleto, el delgadísimo compañero de lucha de Nacho; y Richard Montoya es Guillermo, el hombre que compite con Nacho por la amistad y admiración de la hermana Encarnación.

"Es una ingenua", dice Ana de la Reguera refiriéndose a su personaje. "Se preocupa por los huérfanos y se esfuerza por ellos. Nacho quiere ayudarla, pero todo lo que hace le sale mal".

Añade que es un papel serio y que mantener la seriedad es muy difícil cuando se tiene a Jack Black al lado. "Se supone que soy muy tranquila, sosegada. Pero no es nada fácil quedarse impávida con Jack haciendo muecas y cosas. Tenía que esperar el final de la toma para poder reír".

Héctor Jiménez, al que los cineastas descubrieron durante el casting en Oaxaca, interpreta a Esqueleto, el compañero de lucha de Nacho. Nada más verle, Jared Hess supo que debía tener un papel en la película, pero no se dio cuenta inmediatamente de que tenía a Esqueleto.

"Nunca pensé que me darían el papel", dice el actor. "Me quedé atónito cuando me lo comunicaron".

Héctor Jiménez era perfecto para Esqueleto, un luchador de gran delgadez. De hecho, el guión especificaba que era un hombre de unos setenta kilos, pero el actor pesaba 63. "Me pidieron que no me entrenara más porque no querían que aumentase mi musculatura", dice Jiménez. "Pensé que me tomaban el pelo, pero hablaban en serio".

Jack Black dice: "Héctor es un cómico nato. Tuvimos mucha suerte en encontrarle. Es muy divertido y tiene una cara muy expresiva. Lo nuestro es un poco como Laurel y Hardy. Yo soy el "macho" Nacho y él es el superdelgado".

Cuando el "dúo dinámico" formado por Nacho y Esqueleto apareció en el plató, todos empezaron a reír. "El día que hicieron la prueba de cámara, el primer día que se pusieron el uniforme de luchadores, todo el equipo se moría de la risa", recuerda Jared Hess. "No tenían igual llevando leotardos".

EL RODAJE EN MÉXICO

Además de actores mexicanos, los cineastas también estaban decididos a rodar en México. "Cuando nos reunimos por primera vez, todos estábamos de acuerdo en que no era posible recrear el mundo de la lucha libre mexicana en Estados Unidos", dice la productora Julia Pistor. "Hay muy buenos profesionales en México y estábamos seguros de que era mejor rodar allí".

Todo fue más fácil porque el director habla perfectamente español después de vivir en Venezuela y en México.

La película se rodó mayormente en Oaxaca. "Ayuda mucho sumergirse en la cultura del país", dice Jack Black. "Oaxaca es una maravilla. Hay pirámides, la arquitectura de la ciudad es alucinante. No creo que se haya rodado antes una comedia con decorados tan maravillosos".

Las distintas tradiciones e idiomas de la región (se siguen hablando unos quince idiomas indígenas) han creado una diversidad cultural única en México. La coexistencia de civilizaciones ha producido generaciones de artesanos. Hay casos de pueblos especializados en una artesanía concreta. Oaxaca es famosa mundialmente por sus moles (plato salado con chiles y chocolate), su cerámica de arcilla negra, su artesanía en madera, sus telas y sus esculturas de piedra.

El director y su equipo encontraron el lugar perfecto en Etla, un pueblecito a unos 40 minutos de la ciudad, y en su monasterio abandonado que sirvió de decorado interior para el monasterio y el orfanato. Más arriba de donde se encuentra el monasterio está el Santuario del Señor de las Penitas, donde la antigua iglesia hizo las veces de decorado exterior del monasterio. El diseñador de producción Gideon Ponte y su equipo reconstruyeron en parte el campanario y agrandaron el edificio original con una fachada falsa para simular el orfanato donde viven Nacho y los niños.

LA LUCHA LIBRE EN DIRECTO

Hay luchadores de todos los tamaños, formas y sexo. Hay personas gigantescas o diminutas, obesas o atléticas, la variedad es infinita. Hay mujeres y enanos.

"Basta con ir a un par de peleas para descubrir la diversidad", dice Jack Black. "Se pasa del superatleta a un tipo supertorpe con un atuendo totalmente estrafalario. En una pelea, vi a un hombre enorme que no era bueno, pero era muy gracioso, lo que me aportó un poco más de seguridad. Nunca sería el atleta musculoso, pero sí podía ser el gracioso disfrazado".

Varios luchadores profesionales participan activamente en la película: Agustín Rey Vázquez López y Ricardo Javier Castilla Peña, que interpretan a los Hermanos Galindo, son de Oaxaca. Vázquez, 65 años, larga melena negra, lleva casi cuarenta años en el cuadrilátero.

Abelardo Hernández "El Pandita" es Muñeco; Carlos Acosta Barroso "El Mimo" es El Pony, e Ignacio González Camarena "Iñaqui Goci" es El Semental, los tres de Ciudad de México. La pareja de enanos "Ayudantes de Satanás" Filiberto Estrella Calderón y Gersón Virgen López, también son profesionales de México D.F.

El famoso luchador César González "Bronco" interpreta a Ramsés, el luchador más temido de todo el país.

"Ramsés es el número uno, el más rico, el mejor luchador profesional", dice César González, que lleva veinte años como profesional. Añade: "Mi padre es mi ídolo. Fue luchador profesional, como lo somos mi hermano y yo. Su nombre de lucha era Dr. Wagner, y mi hermano es Dr. Wagner Jr. Me siento feliz en este negocio porque lo llevo en la sangre. Nunca lo considero como trabajo".

Jack Black empezó a entrenarse en verano de 2005. "Nunca había hecho una película de deporte, me sentí como un recluta en un campamento", dice.

"Jack se entrenó a fondo", recuerda Mike White. "Al final del rodaje, estaba en plena forma, parecía un auténtico luchador".

"No me considero un deportista", dice el actor, "pero cuanto canto con mi banda, me gusta moverme mucho. Sabía que en la película me tirarían al aire, que daría saltos y tumbos, así que me preparé en serio".

Trabajó con un entrenador de lucha libre durante el verano y llegó unas semanas antes de que empezara el rodaje para aprender la coreografía de las luchas con Nick Powell, el director de la segunda unidad y coordinador de especialistas, que ha supervisado algunas de las mejores luchas cinematográficas en películas como Gladiator, Braveheart, El último samurai, El caso Bourne y Cinderella Man/El hombre que no se dejó tumbar.

"Nick se sumergió en el mundo de los luchadores. Estaba empeñado en que todo fuera auténtico", dice la productora Julia Pistor. "Reunió a un fantástico grupo de luchadores y especialistas para recrear las luchas sin dejar de añadir nunca su toque personal".

Combinaron las llaves habituales como el "lockup", "headlock" y "body slam" con cosas más exóticas como el Crujido del Camello o el Puente Olímpico. "Inventé un par de llaves", dice Jack Black. "Una es el Abrazo de la Anaconda y otra, el Viento del León. En esa me siento en la cara de mi oponente. Es mortal".

Un luchador no es nadie sin máscara y traje. La diseñadora de vestuario Graciela Mazón se ocupó del atuendo de Nacho y del resto de luchadores. "Nos esforzamos en reflejar el verdadero mundo de la lucha en el diseño de los trajes", dice el director Jared Hess. "Lo pasamos muy bien escogiéndolos. Son exagerados y geniales porque vienen de un mundo exagerado y genial".

Además de leotardos, Jack Black decidió depilarse con cera. "Viendo fotos de luchadores, me di cuenta de que todos se depilaban. Así que me hice la cera", dice el actor. "Pero el vello volvió a crecer y me dijeron que no podían depilarme con cera porque no era bastante largo. Solo me quedó afeitarme cada mañana, una lucha diaria".

Héctor Jiménez reconoce que llevar únicamente un slip azul claro y botas rojas puede ser enervante al principio. "Me sentía como una salchicha", dice, riendo. "Pero al final de la película, estaba muy cómodo".

Hablando de la máscara, Jack Black dice: "Me convertía en otro hombre cuando me ponía la máscara. Era un poco como ser un superhéroe".

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