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El farsante


Cartel de El farsante

Steve Barker es un tipo agradable con un mundano trabajo de escritorio al que le cambia la vida (y su concepto del éxito) un golpe del destino que a la postre pone su vida patas arriba. Cuando Steve reúne el coraje para pedir a su jefe un aumento de sueldo, su deseo es sorprendentemente concedido con una pequeña condición: Steve debe primero echar a Stavi, el veterano conserje de la empresa. Para suavizar la cuestión, Steve se ofrece a contratar al consternado conserje, una decisión que rápidamente se vuelve en su contra cuando un accidente cuidando el césped manda a Stavi al hospital sin algunos dedos, por no mencionar el tema del seguro médico.

Desesperado por encontrar el dinero para salvar la mano de Stavi, Steve pide ayuda a su hipócrita tío Gary, quien está preocupado por sus propias y cada vez mayores deudas de juego. A Gary se le ocurre una inconcebible y rastrera idea lo suficientemente loca como parecer factible: la antigua estrella de las pistas, Steve, competirá en los venideros Special Olympics haciendo trampa, para vencer hábilmente al mejor campeón de todos los tiempos, el atleta de pentatlón seis veces ganador del Oro, Jimmy, frente al que Gary va a apostar en contra.

Atormentado por los remordimientos para con Stavi, Steve sigue a regañadientes con el ultrajante plan y se convierte en "Jeffy", su nuevo alter-ego. Pero logar resultar ser intelectualmente discapacitado resulta ser un reto mucho más difícil de lo que Steve había imaginado. Desde convencer a la voluntaria de los Special Olympics Lynn Sheridan, que tanto ha influido a Steve; al intentar ganarse la amistad de sus vitales compañeros de pruebas, Steve se queda perplejo, por no mencionar casi el no ser lo suficientemente bueno como para ganar alguna de las pruebas.

Para complicar aún más las cosas, los competidores de Steve pronto empiezan a sospechar de su estratagema. Pero en vez de revolverse contra él deciden ayudarle y entrenar a Steve para que pueda competir con la esperanza de que pueda destronar al arrogante Jimmy en el podio. Con un régimen de entrenamiento diferente a lo que se haya podido ver nunca en el campo de los deportes, Steve se prepara para lograr el oro con sus nuevos amigos… y en el proceso, descubre por fin sus marcas personales.

     Título original: The ringer
     Año: 2005
     Duración: 94 min.
     Nacionalidad: EE.UU.
     Género: Comedia.
     Fecha de estreno: 27/10/2006
     Calificación: Todos los públicos
     Distribuidora: 20Th. Century Fox Home Entertainment Epaña, S.A.

 

Comentario

PONIENDO EN MARCHA EL FARSANTE

Los productores Peter y Bobby Farrelly siempre han encontrado divertido cruzar la delgada línea que separa la extravagancia y los tabúes. Desde un alegremente grosero vistazo a la necesidad de amor en ALGO PASA CON MARY a un audaz discurso sobre la belleza interior en AMOR CIEGO, los Farrelly nunca han rehusado hacer comedia sobre cualquier asunto humano, sin importarles lo más mínimo lo aparentemente intocable que sea o lo fuera de los límites que esté.

Ahora, con EL FARSANTE, presentan una historia que llega allí donde ninguna comedia se ha atrevido a llegar antes, con el tema de los Special Olympics. No obstante, desde esta zona cómica prohibida llega una inesperada historia sobre el descubrimiento del coraje, la integridad y el éxito, sin importar cuál sean tu capacidad.

EL FARSANTE presenta las correrías de un hombre infeliz que, en un desesperado intento por conseguir dinero, llega hasta lo inaceptable: con una descabellada treta, finge una discapacidad psíquica, para ser posteriormente retado por sus competidores de Special Olympics a ir aún más lejos: convertirse en una mejor persona.

Esta aparentemente escandalosa premisa salió de la pluma del guionista Ricky Blitt, quien sabía que se estaba metiendo en un terreno prohibido y peligroso, pero que veía la oportunidad de llevar un concepto cómico audaz a un lugar emocionalmente sorprendente.

"Al principio, fue una de esas ideas que se te ocurren de repente y piensas 'ése' es un concepto divertido pero nunca haría algo así", dice Blitt. "Pero luego me di cuenta de que convertir el concepto global en lo que significa en su cabeza ser 'normal' a través de esta historia. Empecé a preguntarme qué pasaría si los atletas de Special Olympics que nuestro embaucador se encuentra fueran los que tuvieran de verdad el control. Entonces la situación se da la vuelta y él y su socio son las víctimas de la burla. Se convierte en una oportunidad para contar una historia muy tierna y muy humana con muchas circunstancias cómicas y extremas".

Cuando Blitt llevó el guión al productor John Jacobs, Jacobs vio inmediatamente que el material encajaba como anillo al dedo con la sensibilidad satírica y sin barreras de la que hacen gala los hermanos Farrelly. "Sabía que eran los dos únicos tipos de todo el negocio a los que no les iba a dar miedo esta historia y que podrían darle el toque adecuado", observa Jacobs. "Siempre han triunfado creando personajes y situaciones conmovedores en medio de la comedia más estrafalaria".

El día de presentar el borrador del guión, Blitt tenía la gripe y pensó en posponer la reunión, pero inspirándose en los indómitos atletas de Special Olympics, decidió acudir. Jacobs lo recuerda con consternación: "Con el sudor cayéndole por la cara, Ricky presentó la historia… y no creo que haya visto nunca en mi vida a Peter Farrelly reírse tan fuerte".

"Naturalmente, la primera reacción frente al guión de la película es la de es 'un concepto de lo más loco'", admite Peter Farrelly. "Pero lo que es tan fantástico de todo esto es que pone patas arriba tus presunciones cuando surge contra todo pronóstico esa amistad entre Steve y los atletas de Special Olympics. Al final, ese así llamado 'embustero' no enseña de verdad nada a esos tipos. Por el contrario, son ellos los que le enseñan todo; lo cual es un guiño maravilloso".

Farrelly continúa: "Nos atrajo EL FARSANTE porque es una comedia con corazón y siempre hemos creído que, incluso cuando se trata de comedias, lo que los espectadores desean más es preocuparse por los personajes. Los momentos cómicos sólo te llegan en sí mismos. Al final, los personajes tienen que ser lo suficientemente ricos como para que la gente les apoyen y se identifiquen con ellos a un nivel más profundo. EL FARSANTE cuenta con personajes divertidos pero conmovedores, diferentes a los que se suelen ver en una comedia".

Para el productor Bradley Thomas, quien ha colaborado en innumerables ocasiones con los hermanos Farrelly, la repercusión emocional del guión fue una maravillosa sorpresa. "Me impresionó cómo Ricky fue capaz de sazonar el guión de bromas y gags pero no a costa de los atletas de Special Olympics, sino que, por el contrario, muestra el maravilloso espíritu de éstos", afirma Thomas. "Al mismo tiempo, no retrataba a estos personajes de forma meliflua o santurrona. Es un retrato honesto de personas fantásticas que se encuentran en una situación divertida".

Una vez terminado el guión, los realizadores decidieron que había sólo una forma de proceder: ir directamente a la jefatura de Special Olympics para lograr sus bendiciones y su cooperación. "Pensábamos que era crucial que nuestra película retratara a los atletas y los aspectos técnicos de los Juegos tal como son", explica Bradley Thomas. "Queríamos contar de verdad con el apoyo de la comunidad".

No obstante, los realizadores no tenían ni idea de la respuesta que iban a encontrar, y aunque esperaban que Special Olympics vieran la película como una oportunidad de desafiar los estereotipos y abrir los ojos a la gente a través de la risa, eran cautos al respecto. "Siempre pensé que la iban a encontrar demasiado arriesgada", admite el guionista Blitt. "Pero cuando envié el guión al presidente de Special Olympics, Tim Shriver, quien es una persona realmente inteligente e informado - entendió perfectamente el tono y el mensaje del guión".

Shriver señala: "Además de mejorar la vida de nuestros atletas en el terreno competitivo, uno de los objetivos fundamentales del movimiento Special Olympics es cambiar las actitudes de la gente joven acerca de las personas con discapacidad psíquica, disipando los estereotipos negativos. El humor puede ser una herramienta muy efectiva para llegar a los jóvenes y los Farrelly son unos maestros en ello".

Con los representantes de Special Olympics a bordo, los realizadores colaboraron estrechamente con ellos para pulir la historia de la película y destacar la camaradería de los Juegos, aunque con un carácter altamente competitivo, y el permanente efecto que éstos producen en la vida de los participantes. El vicepresidente de deportes y competiciones de Special Olympics y asesor técnico del filme Dave Lenox explica: "La mayor sorpresa de todo el mundo que acude por primera vez a un evento de Special Olympics es el nivel al que compiten los atletas, así es que trabajamos muy estrechamente con los cineastas para asegurarnos de que se reflejara con el mayor realismo y autenticidad que se pudiese. Para nosotros, era una oportunidad única de llegar a la gente con la historia nunca contada de Special Olympics".

Peter Farrelly lo resume así: "Esperamos que, además de ser muy divertida, la película también sirva de fuente de inspiración a muchos atletas para que compitan y para que se involucre en las actividades de Special Olympics cada vez más público, haciendo que la gente se sienta a gusto al lado de personas con discapacidad psíquica".

Mientras tanto, los realizadores empezaron la búsqueda de un director que pudieran manejar con soltura el muy singular tono cómico y motivador de la cinta. La búsqueda les llevó hasta Barry W. Blaustein, el guionista que está detrás de comedias de tanto éxito como EL PROFESOR CHIFLADO y EL PRÍNCIPE DE ZAMUNDA, y que recientemente tuvo un impresionante debut como director con el celebrado documental sobre el wrestling profesional BEYOND THE MAT.

Peter Farrelly comenta: "La visión de Barry para EL FARSANTE estaba completamente en sintonía con nuestro deseo de que la película fuera rompedora pero conmovedora". El productor Bradley Thomas añade: "Barry sabía exactamente lo que estábamos tratando de hacer. Cuenta con el equilibrio adecuado entre comedia y humanidad que hace que este proyecto sea tan especial".

Por su parte, Blaustein se vio revitalizado al ver un guión genuinamente diferente y atrevido que iba a ser todo un reto. "Bajo la irreverente premisa de EL FARSANTE había algo que no esperaba encontrar: Una historia realmente dulce sobre la gente que lo da todo y dice siempre la verdad, sea sobre lo que sea", señala Blaustein. "Pensé que sería algo maravilloso sacarla a la palestra de una forma entretenida".

ENCONTRANDO AL EMBUSTERO

En el corazón de EL FARSANTE se encuentra el embustero competidor, Steve Barker, una mezcla apaciguadoramente humorística de tipo idiota y hombre serio que va a llevar a cabo el intento más inconcebible por desvergonzado de calificarse para los Special Olympics, a pesar de, como él señala, ser "normal". Para que pudiera funcionar la película, los realizadores sabían que iban a necesitar a un actor que pudiera encarnar la dulzura esencial y subyacente del personaje y sus múltiples dimensiones (desde su naturaleza torpe y tendente a los accidentes a las lecciones que va a aprender, cuando es desenmascarado y superado por la gente a la que pensaba fácilmente engañar), con una interpretación de lo más cómico.

Los realizadores fueron contra corriente al elegir al rebelde de Johnny Knoxville, quien, por entonces, era ampliamente conocido por sus payasadas locas y desbordantes en el muy popular programa de la MTV, "Jackass". En las pruebas, Knoxville mostró una cara fresca y completamente diferente de sí mismo.

"Johnny llegó y nos impresionó a todos", dice Blaustein. "Mostraba una sensibilidad que no creo que los espectadores hayan podido apreciar en él antes. Todo el mundo sabe que puede ser divertido y extravagante, pero pienso que va a haber muchas personas que se van a sorprender al descubrir lo buen actor dramático que puede ser. Desde el comienzo, acertó a vislumbrar la naturaleza y el significado de lo que iba a ser este proyecto, y llevó el papel a un nivel superior, encontrando tanto el encanto como el absurdo en su personaje".

A Knoxville le atrajo la inteligencia del guión a la hora de echar por tierra determinadas expectativas sobre lo que significa ser listo, fuerte o exitoso. "Me encanta el modo en el que el guión combina de forma equilibrada escenas disparatadas con momentos sumamente conmovedores", afirma Knoxville. "La gente tiene un montón de ideas preconcebidas acerca de los niños con discapacidad psíquica y esta historia pone en tela de juicio muchas de ellas. Además, con los Farrelly y Barry Blaustein participando en el proyecto, pensé que el filme se iba a hacer de una manera valiente y honesta".

Con Knoxville ya firmando, los realizadores pusieron toda su atención en escoger al actor que interpretara al poco escrupuloso tío Gary, eligiendo al veterano actor premiado en los Emmy, Brian Cox. Es Gary quien, al tener que hacer frente a unas inmensas deudas de juego, apuesta cien mil dólares a que Jimmy, atleta de Special Olympics, no batirá su récord y conseguirá por séptima vez la Medalla de Oro. Con tanto en juego en la competición, Gary pone toda la presión en su sobrino Steve para poner en práctica su espurio plan de amañar los Special Olympics.

A Cox le atraía la audacia de su personaje, quien al final recibe su merecido y mucho más. "Pensaba que el del tío Gary era un papel divertido porque se trata de un personaje que es realmente descabellado y políticamente incorrecto, y muy diferente también a cualquier cosa que haya hecho en mucho tiempo, así que fue una agradable sorpresa", reconoce Cox. "Normalmente, interpreto personajes de gravedad y con una considerable capacidad intelectual, pero Gary rompe con toda seguridad ese molde".

Barry Blaustein añade: "Gary es un personaje fundamental porque a lo largo de la película expresa lo que mucha gente que está viendo la película podría pensar con un sentimiento de culpa. Quería que Brian Cox interpretara el papel porque le había visto en ADAPTATION (EL LADRÓN DE ORQUÍDEAS) y sabía que podría resultar muy divertido, y porque además pensaba que era importante escoger a un actor al que los espectadores no hubieran visto en este tipo de papeles".

En el lado opuesto de este tira y afloja, y tirando de Steve, se encuentra Lynn Sheridan, una voluntaria de Special Olympics que es tan compasiva como irresistiblemente encantadora, interpretada por la prometedora actriz joven Katherine Heigl.

Los realizadores se rindieron ante la actitud alegre y el jovial optimismo de la Heigl. "Hubo otras muchas más actrices conocidas en las que pensamos", señala el productor Bradley Thomas, "pero Katie salió por la retaguardia para hacerse con el papel porque rezuma esta presencia increíblemente dulce y clemente de la que todo el mundo podría enamorarse, además de por ser una actriz cómica de gran talento".

Heigl encontró rápidamente un lugar en su corazón para un personaje tan entregado, pero también supo entender lo que Lynn ve en Steve Barker - al menos cuando está fingiendo ser Jeffy. "Una cosa que me gustaba realmente de Lynn es que es una persona que no juzga a los demás", dice Heigl. "Y lo que en definitiva ve en Steve es que cuando finge ser Jeffy, es capaz de mostrarse relajado, ridículo y divertido sin preocuparse de que se van a reír de él. Es capaz de dejarse ir de un modo que la mayoría de la gente no haría nunca".

Para Heigl, hubo una sorpresa similar al trabajar con Johnny Knoxville. "Nunca había visto 'Jackass,' de modo que cuando vi el programa una noche en el hotel, me quedé alucinada de que fuera la misma persona con la que había estado trabajando, ¡porque era alguien totalmente distinto! Creo que la gente se va a sorprender de ver al Johnny que he visto yo: un tipo realmente encantador con un gran corazón y con el que te diviertes muchísimo".

La siguiente gran clave para tener éxito con EL FARSANTE era elegir al círculo de amigos que Steve encuentra de forma inesperada en Special Olympics - y quienes, pese a descubrir su cobarde engaño, deciden tratar de entrenarle para ganar la prueba de pentatlón. El grupo contó al final con una mezcla de actores y atletas discapacitados psíquicos con experiencia en Special Olympics. "Estuvimos buscando a un grupo de actores cuya química pudiera ser similar a la del inolvidable reparto coral de la película ALGUIEN VOLÓ SOBRE EL NIDO DEL CUCO", dice Peter Farrelly. "En esa película no podías distinguir quién estaba actuando y quién no".

El reparto que formaron los cineastas incluía a Jed Rees como el extravertido Glen, quien primero en descubrir que "Jeffy" es una engañifa; a Bill Chott como el hablador Thomas, quien siempre tiene algo que decir; a Geoffrey Arend como el pesimista Winston, que cuestiona que Steve / Jeffy se vaya de rositas; y a Leonard Earl Howze como Mark, el atleta cachas que es el jefe de tráfico y director del grupo.

Para los actores, se trataba de estimulantes personajes de múltiples facetas. "Todos los tipos que se convierten en el círculo de amigos de Steve tienen su propia idiosincrasia y singularidad, pero también saben cómo tratarse entre ellos y llevarse bien, lo cual es muy interesante", señala Bill Chott. "Creo que el principal miedo cuando interpretas personajes como éstos es querer realmente asegurarte de que son auténticos y no resultan excesivos. Nuestro reto era hacer justicia a estos fantásticos personajes".

Junto a este reparto coral se encuentra Billy, el difícil de contentar compañero de Jeffy, que es el actor discapacitado psíquico Edward Barbanell, quien a su vez ha sido atleta de Special Olympics durante quince años y que con anterioridad ha aparecido en diversas producciones teatrales regionales. Barbanell aceptó el papel del susceptible Billy - que se convierte en el autoproclamado cabecilla del grupo - sin afectación.

Dice Barbanell: "Nunca había actuado antes en una película, pero Gail Williamson de la oficina de prensa de California le habló a Barry Blaustein sobre mí y fui hasta Los Ángeles y, antes de que me diera cuenta, ya me había dado el papel. Me entusiasmaba participar en EL FARSANTE porque esta película trata de cómo ser parte de un equipo y de cómo son los Special Olympics".

"Eddie Barbanell es un genio y fue una elección natural para el papel de Billy", proclama Peter Farrelly. "Es el único actor discapacitado psíquico en la película al que permitimos improvisar. Normalmente no me gusta cuando un actor se sale completamente del guión, a menos que se trate de alguien como Bill Murray, porque entonces sabes que va a resultar más divertido que lo que se ha escrito. No hay muchos actores que puedan hacer eso, pero Eddie lo puede hacer, y cuando se salta el guión es realmente divertido".

Otro actor que hace su debut en el cine es el medallista y participante en cuatro Juegos de Special Olympics, Leonard Flowers, que interpreta a la legendaria estrella Jimmy. Flowers, que ha aparecido en la caja de los cereales Wheaties, no sólo es un destacado atleta sino que además es portavoz del movimiento. Jimmy, seis veces ganador de la medalla de oro en la modalidad de pentatlón, es todo oropeles y flashes, cuando se baja de su limusina lleva zapatillas chapadas en oro y un chándal rojo de terciopelo, y Flowers se lo pasó de miedo interpretándolo.

"Jimmy es la persona a la que todo el mundo querría vencer", dice Flowers. "Cree que es el mejor atleta de todos los tiempos y ni se le pasa por la cabeza que pueda perder en cuanta prueba participa. Lo que no tiene en cuenta, creo, es que todo el mundo va a hacer esta vez causa común para vencerlo".

"No sabía qué esperar la primera vez que fui al plató", continúa Flowers. "Nunca he estado rodeado de actores o en una película con anterioridad, pero tras ver cómo es todo en el plató, me he dado cuenta de que me encanta actuar y espero poder volver a hacerlo".

"Fuimos especialmente afortunados al encontrar a alguien como Leonard Flowers para interpretar a Jimmy", señala Blaustein. "Es un papel crucial y había un montón de actores que querían interpretarlo, pero ninguno podía darse se toque de realidad que Leonard dio a su papel. Mira y se comporta como una superestrella, igual que Jimmy. Una de las cosas que realmente me hace feliz es que cuando la gente ve por primera vez a Leonard haciendo de Jimmy, es que dicen que no parece discapacitado psíquico, lo cual pone en solfa tus suposiciones. Leonard ha cambiado en verdad la percepción de la gente".

"Leonard es muy atractivo y borda su personaje", añade el productor Thomas. "Es un atleta tan fantástico que tuvimos que decirle una y otra vez que bajara un poco el pistón porque era mucho más rápido que Johnny".

Para el actor discapacitado psíquico John Taylor, quien ha trabajado con anterioridad en películas como LA SÉPTIMA PROFECÍA, el papel de Rudy era algo especial. "Creo que esta película va a enseñar a la gente lo que pueden hacer las personas discapacitadas", dice Taylor, "y les va a mostrar lo que es Special Olympics".

Taylor se apuntó por primera vez a Special Olympics cuando tenía diez años de edad y ha sido durante mucho tiempo un fan de la organización - y le gustaba especialmente que la película ofreciera una posibilidad de que él mostrara sus dotes atléticas. "Sé correr rápido", afirma, "y en la película, cuando ves por primera vez a Steve en una carrera está a la derecha de Rudy y Rudy le dice 'Rudy te va a patear el trasero'. Rudy logra correr muy, muy rápido, lo cual resulta muy divertido".

"Eddie Barbanell, John Taylor y Leonard Flowers estuvieron todos fantásticos en sus papeles", resume Blaustein, "…son fantásticos actores, sólo que discapacitados psíquicos". Completando el reparto se encuentra Zen Gesner en el papel de David, el galante novio de Lynn. A Gesner le atrajo el guión y trabajar con los Farrelly. "La magia de los hermanos Farrelly es que saben cómo llegar al corazón con la historia más loca y salvaje", dice Gesner. "Después de que has reído de Steve, sientes realmente algo y te toca el corazón".

A Gesner le encantó particularmente la oportunidad de poner a prueba la energía cómica de Johnny Knoxville. "Johnny tenía un trabajo realmente difícil en esta película, pero de alguna forma hizo el personaje creíble y hilarante al mismo tiempo. Era tan divertido que era casi imposible no troncharse de risa en esas escenas", dice Gesner.

Trabajar con un grupo de secundarios de talentos tan diversos también resultó de incalculable valor para Knoxville. "Estaba un poco nervioso al hacer esta película y tener que interpretar a un personaje que finge ser discapacitado psíquico", admite el actor. "Así que me fue de gran ayuda estar rodeado de un grupo tan fantástico de gente. Aprendí un montón de todos en el plató".

A medida que transcurría la producción, la vida empezó también a imitar al arte, con muchos de los atletas de Special Olympics y los actores discapacitados psíquicos inspirando al reparto con su duro trabajo y su estrecha amistad. Bradley Thomas declara: "Hicieron que nuestros sentimientos estuvieran a flor de piel. Se convirtió en una experiencia realmente inusual y gratificante, y para nada resultó ser lo que esperas cuando haces una comedia".

EL FARSANTE EN LOS JUEGOS

El primer reto que tuvo que afrontar la producción en EL FARSANTE fue recrear de manera fidedigna el entusiasmo, el suspense y la atmósfera atlética de un campeonato de Special Olympics - un ambiente que coge completamente por sorpresa al calculador Steve Barker cuando intenta convertirse en un competidor. Antes de que incluso hubiera empezado la pre-producción, los cineastas viajaron a Dublín, en Irlanda, para rodar metraje y ser testigos de los Juegos Mundiales Special Olympics de 2003. La experiencia dejaría una profunda huella en el productor Bradley Thomas.

"Acudir a los Juegos fue una de las experiencias más conmovedoras de mi vida", recuerda Thomas. "Estábamos viendo imágenes de la antorcha que había sido llevada por todo el mundo por los atletas de Special Olympics cuando se anunció por megafonía que la antorcha estaba a punto de entrar en el estadio. Cientos de miles de personas se levantaron de sus asientos y empezaron a aplaudir, y un joven recorrió el estadio rodeado por quinientos policías, bomberos y agentes de seguridad. Subió al escenario mientras Bono de U2 estaba cantando "One Love" y luego salió Nelson Mandela. A continuación este joven cogió las manos de Bono y Nelson Mandela y las levantaron juntos hacia el cielo. Fue un momento mágico que nos inspiró a todos nosotros".

Con esa experiencia todavía fresca en su mente, los cineastas empezaron a buscar una localización para los cuarenta y cinco y días de rodaje programado para la película, decantándose al final por Austin, Texas, por su buen clima, su sencilla y cordial afabilidad, y su emergente y creciente comunidad cinematográfica.

"En todas las películas de los hermanos Farrelly nos gusta crear una atmósfera confortable en la que todo el mundo salga junto y sea una especie de campamento de verano durante tres meses", explica el productor Thomas. "Para esta película era incluso mucho más importante, así que elegimos Austin, una ciudad en la nuestros actores podrían ir por ahí en pantalones cortos y camisetas sin mangas en mitad del invierno". Barry Blaustein añade: "Austin es una gran ciudad para hacer una comedia porque es un lugar muy divertido y cuenta con algunos de los equipos de realización que más trabajan y de forma más creativa que me haya encontrado nunca. Es un lugar en el que la camaradería juega un papel muy importante".

Para crear una especie de campamento de Special Olympics, los cineastas invitaron a todo el reparto a acercarse pronto a Texas para crear la armonía y el buen rollo que eran tan esenciales para la historia de la película. El director Blaustein lo recuerda así: "Ese periodo de tiempo dejó a todo el mundo alucinado y cambió todas las ideas sobre cómo es una persona con discapacidad psíquica. Creo que el reparto también descubrió algo importante, que no hay una única forma de verlo. Fue una experiencia maravillosamente unidora que fue clave para crear la calidez y la dulzura que hay en el corazón de la historia".

Johnny Knoxville añade: "Nunca había estado realmente con gente discapacitada psíquica, así que fue de gran ayuda que todo el mundo viniera a Austin un poco antes. Aprendimos mucho unos de otros y creamos fuertes vínculos entre nosotros en un corto periodo de tiempo".

El 14 de octubre de 2003 empezó la fotografía principal, y Blaustein y el resto del equipo de realización vieron cómo la preparación rendía sus frutos en pantalla. "Desde el primer grito de acción, Johnny y todo el reparto y el equipo conectaron", señala Peter Farrelly. "Siempre me había dado miedo que los actores se hubieran dividido en camarillas, los actores de Hollywood por un lado y los actores con discapacidad psíquica por otro, pero eso nunca pasó. Por el contrario, el reparto se fusionó de tal manera y tan rápidamente que al principio había gente del equipo que no sabía quien era discapacitado psíquico y quien no".

En el filme, Jeffy se da cuenta enseguida, para su consternación, de que muchos de los atletas de Special Olympics le aventajan… una línea argumental que cobró vida cuando la producción empezó a rodar las escenas deportivas y Johnny Knoxville se encontró resoplando y jadeando en un intento vano de estar a su altura.

"Muchos de los competidores de Special Olympics son atletas fabulosos", señala Knoxville. "Y fue embarazoso ver lo fuera de forma que estaba yo, aunque gané a propósito casi ocho kilos para el papel para parecer más desastrado. Fue una gran excusa para sentarme, ponerme ciego a comer y no hacer nada, pero luego, cuando se empezaron a rodar las escenas de las carreras, lo pasé fatal y tuve que pedir a los chicos que tuvieran piedad de mí".

Al principio, en una toma en la que Knoxville debía correr cien yardas con uno de los atletas, ¡perdió por más de 40 yardas! "No soy un tipo realmente atlético, pero no creo que hubiese nadie en el set de rodaje que hubiera podido vencer a ese chico; era una bala", reconoce Knoxville. Tras esto, Knoxville se dio cuenta de que era mejor pedir a los atletas que bajaran el pistón para que él pudiera parecer un poco más rápido.

"Se trata de verdaderos atletas que entrenan superduro y son muy buenos en lo que hacen", dice el vicepresidente de deportes y competiciones de Special Olympics, Dave Lenox, "Y Johnny ciertamente llegó a entenderlo".

La camaradería y la atmósfera festiva son típicas de los rodajes de los hermanos Farrelly, pero esta vez fue incluso más bulliciosa de lo que suele ser habitual, con bromas y payasadas que se convirtieron en una constante. "Siempre nos gusta que el set de rodaje sea divertido y relajado", explica Peter Farrelly. "Pero éste en particular fue increíble porque teníamos a 150 atletas de Special Olympics como actores que se lo pasaron de muerte y cuya contagiosa energía nos inundó a todos. Todos los días, cuando llegabas al set, veías a los actores y a los atletas dándose abrazos y chocando esos cinco. Nos hizo sentir de verdad que esta película era algo por lo que merecía la pena luchar. Estos atletas hicieron que todo fuera un gran éxito y nos daban algo impagable cada día".

Además de la diversión y los juegos, los atletas de Special Olympics añadieron drama en el plató. "Todo el mundo estrechó lazos tan fuerte que tuvimos toda clase de romances así como de rupturas, y se dieron muchos consejos", recuerda Blaustein. "Fue una fantástica manera de hacer una comedia porque la comedia requiere una atmósfera relajada en la que nadie tema correr riesgos. Al final, lo más importante fue capturar esos maravillosos espíritus alegres en pantalla".

Cuando las cámaras estaban rodando, una de las singulares dinámicas que ofrecieron los atletas de Special Olympics fue la ruidosa celebración que seguía a cada toma realizada con éxito, lo cual sirvió de gran inspiración para Blaustein y el equipo y el elenco al completo. "Recuerdo que el primer día que trabajé, había un montón de atletas y voluntarios por todas partes, y que tras cada toma todos empezaban a gritar y a aplaudir", recuerda Katherine Heigl. "Al principio, no entendía lo que estaba pasando y por qué aplaudían, pero al terminar el día yo misma aplaudía las tomas también. Me di cuenta de lo maravilloso y extraño que es trabajar rodeada de tanto entusiasmo y regocijo".

Knoxville añade: "Los atletas mostraban cada día que son gente privilegiada en muchos sentidos. Son tan positivos, honestos y felices que les impresionaban un montón las interpretaciones de todos".

Para Peter Farrelly, el toque especial extra de emoción es exactamente lo que esperaba dar al caos cómico. Recuerda: "Uno de los últimos días del rodaje, uno de los atletas de Special Olympics me preguntó: '¿Así era como querías que fuera la película?'. Le dije: 'No, esto es mucho mejor de lo que nunca me imaginé que pudiera llegar a ser'. Creo de verdad que ésta ha sido una de esas raras veces en las que la combinación de lo que todo el mundo aporta al resultado final del filme supera con creces la mayor de las expectativas. Espero que la gente no sólo disfrute la comedia, sino que además se dé cuenta de que la próxima vez que vea a alguien que actúe o parezca diferente, lo único que ha de hacer es mirar un poco más y que se sorprenderá con lo que se encuentra".

SOBRE SPECIAL OLYMPICS

Special Olympics es una organización internacional dedicada a apoyar a las personas con discapacidad psíquica para que se conviertan en individuos con mayor calidad de vida, productivos y respetados miembros de la sociedad a través de la práctica deportiva y la competición. Special Olympics ofrece a los niños y adultos con discapacidad psíquica que puedan aprender, disfrutar y beneficiarse de su participación activa en deportes individuales y colectivos, organizando competiciones en veintiséis disciplinas deportivas olímpicas de verano e invierno sin coste alguno para los atletas.

Special Olympics comenzó su andadura en 1968 cuando Eunice Kennedy Shriver organizó los Special Olympics en Soldier Field, Chicago, Illinois, USA. La idea había nacido a principios de los años sesenta cuando Shriver creó un campamento en su jardín posterior para gente con discapacidad psíquica. Vio que las personas con discapacidad psíquica eran mucho más capaces de lo que muchos expertos pensaban. Desde 1968, millones de niños y adultos de este colectivo han participado en Special Olympics.

En la actualidad, casi dos millones de atletas de más de 150 países entrenan cada día y compiten en más de 20.000 eventos anualmente, mostrando sus habilidades atléticas al mundo. Los niños y adultos con discapacidad psíquica que participan en Special Olympics mejoran su condición física y su capacidad deportiva, ganando mayor autoestima y confianza en sí mismos. Crecen mental, social y espiritualmente y, a través de sus actividades, muestran un coraje y un entusiasmo infinitos, disfrutando de la recompensa de la amistad y descubriendo finalmente no sólo nuevas capacidades y talentos sino encontrando además "su voz".

Special Olympics difiere de otras organizaciones deportivas del tipo olímpico en que los atletas están divididos en niveles competitivos basados en su habilidad, su sexo y su edad. Una distribución justa y equitativa de los participantes hace que no sólo los atletas de elite sino también otros competidores tengan posibilidades de destacar. Esta definición también se aplica también a los deportes de equipo.

Además de campeonatos locales, estatales / nacionales y regionales, las Olimpiadas Especiales se llevan a cabo cada dos años, alternando entre Juegos de Invierno y de Verano. Los Juegos Olímpicos Especiales de Verano tuvieron lugar en Dublín, Irlanda, en 2003. Los Juegos Olímpicos Especiales de Invierno de 2005 tuvieron lugar en Nagano, Japón; y los Juegos Olímpicos de Verano de 2007 tendrán lugar en Shanghai, China.

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