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Jóvenes oportunidades


Cartel de Jóvenes oportunidades

Seis jóvenes de las afueras de Paris con dificultades, llegan al lugar más recóndito de la campiña francesa, bajo la vigilancia de sus educadores. El juez decide darles una segunda oportunidad, por lo que tienen que demostrar su buena voluntad realizando trabajos de interés general. Entre que uno no para de hablar por el móvil, el pitt bull del otro, las plegarias de un chico musulman, estos adolescentes van a revolver la vida apacible del pequeño pueblo.

     Título original: Camping à la ferme
     Año: 2005
     Duración: 92 min.
     Nacionalidad: Francia
     Género: Drama.
     Fecha de estreno: 01/09/2006
     Calificación: Todos los públicos
     Distribuidora: Barton Films, S.L.

 

Comentario

¿De dónde viene el proyecto de "Camping à la ferme"?

En primer lugar, existía ya un guión de Azouz Begag y que contaba la historia de seis jóvenes de barrio delincuentes, que van a la campaña para realizar trabajos de interés general. La producción buscaba a un director para la película y tuve la suerte de ser elegido. La idea me gustó desde el principio, así como los personajes y el ambiente. Pero a mí nunca me habían pedido dirigir ninguna película. Estaba totalmente de acuerdo en poner en escena esta comedia social, pero necesitaba ponerle un punto personal y por lo tanto que yo repasara el tema. Daniel Tonachelle, mi co-guionista estaba de acuerdo conmigo y adaptamos la historia y reescribimos el diálogo.

Un trabajo que le han pedido, pero los temas y su manera de tratarlo se parece mucho a los suyos y son la continuidad de sus anteriores películas...

Camping à la ferme muestra lógicamente lo que me gusta dirigir. Nationale 7 hablaba de personajes marginados, excluidos y enfrentados al mundo exterior, otra realidad. He aquí el motor de la comedia, son seis jóvenes que abandonan el único mundo que conocen, el barrio en el cual tienen sus propios códigos y que se encuentran en un pequeño pueblo de la Francia profunda, frente a gente con quien no se habían encontrado en la vida. Para mi, bajo la forma de una fábula de Jean de la Fontaine, "Camping à la ferme" corresponde a "Delincuentes de los pueblos, deprimidos del campo". En esta historia existe verdaderamente una parte de fábula social que me gusta particularmente.

Por lo tanto, no endulza el propósito y no suaviza una cierta realidad como lo demuestra el comienzo de su película...

Al principio, el conjunto de este grupo de jóvenes, los muestro bajo un día un poco rugoso. No antipático pero casi. Al límite. Son adolescentes que tienen códigos, que poseen su propia lengua. A veces, no entienden lo que les dicen los demás. Mi objetivo es mostrarles cómo son o cómo nos imaginamos que son. A continuación, lo que me interesa es que el espectador haga un recorrido con ellos, un recorrido que les acerque a estos jóvenes.

Los medios dan a menudo una imagen negativa de ellos que usted refuta...

Cuando veo a estos jóvenes de barrio con el pantalón de "chándal", con la cara medio tapada y que andan dando la impresión de ser unos asesinos, es la impresión que pueden dar. Pero en cuanto hablamos con ellos, cuando nos interesamos por ellos, cuando les damos perspectivas de trabajo, cambian de una manera increíble. Completamente.

A menudo parece que tienen cara de peligrosos, pero en el fondo, no es más bien una expresión de miedo?

Está claro que estos jóvenes están mucho más a la defensiva que el ser agresivos. Es lo que realmente he podido experimentar al cruzarme con ellos y luego al conocerles. Sus códigos ya sea de lenguaje, en la manera de vestir o musical, son unas máscaras que se ponen unos a otros para esconderse. Estos jóvenes sufren casi todos un fracaso. Ahora bien, si se les propone una posibilidad de futuro, cambian.

¿Fue el caso de sus actores?

Mis actores han evolucionado durante el rodaje. De repente se han dado cuenta de la responsabilidad que tenían. Han sido conscientes de ello. Y esta responsabilidad, era debida a la confianza que habíamos puesto en ellos. En la película, el momento en el que bajan la guardia, es un gran salto al vacío. Justo después, hay esta fiesta, por fin se atreven a hablar de amor. Con sus palabras torpes, su confusión con el sexo... creo que es uno de mis momentos preferidos de la película.

Encontrar a los 6 actores fue un acto disparatado en el proceso de la película...

Creo que realmente empecé a creer en la película cuando encontré a los chicos. Cuando se acabó el casting, ví lo que estos chavales me podían aportar en cuanto a riqueza, verdad, humanidad, pensé ¨¡ ya está ¨ !. Además era su primera película, no tenían miedo a nada. No estaban nerviosos porque no sabían lo que era. Trabajaban con total naturalidad.

¿Ha trabajado antes mucho con ellos?

Trabajamos dos meses antes de empezar el rodaje. Me ha ayudado Nadine Marcovici que tiene el papel de la alcaldesa. Porque consigo dirigir a actores profesionales, pero dirigir a gente que nunca ha actuado es mucho más difícil. Darles las llaves del juego, para desbloquearse, para poder conseguirlo, son cosas que yo no se hacer. Pero había puesto particular atención en distribuir los papeles de manera que los actores tengan muchos puntos en común con su personaje. Les seleccioné también en función de la simpatía que desprendían con espontaneidad. Elegí chavales que me gustaron enseguida, por el feeling. El trabajo consistió en ejercicios básicos de aprendizaje de teatro. Luego introduje la cámara, la noción de espacio de juego. Entonces Daniel y yo, reescribimos el guión, los diálogos, añadido pequeños detalles y expresiones. Sólo entonces hice venir a los actores. Me acuerdo por ejemplo de la escena en el que Marc y Anaïs ligan, tuvimos que repetirla alrededor de cincuenta veces. Luego vino a verme y me dijo que estaba contento de haber ensayado, porque sino no hubiera sido capaz de soltar ni una palabra.

Háblenos un poco de Amar y de su interprete Roschdy Zem...

El es muy cercano a mis raíces italianas, es decir, no puede ver una mujer sin intentar seducirla. Aunque no la desee. Es una manera de respetar a una mujer el hecho de coquetear con ella Desde el principio, la producción pensaba en él para el papel.

Me dije rápidamente que era la mejor elección posible porque tiene una fuerte presencia física. Queríamos a alguien con una autoridad natural, que pueda ser un padre sustituto para estos chicos. Además tiene un sex-appeal sorprendente, es muy seductor para las mujeres. En fin, con Roschdy, no ponemos en duda el que Amar viene de un barrio conflictivo, que es un educador. No hace falta un segundo plano, está inscrito en su manera de estar, en su físico. Y en sus silencios que también revelan su autoridad.

Entre los demás personajes buenos de su película, está Anaïs...

Es una chica que, en las relaciones que tiene con los chicos, es siempre auténtica. Es natural, no engaña y nunca es seductora. Algo escaso en el cine, cuando las chicas tienen encanto. Ella no es omnipresente en la película, pero para mí, si hay un punto de gravedad en esta historia es ella. Los demás están en la inestabilidad, se buscan a sí mismos, hasta Amar también. Ella es la única estable. Además trabaja la piedra y la tierra.

¿Cómo ha hecho para convencer a actores conocidos para jugar interpretar un papel secundario en Camping?

Fui el primer sorprendido del acuerdo de los actores famosos que vinieron a interpretar una o dos escenas. Pensé en Julie Gayet, pero no me atrevía a proponerle el papel. Es ella quien estaba dispuesta. Además tiene en su familia a alguien que es juez, entonces llegó al plató habiéndose trabajado ya el texto y los diálogos. ¡ Me encantó!

Dominique Pinon también era un actor en el que habíamos pensado mientras escribíamos el guión. Fui a verle al teatro y le entregué el guión. Me sentía incómodo porque para mí, era un actor extraordinario. Me llamó unos días más tarde a propósito del personaje y me dijo que no había nada que cambiar y preguntándose qué había que hacer. Entonces le contesté: ¡ ¨entonces hágalo!. Y me dio su palabra.

Para Jean-François Sevenin, se hizo totalmente por casualidad. Conseguí su número de móvil a través de mi jefe que había trabajado en Mischka. Llamé a Jean-François, estaba en Corsa. Le conté el proyecto y me dijo que estaba de vacaciones, que no le interesaba y me colgó (risas). Y al día siguiente, a primera hora de la mañana, me vuelve a llamar, sintiendo haberme hablado así, había hablado del proyecto con su hija, que había visto mis películas y le habían gustado y le había dicho que tenía que trabajar conmigo. Le propuse mandarle el guión y me dijo: "No, No, me fío, hábleme sólo del personaje". Es un hombre formidable, con una humildad impresionante en plató.

¿Cómo fue el rodaje?

Fue sin duda uno de los más difíciles que he podido encontrar. Hubo un gran caos técnico. El primer día, pusimos todo en marcha para la escena del camión dando la vuelta a la plaza. La grúa pequeña, todo regulado. El motor y el camión dan una vuelta y pumba! el radiador explota. Tuvimos que empujarlo todo el día. Y eso sólo fue el principio de todo lo que pasó (risas). En el campo, el tiempo no estaba a nuestro favor, el sol no salía, o no en el momento adecuado. Un día, estábamos en el bosque, pensaba que lejos de todo, tranquilos y nos atacó un enjambre de abejorros. Cada día pasaba algo. Pero seguimos adelante, gracias a los actores, a los técnicos y a los productores que han sido estupendos y nos han apoyado.

¿Y con sus principiantes? Era su primera película, no tuvo que ser fácil todos los días...

La primera semana de rodaje fue muy difícil. Había uno que no quería actuar. Me enfadé y él también. Abandonó el plató el tercer día. Tuve que tragarme mi orgullo y fui a pedirle perdón. Y al cabo de la tercera semana, empezó a distanciarse, ya no estaba con su grupo. En cuanto empezaron a estar un poco desorientados, ellos también, en el campo, evolucionaron y acabó magníficamente bien. La ficción superó la realidad. E incluso a veces la sobrepasó. Algunos tenían miedo de los insectos, de los saltamontes. Por la noche, tenían miedo que les atacasen los murciélagos. Y se lo prometo, si Daniel y yo hubiéramos sabido que tendría tal efecto, lo hubiéramos escrito (risas). No nos podíamos imaginar que pudieran pasarnos cosas así. Todo esto para decir que, lo que estos jóvenes han vivido en la ficción, lo han experimentado en la realidad. Este recorrido que han vivido ellos, estoy deseando que el público lo pueda compartir.

¿Cómo trabaja su puesta en escena?

La repetición de tomas me ha ayudado mucho para saber lo que es un grupo, para visualizar las cosas. Después, recorté totalmente la película con el cámara, como lo hago siempre. La apuesta de la película era cómo hacer para que cada uno existiese. Que nadie invadiese sobre el terreno del otro. Y que los colores fueran los adecuados: la risa o la emoción. El recorte previo, a pesar de cambiarlo en el último momento en el plató, me permite estar en el centro de la acción. Con las imágenes, intento contar lo que no se dice en los diálogos, por las situaciones.

Hace poco, hablaba de los deprimidos del campo. ¿Qué entiende por esto?

Cuando hablaba de la gente deprimida en el campo, hablaba del cura que sólo celebra entierros, o de las ¨72 cosechas¨ que evocan una agricultura bajo perfusión de la comunidad europea, en la cual se pide a los agricultores, no que cultiven, sino que mantengan Francia como si fuese un jardín. El personaje trabaja la tierra pero no puede sembrar. En cuanto a la alcaldesa, encarna a la vez la república pero también la demagogia de un supuesto discurso de izquierdas. Tiene una carrera que desarrollar y piensa que los Trabajos de Integración Social van a ayudarla en ello.

¿Cómo se desarrolló el verdadero encuentro entre el equipo de la película y los vecinos del pueblo donde habéis rodado?

Encontrar el marco que iba a servir para la película fue, creo, el segundo momento en el que definitivamente creí en la película y en su potencial. Buscamos mucho y cuando nos encontramos con esta granja tan sublimemente bonita, con este patio en cuesta, su pared en adobe, dije "ya esta!"... Entonces dije al campesino:"Vaya, es una pena, si se derrumbase esta pared, si diese directamente al valle, rodaría aquí" . Me contestó: "vale, coge tu tractor y echa abajo la pared!" (risas). Además, la gente que nos recibió en la granja era de una amabilidad poco común. Creían en su trabajo y sobretodo, estaban muy abiertos a los jóvenes.

Aquí también, la realidad superaba a la ficción. Ocurrió una cosa. Por ejemplo, cuando rodamos la escena en la que Luigi, encima del campanario, entona su canto religioso, la melodía resonaba por el pueblo, y poco a poco todos los habitantes se pararon para escuchar, atrapados por la poesía y la música. Fue un momento magnífico. Solo por esto, estaba feliz de hacer la película.

Camping à la Ferme es un cuento realista con una moraleja, varias moralejas, como en las fábulas.... Es muy bonito ver al padre (Jean-François Stévenin) cómo deja a su hijo minusválido a estos chavales para que le lleven a su barrio.

La moraleja del final también está vinculada al personaje interpretado por Stévenin. Adivinamos entre líneas que estuvo en la legión y luego se compró esta granja. Esta persona, al final, entiende que es saludable para su hijo minusválido dejar el ambiente familiar en el que se encuentra. Sabe que es una cuestión de supervivencia para que su hijo pueda separarse de él e irse a otro sitio. Además, sabemos ahora que estos seis jóvenes han seguido un camino y que ahora son bastante mayores para ocuparse de este joven del campo. Daniel Tonachella y yo somos de origen italiano y esta moraleja se nos parece mucho porque, en el fondo, creemos en la generosidad del ser humano. Es el mensaje de la película: podemos bajar la guardia, podemos dar y recibir cosas de otro, tanto en el amor romántico como en el placer pagano físico.

Para acabar, cuando los políticos de ambos lados abdican, dejan de lado los Trabajos de Integración Social e intentan convencernos de que la integración es imposible, Usted afirma lo contrario...

Si, creo en la integración. Es posible por la humanidad, por el encuentro con la gente. Estoy convencido de que si la gente se habla de la manera que sea, si bajan la guardia, es posible. De hecho tenemos el mejor ejemplo cada día, delante de nosotros, mediante innumerables integraciones logradas. Pero de aquello se habla muy poco en los medios, prefieren enseñar los problemas y las dificultades de la integración... a veces vende más!

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