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Serpientes en el avión


Cartel de Serpientes en el avión

Sean Jones pasea con su moto por el exuberante paisaje de Hawai cuando es testigo del brutal asesinato de un destacado fiscal de Los Ángeles a manos de un conocido gangster llamado Eddie Kim. Kim esperaba que este golpe pusiera fin a la investigación sobre sus negocios de drogas, armas y prostitución infantil pero el testigo estropea su plan. Sean es la única persona que le ha visto cometer el crimen y así se convierte en el único testigo capaz de asegurar que este famoso criminal pase el resto de sus días en la cárcel. Lo primero que tiene que hacer el FBI es convencer a Sean para que testifique ante el gran jurado y después sacarle de la isla antes de que los secuaces de Kim le maten. Y no será fácil porque Kim sabe que Sean será la clave de la acusación del fiscal y la única forma de destrozar su imperio del crimen. Y hará lo que sea para impedirlo.

El agente del FBI Neville Flynn es un experto en situaciones peligrosas. Salvará a Sean del primer intento de asesinato de Eddie Kim pocas horas después de la muerte del fiscal. Y se preparará para enfrentarse al reto de llevar a Sean a Los Ángeles y así encarcelar a uno de los criminales más buscados de Estados Unidos. Su plan consiste en utilizar un avión privado como señuelo y a la vez ocupar el piso superior de un avión comercial para llevar a Sean al juicio. Sin embargo, un informador de Kim en el aeropuerto le pasa los detalles del plan y ahora lo único que tiene que hacer Kim es asegurarse de que el avión no llegue a Los Ángeles o de que Sean no baje vivo de él avión. ¿Y cómo lo hará?..... Introduciendo serpientes en el avión.

Colocan cientos de serpientes venenosas de todos los tamaños en la bodega del avión, que se liberarán después del despegue gracias a un temporizador. Deslizándose por el sistema de ventilación y cableado, destrozarán instalaciones operativas vitales. Debido a todas las feromonas que han inhalado en la bodega, las serpientes se vuelven más agresivas y cuando entran en la cabina se lanzan a matar convirtiéndose en una amenaza letal.

Si quieren sobrevivir, la tripulación y los pasajeros deberán colaborar para mantener alejadas a las serpientes, una tarea nada fácil dado que pueden salir de cualquier agujero sin apenas dejarse notar. Flynn y la azafata Claire Miller hacen lo que pueden para que todos mantengan la calma durante el ataque. Todos tienen que ponerse manos a la obra para defenderse del ataque y mantener vivo al testigo principal.

Entre los pasajeros se encuentran Mercedes, una joven rica que va de fiesta en fiesta en Los Ángeles y que no se separa de su teléfono móvil ni de su perrita Mary-Kate; Three G's, una nueva estrella del rap alérgico a los gérmenes y que viaja con sus compañeros de fatigas Troy y Big Leroy; y María, una joven madre que viaja con su bebe, además de los tripulantes Ken, a punto de jubilarse, Grace y la coqueta Tiffany. Este grupo dispar deberá unirse ahora si quiere tener alguna posibilidad de sobrevivir al ataque de las serpientes o al posible fallo mecánico provocado por éstas a más de 10.000 metros.

     Título original: Snakes on a plane
     Año: 2006
     Duración: 105 min.
     Nacionalidad: EE.UU.
     Género: Acción.
     Fecha de estreno: 06/10/2006
     Calificación: Mayores de 13 años
     Distribuidora: Tri Pictures, S.A.

 

Comentario

Detrás de las cámaras: COMO MANEJAR UNA SERPIENTE

Samuel L. Jackson puede parecer el que maneja cientos de serpientes en la pantalla pero detrás de las cámaras ese cometido les correspondió a dos personas algo mas expertas: los conocidos amaestradores de serpientes Jules Sylvester y Brad McDonald.

Sylvester nos cuenta que cuando se reunió por primera vez con el productor Craig Berenson y el director David Ellis le pidieron serpientes del tipo de los taipanes, víboras y otras víboras bufadoras verdaderamente letales. "Bichos que matan en un segundo. Y les dije, 'bueno, se podría hacer pero con un avión cargado con gente y el equipo igual no sería muy buena idea. Son animales muy difíciles'".

Sylvester sugirió aprovechar un fenómeno natural: como parte de su estrategia de supervivencia muchas serpientes inofensivas copian a las letales y sólo un experto sería capaz de detectar la diferencia. "La manera más segura de rodar una película como esta es utilizar un montón de copionas", señala Sylvester. "Por ejemplo, esta macanchillo es relativamente inofensiva pero, salvo que seas un herpetólogo experto, se parece mucho a la mortífera coralillo del Brasil. Sus colores son idénticos y el tamaño también. La única diferencia es que la serpiente de coral es completamente letal. Muchas veces la única defensa de una serpiente es el hecho de tener el mismo dibujo o pautas de comportamiento que una mucho más peligrosa. Otro ejemplo es la mica. No tiene cascabel en la cola pero la agita entre las hojas secas. Oyes el ruido y piensas, 'mierda, es una cascabel' y te alejas rápidamente. Esa es esencialmente la ilusión que creamos".

"Mirad esta culebra ratonera amarilla. Mide dos metros y se podría hacer pasar fácilmente por una taipan. También tengo unas culebras ratoneras verdes que hacen las veces de mambas verdes y una serpiente de agua que es casi igual que una serpiente acuática boca de algodón. Y tenemos culebras ratoneras rusas: parecen muy peligrosas pero en realidad son serpientes muy tranquilas".

"Y luego está la enorme serpiente real del este, las cazadoras negras de Florida y una víbora casera de la Colombia Británica, que en California se llama cincuate. Sisean mucho, aplanan la cabeza y golpean muy fuerte. Y por supuesto tienen unos dientes muy afilados. Tenemos además otras 250 serpientes de jarretera para el trasfondo cuando no aparezcan muchas personas corriendo de un lado a otro".

En resumen, las únicas serpientes venenosas son las serpientes mangrove y no las utilizamos con los actores. Estas tampoco matan. Simplemente te hinchas y te da un dolor de cabeza tremendo".

Entre las copionas, había pitones como Kitty, la serpiente de Burma que aparece en una escena clave. Pero, como señala Sylvester, las pitones no son venenosas sino constrictoras.

Para este experimentado amaestrador (Sylvester tiene más de 300 películas en su haber, además de producciones televisivas), el mayor pecado sería que algún actor sufriera una mordedura. "Significaría que no he leído bien la situación", explica. "O que no he enseñado bien al actor. Y es necesario que ellos puedan confiar en mí."

Sylvester no sólo teme por los actores: "Lo que más temo, con todos estos pasajeros en un espacio tan reducido, es que pisen a mis serpientes".

Teniendo en cuenta todos los peligros potenciales, se podría decir que la mejor actuación fue la de los amaestradores, hecho confirmado por el productor Craig Berenson: "Jules y su equipo hicieron un trabajo maravilloso. Se toman muy en serio lo que hacen y si alguien tuvo un problema con las serpientes ellos siempre fueron capaces de resolverlo. Y además Jules es muy gracioso. Me dijo, 'te suplico que cierres bien todo el decorado, que no haya ni un agujero, porque al final del día no quiero ir en busca de 100 serpientes y encontrarme sólo con 97'".

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