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Pequeña Miss Sunshine


Cartel de Pequeña Miss Sunshine

Ninguno de los Hoover ha logrado organizar su vida, pero no es porque no lo hayan intentado. El padre, Richard, un conferenciante motivacional desesperadamente optimista, está tratando de vender como sea su programa de 9 pasos hacia el éxito, sin demasiada suerte. Mientras tanto, Sheryl, la madre "pro-honestidad" de los Hoover se ve constantemente atosigada por los excéntricos misterios de su familia, especialmente por los de su hermano, un estudioso de Proust con tendencias suicidas que acaba de salir del hospital tras haber sido abandonado por su amante gay. Luego están los miembros más jóvenes de los Hoover con sus sueños imposibles - la reina Olive, de cuatro ojos y ligeramente gordinflona, a la que le encantaría ser una belleza y Dwayne, un airado adolescente lector de Nietzsche que ha hecho un inquebrantable voto de silencio hasta que consiga entrar en la Academia de las Fuerzas Aéreas. Como colofón dentro de la familia se encuentra el abuelo, un malhablado hedonista al que recientemente le han puesto de patitas en la calle en su residencia de ancianos por darle a la heroína.

Seguramente no son el retrato de la perfecta salud mental, pero cuando un golpe de suerte lleva a Olive a ser invitada a participar en el muy competitivo concurso de "PEQUEÑA Miss Sunshine" en California, toda la familia Hoover se reúne para ir con ella. Se apilan en su oxidada furgoneta Volkswagen y se dirigen hacia el Oeste en un tragicómico periplo de tres días lleno de locas sorpresas que les lleva al gran debut de Olive - el cual cambiará a esta familia de inadaptados de una forma que nunca hubieran imaginado.

     Título original: Little Miss Sunshine
     Año: 2006
     Duración: 101 min.
     Nacionalidad: EE.UU.
     Género: Comedia.
     Fecha de estreno: 20/10/2006
     Calificación: Mayores de 7 años
     Distribuidora: 20Th. Century Fox Home Entertainment Epaña, S.A.

 

Comentario

"El verdadero perdedor no es aquél que no gana. El verdadero perdedor es aquél que tiene tanto miedo a no ganar que ni siquiera lo intenta".

El Abuelo

PEQUEÑA MISS SUNSHINE es una comedia de carretera sobre una familia americana que rompe cualquier molde. Descaradamente satírica y a pesar de eso, profundamente humana, la película presenta a los espectadores a una de las familias más cautivadoramente desestructuradas de la historia reciente del cine: los Hoover, cuyo viaje a un concurso de belleza preadolescente no sólo provoca un cómico caos, sino también muerte y transformación, echando un conmovedor vistazo a las sorprendentes recompensas de ser un perdedor dentro de una cultura obsesionada con la victoria. Exitosa sorpresa del Festival de Cine de Sundance, donde se proyectó y cosechó enormes ovaciones, la película llegará al corazón de todo el mundo que, en algún momento de su vida, se haya visto sorprendido al ver cómo su desordenada familia ha conseguido salir adelante después de todo.

Ninguno de los Hoover ha logrado organizar su vida, pero no es porque no lo hayan intentado. El padre, Richard (GREG KINNEAR), un conferenciante motivacional desesperadamente optimista, está tratando de vender como sea su programa de 9 pasos hacia el éxito, sin demasiada suerte. Mientras tanto, Sheryl, la madre "pro-honestidad" de los Hoover (TONI COLLETTE) se ve constantemente atosigada por los excéntricos misterios de su familia, especialmente por los de su hermano (STEVE CARELL), un estudioso de Proust con tendencias suicidas que acaba de salir del hospital tras haber sido abandonado por su amante gay. Luego están los miembros más jóvenes de los Hoover con sus sueños imposibles - la reina Olive, de cuatro ojos y ligeramente gordinflona, a la que le encantaría ser una belleza (ABIGAIL BRESLIN) y Dwayne (PAUL DANO), un airado adolescente lector de Nietzsche que ha hecho un inquebrantable voto de silencio hasta que consiga entrar en la Academia de las Fuerzas Aéreas. Como colofón dentro de la familia se encuentra el abuelo (ALAN ARKIN), un malhablado hedonista al que recientemente le han puesto de patitas en la calle en su residencia de ancianos por darle a la heroína.

Seguramente no son el retrato de la perfecta salud mental, pero cuando un golpe de suerte lleva a Olive a ser invitada a participar en el muy competitivo concurso de "PEQUEÑA Miss Sunshine" en California, toda la familia Hoover se reúne para ir con ella. Se apilan en su oxidada furgoneta Volkswagen y se dirigen hacia el Oeste en un tragicómico periplo de tres días lleno de locas sorpresas que les lleva al gran debut de Olive - el cual cambiará a esta familia de inadaptados de una forma que nunca hubieran imaginado.

PEQUEÑA MISS SUNSHINE supone el debut como directores de los famosos directores de videos musicales (y marido y mujer en la vida real) Jonathan Dayton y Valerie Faris, sobre la base de un guión de Michael Arndt. La película ha sido producida por Big Beach y Bona Fide Productions, ejerciendo como productores Albert Berger, Ron Yerxa, Marc Turtletaub, David T. Friendly y Peter Saraf, mientras que Jeb Brody y Michael Beugg figuran como productores ejecutivos de la misma. El equipo de producción incluye al director de fotografía Tim Suhrstedt, a la diseñadora de producción Kalina Ivanov, a la diseñadora de vestuario Nancy Steiner, a la montadora Pamela Martin, al compositor Mychael Danna y a la prometedora banda DeVotchka.

El Camino a Redondo Beach: La Historia de PEQUEÑA MISS SUNSHINE

"A estas alturas no tendría sentido participar en un concurso si no crees que lo vas a ganar. ¿Crees que puedes vencer en PEQUEÑA Miss Sunshine?"

Richard

Cinco años para hacerse y con un perdedor que, como los Hoover, fue casi ignorado, al final PEQUEÑA MISS SUNSHINE vio la luz por la pasión de sus productores, sus directores y actores. El proyecto empezó cuando el guión del prometedor escritor Michael Arndt cayó en manos de los socios productores Albert Berger y Ron Yerxa. Berger comenta: "PEQUEÑA MISS SUNSHINE es una revisión de la típica película de vacaciones familiares - pero de una forma más fresca y oscura y con una gran honestidad sobre cómo interactúan y se quieren realmente los miembros de una familia". Yerxa añade: "Todos los personajes en esta historia sufren una importante transformación, - incluso la furgoneta Volkswagen de la familia".

Berger y Yerxa mostraron el guión a sus socios productores Marc Turtletaub y David T. Friendly de Deep River Productions -- y éstos de inmediato se sintieron desarmados por la familia excéntrica pero inconfundiblemente americana que está en el corazón de esta comedia.

"Terminé de leer el guión a la una de la mañana, lo cerré y dije que teníamos que hacerlo" dice Turtletaub. Añade Friendly. "Mi sensación interna era que tenía que hacer esta película. Es muy raro encontrar un filme como éste que te haga reír, y luego se giren las tornas y te haga llorar".

En 2004 Marc Turtletaub formó Big Beach productions con Peter Saraf, para poner en marcha el proyecto. Marc mostró a Peter el guión de PEQUEÑA MISS SUNSHINE y ambos decidieron con entusiasmo que sería una película de Big Beach. Añade Saraf: "Lo más destacado para nosotros es que hay algo en cada uno de estos personajes con lo que los espectadores pueden identificarse".

Buscando un director con un punto de vista tan distintivo como el lado cómico del guión, los productores llevaron al final la película al raro equipo marido-mujer formado por Jonathan Dayton y Valerie Faris. Ya tan conocidos como premiados directores de vídeos musicales y anuncios publicitarios, Dayton y Faris habían estado buscado durante años un proyecto cinematográfico que les enamorara… con escaso éxito. Pero tan pronto como leyeron el guión de PEQUEÑA MISS SUNSHINE, supieron que era éste. Enseguida se pusieron en marcha pensando en ideas para capturar las vicisitudes crudamente emocionales del viaje por carretera de esta familia, las cuales nunca se habían visto así plasmadas, y que impresionaron a los productores.

"Había 14 directores a tener en cuenta para el proyecto pero Jonathan y Valerie tenían una visión tan apasionada de la película justo desde el inicio, que inmediatamente se ganaron nuestra confianza", dice Turtletaub, "y caminaron a nuestro lado a lo largo de todo el proceso".

Albert Berger señala: "Siempre tuvimos una sensación agradable respecto a ellos porque en sus vídeos muestran que tienen un don visual y valores humanos. Son innovadores, pero también saben en lo que están metidos y son sinceros - y al final, creo que no podríamos haber contado con nadie más adecuado para el proyecto".

Conocidos como iconoclastas de la cultura de la innovación, Dayton y Faris no esperaban necesariamente hacer su debut en el cine con una comedia familiar - pero además tampoco esperaban encontrarse con la familia Hoover, que es cualquier cosa menos convencional.

Recuerda Dayton. "Mucha gente nos ha presentado piezas de estilo, pero nos gustaba que PEQUEÑA MISS SUNSHINE caía muy lejos de ese mundo. Claro que queríamos hacer algo con estilo, pero nos encantaban esos personajes y eso era lo más importante de todo. Queríamos que la experiencia nos atrajera por lo que más nos gusta en las películas, que fuera una que celebrara las excentricidades humanas".

Valerie Faris añade: "La historia nos suscitó de inmediato emociones. Siempre habíamos querido hacer una película que pudiera manejar un montón de tonos; que ofreciera una gran vida emocional y muchísimo humor. Pensamos que PEQUEÑA MISS SUNSHINE era una historia que cambiaba en gran parte de la misma forma en la que lo hace la vida; pasando del drama a la farsa y luego a la reflexión, para volver de nuevo a la comedia".

Pero incluso con todo el fervor conjugado en la historia, el proyecto seguía atascado, pues nadie quería correr el riesgo de hacer una película familiar con un ingenio tan sardónico y misterioso - hasta que Marc Turtletaub dio un paso al frente para ayudar a financiar la película de su propio bolsillo.

"Sin todas esas cosas que nos encantan de ella - el lenguaje vulgar, los comportamientos extravagantes - habría sido la perfecta comedia familiar", se ríe Faris- "Pero queríamos hacer una película no sobre los valores familiares, sino sobre el valor de la familia".

Forjando una Familia de Inadaptados: El casting de PEQUEÑA MISS SUNSHINE

"¡No quiero formar parte de tu familia! ¡Os odio! ¡Te odio a ti! ¡Divorcio! ¡Bancarrota! ¡Suicidio! ¡Sois unos perdedores!"

--Dwayne

Desde el comienzo, la clave de PEQUEÑA MISS SUNSHINE descansaba claramente en encontrar un reparto que pudiera hacer a los Hoover y su disfuncionalidad divertidos pero al mismo tiempo devastadoramente reales. Dayton y Faris sabían que iba a ser un tremendo desafío para ellos como directores noveles. "Necesitábamos encontrar no sólo a seis actores extraordinariamente pujantes, sino también a seis actores que pudieran compartir la pantalla, y se convirtieran en una especie de familia estrechamente unida muy a su pesar", dice Dayton. "Necesitábamos contar con ese tipo de actor que es tan sincero como divertido".

Con el guión en la mano, los realizadores fueron llamando a las puertas de su reparto "soñado"- y encontraron al instante respuestas positivas. "Conseguimos a nuestra primera elección para cada uno de los papeles", señala el productor Peter Saraf.

El reparto empezó con el patriarca de la familia Hoover: Richard, que se encuentra en la irónica posición de ser un fracasado conferenciante motivacional que ni siquiera parece capaz de motivar a nadie para que le contrate. Sin embargo, Richard siempre halla un entusiasmante aforismo de psicología popular para cada situación, los cuales provocan una constante contrariedad en su familia. Para ofrecer esa inusual mezcla de optimismo externo y subyacente angustia vital de Richard no había una persona mejor que el actor nominado al Oscar® Greg Kinnear, que comenzó su carrera como cómico, pero que también se ha convertido en uno de los intérpretes más versátiles, con papeles que van de MEJOR IMPOSIBLE a CUANDO ÉRAMOS SOLDADOS, pasando por la reciente MATADOR. "Greg es excepcionalmente capaz de dar una simpatía real incluso al más antipático de los personajes", explica Saraf, "así que resultaba perfecto para Richard".

David Friendly añade: "Soy amigo de Greg desde hace tiempo, así que conozco su lado divertidamente sardónico que le sentaba a su personaje como anillo al dedo y que difícilmente igualaría otro actor".

A Kinnear le encantó el guión. "Creo que a todo el mundo en esta película le gustó el guión", dice. "Tienes a una familia que aparentemente emprende un viaje muy normal y de repente descubres toda esa compleja dinámica familiar que les lleva a cambiar. Es una película oscuramente divertida, pero al mismo tiempo tiene también un mensaje positivo y edificante. Contiene inesperados guiños que son bastante estimulantes".

Para enfocar a Richard y a su filosofía de "rechazo a perder", Kinnear pensó en él como una especie de Tony Robbins a lo cutre - un tipo que quiere creer en las mayores y más brillantes manifestaciones del sueño americano de que el ganador se lleva todo, pero que a menudo se encuentra en el lado de los perdedores en la vida. "Richard está lleno de ideas equivocadas", se ríe Kinnear. "Cree de verdad en la idea que tienes que intentar ganarlo todo, pero cuando llega el concurso de belleza de 'Pequeña Miss Sunshine' encuentra de repente que todo en lo que cree entra en conflicto con la felicidad de su hija".

Uno de los elementos más excitantes de PEQUEÑA MISS SUNSHINE para Kinnear era tener la oportunidad de trabajar con Alan Arkin como su completamente opuesto padre. "Alan es muy divertido y un actor verdaderamente fantástico", comenta. "La nuestra era una interesante relación a explorar, porque mientras el padre de Richard es este abuelo tan excéntrico y espontáneo que le da a la heroína, Richard es este gurú tan estirado, autosuficiente y responsable que quizás haya encontrado en todo eso su forma de rebelarse. La clave era equilibrar las excentricidades de los personajes, pero manteniendo su accesibilidad".

Seguramente, el personaje menos extravagante sea la más estable de los Hoover: Sheryl - una mujer divorciada que intenta desesperadamente cuidar a su segunda familia lo mejor que puede, pese a las abrumadoras rarezas que presenta. El papel fue para la actriz australiana Toni Collette, quien obtuvo una nominación a los Oscars por su trabajo en el filme EL SEXTO SENTIDO y que ha tenido papeles muy diversos y celebrados internacionalmente en películas como LAS HORAS, UN NIÑO GRANDE y JAPANESE STORY, habiendo aparecido más recientemente en la comedia coral EN SUS ZAPATOS. Faris y Dayton acudieron a Collette porque sabían que cuenta con un amplio registro de aptitudes cómicas, además de la habilidad necesaria como para dar hondura y honestidad a la típica madre americana de clase media acuciada por los problemas como Sheryl. "Ella es una actriz de talla mundial que tiene esta destacada capacidad para poner algo especial en todo lo que hace", afirma David Friendly.

Al igual que a Kinnear, a Collette le sedujo la familia Hoover con todos sus vergonzosos intentos de éxito. "Me encantó el guión y también me gustó de verdad esta disfuncional familia que está aprendiendo a llevarse bien por primera vez en su vida", dice. "Me impliqué totalmente con ellos. Sus frustraciones y sus ilusiones me parecieron muy reales y también bastante universales. Me vi llorando y riendo al mismo tiempo, incluso cuando estaba leyendo el guión".

Collette también pudo identificarse con el dilema al que se enfrenta Sheryl, pues constantemente intenta ser diplomática, poner paz y ser un ama de casa jovial mientras su familia se rompe en pedazos. "La familia lo significa todo para Sheryl", señala. "Así que creo que haría absolutamente cualquier cosa que estuviera en su mano para suavizar las cosas y hacer que todo el mundo esté feliz - soportando lo que tenga que soportar".

Eso va a ser mucho cuando se presenta el hermano de Sheryl, quien recientemente intentó suicidarse tras un descenso a los infiernos que empezó con una mezcla de amor no correspondido, su fracaso a la hora de ganar un Premio MacArthur "Genius" Grant, y la pérdida de su autoproclamada posición como preeminente estudioso americano de Proust. La felicidad no es algo con lo que Frank esté familiarizado, pero el popular cómico Steve Carell da un toque de irreverencia a su retrato del desaliento.

Aunque Carell se ha convertido desde entonces en uno de los actores de comedia más en boga de Hollywood, en la época en la que fue elegido para el papel era prácticamente un completo desconocido. "La inteligencia de Steve como actor es lo que nos convenció", dice el codirector Dayton de Carell. "Es divertido pero también puede hacer absolutamente cualquier cosa, por ese lado es increíble". Añade el productor Albert Berger: "Lo que es increíble es que nadie supiera realmente quién era Steve cuando lo escogimos para el papel, pues no sólo resultó ser una gran actor, sino también resultó ser una genial elección".

Carell cree que los Hoover - por todos sus cómicos defectos y puntos vulnerables - no son muy diferentes del resto de las familias. "Hay una corriente subyacente de amor entre los personajes", señala, "que al final les lleva a mantenerse unidos y a estrechar los lazos entre ellos. En cualquier familia, creo que hay momentos en los que detestas a otra persona, pero no puedes prescindir del hecho de que siempre vais a estar conectados por los lazos de sangre y tendrás que colaborar con ella cuando haya una crisis de verdad, igual que les pasa a los Hoover en su camino hacia California".

Pero incluso cuando el viaje familiar se encamina rápidamente hacia el sur. Frank sólo se une a su familia a regañadientes en esa cruzada familiar. "Creo que Frank está inicialmente lleno de tonterías y estupideces", se ríe Carell. "Él es este autoproclamado experto en Proust que se considera a sí mismo un gran intelectual; incluso cuando se enfrenta a relaciones reales, está completamente ausente".

Fue la transformación de Frank - de auto obsesionado depresivo a mostrar signos de cierta interrelación - la que supuso para Carell un fascinante reto. "Empieza en un lugar muy oscuro, pero lo que me gusta de este papel es que a lo largo de esos pocos días, le ves cómo levanta cabeza poco a poco, ves cómo se desprende de esas capas oscuras y comienza a estar más involucrado en la familia", dice. "Empiezas a ver brillar el amor, pero la película nunca se pone sentimental o tontorrona. Siempre te devuelve a la liviandad y la comedia que hay en todo".

La perspectiva de trabajar con un grupo de actores de tanto talento fue otro plus añadido para Carell. "Cuando me enteré de quiénes iban a formar parte del reparto, me sentí un poco intimidado y sobrecogido", recuerda. "Pensaba, ¿qué estoy haciendo aquí?, ¿Cómo voy a encajar en este elenco? Para mí, fue realmente excitante ya el mero hecho de conocer a esta gente, por no hablar de trabajar a su lado".

Entre los actores con los que más le apetecía a Carell trabajar era Alan Arkin, la veterana estrella del cine, el teatro y la televisión que hinca realmente el diente a uno de los abuelos más inusuales que se hayan podido ver en la gran pantalla - un extravertido aficionado al porno y adicto a la heroína de setenta y tantos años de edad que, sin embargo, es fuente de inspiración para su inadaptada nieta.

"Era un papel muy divertido", señala Dayton. Añade Faris: "Nos ha gustado Alan desde siempre. Para nosotros, trabajar con él era casi como trabajar con los Beatles".

Al igual que a sus compañeros de reparto, a Arkin le encantó el desgarradoramente cómico guión de Michael Arndt", advierte. "Deja espacio a los espectadores para hacerse sus propias composiciones de lugar".

Al interpretar al provocadoramente despendolado abuelo, Arkin disfrutó de la libertad de poder llevar a su personaje más allá de los límites usuales para un personaje de cierta edad. "Es un gran papel, porque el abuelo está de vuelta de todo y nada le avergüenza o preocupa. Va a su aire, hace lo quiere y no tiene nada que esconder; y ésa es una de las cosas que más me gustan de él", señala. "Es un tipo que siempre dice lo que siente - pero que lo que siente cambia de un momento a otro".

Arkin continúa: "Toda la familia es muy extraña e increíble. Incluso, de algún modo y pese a toda las fatalidades que les acucian como individuos, también hay un amor real que les mantiene unidos".

Con los actores para los personajes adultos ya escogidos, el principal quid fue dar con los niños Hoover - ambos papeles muy complejos para jóvenes actores, pues debían de ser divertidos y conmovedores. Para interpretar a Dwayne, el hijo adolescente, los realizadores necesitaban encontrar a esa rara persona que pudiera hacer este personaje intrigante sin llegar a articular palabra; escribiendo la mayoría de sus frases por el contrario en una pequeña libreta de color blanco. Encontraron lo que buscaban en el prometedor actor Paul Dano. Tras haberse labrado una reputación como adolescente de excepcional versatilidad en papeles que van de la serie de la HBO de "Los Soprano" al drama urbano L.I.E., pasando por THE BALLAD OF JACK AND ROSE al lado de Daniel Day Lewis, los cineastas se quedaron impresionados con la habilidad de Dano para expresarse de la forma rica en matices propios de una estrella del cine mudo.

"Paul estuvo realmente impresionante porque fue más allá del cliché del adolescente enfadado", dice Jonathan Dayton. "No ofreció ni un momento fingido".

A Dano le encantó el guión, pero ya estaba cerrada su participación en la película cuando se enteró de más cosas de los directores Dayton y Faris. "Cuando me enteré de que habían hecho algunos de los videos de los Smashing Pumpkins, que son algunos de mis vídeos preferidos, supe que quería trabajar con ellos", afirma. "Creo que tiene un talento enorme".

A pesar de esto, Dano pronto encontró que interpretar a un personaje impregnado de nihilismo y de silencio iba a ser el mayor reto de su carrera hasta la fecha. "En realidad, fue más duro de lo que había pensado que iba a resultar", admite Dano. "Tienes que actuar frente al estímulo en todo momento y encontrar formas completamente originales de expresarte. No puedes sentarte simple y llanamente sin hacer nada; eso habría sido un aburrimiento total".

Para ver cómo la silente vida de Dwayne sería en realidad, Dano pasó varios días experimentando su auto impuesto voto de silencio. "Eso fue, muy pero que muy duro", comenta. "Fue especialmente duro estando con mi familia, porque ellos a veces me volvían loco, pero también fue de gran ayuda ver lo frustrante que era sentirse así realmente".

A pesar de las peculiaridades nada convencionales de Dwayne, Dano también le ve en muchos sentidos como el típico adolescente americano que intenta descubrir lo que es y lo que es importante en la vida. "Creo que Dwayne es alguien con el que mucha gente se va a sentir identificada al instante", dice. "Todo el mundo experimenta un periodo en el que no te gusta tu familia, pero también sabes que siempre habrá algún tipo de vínculo con ella. Cuando tienes quince años, creo que empiezas a perder la inocencia y ves en esa gente que hay a tu alrededor una cierta locura, de manera que no estás seguro de querer participar en todo eso, que es el motivo por el que Dwayne ha hecho su voto de silencio. Pero cuando finalmente estalla, cuando está en su momento más vulnerable, su familia está allí para ayudarle y creo que así lo entiende él".

Finalmente, tenemos al personaje que de forma inesperada une a todos los Hoover en su improbable sueño de convertirse en la nueva "Pequeña Miss Sunshine": Olive. Para encontrar a Olive, los realizadores emprendieron una campaña a nivel nacional para encontrara a una niña de siete años de edad con la madurez y el talento necesarios para cargar sobre sus hombros la mayor parte de la comedia de la película - aunque conservando en gran parte las características de una niña común y corriente. Resultó ser una tarea asaz complicada de lograr hasta que dieron con Abigail Breslin, quien había hecho un prometedor debut en el cine como la hija de Mel Gibson en SEÑALES.

"Primero vimos a Abigail en una cinta de pruebas y luego con Jay Leno", recuerda Valerie Faris. "Lo que realmente nos impresionó es que ella parecía completamente ajena al público. Tenía este enfoque realmente intenso que sabíamos que iba a ser perfecto para Olive".

En conversaciones con Abigail, pronto quedó claro que incluso siendo tan joven, ya entendía muy bien lo que impulsa a los Hoover a hacer lo que hacen. "Son una familia que no ves muy a menudo", dice la niña de siete años de edad. "No son la familia perfecta que normalmente ves en las películas y en las revistas. Pero pienso que en este viaje aprenden cosas de los restantes miembros de su familia que no se habrían imaginado nunca. Y de lo que va esta película es de que incluso no siendo todas las familias perfectas, la familia imperfecta se puede amar un montón".

Breslin incluso lució un traje de gorda tamaño niño para reflejar el sobrepeso de Olive, el cual es particularmente aparente cuando la incontenible Olive se encuentra rodeada de esbeltas y arregladísimas reinas de la belleza en miniatura en California. En el camino, Breslin también desarrolló mucho afecto e incluso admiración hacia la capacidad de su personaje para permanecer en su propio mundo. Considera a Olive "realmente valiente". "Seguramente no esperarías que fuera una reina de la belleza, pero creo que mola de verdad un montón", dice, "porque cree realmente en sí misma".

La habilidad de Breslin para hacer que su personaje cobrara vida también inspiró al resto del reparto. Dice Greg Kinnear de la interpretación de la joven actriz: "Todo encaja. Es como si ni siquiera estuviera actuando. Es todo honestidad y verdad en cada escena, y no hay nada mejor que eso".

Una vez que estaba ya formado el reparto, Faris y Dayton empezaron a buscar formas que les ayudaran a desarrollar el inefable afecto, los conflictos, las extravagancias y las complicadas dinámicas de una familia real, fijando una significativa cantidad de tiempo para los ensayos. "Tuvimos toda una semana juntos antes de empezar a rodar, durante la cual hicimos un montón de improvisaciones con todos y cada uno de ellos", recuerda Arkin. "Empezamos realmente a conseguir familiarizarnos con los sentimientos y la forma de pensar de los demás personajes y quiénes éramos como familia".

Parte de esto proceso de vinculación afectiva fue in "viaje familiar" que ofreció al reparto una muestra de lo que se iba a avecinar. "Nos metimos todos en una furgoneta, condujimos durante un rato y luego paramos para comer, con nuestros personajes a cuestas todo el tiempo", explica Steve Carell. "Alan Arkin estaba sentado detrás de mí y no hacía más que decir 'ooohhh, uhhhhh, tengo que ir al baño'. Estar en la piel de nuestros personajes fue casi imposible porque cada cinco minutos oías, 'uuuuhhhh, ahhh, ohhh' - y eso nos mataba de risa. Al final tuve que darme la vuelta y no mirarle porque era demasiado divertido".

EN LA FURGONETA VW: LA PRODUCCIÓN DE LA PELÍCULA

"¿Qué es esto? ¿Pollo? ¡Todos los días pollo! ¡Santo Dios Todopoderoso! ¿Existe la posibilidad, aunque sea tan sólo una vez, de que tengamos algo para cenar que no sea el puñetero pollo?

Abuelo

Una vez en el set de rodaje de PEQUEÑA MISS SUNSHINE, el reparto no sólo tuvo que acostumbrarse a los restantes personajes, sino también a la relativamente incómoda situación de tener dos directores. "Inicialmente, tenía cierto miedo al respecto", dice Alan Arkin. "Pensaba que sería duplicar el número de instrucciones que iban a darme. Pero fueron fantásticos. Parecen hablar el mismo lenguaje y es casi como tratar con una única persona".

Debido a los años de experiencia en los sets de rodaje de anuncios de publicidad y vídeos musicales, Dayton y Faris han pulido su colaboración. "El hecho de que seamos dos no significa otra cosa que siempre necesitamos tener una idea clara de lo que queremos, y estar cuanto más preparados mejor", dice Dayton. "Nuestro trabajo es la intersección de nuestras dos sensibilidades", añade Faris.

¿Pero cómo sobrevive un matrimonio a la intensidad y al alarmante estrés del primer rodaje de cine? "Intentamos no pensar en el hecho de que estábamos juntos veintitrés horas al día", cuenta Dayton. "Nos respetamos", comenta Faris, "y eso no ha cambiado, creativa o personalmente". Quizás Dayton sea el que muestra una opinión más radical: "No puedo imaginarme ir a casa y estar con alguien que no tiene ni idea de lo que he estado haciendo ese día".

Para el productor Peter Saraf sólo había un aspecto negativo en tener dos directores en el set de rodaje: "Era más difícil lograr ver el monitor", se ríe.

La producción real de PEQUEÑA MISS SUNSHINE estuvo circunscrita a unos intensos treinta días, por localizaciones del sur de California y los desiertos de Arizona, en el caluroso verano de 2005. "Fue un rodaje agotador", dice Dayton. "Pero quisimos tener el realismo de estar afuera en la carretera".

Cuando empezó el viaje, los realizadores dirigieron su atención al look y a las sensaciones de la película. Uno de sus objetivos primordiales era encontrar el adecuado equilibrio entre el malévolo sentido del humor de la película y el realismo necesario para mantener la unidad de la misma. "Sabíamos que las interpretaciones eran la cosa más importante", dice Jonathan Dayton", así que intentamos discurrir por una delgada línea entre la creación de hermosos y entusiasmantes planos y no eclipsar nunca las interpretaciones en el encuadre".

Dayton y Faris colaboraron estrechamente con el director de fotografía Tim Suhrstedt - quien previamente había capturado mundos tan cómicos como los de la vida empresarial en TRABAJO BASURA y la estilizada fantasía de LAS ALUCINANTES AVENTURAS DE BILL Y TED - para crear extraños y frescos visuales que pusieran de relieve la personalidad de los Hoover. "No hay reglas, excepto usar lo que se considerara adecuado para el momento", dice Suhrstedt. "Usamos un mezcla de todo, con algunos planos decididos con anterioridad y otros pensados sobre la marcha". Para apoyar este estilo libre de trabajar, Suhrstedt decidió rodar la película en Super 35mm, en vez de usar lentas anamórficas. "Eso te permite emplear un equipo más ligero y mayor profundidad de campo, lo cual encajaba a las mil maravillas con la planificación de rodaje", explica.

Suhrstedt también quería alejarse de los tonos soleados y típicamente brillantes asociados con las comedias familiares. "No creo mucho en la idea de que esas comedias tengan que ser intensamente iluminadas", dice Suhrstedt. "Para esta película, quería iluminar a los actores de forma naturalista, y luego tratar de conseguir los ángulos adecuados para captar sus interpretaciones".

Cuando se tuvieron que encontrar ángulos, el mayor reto fue rodar dentro del que se convierte en el minúsculo hogar en el que se aprietan los Hoover durante la mayor parte de la historia: su estropeada y baqueteada furgoneta VW. Para encontrar interesantes puntos de vista desde el interior del vehículo, Suhrstedt empleó primero una sencilla cámara de vídeo para experimentar con diferentes ángulos de cámara, recopilando al final los planos que mejor funcionaban.

A lo largo del rodaje, Suhrstedt también trabajó estrechamente con la diseñadora de producción Kalina Ivanov, que también puso su atención en un naturalismo familiar enfrentando al caos y a la catarsis que lleva aparejados el viaje. "No quisimos exagerar, no quisimos ir demasiado lejos; siempre tratamos de mantener un look sutil y realista", explica Ivanov.

Ivanov empezó haciendo ella misma el viaje por carretera desde Albuquerque hasta Redondo Beach mientras recopilaba un montón de fotos e imágenes obtenidas a lo largo del camino para compartir con el reparto y el equipo de realización. Una vez en California, también buscó la casa familiar de los Hoover, la cual encontró en Burbank. "Tenía el look adecuado para lo que buscábamos, pero terminamos construyendo falsas paredes para estrechar los espacios y hacer que pareciera más atestada de gente", dice Ivanov.

A continuación, Ivanov consiguió cuatro antiguas furgonetas VW - el singular y atractivo vehículo de los viajes familiares que se hizo popular a finales de los años setenta. Aunque sus interiores fueron remodelados para adecuarlos a las necesidades de la producción, no había nada como rodar escenas dentro un caluroso y atestado minibús en el medio del desierto. "Fue una de las experiencias de más unión que un actor pueda tener en la vida", se ríe Toni Collette. Paul Dano es más directo: "Era un infierno. Hacía un calor terrible y era como una lata de sardinas". La joven Abigail Breslin lo resume así: "Estando en una pequeña furgoneta VW como ésa, llegas a conocer de verdad a los demás - sería muy difícil no hacerlo".

Al final, el viaje por carretera culmina en el clímax de la escena del concurso de belleza de la película, la cual contrarresta, con una especie de sorprendente autenticidad, el estilo cómico global del filme. La clave estuvo en elegir participantes reales del muy serio e incluso a veces cruel mundo de los concursos de belleza infantiles. "Hicimos todo lo posible para lograr tener a las chicas y a sus padres para estas escenas", declara Valerie Faris. "No les vestimos ni casi les dimos instrucciones al respecto a esas pequeñas niñas".

La diseñadora de producción Ivanov también investigó los típicos concursos de belleza infantiles para crear un set tan realista que los extras reaccionaran frente al mismo de forma muy positiva. "El mayor cumplido que me hicieron fue que a muchas de las personas de los concursos se les saltaron las lágrimas al ver el set, al ver a las niñas tan excitadas a la hora de actuar sobre el escenario", señala Ivanov.

Después de terminar la producción, los directores dirigieron su atención hacia otro de los elementos vitales de la película - la música - la cual, dados los largos años de experiencia de Faris y Dayton en el campo de los vídeos musicales, fue vista como especialmente clave. Forjaron una sinérgica asociación con el aclamado compositor Mychael Danna y la ecléctica banda de Denver, DeVotchka, a cuyo frente figura el letrista y cantante Nick Urata, cuyo sonido y música inspiraron gran parte de la banda sonora.

El exótico cuarteto musical cuyo atrevido trabajo mezcla ritmos y melodías folk de todo el mundo estaba preparado para pasarse a un medio más tradicional americano en el viaje por carretera al sudoeste de PEQUEÑA MISS SUNSHINE.

"Les oímos y pensamos que tenían el tono perfecto, la perfecta cualidad melódica. Hay una emoción real en lo que hacen". De la inusual instrumentación de la banda, que incluye la tuba, el teremín y el bouzouki, dice Faris: "Estábamos buscando una música que se sintiera como esta estrafalaria colección de personajes. Lo realmente difícil es manifestar ese humor sin que la música resulte 'humorística' y ésta parecía funcionar realmente".

Para utilizar totalmente el sonido de DeVotchka, Faris y Dayton no sólo pidieron a la banda que escribieran temas para la película, sino que también pidieron a Mychael Danna que compusiera música de fondo que reflejara la singular combinación de instrumentos de la banda. "Mychael escribió hermosas melodías", dice Dayton. "Logró lo que queríamos desde el punto de vista creativo".

También, aportando dos canciones a PEQUEÑA MISS SUNSHINE figura Sufjan Stevens, el joven cantante y compositor americano que está siendo ensalzado como una de las nuevas voces más vitales de la escena musical de hoy en día. Su oda a los viajes por carretera, "Chicago", y la emocional "No Man's Land" añaden el singularmente moderno sentimiento de este artista indie de conmovedoras letras y exuberantes melodías a la mezcla de la película.

Desde la fotografía a los sets, pasando por la música y las complejas interpretaciones, toda la producción se centró en captar a los Hoover en toda su ridiculez, su angustia y su amor. Steve Carell lo resume así: "Creo que a lo que la gente responde tan profundamente en el caso de los Hoover es a que son rebuscados, son torpes, pero también son reales. Así es como son las familias. No es todo helados y mascotas perros todo el tiempo. Puede resultar feo, puede resultar triste y puede resultar divertido; y así es como la vida es en realidad".

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