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Los abandonados


Cartel de Los abandonados

A un pasado oscuro siempre le corresponde un presente siniestro. Marie está dispuesta a indagar en él volviendo a una vieja granja de la Rusia rural que acaba de heredar de una madre a la que nunca conoció y que ha muerto en extrañas circunstancias. Aislada en una casa abandonada que se comporta como un ser humano al borde de la locura, Marie descubrirá en ella ese pasado que no tardará en irrumpir en una noche que se intuye eterna. Una noche que esconde un terrible secreto familiar que parece condenado a repetirse...

     Título original: The abandoned
     Año: 2006
     Duración: 95 min.
     Nacionalidad: España, Reino Unido, Bulgaria
     Género: Terror.
     Fecha de estreno: 27/04/2007
     Calificación: Mayores de 18 años
     Distribuidora: Filmax Group - Telegroup

 

Comentario

Recuerdo con cariño aquella Navidad del 75 cuando mi tío me coló en sesión de tarde. Lo que experimenté ese día me dejó planchado en la butaca e inyectó el miedo en mis venas; y no solo a mí, sino a otros cineastas de mi generación. Era TIBURON, la de Spielberg. Claro que yo entonces era un crío de seis años cuya educación cinematográfica se limitaba a los dibujos de la tele. Al sádico de mi tío no se le ocurrió nada mejor que iniciarme con películas prohibidas a menores. Quizá mi fascinación por el género naciera de aquel recuerdo entre turbador y fascinante, del tiburón devorando a un Robert Shaw ensangrentado o aquella cabeza seccionada que asomaba por el casco de un barco hundido...

Tras aquello, mi visión del cine quedó ligada a la emoción, a una búsqueda obsesiva por repetir la experiencia que duró dos horas. Con el Súper 8 descubrí que más allá de la película, me fascinaba su capacidad de reproducir sentimientos, de preservar las emociones y repetirlas una y otra vez. Esto me abrumó y me convertí en adicto. Algo autista era de crío, y si no, que se lo pregunten a mis compañeros de colegio, porque lo del fútbol, sinceramente, me parecía un coñazo. Sentía un deseo por controlar el tiempo y el espacio, como si fuera una inmortalidad que podía diseñar a mi antojo. El cine era una caja de sensaciones, pero sobre todo magia, y quién no disfrutaba viendo de pequeño a esos prestidigitadores de la tele que cortaban por la mitad a la azafata de turno. Yo sí, la verdad. Tengo un punto masoquista, lo reconozco, me gusta pasarlo mal en el cine hasta la catarsis. Y sé que no soy el único. Por eso, desde que me puse a dirigir, siempre vuelve con fuerza el recuerdo de aquel terror de niño. Las emociones fuertes me dominan, y sin duda el cine es el mejor método para estimularlas.

LOS ABANDONADOS es el resultado de mi perverso deseo de zarandear al espectador durante 90 minutos. Deseo evocar los miedos de mi niñez, ese temor primigenio a la oscuridad, a la soledad… a la muerte en definitiva. De hecho la trama gira en torno a una mujer que viaja a Rusia tras la misteriosa muerte de su madre. Para Marie, una norteamericana recalcitrante, ese viaje supondrá el inicio de su propia destrucción; aislada en un país con un idioma y una cultura extraños, una nación antaño blindada por el comunismo donde lo extranjero suponía una amenaza. Para Marie, esa incomunicación será la base para una atmósfera de pesadilla; un laberinto del que le será imposible salir por siempre jamás.

Sólo espero el momento en que las luces se apaguen y la oscuridad invada la sala… me muero de miedo sólo de pensarlo.