• Inicio Sugerir Modificar

Llach, la revolta permanent


Cartel de Llach, la revolta permanent

El 3 de marzo de 1976 en Vitoria, en el transcurso de una asamblea de trabajadores, la actuación de la policía causó cinco muertos y más de cien heridos de bala.

Esa misma noche, llevado por la rabia, Llach compuso la que sería una de las canciones más emblemáticas de la Transición: "Campanades a morts". Ahora, treinta años después, Lluís Llach vuelve a Vitoria para interpretarla en un concierto multitudinario en recuerdo a las víctimas del 3 de marzo. Un viaje en el espacio y en el tiempo conducido por la música y las palabras del propio Llach, en el que se mezclan recuerdos autobiográficos con imágenes y testimonios de los protagonistas de esos hechos. Ésta es la historia de una canción, el retrato de la persona que la escribió y la crónica de los hechos que la inspiraron. Un grito y una exigencia de revuelta permanente contra el olvido.

     Título original: Llach, la revolta permanent
     Año: 2006
     Duración: 90 min.
     Nacionalidad: España
     Género: Biografía.
     Fecha de estreno: 09/03/2007
     Calificación: Mayores de 7 años
     Distribuidora: Alta Films, S.A.

 

Comentario

Todos recordamos la primera vez. Yo nunca olvidaré la mía.

Porque, más allá de lo que pueda representar, esta película siempre será para mí la primera vez en muchos aspectos. Es decir, algo mágico. Único. Inolvidable.

Siempre tuve la tentación de hacer cine, pero nunca imaginé que sería para ponerme al servicio de una historia como la que he tenido el privilegio de contar.

El reto era mayúsculo. Reconstruir uno de los sucesos más sangrientos e injustamente olvidados de la Transición y al mismo tiempo hablar de uno de los personajes que más admiro a través de sus canciones, contextualizadas por él mismo en un recital íntimo e irrepetible, en un marco donde es perceptible la huella del tiempo, con primeros planos para mostrar a un artista muy próximo y sin dobleces, cuyo mayor activo ha sido siempre para mí, al margen de su talento, su coherencia.

Se trataba, por lo tanto, de buscar un lenguaje casi onírico, poético, si cabe, para una historia que merece el rigor del lenguaje periodístico. Gracias a la tenacidad de Jaume Roures, a la paciencia de Lluís Llach, a la sinceridad de todos los que aparecen en la película y al espléndido trabajo de Roger Gispert, David Mata, Bernat Elias, Emili Guirao, Teia Roures, Lila Pla y Lluís Arcarazo, creo que lo hemos conseguido. ¿Existe una mejor puerta de entrada al mundo del cine?