• Inicio Sugerir Modificar

12:08 al Este de Bucarest


Cartel de 12:08 al Este de Bucarest

El país entero observó en directo en televisión como las enfadadas multitudes

forzaban al dictador Rumano Ceaucescu a huir de Bucarest en helicóptero. En un

tranquilo pueblo al este de la capital, dieciséis años después de ese histórico día, el dueño del canal local de televisión ofrece a dos invitados compartir sus momentos de gloria revolucionaria. Uno es un viejo retirado y eventual Santa Claus, el otro un profesor de historia que acaba de gastarse el sueldo completo en saldar sus deudas de alcohol. Juntos recordarán el día en que tomaron por asalto el Ayuntamiento a los gritos de “Abajo Ceaucescu”. Pero los telespectadores que llaman por teléfono cuestionan las reivindicaciones de los autoproclamados “héroes”, que más parecían haber estado festejando con Vodka la marcha del dictador, que forzando su caída.

     Título original: A fost sau n-a fost?
     Año: 2006
     Duración: 89 min.
     Nacionalidad: Rumanía
     Género: Comedia. Drama
     Fecha de estreno: 18/05/2007
     Calificación: Todos los públicos
     Distribuidora: Festival Films

 

Comentario

Hoy, diecisiete años después, la revolución rumana de Diciembre 1989 es más que nunca objeto de interrogantes. Tanto los rumanos como los investigadores evocan con pudor los acontecimientos de 1989. De alguna manera, se entiende que esa es una manera de reconocer que no se sabe exactamente en qué punto estamos en cuanto al conocimiento y la interpretación de aquellos días, entonces presentados como “revolucionarios”.

En primer lugar, los acontecimientos de Diciembre de 1989 en Rumanía deben

abordarse con un filtro, integrando el concepto de complot, en parte extranjero. Si bien la intervención de la KGB no se pone en duda, aun queda precisar en qué

medida intervino occidente, en particular la CIA y el Departamento de Estado

Norteamericano. Sin embargo, tampoco hay que convertir aquellos acontecimientos en un mero complot. Los escolares y universitarios se implicaron de manera sincera y espontánea en sus manifestaciones en Timisoara, Iassi y Bucarest. Las víctimas de los disparos eran, a menudo, jóvenes, en ocasiones de 13 ó 14 años. Bajaron a las calles y se plantaron ante los tanques como héroes.

De este modo, desencadenada por fuerzas exteriores, la revolución no existió en sí misma, más que en las palabras de los periodistas. No se trata de un vasto

movimiento popular espontáneo, extendido al conjunto del territorio, sino de

acciones precisas y organizadas, dirigidas prioritariamente a objetivos estratégicos, el primero de los cuales fue la televisión rumana (TVR), permitiendo la toma del poder mediático.

CANAL COMPRAS