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El niño de barro


Cartel de El niño de barro

Buenos Aires, 1912. Una serie de brutales asesinatos a menores se propaga por la ciudad. Mateo, un niño de 10 años, esconde un secreto: a veces su mente le conduce a un oscuro lugar de la memoria donde es testigo de los asesinatos.

Al descubrirse su secreto. ;Mateo se convierte en el principal sospechoso.

Estela, su madre, con el apoyo del forense de la policía, el Dr. Soria, tratan de encontrar una explicación racional a las visiones y así minar el escepticismo del Comisario Petrie. Pero los asesinatos siguen ocurriendo….Y el caos termina por adueñarse de la situación.

     Título original: El niño de barro
     Año: 2007
     Duración: 103 min.
     Nacionalidad: España, Argentina
     Género: Drama.
     Fecha de estreno: 18/05/2007
     Calificación: Mayores de 18 años
     Distribuidora: Filmax Group - Telegroup

 
Nominaciones:
Goya. Mejor canción original 2008

Comentario

Lo primero que me interesó de "El niño de barro", fue el personaje en el que se inspira el guión: Cayetano Santos Rodino, "El Petiso Orejudo". Un demente que comenzó sus ataques a los diez años, mató por simple placer a cinco niños y lo intentó con otros siete. Fue detenido a los dieciséis y la historia lo ha convertido en leyenda. Apoyándome en la idea de que los agresores se apoderan de la vida de sus víctimas, el protagonista de mi película no es Cayetano, sino "El niño de barro", uno de los menores a los que torturó y que, por su naturaleza especial, quedó "conectado" con él.

Este planteamiento me permite crear un espacio, "las pesadillas", que utilizo para no tener que mostrar las escenas más duras de agresión a los menores… Los sonidos nos hacen imaginar el resto. Los habitantes de "El niño de barro" están indefensos ante la desigualdad y la injusticia. En su mundo es creíble la aparición de monstruos que actúan a sus anchas con total impunidad. Ninguna luz señala el final del túnel.

He buscado la tensión, la angustia y la sorpresa. Sumergir al espectador en una atmósfera desasosegante, en la que se recorten los empeños inútiles de los protagonistas y la impotencia adquiera el más elocuente de los significados. Mi preocupación por los niños víctimas, torturados, utilizados sexualmente… los convierte en el motivo principal de la película.

Cuento algo que ocurrió en Buenos Aires en 1912 pero las noticias, que hoy llenan las páginas de los diarios, en cualquier lugar del mundo, nos demuestran que los motivos para las pesadillas, siguen estando ahí.