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Los líos de Gray


Cartel de Los líos de Gray

Terminan las frases el uno del otro, bailan como Fred y Ginger, y todos oyen campanas de boda. ¿Todos? No, no se trata de un mènage-a-trois - sólo son hermanos: Gray y Sam, neoyorquinos de treinta y tantos muy compatibles, que comparten un loft en el centro, que les encanta ver las mismas películas clásicas, que salen a correr juntos, se cuidan mutuamente y que, para su gran sorpresa, se enamoran de la misma mujer.

Pero mientras que Charlie adora a su futura cuñada, y Sam ha encontrado finalmente la compañera perfecta, Gray siente algo por Charlie que le está destrozando la vida. Y ¿por qué no? Charlie es una zoóloga de éxito tan guapa como inteligente. Es la clase de chica de la que cualquier hombre se enamoraría, así que ¿cuál es la razón por la que a Gray no puede pasarle lo mismo? Sea cual fuere la razón, desde luego no se lo va a decir a nadie.

Gray, la niña mimada de la empresa de publicidad donde trabaja, tiene que centrarse en sus clientes, especialmente en esos clientes problemáticos, realmente importantes, esos que te harán perder el trabajo si no estás atento, como Julia Bartlett. Sí, Gray tiene que centrarse en su trabajo y dejar este asunto sexual emergente para más tarde. Después de todo, como rápidamente le señala su terapeuta, la doctora Sydney, tal vez se trate de que Gray simplemente está desorientada o sufre un caso de rivalidad entre hermanos un poco descontrolado.

De todas formas, Gray necesita contárselo a alguien. Seguro que su amiga y compañera de trabajo Carrie la entenderá… pero claro, entonces toda la oficina se enterará. Podría acudir directamente a su hermano, pero está muy ocupado últimamente… No es que sea porque es un cirujano vascular residente en el Hospital Mount Sinai, sino también porque se va a casar y está con sus propios problemas de corazón. No, lo mejor no es hablar con el novio si lo que te ocurre es que te mueres de ganas de besar a su novia…!otra vez!

No obstante, Gray necesita confesárselo a alguien - o quizás negar la realidad podría ser una solución más cómoda. Simplemente se avalanzará sobre el próximo tío mínimamente atractivo que se encuentre. Sí, esa es la respuesta. Estará disponible para los hombres como nunca antes lo había estado, y antes o después esa sexualidad suya volverá, ¿no?

No - incluso su amable taxista habitual, Gordy, que ha estado todo este tiempo trayendo y llevando a Gray a sus desafortunadas citas, puede ver claramente como Gray busca amor en sitios equivocados. La desesperación de Gray es tan evidente que incluso Gordy está dispuesto a ser su confidente y acompañarla a donde necesite ir.

     Título original: Gray matters
     Año: 2006
     Duración: 92 min.
     Nacionalidad: EE.UU.
     Género: Comedia.
     Fecha de estreno: 13/07/2007
     Calificación: Todos los públicos
     Distribuidora: Aurum Producciones S.A.

 

Comentario

La guionista y directora Sue Kramer lo admite - desde que era un miembro adolescente del club de fans de Cher y tenía su habitación cubierta de fotos de famosos, su sueño era hacer una película. Ahora disfruta de su debut como directora con el fruto de esos sueños, GRAY MATTERS. "Sobra decir que soy una directoria muy dinámica, y además tuve la suerte de contar con un equipo increíble y con mucho talento."

Su socios en la producción, según cuenta Kramer, le dieron mucha "cuerda" creativa, mucha libertad, para plasmar su visión del aspecto visual de la película. "El estilo es algo crucial para mí. Quería la elegancia y la gracia de los clásicos de los años 40, pero al mismo tiempo era muy importante darle a la película un aire contemporáneo - ese ambiente frenético que es la quintaesencia de Nueva York."

Con tal fin, Kramer recopiló un portfolio de todos los elementos estilísticos que buscaba a partir de recortes de revistas y similares, que funcionaban a modo de ejemplos de decorados, vestuarios y casi de cualquier cosa que pudiera aparecer en la vida de sus personajes. "Le presté mucha atención a cada detalle. Cada elemento de atrezzo y cada pieza de vestuario tenía que reflejar la personalidad del personaje," comenta Kramer. "Me sentía muy cómoda en mi papel de directora de la orquesta, pero no lo podría haber hecho sin los músicos. Fue una bendición tener a mis productores Jill Footlick (Boy's Don't Cry, Voces en la noche) y John Hermansen (Kickin It Old Skool), quienes supieron manejar las cosas perfectamente cuando hubo cualquier problema.

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