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Los crímenes de Oxford


Cartel de Los crímenes de Oxford

Una anciana aparece asesinada en el salón de su casa a las afueras de Oxford. Su cuerpo es descubierto por dos hombres que en ese momento se encuentran por primera vez: Arthur Seldom, prestigioso profesor de Lógica, y Martin, un joven estudiante americano recién llegado a la universidad con la intención de que el famoso profesor dirija su tesis doctoral.

La muerte de la anciana no es sino el primero de una serie de asesinatos con inquietantes puntos en común. Son crímenes casi imperceptibles, que podrían incluso pasar por muertes naturales si no fuera porque cada uno de ellos viene acompañado de un mensaje: una imagen, un signo diferente en cada ocasión que, muerte a muerte, va dando forma a una serie cuya lógica deberán descifrar los protagonistas. Recorrer ese camino supondrá poner a prueba no solo las convicciones matemáticas sino la propia forma de entender el mundo del profesor y del alumno ¿Podemos conocer la realidad? ¿Es posible alcanzar la verdad?

     Título original: The Oxford Murders
     Año: 2008
     Duración: 110 min.
     Nacionalidad: España, Reino Unido, Francia
     Género: Intriga.
     Fecha de estreno: 18/01/2008
     Calificación: Mayores de 13 años
     Distribuidora: Warner Sogefilms, S.A.

 
Premios:
Goya. Mejor dirección de producción 2009
Goya. Mejor montaje 2009
Oscar. Mejor banda sonora 2010
Nominaciones:
Goya. Mejor película 2009
Goya. Mejor dirección 2009
Goya. Mejor guión adaptado 2009

Comentario

Oxford murders es, básicamente, un thriller de misterio a la antigua usanza. La película comienza con un asesinato y el motor de la historia se centra en el deseo del espectador por descubrir al asesino. No es nada nuevo. ¿Qué la hace diferente? En primer lugar, descubrir al asesino parece imposible si antes no se soluciona otra pregunta realmente decisiva: ¿es posible conocer la verdad? ¿Es posible tener una certeza absoluta acerca de algo? Cuestionarse esto seriamente sí es inusual en un thriller.

Digamos que la solución del misterio pasa por saber si el hombre está realmente capacitado para conocer la realidad de manera absoluta, o por el contrario, su maquinaria mental no es lo suficientemente sofisticada para alcanzar lo que podríamos denominar una certeza indudable, un axioma irrefutable. Esto nos implica como espectadores y como personas.

¿Tiene la realidad una esencia numérica?¿Existe una lógica oculta que ordena y explica nuestros actos o, por el contrario, la vida se rige tan solo por la lógica y el azar? Este y no otro es el conflicto real del thriller: dos posturas diferentes acerca del mundo y el conocimiento. El protagonista confía en la capacidad del método lógico, en las matemáticas como instrumento perfecto para discernir lo verdadero de lo falso. Seldom es viejo y desconfía de todo. Cree que existe una disociación irresoluble entre el pensamiento puro y la materia. Nunca podremos tener una certeza absoluta acerca de quién es el asesino porque nunca tendremos suficientes pruebas, y ninguna de ellas es absolutamente irrefutable. Seldom es un cínico, pero se acerca más a la verdad al dudar acerca de ella.

Martin comienza la película seguro de sí mismo y de su inteligencia.

Es capaz de entender la realidad y atraparla, incluso seducirla. Ese es punto de partida, la confianza del protagonista en la realidad. La vida es un juego en el que se gana y se pierde, con unas reglas específicas. El que sabe jugar, gana. Sólo pierde el ignorante. El juego está lleno de trampas. Al final, Martin descubre que el juego ni se gana ni se pierde. Y algo más terrible. Puede que él no sea quien cree que es.