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Gente de mala calidad


Cartel de Gente de mala calidad

Después de una temporada trabajando como gigoló de medio pelo en el extrarradio, Manuel regresa a casa dispuesto a retomar la vida que dejó atrás. El reencuentro con su ex novia, su familia y sobre todo sus amigos de toda la vida, coincide con la declaración del mayor incendio forestal ocurrido en España en los últimos veinte años. Una telaraña de tramas cruzadas de pasión desordenada, inercia, reproches, mentiras y otros ingredientes de “mala calidad”, en la que Manuel, inasequible al desaliento, trata de movilizar a sus amigos para ir de voluntarios a apagar el fuego.

     Título original: Gente de mala calidad
     Año: 2008
     Duración: 87 min.
     Nacionalidad: España
     Género: Drama.
     Fecha de estreno: 11/07/2008
     Calificación: Mayores de 13 años
     Distribuidora: Manga Films

 

Comentario

Cuando preparaba "Gente de mala calidad", de vez en cuando me surgía la pregunta: ¿qué es la mala calidad? La mala calidad nos rodea. En el entorno urbano, en la estética, en la televisión, en la política. Y también en las relaciones humanas. La vergüenza, el error, la incomunicación, la pretensión, la farsa… Sobre todo el error, la equivocación vital.

Llegué a la siguiente definición de "mala calidad" que les dije a los actores: "La mala calidad es la diferencia entre nuestra fantasía de juventud, y nuestra realidad actual; es decir, entre lo que queríamos ser y lo que hemos acabado siendo". A mayor diferencia, peor calidad. O algo así. Bueno, no sé si esto les sirvió para algo para la interpretación. El caso es que empezamos a comunicarnos a menudo con la expresión "mala calidad" aplicado a todo. "Eres de muy mala calidad", le decía yo por ejemplo a Javier Gutiérrez; o: "eso que acabas de hacer es de muy mala calidad", me decía a mí el productor Tomás Cimadevilla. La parte negativa de usar este título era que a lo mejor se lo poníamos demasiado fácil a los críticos a la hora de titular sus comentarios cuando se estrenase la película.

El caso es que más adelante, de hecho ayer mismo, me topé con esta cita de Ortega y Gasset: "De "querer ser" a "creer que se es", es la distancia de lo trágico a lo cómico". Y me dije: ¡eureka! Alguien en el pasado ya había definido exactamente mi película y su tono tragicómico (todo está inventado, sin duda). Y además me viene estupendo porque puedo citar a un filósofo en mis notas de director. (Cosa que sin duda le llenará de gozo a Tomás Cimadevilla.) Bueno, basta ya de solemnidad, ahora en broma: todos los actores involucrados en la película, tanto aquellos que ya conocía de antemano como los que no, se sacaron de la manga una especie de sintonía en el tono coral unívoco que debe tener toda comedia coral, dando a "Gente de mala calidad" su verdadero carácter entre lo cómico y lo grimoso. Era lo que yo buscaba, y me lo trajeron ellos en bandeja.

De entre todos los actores de la película, destacaría a Alberto San Juan, Maribel Verdú, Javier Gutiérrez, Pilar Castro, Francesc Garrido, Antonio Molero, Fernando Tejero, Carmen Ruiz, Chiqui Fernández, Adrianda Ugarte, Juanjo del Rey, Ángel G. Tejada, Fernando Ransanz, Carmen Esteban, y alguno más que ahora no me acuerdo del nombre. Con ellos, y con un equipo técnico entregado a rodar una película visualmente "bonita", pretendía yo hacer una película nueva que respirara algo de vida bajo el sofoco de la mala calidad.

No sé si ha quedado una "comedia generacional", puede que sí, pero siempre lo pondría entre comillas, y si lo dijera oralmente tendría que hacer el gesto de las comillas con los dedos de las manos, porque como comedia es extrema y como retrato generacional es anómalo. Pero creo que tanto la empatía como la repulsión son sentimientos que pueden ser agradables.