• Inicio Sugerir Modificar

Bienvenido a Farewell-Gutmann


Cartel de Bienvenido a Farewell-Gutmann

Ruiz ha muerto. El departamento de Recursos Humanos de la farmacéutica Farewell-Gutmann ha perdido a su abnegado director, pero Lázaro, Adela y Fernando no lo echarán a faltar. Todavía caliente el cuerpo del difunto, sus sacrificados subordinados inician la carrera por la sucesión.

La eficaz Adela está decidida a luchar por el reconocimiento que durante años el machismo de Ruiz le ha estado negando. Lázaro, mano derecha de Ruiz, la desdeña profesionalmente pero intenta acostarse con ella siempre que tiene ocasión. Fernando, perdido en su alcoholismo desde que le abandonó su mujer, no tiene la autoestima necesaria para creerse candidato.

La llegada del excéntrico Lúger cambiará para siempre las relaciones entre ellos. El directivo ha venido de la central para elegir al nuevo jefe del departamento y poner orden.

     Título original: Bienvenido a Farewell-Gutmann
     Año: 2008
     Duración: 106 min.
     Nacionalidad: España
     Género: Drama.
     Fecha de estreno: 04/07/2008
     Calificación: Mayores de 13 años
     Distribuidora: Aurum Producciones S.A.

 

Comentario

Bienvenido a Farewell-Gutmann nace con la premisa de combinar pocos personajes y escenarios en busca de una mayor concentración dramática.

También en el empleo del tiempo se ha seguido el mismo principio de economía. Así, la acción relata las vicisitudes de siete personajes de gran calibre dramático, extremos en sus actos y en sus pasiones.

El productor Jordi Domingo confió inmediatamente en las virtudes de un guión tan austero como efectivo, tan sencillo en su planteamiento como ambicioso en las intenciones dramáticas y temáticas. Un guión en el que la peripecia argumental queda reducida al mínimo con el objetivo de trazar un riguroso retrato de personajes.

Para garantizar una planificación cinematográfica, variada y expresiva, con posibilidades suficientes en cuanto a emplazamientos y movimientos de cámara, se construyeron decorados de los despachos de la empresa Farewell-Gutmann. Cada encuadre, movimiento de cámara, cambio en la iluminación, debía transmitir al espectador la emoción precisa de cada momento.