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El payaso y el Führer


Cartel de El payaso y el Führer

La ocupación alemana de Dinamarca sorprende a Charlie Rivel y a su familia actuando en Copenhaguen. El régimen de Hitler le obliga a volver a Berlín para cumplir con los contratos que tenia firmados con teatros berlineses durante los tres años siguientes. El éxito es imparable y acaba convirtiéndose en una de las estrellas más aclamadas del régimen.

En 1944, durante una de sus actuaciones en el Scala de Berlín, un agente de la

Gestapo, Krauss, lo “invita” a preparar una actuación para la fiesta de cumpleaños que se está organizando en honor del Führer. La situación llega a ser más incómoda y se complica cuando Krauss revela la admiración que siente por el payaso y la intención que tiene de actuar a su lado durante el número circense. Charlie Rivel y su compañero de escenario, Witzi, no lo ven nada claro pero la intimidación resulta evidente y se ven obligados a aceptar la propuesta a disgusto. Especialmente Witzi, a quien la Gestapo asesinó a su esposa (de origen judío) y no puede evitar mostrar su resentimiento y profundo odio por Krauss y todo lo que representa.

La deportación de Witzi y la entrada en escena de Golo, el payaso que lo substituye, dan un giro a la historia: la vida de Hitler se verá amenazada, hecho que puede cambiar el curso de la guerra y la historia de la humanidad.

     Título original: El Pallasso i el Führer
     Año: 2008
     Duración: 93 min.
     Nacionalidad: España
     Género: Drama.
     Fecha de estreno: 27/06/2008

 

Comentario

A veces el destino pone frente a frente personajes tan dispares como un payaso

o un dictador responsable de millones de muertes. Seguro que también en el presente se producen encuentros similares, que la historia acabará transformando en episodios verdaderamente grotescos.

Precisamente la fabulación de un encuentro entre Charlie Rivel y Adolf Hitler, es

lo que más me fascina de esta historia. Difícilmente encontraríamos personajes

históricos más diametralmente opuestos en cuanto a lo que generaron: uno vivió para hacer reír a sus contemporáneos, el otro vivió y murió asesinando y destruyendo.

Una mirada sobre ese cruce de caminos supone la posibilidad de recrear un

pequeño fragmento de nuestra historia y de reflexionar, una vez más, sobre la relación frecuentemente difícil entre el Arte y el Poder. Por último, la posibilidad de un viaje formal a un teatro del Berlín nazi, donde ha de producirse esa cita entre dos hombres que han dejado en la historia dos huellas muy distintas.

1944, el Reich, un payaso procedente de Catalunya, un oficial de la Gestapo,

otro payaso con sangre judía, el viaje a la muerte, la deportación, el aniversario del führer, los ensayos de los números cómicos, los documentales de la época, su recreación sonora... todo ello en una pequeña fracción, es un trozo aparentemente insignificante de la Historia de Europa y de nuestra propia memoria.