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La vida en rojo


Cartel de La vida en rojo

En plena agitación universitaria de los años sesenta en España, coincidiendo con la expulsión de sus cátedras de los profesores Aranguren, García Calvo y Tierno Galván, un viejo profesor, JULIO DENIS, de quien se sospecha pueda ser confidente de la Policía, se ve implicado en un confuso incidente que provoca su expatriación. La reconstrucción de su peripecia saca a la luz incidencias de la lucha antifranquista de un grupo de estudiantes, con la inexplicada desaparición de uno de ellos, ANDRÉ SÁNCHEZ, que tras ser detenido e interrogado junto a su compañero JAVIER en la Dirección General de Seguridad se esfuma sin dejar rastro, a pesar de los intentos de su abuela, TRINI, y su novia, MARTA por averiguar su paradero.

Una única persona, el Comisario RAMOS, podría aclarar que es lo que le ocurrió

realmente a ANDRÉ y al profesor DENIS, a los que la Brigada Político-Social

confunden con un personaje de las novelas de aventuras que éste escribe, GUILLERMO BIRÓN, superhéroe de ficción del que ANDRÉ SÁNCHEZ ha tomado prestado su “nombre de guerra” y tras el que se oculta el “alter ego” de DENIS.

Finalmente ambos son engullidos por el desagüe de la Historia, transformándose en “desaparecidos”, de los que no se vuelve a saber nada. La búsqueda de los personajes que se interesan por ellos y la de la propia película termina en una ausencia total de pistas, en el caso de ANDRÉ SÁNCHEZ porque puede ser un cadáver mal enterrado más, y en el JULIO DENIS porque parece haber borrado intencionadamente sus propias huellas movido por una terrible voluntad de extinción, porque vivir y morir parecen darle lo mismo.

     Título original: La vida en rojo
     Año: 2008
     Duración: 105 min.
     Nacionalidad: España
     Género: Drama.
     Fecha de estreno: 24/10/2008
     Calificación: Mayores de 7 años
     Distribuidora: Sagrera Tv

 

Comentario

Basado libremente en el texto literario, el guión de “LA VIDA EN ROJO”, escrito

conjuntamente por Andrés Linares y el propio autor de la novela, Isaac Rosa, pretende dar pie a un ambicioso largometraje que alcance fines similares a los de ésta; es decir, no limitarse a ofrecer un mero retrato de la represión franquista, sino recurriendo a testimonios de oprimidos y opresores, víctimas y beneficiarios del Régimen, situar la controversia sobre la memoria histórica, tan en boga en estos momentos, en un lugar poco frecuentado: la memoria no será en ningún caso respuesta a nada, sino la única pregunta válida, pues en palabras de N. Sartorius y J. Alfaya “Si se nos hurtó durante tantos años la libertad no es sensato que se nos quiera hurtar también la memoria”.

Para ello se combinan en el guión una amplia gama de recursos expresivos propios del lenguaje cinematográfico, que van desde la reconstrucción de hechos realmente acaecidos, con la intervención de personajes reales, a la utilización de materiales de archivo, testimonios en primera persona, falsas entrevistas e imágenes de “tebeo”.