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La vergüenza


Cartel de La vergüenza

PEPE y LUCIA no pueden con MANU. Lo han intentado todo, pero es inútil: el niño que adoptaron hace apenas un año les viene grande, no se hacen con él, y han decidido devolverlo. Sin embargo pronto se dan cuenta del precio que deberán pagar si quieren seguir adelante con su plan.

     Título original: La vergüenza
     Año: 2009
     Duración: 107 min.
     Nacionalidad: España
     Género: Drama.
     Fecha de estreno: 30/04/2009
     Calificación: Mayores de 13 años
     Distribuidora: Avalon Productions S.L.

 
Nominaciones:
Goya. Mejor dirección novel 2010

Comentario

La vergüenza es un drama sobre aquello que nos abochorna; sobre lo que no decimos, o sobre aquello que decimos a destiempo; sobre lo que se hace en el peor momento y en el peor lugar; sobre el devastador efecto de la mala conciencia.

España es el segundo país del mundo en número de adopciones, después de Estados Unidos. Desde que hace una década se iniciaron las primeras adopciones en este país, el fenómeno de la adopción no ha dejado de crecer.

Sin embargo hay adopciones de niños que, por unos motivos u otros, no acaban de funcionar. Las adopciones que no prosperan se llaman adopciones truncadas. El 10 % de los niños adoptados terminan siendo rechazados.

La película transcurre el día en que Pepe y Lucía, una joven pareja que vive en el centro de Madrid, acomodados y modernos, se disponen a devolver a su hijo. En realidad Manu, peruano de ocho años, vive con ellos en régimen de acogida, que es un paso previo a la adopción que todos pensaban que se acabaría produciendo. Pero en nueve meses los padres no se han hecho con el chico.

Cuando decidieron acoger a Manu con vistas a una futura adopción, ya sabían que el chico era conflictivo, y confiaban en su amor, su habilidad y sus ganas de ser padres para ayudarle a adaptarse a su nueva situación. Aunque no habían pensado en su propia adaptación. Y desde que el chico llegó, la cosa no ha hecho más que empeorar. Y ni su amor ni sus ganas de ser padres han sido suficientes.

Manu no se sabe someter a disciplina, no acepta límites, y aunque sólo tiene ocho años y habla poco, su cuerpo fuerte y alto y su mirada de ojos negros intimida. Por cómo mira, o por su forma de reaccionar a lo que se le dice, o de no reaccionar, a veces el chico da miedo.

Las situaciones, incómodas al principio, han ido derivando con los meses en pequeñas agresiones hacia sus padres o hacia la mujer que le cuida... o lo que es peor y de más difícil manejo, hacia sí mismo, con una agresividad que nadie sabe de dónde sale, y aunque a veces parece que al niño se le pasa la rabia y la mirada se le rompe y te da un abrazo, ya casi no hay semana en que Manu no dé pruebas de un inquietante descontrol emocional.

Después de estos nueve meses Pepe y Lucía están agotados. Física y mentalmente, el chico les puede, es superior a ellos, les viene grande.

Pepe y Lucía son una pareja más o menos leída, más o menos culta, universitaria, consciente de sus actos; durante semanas han hablado por la noche hasta altas horas, y durante semanas ha habido serias dudas, provocadas por la mala conciencia acumulada después de los últimos dos meses de incertidumbre.

Pepe sabe que si no devuelven al niño, el niño va a acabar con ellos y con su relación. El tiempo corre en su contra, cuanto mayor sea el vínculo, cuanto más cariño se cojan, peor.

El niño debe salir de casa, y tiene que ser ya. Así que hoy es el día, la mañana en que transcurre la película. Se lo van a comunicar oficialmente a la trabajadora social que les ayudó a tramitar la acogida, y que viene a comer como cada mes desde que iniciaron las gestiones para acoger al niño. Saben el alcance de lo que hacen. Pero una cosa es hacer planes y otra que los planes salgan como estaba previsto.