• Inicio Sugerir Modificar

Mapa de los sonidos de Tokio


Cartel de Mapa de los sonidos de Tokio

Ryu es una chica solitaria de aspecto frágil que contrasta con la doble vida que lleva: de noche trabaja en una lonja de pescado en Tokio y esporádicamente recibe encargos como asesina a sueldo.

El señor Nagara es un poderoso empresario que llora la muerte de su hija Midori que se ha suicidado, y culpa del suicidio a David, un hombre de origen español que posee un negocio de vinos en Tokio. Ishida, un empleado del señor Nagara que amaba a Midori en silencio, contrata a Ryu para que asesine a David…

Un ingeniero de sonido, obsesionado con los sonidos de la ciudad japonesa y fascinado por Ryu, es el mudo testigo de esta historia de amor que se adentra en las sombras del alma humana allá donde sólo el silencio es elocuente.

     Título original: Map of the sounds of Tokyo
     Año: 2009
     Duración: 109 min.
     Nacionalidad: España
     Género: Drama.
     Fecha de estreno: 28/08/2009
     Calificación: Mayores de 13 años
     Distribuidora: Alta Films, S.A.

 
Nominaciones:
Goya. Mejor sonido 2010

Comentario

Las películas, como las melodías o los poemas nacen de extraños encuentros, de asociaciones a menudo incongruentes pero siempre mágicas. En el caso de “MAP.......”, la historia se me apareció (no quiero sonar como una iluminada, pero no se me ocurre mejor forma de expresarlo) en el mercado de pescado de Tsukiji en Tokio. Imagino que el olor de atún fresco y algas y ostras, los gritos de los subasteros, el fragor de los miles de cajas siendo arrastradas y la peculiar luz de los fluorescentes a las cuatro de la mañana, tuvieron mucho que

ver. O quizás tuvo que ver, el desayuno de sopa de miso y makis de anguila. O el rostro pétreo de una chica, que manejaba con destreza una manguera y que se negó enérgicamente, con una decisión poco habitual en Japón, a ser fotografiada por mí.

Pero, recuerdo que, en el metro, lleno a rebosar, volviendo soñolienta al hotel, después de haberme levantado a las tres de la mañana para ver la subasta de pescado, no dejaba de pensar en esa chica y en el porqué de su negativa. Pensaba en sus botas de agua chapoteando entre el hielo deshecho y la sangre de los atunes recién cortados. Y al cerrar los ojos y oír la voz casi infantil de la locutora que anunciaba la próxima parada en la estación de Shinjuku, supe que iba a contar la historia de una mujer con una doble vida: una mujer dura,

solitaria, misteriosa, herida. Que trabaja en el mercado del pescado, limpiando y cargando cajas y recibe esporádicamente encargos como asesina a sueldo. Y la de un hombre, obsesionado por los sonidos, que ama en silencio a esa mujer, aún sabiendo que todo lo que va a obtener de ella es el sonido de su respiración, el ruido de sus tacones en un callejón solitario y sus conversaciones y encuentros con un hombre de origen español, por el que ella siente una atracción que pone en cuestión la vida solitaria que ha llevado hasta entonces.