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Trash


Cartel de Trash

Clara deberá superar una depresión después de sufrir fuerte desengaño amoroso. David tendrá que pagar por sus errores y pasar por infierno para descubrir lo que realmente quiere en la vida. Cristian se enfrentará a tentaciones que pondrán en duda todo aquello en lo que creía. Nacho luchará contra una obsesión que le llevará hasta el limite y Carmen, al enfrentarse a la muerte, descubrirá que la vida todavía puede estar llena de sorpresas. Trash disecciona las necesidades del alma humana, dejando al descubierto las heridas que todos llevamos dentro.

     Título original: Trash
     Año: 2009
     Duración: 88 min.
     Nacionalidad: España
     Género: Drama.
     Fecha de estreno: 30/10/2009
     Calificación: Mayores de 18 años

 

Comentario

Con "Trash" tengo la intención de diseccionar los miedos, frustraciones e ilusiones de varios miembros de una familia siempre ligados al difícil mundo de las relaciones sentimentales.

Los traumas sentimentales nos dejan profundas heridas en el alma y nos llevan a enfrentarnos con lo mejor y lo peor de nosotros mismos. Ponen a prueba nuestra estabilidad psicológica y emocional y incluso, pueden llevarnos a las depresiones más profundas.

La necesidad de superar esos traumas nos obliga a reinventarnos, a rehacer nuestra vida dejando a un lado sueños y sentimientos rotos… y nuestro ego herido.

Parece que la actual generación de treinta añeros, estamos destinados al fracaso sentimental, y son varias las causas que podríamos señalar; el miedo al compromiso, el individualismo, confundir el amor con el miedo, la soledad, la utilización de la pareja para alimentar nuestro ego, etc.

Solemos confundir el amor con otros sentimientos, habitualmente ligados a nuestras propias debilidades. Por ejemplo, es habitual que nos enamoremos de alguien que no nos corresponde, lo que nos puede provocar un gran sufrimiento, en cambio, suele suceder que cuando alguien se enamora de nosotros, perdemos el interés por esa persona. Una actitud totalmente ilógica que refleja que confundimos el amor con el ego. Necesitamos sentirnos queridos, pero no amamos realmente. Ansiamos aquello que sabemos que no podemos alcanzar, lo que nos provoca un estado de insatisfacción permanente.

Por estos y por otros motivos, en muchas ocasiones las relaciones sentimentales entran en absurdas espirales de violencia, rencores profundos y otros terremotos emocionales a los que, incomprensiblemente, los miembros de la pareja son incapaces de poner fin.

Los finales traumáticos en una relación dejan al descubierto todas esas heridas que llevamos dentro pero quizás estas crisis tienen alguna razón de ser y nos visitan cuando nuestra alma más lo necesita.

Así nos obligan a enfrentarnos con nosotros mismos…