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Mal día para pescar


Cartel de Mal día para pescar

Dos peculiares buscavidas viajan por Latinoamérica: Orsini, un empresario pícaro, cínico e ingenioso, que se autodenomina “Príncipe”; y su representado, Jacob van Oppen, un forzudo, envejecido, alcohólico e incontrolable ex campeón Mundial de Lucha Libre, a quien su manager sólo consigue apaciguar al arrullo de Lili Marlene.

Buscando mantener viva la épica que un día les unió se embarcan en una larga e interminable gira de exhibiciones por perdidos pueblos, tras la cual Orsini -asegura con convicción- el campeón reconquistará su titulo. Sin embargo, su peculiar viaje en busca de ese glorioso pasado llega a su fin en el momento en que los acontecimientos toman un rumbo inesperado e incontrolable para los protagonistas.

     Título original: Mal día para pescar
     Año: 2008
     Duración: 104 min.
     Nacionalidad: España, Uruguay
     Género: Drama.
     Fecha de estreno: 11/12/2009
     Calificación: Mayores de 7 años
     Distribuidora: Vértice Cine

 

Comentario

“Tu hubieses sido un gran Orsini”. Eso fue lo que le dije una noche a mi amigo y actor Gary Piquer, recordando aquel personaje creado por Onetti, que se hacía llamar “Príncipe” y que “había nacido para convencer, para crear el clima húmedo y tibio en que florece la amistad y se aceptan las esperanzas”. Así, sin saberlo en ese instante, comenzó un viaje que duraría cuatro años de trabajo y se llamaría MAL DÍA PARA PESCAR: un retrato vitalista de una pareja de pequeños seres atrapados a mitad de sus vidas entre los grandes dilemas de la aventura humana.

Se trata de una pareja Quijotesca, una estirpe de supervivientes ávidos de vivir: dos excéntricos y crepusculares forasteros europeos de paso por una pequeña ciudad latinoamericana anclada en el tiempo. Dos compañeros de ruta que desnudan sus valores y sus miedos ante un pasado que se ha perdido para siempre, y que dependen el uno del otro en un mundo grande y solitario.

Una película agridulce en donde confluyen y se contrastan las aspiraciones épicas de la pareja protagonista frente a las circunstancias cómicas y ridículas de la propia vida. En un clima de Western que alterna momentos de drama con comedia, MAL DÍA PARA PESCAR es una fábula sobre el hombre, sobre lo que cree y lo que quiere creer.